Barcelona

1 / 219
piscina montjuic - antonio - lliures (1)

Foto: Piscines Bernat Picornell

1 / 219

Piscina municipal de Montjuïc: la piscina escaparate

La piscina municipal de Montjuïc nació con la idea de convertirse en escaparate internacional de Barcelona durante la celebración de los Juegos Olímpicos de verano de 1992. Fue idea del arquitecto Antoni de Moragas, derribar las gradas antiguas que tapaban las vistas y diseñar las plataformas de salto de trampolín de forma que en la pantalla del televisor se pudiera ver a los deportistas con la panorámica de la ciudad como magnífico telón de fondo. El acceso a los diferentes niveles de salto se resolvió con un muro de hormigón que funcionó casi como un marco a la ciudad de Barcelona. Ubicada en el Anillo Olímpico de la mágica montaña de Montjuïc, se puede llegar cómodamente en transporte público y su precio es popular.

5. White Bouncy Castle Sala Oval, foto Marta Mérida. 5. White Bouncy Castle Sala Oval

Foto: MNAC | Marta Mérida

2 / 219

¡Ah del castillo!

El cubo gigantesco que toma la forma de una especie de gran castillo hinchable de color blanco podría ser un dibujo animado, pero no, es el White Bouncy Castle, una instalación artística de los coreógrafos William Forsythe y Dana Caspersen con música de Joel Ryan. Aquí se viene a experimentar la euforia contagiosa de saltar sin parar. Esta colaboración del MNAC con el Grec Festival es fruto de la visión social y participativa que inspira todos los programas del museo, haciendo accesible el trabajo con artistas de disciplinas diversas a la mayoría de la población. El precio de 2 euros es popular y da derecho a 15 minutos de experiencia. Los responsables lo consideran un tiempo suficiente, ya que  —según comentan — saltar en comunidad es agotador.

Foto: D.R.

3 / 219

The Alchemix (Barcelona)

Barcelona asistía el verano pasado al nacimiento de una nueva gastro-coctelería, The Alchemix. Su propio nombre ya es toda una declaración de intenciones. Lo que uniera el restaurante Gaggan de Bangkok, es decir, la amistad entre el chef Sergi Palacín y el barman Ignacio Ussía, tomaba forma en un mix de cocina y coctelería, donde lo que priman son los productos locales ejecutados bajo el prisma oriental, tanto en el plato, como en el vaso. De hecho, la experiencia en The Alchemix arranca con un comensal agasajado por macerados y The Alchemix Table, una tabla periódica en la que Ussía explica paso a paso sus creaciones.

Foto: D.R.

4 / 219

The Alchemix (Barcelona)

Ya en la mesa han creado tres menús degustación diferentes que maridan con coctelería. Ambas propuestas suponen un hermanamiento entre Cataluña y Asia con sorprendentes creaciones como las gyozas de cap y pota o un Bikini de pan de patata, trinxat de la Cerdaña con jugo de panceta y katsuboshi (en la imagen). ¿Y en coctelería? Un White Truffle Pisco Sour, un Negroni con remolacha o Sra. Pots y el Pequeño Chip, un cóctel a base de ginebra macerada con té isfahan, sirope de rosas, zumo de lichy y flor de hibiscus, servido, como su propio nombre indica, dentro de los entrañables personajes de Disney.

Foto: iStock

5 / 219

Buscando a Nemo

(Carrer de Ramon Trias Fargas, 2)

Corría 1992 y Barcelona necesitaba de un artefacto arquitectónico que se convirtiera en icono de la recuperada fachada marítima. La ciudad escogió a Frank Gehry para encargarle el proyecto. El Pez dorado de Gehry, que, realmente, fue concebido como un sombrero de samurái ubicado junto a las torres Arts y Mapfre se ha convertido en un símbolo del Puerto Olímpico: parece flotar sobre el Mediterráneo y sus escamas reflejan el brillo dorado del sol. El caso es que esta escultura monumental es clave en la obra del arquitecto, pues fue la primera ocasión en la que empleó la tecnología informática para trazar las complicadas estructuras curvilíneas y formas asimétricas que le dan fama y que ha llevado casi hasta el límite en la Fundación Louis Vuitton o en la Bodega de Marqués de Riscal.

