Destinos misteriosos

Vysehrad, la misteriosa colina de Praga

Ubicado al sur de la ciudad, este mirador sobre el Moldava concentra una fortaleza y un cementerio repletos de leyendas.

Praga tiene mil rincones que sugieren leyendas y anécdotas del pasado. La colina de Vysehrad y su cementerio, al sur de la ciudad, es uno de ellos. Asomada al río Moldava desde la orilla este, Vysehrad ofrece además una de las vistas panorámicas más bonitas de la capital checa.

 

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Foto: Shutterstock

Escultura Vysehrad

Al sur del barrio de Nové Mesto (Ciudad Nueva), la colina de Vysehrad reúne una colección de mitos que se remontan al mismo origen de la dinastía Přemyslida que reinó en Bohemia cuatro siglos hasta 1306. Las murallas medievales que protegían el Castillo Alto (el significado de Vysehrad), del que ahora prácticamente no quedan restos, abrazan ahora un extenso parque con vistas sobre el río Moldava y la ciudad de Praga.


Se cuenta que aquí residió Libuse, hija del patriarca Cech y considerada hechicera por sus visiones del futuro glorioso que aguardaba a la futura Praga. Para contentar a las tribus sobre las que gobernaba, Libuse se casó con Premysl Orác, que daría nombre a varias generaciones de reyes hasta la muerte de Wenceslao III.

Exterior de la iglesia de San Pedro y San Pablo. Foto: Shutterstock


Los mitos de Vysehrad no acaban ahí. Dentro de la Basílica de San Pedro y San Pablo un cuadro representa la inquietante leyenda de la Columna del Diablo, que yace partida en tres piezas frente al templo, en el jardín de Karlach. Al parecer Lucifer apostó con un sacerdote de la colina que traería una columna de San Pedro de Roma antes de que este acabara de oficiar misa; gracias a la ayuda del santo padre de la Iglesia, el cura retrasó al demonio, ganó la apuesta y arrojó la columna fuera de la iglesia.

El cementerio de los 34 fantasmas

Otro enclave envuelto en misterios es el cementerio de Vysehrad, también conocido como de Slavín. Se extiende junto a la basílica como un jardín silencioso en el que se alzan 600 tumbas decoradas con bellas esculturas que representan alegorías sobre la vida y la muerte, lo pagano y lo cristiano, el bien y el mal… Científicos, literatos, artistas y personalidades políticas o militares de Chequia reposan en esta necrópolis ordenada y elegante, fundada en 1260 aunque su aspecto actual data de 1870.

Una de las bellas esculturas del cementerio de Vysehrad. Foto: Shutterstock


Los praguenses aseguran que al atardecer es posible vislumbrar o intuir la presencia de alguno de los 34 fantasmas que vagan entre las sepulturas. Hay hasta nueve perros de ojos rojos como el fuego, una doncella negra que marchita las flores con su aliento, un oficial francés asesinado, dos arquitectos ahorcados, monjes errantes e incluso un león que una vez al año ruge por si la nación lo necesita.

La entrada al cementerio es gratuita. Abre a las 8h todo el año, pero cierra a las 17 h de noviembre a febrero, a las 18h en marzo, abril y octubre, y a las 19h de mayo a septiembre.