Bajo tierra

Viaje a las profundidades de Vietnam

El Parque Nacional de Phong Nha alberga las cuevas más espectaculares del mundo.

El Parque Nacional de Phong Nha esconde uno de los secretos más espectaculares de Vietnam. Un sistema de cuevas kilométricas que se adentran en la tierra discurre por esta región kárstica del país. De las 300 cuevas conocidas en Phong Nha, tan solo 20 han sido exploradas hasta ahora. De todas ellas, la cueva de Son Doong, descubierta en 2009, es la gruta más grande del mundo. A cada cuál más impresionante, las cuevas visitables de este parque natural ofrecen desde recorridos en barca por ríos subterráneos, excursiones a través de salas de fantasía y hasta acampadas en enormes galerías iluminadas por la luz que se cuela por los agujeros del techo. Adentrarse en Phong Nha es iniciar un viaje mágico hacia el centro mismo de la Tierra.

1 / 6
Accesible desde diferentes destinos. Accesible desde diferentes localizaciones

Foto: iStock

1 / 6

Accesible desde diferentes localizaciones

Llegar a las cuevas en el Parque Nacional de Phong Nha es fácil. La mejor opción es buscar alojamiento en la cercana población de Son Trach y desde allí contratar el tour que más se adecue a los intereses de cada uno. Si no, Hong Doi es otro buen punto de partida para visitar las cuevas. Llegar a estas poblaciones también resulta sencillo ya que desde ciudades como Hanoi, Hue o Hoi An son varios los autobuses que hacen la ruta hasta la zona de Phong Nha. No hay excusas para saltarse uno de los lugares más espectaculares de Vietnam.

 

La cueva del agua

Foto: iStock

2 / 6

La cueva del agua

Una de las cuevas más famosas de este impresionante conjunto, Phong Nha Cave es una gruta inundada que los visitantes recorren en barca durante aproximadamente 1,5 kilómetros. A su alrededor, magníficas estalactitas y estalagmitas llenan las paredes y el techo para deleite del viajero, que contempla impertérrito el espectáculo con el único sonido del chapoteo de la barca. Al término del viaje, se puede desembarcar para admirar, esta vez a pie, una galería de caprichosas formaciones rocosas.

 

Un edén en el interior de la Tierra

Foto: iStock

3 / 6

Un edén en el interior de la Tierra

Paradise Cave. El nombre le viene como anillo al dedo. La “cueva paraíso” no se llama así porque sí. Esta gruta, a la que se accede desde prácticamente el techo a través de unas escaleras de madera, es capaz de quitar la respiración a más de uno. Todo el recorrido de cerca de un kilómetro por esta catedral de piedra se hace por una pasarela que discurre por las diferentes partes de la inmensa galería. En ella, alucinantes esculturas de formas hipnotizadoras salpican todos los rincones en la que posiblemente sea la cueva más bonita del lugar. Y es que, a veces, habrá que pararse para contemplar tranquilamente el espectáculo calcáreo que tiene uno delante.

La aventura no termina

Foto: iStock

4 / 6

La aventura no termina

Los más curiosos, y también aquellos que estén dispuestos a gastar un poco más, pueden continuar explorando la Paradise Cave al final del primer tramo del recorrido. Con la compañía de un guía experto y con un casco de espeleólogo en la cabeza, se baja de la pasarela para tocar con los pies el suelo de esta gruta y empezar a descubrir las salas y formaciones rocosas que se esconden más allá de los ojos de la mayoría de los visitantes. Durante el trayecto, se podrá nadar a través de una galería inundada con el techo a escasos centímetros de la cabeza sorteando obstáculos hasta cruzar al otro lado. Siete kilómetros después, una gran sala iluminada por un enorme agujero en el techo es el merecido descanso a un viaje entre maravillas de la naturaleza.

 

La madre de todas las cuevas

Foto: iStock

5 / 6

La madre de todas las cuevas

Hang Son Doong. La cueva más grande del mundo. Descubierta en 2009, la sala más grande encontrada hasta ahora mide 5 kilómetros de longitud, 200 metros de alto y 150 metros de ancho, en la que cabría un bloque entero de rascacielos. La inmensidad de esta cueva es tal, que los recorridos que se ofrecen en su interior incluyen pasar varias noches en tiendas de campaña. Formaciones rocosas que sobrepasan los límites de la imaginación y las estalagmitas más altas del mundo dan forma a esta gruta de leyenda. Ahora bien, explorarla no sale precisamente barato. Los precios para una excursión de varios días cuesta alrededor de 3.000 dólares. ¿Lo bueno? Es imposible que decepcione.

 

Diversión asegurada

Foto: Facebook Dark Cave

6 / 6

Diversión asegurada

La cueva más “guiri” del lugar. O al menos la más turística. En la Dark Cave el atractivo son las actividades de aventura que incluyen la visita. Para entrar en la cueva primero hay que lanzarse en tirolina a través de 400 metros por encima de un río. Después, tan solo 20 metros a nado separan al viajero de la entrada a la gruta. Una vez dentro, la cueva contiene multitud de lagos subterráneos y también fósiles de un millón de años para descubrir. Hasta hay una piscina de barro donde darse un revolcón y aprovecharse de los beneficios para la piel antes de coger un kayak y dirigirse a la salida después de la que es sin duda una de las experiencias más divertidas para hacer en Phong Nha.

La cueva del agua

Viaje a las profundidades de Vietnam

Compártelo