Foto: iStock

6 / 219

Los colores del mercado

(Av. de Francesc Cambó, 16)

Como una muñeca matrioshka, el edificio se asienta encima del antiguo mercado de Santa Caterina, que a su vez se levantó sobre las ruinas del Convento que lleva su nombre. Este hecho, cómo las capas de usos se superponen en un espacio tan estrecho, motivó a Enric Miralles quien, junto a Benedetta Tagliabue, firmó el proyecto de rehabilitación -tal vez el más popular de su corta trayectoria-. La propuesta para el nuevo Mercado de Santa Catalina supo incorporar la nueva arquitectura sobre la vieja, mezclandolas con un resultado que equilibra la utilidad con la brillantez contemporánea. La verdadera protagonista del nuevo mercado es la cubierta, que funciona casi como fachada principal: es ondulada -todo un reto para el ingeniero del proyecto- y estalla en colores como si los alimentos del interior formaran una atractiva piel.

Foto: Fundació Mies van der Rohe

7 / 219

Los viejos rockeros nunca mueren

(Av. Francesc Ferrer i Guàrdia, 7)

No destaca al modo monumental. Pero es que el enfoque de Ludwig Mies van der Rohe para el pabellón que debía representar a Alemania en la Exposición Internacional de Barcelona de 1929 fue mucho más sutil. El resultado fue un éxito incontestable que lo llevó a ser reconstruido por iniciativa de Oriol Bohigas en 1988 y a estar considerado como uno de los clásico indiscutibles de la arquitectura contemporánea. La experiencia del espacio conmueve a cualquiera. El uso de los materiales -vidrio, acero y cuatro clases de mármol- está supeditado a transmitir el ideal de modernidad, mientras que el uso exacto de las proporciones horizontales y de la estructura del edificio buscan replicar la ingravidez,  asegurando una absoluta fluidez entre el interior y el exterior del edificio.

 

Foto: AgeFotostock

8 / 219

Encanto callejero

(Carrer de los Castillejos, 158)

El proyecto de b720, Fermín Vázquez Arquitectos, apostó por una cubierta ultramoderna para uno de los mercados más antiguos de Europa. Tenían claro que la remodelación del conocido Mercat dels Encants Vells debía ser fiel al carácter improvisado y al ajetreo del mercado y lo resolvieron con esta cubierta que, al modo de un paraguas revestido con paneles reflectantes, refleja el movimiento de lo que alberga. Se ha convertido en todo un símbolo de la renovada plaza de les Glòries.

 

Foto: iStock

9 / 219

El proyectil nocturno

(Avenida Diagonal, 211)

Pocos edificios contemporáneos han originado tantos debates entre los barceloneses como la Torre Glòries, anteriormente Torre Agbar, diseñada por el arquitecto francés Jean Nouvel, en colaboración con el estudio catalán b720, Fermín Vázquez Arquitectos. Lo cierto es que desde su inauguración en 2005 se ha convertido en unos de los iconos arquitectónicos de Barcelona. Para muchos se asemeja a un proyectil, para otros es un gran supositorio e incluso un gigantesco y colorido falo, pero parece ser que el diseño de Nouvel está inspirado por elementos representativos de la cultura catalana como son la Sagrada Familia de Gaudí y la montaña de Montserrat. En esencia es más una forma emergente que se eleva en el centro de la ciudad que una torre al modo clásico. Es de noche cuando su piel - revestida por módulos de chapa de aluminio de 25 colores diferentes-  gana protagonismo: más de 4.500 dispositivos realizados con tecnología LED generan imágenes luminosas dinámicas en su fachada.

 

 

Foto: iStock

10 / 219

¡Hágase la luz!

(Plaça dels Àngels, 1)

Ya en 1989 se presentaba el proyecto de Richard Meier como un edificio moderno que buscaba la relación directa con su entorno urbano más inmediato. Hoy basta pasearse una tarde por los alrededores para comprobar que el objetivo se logró de sobras. El audaz edificio, que responde a la personal interpretación formal del racionalismo del estadounidense, se convirtió en símbolo de Barcelona en la época de  Pasqual Maragall. El concepto buscaba traer luz al barrio del Raval. Se logró combinando volúmenes rectos y curvos en radical blanco y dejando pasar la luz exterior al interior a través de galerías abiertas, grandes lucernarios, aberturas, rendijas en los muros y los lucernarios de la cubierta. Así, algunos forjados se separan de la línea de la fachada y de los cerramientos permitiendo la continuidad de la luz cenital. Miquel Barceló, Jean Michel Basquiat, Miguel Ángel Campano y Antoni Tàpies son algunos de los artistas que reciben la luz natural en la colección del MACBA.

Foto: AgeFotostock

11 / 219

El edificio ye-ye

(Calle Valencia, 384)

Entre los años 50 y 70 del siglo pasado parecía que cualquier cosa podía ser. La libertad era radical en todos los aspectos, también en la arquitectura, y así fue como las ciudades europeas se convirtieron en laboratorio de experimentación del llamado brutalismo arquitectónico. Barcelona no fue la excepción. Pero tal vez sea el Edificio de Apartamentos Valencia, de Mario Catalán, el máximo exponente de aquella época, alimentada por las ordenanzas del alcalde Porcioles, que dio prácticamente total libertad para construir. El resultado en este caso fue un edificio entre espacial y ye-ye en el que destacan sus ventanas cilíndricas superpuestas sobre el plano rectangular y oscuro de la fachada. Para el periodista Permanyer, como señala en su libro La Barcelona lletja, es una construcción que nunca se debería haber permitido, pero lo cierto es que hoy es uno de los edificios más ‘instagrameables’ de la arquitectura contemporánea barcelonesa.

Foto: AgeFotostock

12 / 219

El anuncio hecho edificio

(Carrer de Joan Güell, 211)

El estudio OAB de Carlos Ferrater es el autor del Roca Barcelona Gallery, un edificio que funciona como emblema de la marca. Desde un inicio se proyectó siguiendo una decidida estrategia de comunicación cuya pieza fundamental debía ser la fachada. Se optó por el vidrio como material envolvente, funcionando al modo de un caleidoscopio urbano. Hay que visitarlo de día y de noche, desde dentro y desde fuera, para ver el efecto. Sorprendentes efectos visuales distorsionan en interior desde la calle, mientras que una vez dentro, la experiencia interior se remata con unas vistas rotas de la calle, de los coches, de los peatones y de los edificios que lo rodean. De noche, una espectacular instalación de iluminación recrea el efecto de una cortina de agua: un gran cubo azul que aparece misterioso en la ciudad.

 

Foto: RBTA

13 / 219

Aterrizando en Barcelona

Debe ser difícil para un arquitecto enfrentarse al diseño de un aeropuerto: son algo así como la catedral moderna y simboliza el ‘no-lugar’, puesto que cuenta más como transición al desplazamiento que como espacio habitado. Ricardo Bofill aceptó de buen grado el reto, puesto que la Terminal 1 constituye la puerta de entrada a Barcelona de 25 millones de pasajero al año, ¡ todo un escaparate gigantesco! Fue diseñado con cierta forma metafórica: “entre un avión y un pájaro -explicó el propio arquitecto en la presentación del proyecto-, aunque las metáforas en arquitectura no pueden ser exactas". El resultado es un edificio que suma a su carácter internacional y multicultural la luminosidad de la arquitectura mediterránea, permitiendo al pasajero tener visión del entorno del delta del Llobregat y del mar. El blanco, los lucernarios y el uso del vidrio son amplificadores de la luz natural en uno de los aeropuertos más luminosos del mundo.

 

Foto: CC

14 / 219

El primer museo para El Guernica

(Av. del Cardenal Vidal i Barraquer, 34)

Que la arquitectura es fiel testimonio de cada época es algo evidente con este maravilloso edificio reconstruido en 1992 con motivo de los Juegos Olímpicos. Se trata del antiguo Pabellón de la República, construido para la Exposición Internacional de París de 1937. Concebido por el filósofo José Gaos, comisario general de pabellón, el pintor Josep Renau y el escritor Max Aub, los arquitectos Josep Lluis Sert y Luís Lacasa, y con producción audiovisual a cargo de Luís Buñuel, el edificio se convirtió en un altavoz de la trágica situación política que se vivía en el país con la Guerra Civil. La confrontación condicionó el proyecto, que se construyó en tiempo récord con materiales económicos. El resultado fue un pabellón vanguardista con altas dosis de dramatismo emocional que albergó como pieza clave El Guernica de Picasso.

Foto: AgeFotostock

15 / 219

Un acceso Pritzker

(Av. Francesc Ferrer i Guàrdia, 6-8)

De  fábrica propiedad de Casimir Casaramona i Puigcercós, industrial algodonero, especializado en la confección de mantas y toallas a uno de los centros culturales principales de Barcelona. La Fundación "La Caixa" adquirió en 2002 el edificio diseñado por Josep Puig i Cadafalch, uno de los arquitectos más destacados del modernismo catalán. La rehabilitación y adecuación para el CaixaForum Barcelona es de libro. Destaca el acceso al vestíbulo desde la calle del que se encargó el recientemente galardonado con el premio Pritzker, Arata Isozaki. Dos grandes árboles en acero cortén que sostienen una cubierta de vidrio de carácter escultórico, conocida por “Tetsuju” (árbol de hierro). Para el resto de la intervención, halló su principal inspiración enfrente mismo del Caixaforum, en el pabellón alemán que diseñó Mies van der Rohe para la Exposición Universal de 1929. El contraste y diálogo entre los dos edificios es absoluto.

 

Foto: AgeFotostock

16 / 219

Símbolo olímpico

(Passeig Olímpic, 5-7)

El Palau Sant Jordi es el edificio más significativo de la Barcelona de los Juegos Olímpicos y el más popular -tras su inauguración se celebraron jornadas de puertas abiertas y asistieron casi 300.000 ciudadanos-. Una vez más, Arata Isozaki hizo confluir Oriente y Occidente en el plano arquitectónico. Se inspiró en el mar Mediterráneo, que se ve representado en el faldón perimetral de chapa que lo envuelve, mientras que la cubierta recuerda tanto a los templos budistas como a la bóveda de la arquitectura catalana. Sin duda, la cubierta es el elemento principal. Construida a nivel del suelo, aún hoy en día muchos recuerda el time-lapse de los diez días que una técnica de potentes gatos hidráulicos necesitó para colocarlo en su lugar.

 

Foto: AgeFotostock

17 / 219

El triángulo perfecto

(Plaza Leonardo da Vinci, s/n)

Puestos a imaginar la forma de un edificio, se piensa en un cuadrado, en un rectángulo, y los más atrevidos, tal vez en una circunferencia, pero pocos se atreverían con un triángulo equilátero. Jacques Herzog y Pierre de Meuron sí lo hicieron. Es el volumen que escogieron para el principal edificio del Forum Universal de las Culturas Barcelona 2004. En la pareja de arquitectos suele ser habitual jugar con la piel del edificio, que en muchos casos se vuelve casi orgánica. También es el caso del Edificio Forum, para el que escogieron una fachada completamente azul que juega con las sombras y los reflejos. Otro elemento destacado es la relación entre el edificio y el espacio público como lugar de encuentro al modo del foro romano. El efecto es que el edificio parece flotar para que las personas puedan circular por debajo suyo y verse reflejadas en los espejos que recubren el techo.

 

Foto: L'Auditori

18 / 219

Una caja de música

(Carrer de Lepant, 150)

En esta ocasión Rafael Moneo tuvo que resolver la aparente paradoja de envolver algo tan etéreo como es la música. En la presentación del proyecto ya dijo que "un auditorium tiene que ser, por definición, un edificio, una sala que suene bien, que tenga cualidades acústicas que la conviertan en un instrumento musical más". La acústica fue trabajada con el in­ge­niero es­pe­cia­li­zado Hi­gini Arau, mientras que la arquitectura y los espacios fueron concebidos por Rafael Moneo siguiendo la estructura del entramado de las manzanas del Plan Cerdà, zona en la que se levantó el auditorio. El acero corten que envuelve al edificio de L'Auditori evoca una estética valiente que se yuxtapone a los interiores mucho más elegantes, pero también responde a la necesidad básica de impedir que los ruidos del exterior se filtren en el interior, de ahí esa sensación entre compacta e industrial que domina al conjunto.

Foto: DHUB

19 / 219

Un loft de los años 30

(Passeig de Torras i Bages, 101)

La Casa Bloc es uno de los ejemplos paradigmáticos de la primera arquitectura racionalista en Cataluña, firmado por miembros del GATCPAC (Grupo de Arquitectos y Técnicos Catalanes para el Progreso de la Arquitectura Contemporánea). Es un dúplex que mide 60 m², situado en el bloque 2, planta 1, puerta 11 para obreros de los años 30 (por aquel entonces, más de 50.000 personas vivían hacinadas en barracas). Y sin embargo, la calidad del programa y su diseño harían palidecer a muchas de las promociones actuales. Minimalismo, luz natural y ventilación, espacios comunes, vecinos, funcionalidad de espacios. En pocas palabras: la democratización de una arquitectura de calidad. La Guerra Civil truncó el proyecto de la GATCPAC: se cambió estructuralmente y, en lugar de obreros, fueron a vivir allí familias de militares, pero actualmente, se puede visitar la vivienda 1/11 de la Casa Bloc, reconvertida en un piso-museo y gestionado por el Museo del Diseño de Barcelona.

Foto: La Inexplicable

20 / 219

Librería La Inexplicable

Foto: CosmoCaixa Barcelona

21 / 219

Tintín y la Luna, en el CosmoCaixa hasta mayo de 2019

Tintín y la Luna. Cincuenta años de la primera expedición tripulada está estructurada en dos partes: una, centrada en Hergé y sus dos títulos míticos que llevaron a Tintín a la Luna, Objetivo: la Luna y Aterrizaje en la Luna; y, por otro lado, una parte que desarrolla el recorrido científico desde el momento en que Galileo observó por primera vez la Luna (en 1609) hasta la llegada al satélite vecino de la Tierra. La exposición se puede ver en el CosmoCaixa de Barcelona, hasta el 26 de mayo de 2019.

 

Foto: CosmoCaixa Barcelona

22 / 219

Ciencia y ficción para llegar a la Luna

La exposición evidencia cómo a lo largo de la historia, la ciencia ficción y la realidad se cruzan. Hergé, pero antes otros como Cyrano de Bergerac o Julio Verne, se adelantó casi 20 años al alunizaje de la nave Apolo 11. El cómic y la historia de la carrera espacial se dan la mano para explicar uno de los acontecimientos más significativos de la historia de la humanidad y la tecnología: la llegada a la Luna.

Foto: Unesco

23 / 219

Cripta de la Colònia Güell

24 / 219

Barcelona

El Mercado de Navidad más mágico de la Ciudad Condal es de la Fira de Santa Llúcia. En este mercado que se instala frente a la Catedral de Barcelona, en la plaza Nova, se puede encontrar todo tipo de artesanía, dulces típicos de navidad y otras delicias gastronómicas. Este mercado se lleva instalando desde 1786, lo que le convierte en una de las tradiciones más antiguas de la ciudad. Entre los artículos a la venta destacan las figuras para el Belén, donde el “caganer” es el rey. Del 30 de noviembre al 23 de diciembre.

Foto: Horrorland

25 / 219

Horrorland

Para aquellos que tengan las cosas claras y lo que deseen sea pasar miedo durante la noche de Halloween, su destino es Horrorland (Cercs, Barcelona). Este parque está dedicado en exclusiva al terror y es su especie en el sur de Europa. Plagado de pasajes del terror, casas encantadas, escape rooms, espectáculos y juegos interactivos, aquí lo importante es pasarlo mal. Además, las calles están tomadas por personajes terroríficos que deambulan interactuando con los visitantes. Este parque sólo estará abierto los fines de semana del 10 de octubre al 17 de noviembre.

26 / 219

Barcelona

En pleno barrio Gótico y rodeando la catedral se instala la tradicional Fira de Santa Llúcia que se viene celebrando desde 1786 en este mismo lugar. En la feria se encuentran todo tipo de objetos decorativos de Navidad, árboles, muérdago, figuritas con las que montar el pesebre y el tradicional “tió”, un tronco ataviado con elementos navideños que es apaleado en los hogares catalanes para que ofrezca muchos regalos. Otra de las tradiciones catalanas que se puede encontrar en los puestos de la feria es la figurita del “caganer”, un personaje escatológico (se lo representa agazapado haciendo sus necesidades) que forma parte del pesebre. Cada año, el “caganer” suele adoptar la imagen de algunos de los personajes de actualidad. Del 30 de noviembre al 23 de diciembre.

Foto: Hotel Tapa Tour

27 / 219

Hotel SB Glow

Foto: AgeFotostock

28 / 219

La Mercè 2018 es todo cultura

La Mercè 2018 llega este año con cuatro días intensos de actividades, espectáculos, cultura y tradiciones. Una programación oficial difícil de resumir tanto por la calidad como por la extensa y variada oferta: más de 500 actos, 40 escenarios, 211 grupos y artistas participantes. Son propuestas gratuitas y pensadas para todo tipo de público. La Mercè 2018 se expande prácticamente por la totalidad de la ciudad, desde el Besòs hasta el Castillo de Montjüic.

Foto: AgeFotostock

29 / 219

La Mercè 2018 trae un amplio cartel de ocio

El programa de La Mercè 2018 es de esos que crean cierta ansiedad: te gustaría verlo casi todo, pero es imposible. Por eso, será mejor que escojas entre sus propuestas musicales, las exhibiciones tradicionales o los espectáculos que os resumimos en el artículo.

Foto: AgeFotostock

30 / 219

Conoce las tradiciones populares de La Mercè

Un pilar básico en todas las ediciones de La Mercè es el de las tradiciones populares. Por mucho que se innove cada años en las propuestas, Barcelona no olvida su esencia popular. Son espectaculares los correfocs, los bailes de gigantes o la cabalgata. Y, por supuesto, la diada castellera en la Plaza San jaume.

Foto: AgeFotostock

31 / 219

Multitud de conciertos en La Mercè 2018

La música no va a parar durante los cuatro días de La Mercè. La avenida de la Catedral, el Moll de la Fusta, la playa del Bogatell y el parque de Nou Barris serán algunos de sus grandes escenarios donde disfrutar de propuestas tan diferentes como la electrónica, la música clásica, el rock, el punk, pop o la canción de autor. Diversidad y calidad asegurada.

Foto: AgeFotostock

32 / 219

Oktoberfest en Barcelona

Al más puro estilo alemán, la Oktoberfest Barcelona se presenta de nuevo en la Plaza Universo de Fira Barcelona Montjuïc (junto a Plaza España) por séptimo año consecutivo. El evento dura 11 días, a partir de la ceremonia inaugural que se realizará el jueves 4 de octubre. Esa tarde, a las 17:00h, en la carpa principal se abrirá el primer barril de cerveza de muchos. Habrá una Gran Carpa de más de 5.000 m2, decoración y ambientación adecuada, música en directo con grupos bávaros y dj´s, gastronomía tradicional, juegos y la cerveza alemana OktoberfestBier Paulaner, la oficial del Oktoberfest. Este año, además, podrás colaborar en el proyecto Solidario “Imagina ser feliz”.

 

Foto: AgeFotostock

33 / 219

Barcelona, otoño mediterráneo y urbanita

La larga franja marítima y la frondosa sierra de Collserola delimitan la ciudad y sirven de orientación para moverse por ella. Pues bien, el "lado de montaña" se convierte en un telón ideal para disfrutar de un otoño mediterráneo y urbanita como pocos. Barcelona, durante esta época del año luce, con una espléndida luz dorada que resulta muy agradable para recorrer sus calles. Aquí os contamos qué no te puedes perder en una escapada de fin de semana por Barcelona.

Foto: Gtres

34 / 219

Barcelona

Barcelona da la bienvenida a los viajeros que llegan atraídos por las sorprendentes formas de la arquitectura de Gaudí, por las calles animadas, los museos, restaurantes y las las tendencias más urbanitas. La Sagrada Familia, la Boquería, el Gótic, el Raval, y el ambiente cultural de Gràcia, son ya clásicos de la ciudad. Si queremos nuevos aires, Poblenou se está convirtiendo en el nuevo escenario cultural de Barcelona. Alrededor del Museu del Disseny de Barcelona, restaurantes, talleres de artistas, tiendas con detalles preciosos, cafeterías donde ver la tarde de forma relajada. A todo ello, añade que tienes a tiro la Playa del Bogatell y entenderás porqué todas las miradas se están centrando en esta parte de la ciudad.

Foto: AgeFotostock

35 / 219

Museo Egipcio de Barcelona

Más de 1.000 piezas del arte y arqueología egipcia en el centro de Barcelona. Inaugurado en 1994, fue el primer museo en España con temática faraónica. Además de exponer su colección, cuenta con diferentes cursos y actividades culturales como un campus arqueológico. Su colección permanente se desarrolla a través de dos plantas con piezas que nos muestran desde las creencias y prácticas funerarias a la cosmética y erotismo del mundo egipcio.

Foto: AgeFotostock

36 / 219

Tibidabo (España)

Todo un clásico de la ciudad, ¡y con qué vistas! Sin duda, el mirador más divertido que hay sobre Barcelona. Además, inaugurado en 1901, es el parque de atracciones en activo más antiguo de España, y el tercero de Europa, y eso se nota en su esencia. Cuando abrió las puertas, el funicular que daba acceso al pico del Tibidado se convirtió en la atracción estrella. Hoy, con las nuevas tecnologías, la atracción que despierta más admiración es la Virtual Express, la primera montaña rusa de Cataluña en introducir la realidad virtual. El Giradabo, una noria panorámica abierta en 2014, y el Avión, son las atracciones más emblemáticas del parque.

Foto: Javier Flores

37 / 219

Se construyó sobre un anfiteatro

Una investigación de la historiadora Jordina Sales Carbonell, de la Universidad de Barcelona, demostró que donde ahora se encuentra la Basílica de Santa Maria del Mar había un anfiteatro romano. Resumiendo, parece ser que, según un documento antiguo de 1104, el nombre que tenía originalmente la construcción preexistente a la actual basílica era el de Santa María de les Arenes. Contrariamente a lo que pudiera parecer, el nombre no se refería a la cercana playa de la época, sino al antiguo anfiteatro. Igualmente, las excavaciones realizadas en el interior de Santa María del Mar alumbraron el hallazgo de arenas niveladas uniformemente y en las que después se excavaron las tumbas de una antigua necrópolis de los siglos IV a VI.

Foto: Javier Flores

38 / 219

No es una catedral, sino una basílica

La Catedral del Mar, la novela de Ildefonso Falcones, contribuyó en gran medida a convertir a Santa María del Mar en un destino turístico muy visitado de Barcelona; pero también acrecentó la confusión por el título que recibe: ¿Es catedral o no es catedral? Pues no, Santa María del Mar es una basílica menor, la tercera de la ciudad, precedida por la Catedral de Barcelona y la Basílica de la Mercè. En la actualidad, en Barcelona existen nueve basílicas menores (llamadas así para diferenciarlas de las primeras iglesias fundadas en Roma). Se consideran basílicas menores las iglesias que sobresalen por motivos artísticos y espiritual, y que gozan de ciertos privilegios. Aunque a diferencia de las catedrales, las basílicas no son la sede del obispo.

Foto: Javier Flores

39 / 219

Escudo del F.C Barcelona en las vidrieras de la Catedral del Mar

Son muchos los visitantes que afirman haber visto el escudo del Fútbol Club Barcelona en la Catedral del Mar. Y no son alucinaciones. Los visitantes que dirijan su mirada hacia los ventanales del segundo piso, a la izquierda, según se mira el altar, verán el escudo colocado allí a finales de los años 60, cuando se decidió reemplazar las vidrieras por unas nuevas. Para ello se impulsó una campaña de patrocinio a la que varias entidades se sumaron, entre ellas el equipo de fútbol. Así pues, el escudo no tiene ningún sentido religioso, sino que es la prueba de que el equipo de fútbol contribuyó en la financiación.

Foto: AgeFotostock

40 / 219

Se encuentra en el barrio de la Ribera y junto a la catedral

La Basílica de Santa María del Mar está en el barrio de la Ribera, en el centro de Barcelona y junto al barrio del Born. Tal como indican las lápidas del portal de las Moreres, junto al Fossar de les Moreres, su construcción comenzó el 25 de mayo de 1329. Desde el principio, apareció en contraposición a la Catedral de Barcelona, que se levantaba muy próxima y en las mismas fechas. Si la catedral se asoció a la monarquía, a la nobleza y al alto clero, desde el principio se estableció que la basílica, debía pertenecer exclusivamente a los feligreses de la zona del puerto y de la Ribera. Era una basílica para un barrio. De hecho, pasó pronto a ser conocida popularmente como "la catedral del Mar".

Foto: AgeFotostock

41 / 219

El mar estaba mucho más cerca en su época que en la actualidad

En el siglo XI, el Condado de Barcelona se erige como centro político, económico y comercial de la zona y la ciudad crece en importancia, produciéndose los primeros asentamientos extramuros, junto al litoral. Es el caso, a finales de la Edad Media, del barrio de la Ribera. Según parece ser, Santa María de Mar estaba muy cerca de las arenas de la playa y del trasiego portuario que hizo crecer al barrio. Por todo ello, se la conocía como la iglesia de los pescadores. En el siglo XV se construyó un dique para que la ciudad tuviera un puerto más accesible. Su construcción provocó que los sedimentos del río Besós se acumularan alrededor del islote de Maians, que se encontraba a un centenar de metros de la costa. Siglos después, esa tierra gana al mar se convirtió en La Barceloneta.

Foto: AgeFotostock

42 / 219

Es una joya del gótico catalán

Su fachada principal, enmarcada por dos torres octogonales, preside un edificio austero, imponente y sin grandes cargas de ornamentación. Para nada nos hace imaginar lo que encontraremos en su interior: una joya de la arquitectura gótica catalana. El trabajo en los pilares y la misma altura de las naves laterales simulan la sensación de un único espacio que se eleva diáfano. Sin duda, se trata del ejemplo más emblemático y depurado del gótico catalán, obra de los maestros Berenguer Montagut y Ramón Despuig. El gótico catalán se circunscribe básicamente en la ciudad de Barcelona y áreas de influencia de la comarca y se caracterizó por elementos singulares como ausencia de decoración y pilares esbeltos.

Foto: AgeFotostock

43 / 219

Está junto a un enclave simbólico

El memorial del Fossar de les Moreres dedicado a las víctimas del asedio de Barcelona de 1714 está construido en la plaza sobre el antiguo cementerio perteneciente a la adyacente basílica de Santa María del Mar. Los orígenes del Fossar de les Moreres son del siglo XII, cuando el párroco de la iglesia de Santa María del Mar, solicitó la donación de un terreno adyacente a la iglesia para enterrar a sus fieles. En la actualidad, cada 11 de septiembre, se conmemora aquí la fiesta nacional de Cataluña y se rinde homenaje en la plaza a los defensores de la ciudad, muertos y enterrados en este lugar. La actual plaza fue inaugurada el 11 de septiembre de 1989 por Pasqual Maragall, el alcalde de Barcelona en aquel entonces. Años después, se instaló un pebetero sobre una estructura metálica curvada de 15 metros de altura y color rojo de la que surge una llama en recuerdo a los caídos.

Foto: AgeFotostock

44 / 219

Es uno de los espacios literarios de la ciudad y ahora se ha convertido en una serie de TV

La publicación de la novela La Catedral del Mar, de Ildefonso Falcones situó a la Basílica de Santa María del Mar entre los enclaves más literarios de Barcelona. De la novela se vendieron millones de ejemplares con traducciones a varias lenguas. Pero la relación de esta iglesia con la literatura no se acaba aquí. También aparece en la no menos famosa novela de Carlos Ruíz Zafón, La sombra del viento o también del mismo autor  El juego del ángel. Y en otras novelas que tienen a Barcelona como escenario. Ahora también protagoniza una serie de televisión basada en la novela homónima de Ildefonso Falcones. 

45 / 219

Acceso gratuito a la Sagrada Familia para Jordis, Jordines, Jorges y Georgines

El edificio más popular de Antoni Gaudí abre sus puertas entre las 10 y las 20 horas a todos los que el 23 de abril celebran su santo. El resto de los visitantes de la Sagrada Familia tendrán la oportunidad de contemplar la estatua de Sant Jordi de Josep Maria Subirachs, situada en el balcón del Juvé, envuelta en un manto de rosas rojas.

Foto: TMB

46 / 219

La literatura invade el metro de Barcelona

Con motivo del Día del Libro, que en Cataluña coincide con la Diada de Sant Jordi, Amazon Kindle y el metro de Barcelona ponen en marcha una iniciativa que subraya la estrecha relación de la ciudad condal con la literatura: la "Línea K" del metro de Barcelona se detiene en las paradas con más historia literaria. 

Foto: CC

47 / 219

Cementerio de Montjuïc

Como una catarata de nichos, el cementerio de Montjuïc se desparrama por la ladera de una de las montañas con más historia de Barcelona. Durante la segunda mitad del siglo XIX la cementerios de la ciudad ya estaban prácticamente al límite de su capacidad, así que la creación del camposanto de Montjuïc en 1883 apareció como la solución necesaria. Entre sus empinadas callejuelas se hallan algunas tumbas de las personalidades más célebres de Barcelona, como por ejemplo Francesc Cambó (político), Ildefons Cerdà (ingeniero del Plan Cerdà de Barcelona), Francesc Macià (presidente de la Generalitat de Cataluña) o Jacint Verdaguer (poeta). 

Foto: CaixaForum Barcelona

48 / 219

Un recorrido de tres mil millones de años

El estudio de la música permite desvelar los aspectos singulares de cada civilización, así como sus influencias, intercambios y mestizajes, en un completo viaje de tres mil millones de años.

(En la imagen, una estela que representa a un cantante ciego tocando el arpa ante el dios Ra, 1069-664 a.C. Tebas, Egipto. Madera pintada policromada. Museo del Louvre).

Foto: CaixaForum Barcelona

49 / 219

Músicas en la antigüedad, una muestra de CaixaForum Barcelona

Oriente, Egipto, Grecia y Roma: Músicas en la antigüedad muestra la importancia de la música en las sociedades antiguas. La exposición está organizada por la Obra Social ”la Caixa” conjuntamente con el Museo del Louvre y se podrá ver del 9 de febrero al 6 de mayo de 2018 en CaixaForum Barcelona.

Foto: CaixaForum Barcelona

50 / 219

En Barcelona suena el canto más antiguo del mundo

La exposición muestra la música como un lenguaje universal que atraviesa los siglos hasta casi los orígenes de la humanidad. Los últimos hallazgos en el campo de la arqueomusicología han permitido, por ejemplo, que en Músicas en la antigüedad puedas escuchar el canto más antiguo del mundo que se conoce en la actualidad.

(En la imagen: Sarcófago de las Musas, 150-160 d.C. Roma (Italia). Mármol. Museo del Louvre).