Cáceres

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Cáceres, un patrimonio ideal para series de TV

Romanos, visigodos, judíos, musulmanes y cristianos, todos fueron dejando su huella en la ciudad vieja de Cáceres. El centro neurálgico es la Plaza Mayor. En Cáceres, las piedras hablan. Y lo decimos literalmente: en muros y fachadas se pueden ver inscripciones en latín. Declarada Patrimonio de la Humanidad en 1986, su centro histórico es tan cautivador que ha sido escogido para rodar escenas de series tan famosas como “Juego de tronos” o la española “La Catedral del Mar”. La ciudad es la mejor base para explorar la extensa provincia de Cáceres.

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Ciudad vieja de Cáceres 

Románico, islámico, gótico septentrional y renacentista italiano. La arquitectura de Cáceres es bellap y sorprendente y por eso fue inscrita en la Lista Patrimonio de la Humanidad de la Unesco en 1986.

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Una semana por la provincia de Cáceres

En otoño, la provincia de Cáceres es un sorprendente destino para escapadas de fin de semana. Los valles, bosques, dehesas y las sierras de la provincia más grande de España se visten de colores otoñales. Desde el centro histórico de Cáceres, reconocido como Patrimonio de la Humanidad, a los bellos pueblos en los montes de Traslasierra, como Hervás, tienes mucho donde elegir. Aquí te mostramos algunas pistas para disfrutar de la provincia de Cáceres.

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Ciudad Vieja de Cáceres

La bella ciudad extremeña tiene un espectacular patrimonio histórico y arquitectónico que es Patrimonio de la Humanidad. Romanos, visigodos, judíos, musulmanes y cristianos dejaron sus huellas en la ciudad vieja de Cáceres y es un placer seguirlas, cruzando las murallas por la puerta de la Estrella y paseando por las calles empedradas. Y a todo ello, hay que añadir su riqueza gastronómica, que fue reconocida en 2015 al ostentar la ciudad el galardón de Capital española de la Gastronomía: El delicioso jamón ibérico de las dehesas, las tortas del Casar, el aceite de Gata-Hurdes, el pimentón de la Vera, las cerezas del Jerteo y los vinos de la Ribera del Guadiana.

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Trujillo

Trujillo también está en un cerro y también tiene castillo, pero aunque es divertido pasear por sus muros (abarrotados), lo más interesante es el pequeño laberinto de calles medievales que se despliega a sus pies. Lo mejor es empezar en la fortaleza y bajar paseando hasta la animada plaza Mayor. No hay que tener miedo a perderse porque siempre se encuentra recompensa: un rincón por el que no ha pasado el tiempo, un jardín para descansar o una casa-palacio que todavía hoy, cuatro siglos después, conserva el esplendor de su época.

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Granadilla

Pequeño pueblo medieval abandonado en los 60 y recuperado por estudiantes desde los años 80. Los turistas recorren sus ruinas, fotografían las casas medievales, sus plazas recuperadas y, sobre todo, su imponente castillo. Un aliciente extra: disfrutar del atardecer desde las almenas mientras el sol va tiñendo de naranja el pantano y su paisaje de pinos y eucaliptos.

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Hervás

En las faldas de la sierra de Béjar, rodeado de bosque, se encuentra Hervás, uno de los pueblos con más encanto de Cáceres. Su judería es un laberinto de callejuelas y pequeñas plazas repletas de macetas, y sus casas todavía conservan la arquitectura tradicional. Hay que dejarse llevar por el barrio pendiente abajo hasta el río Ambroz. Allí, alrededor de su puente medieval, los árboles dan forma a un rincón tranquilo donde los lugareños se sientan a descansar y charlar, arrullados por el rumor del río.

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Valle del Jerte

No hay mucho que no se haya dicho ya del valle del Jerte en primavera: los cerezos en flor que explotan, fuegos artificiales blancos y rosados en las laderas. Pero una manera quizás un poco distintas de disfrutar del espectáculo es cruzar desde el valle del Ambroz por el puerto de Honduras. Desde Hervás, una carretera sinuosa y estrecha sube entre castaños por la sierra de Béjar hasta alcanzar el puerto a 1.440 metros. Las vistas son espectaculares: el valle del Jerte en su esplendor y la sierra de Gredos al fondo.

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Ciudad vieja de Cáceres

Romanos, visigodos, judíos, musulmanes y cristianos: todos han dejado su particular huella en la ciudad vieja de Cáceres y es un placer seguirla, cruzando las murallas por la puerta de la Estrella, dejándose llevar paseando por sus calles empedradas. Y acabar el viaje al pasado en los soportales que rodean la icónica plaza Mayor, en extramuros, disfrutando de un buen vino extremeño.

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Montánchez

Es conocido como el mirador de Extremadura y hace honor a su nombre. Montánchez es un pequeño pueblo desperdigado por las faldas de un cerro. En lo alto, las ruinas de un castillo medieval dominan el paisaje, como un rostro ceñudo y vigilante, siempre atento. Pasear entre sus restos y asomarse a sus murallas es revivir una época de batallas (y solidarizarse con el pobre soldado que, a pie, cargando con las armas y embutido en la armadura, tenía que poner cerco al enemigo).

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Laberintos líricos en su paso por Cáceres

La primera ciudad Patrimonio de la Humanidad en disfrutar de la poesía urbana fue Cáceres, donde la obra estuvo expuesta hasta el 25 de septiembre.

Foto: Boa Mistura

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Laberintos líricos en Cáceres

En Cáceres, el poema seleccionado fue "Por la calle del aire" del poeta cacereño Santos Domínguez. El verso escrito decía "Desemboca en el túnel ingrávido del sueño".

Foto: Turismo Extremadura

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Parque Natural Tajo Internacional

Situado al noroeste de la provincia de Cáceres, este Parque Natural, sigue el recorrido del río Tajo y de sus afluentes, el Erjas y el Sever y constituye uno de los últimos refugios para algunas especies amenazadas ligadas al bosque mediterráneo como la cigüeña negra, el águila imperial ibérica y el cangrejo de río autóctono. La nutria, el lagarto verdinegro, el águila culebrera, el águila real, el alimoche, el buitre leonado, el buitre negro y el águila perdicera también forman parte de su fauna, a la que se suman muchos más nombres de peces y mamíferos, configurando una lista casi interminable.

Foto: Turismo Extremadura

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Parque Nacional de Monfragüe

Situado en el triángulo imaginario que forman las ciudades de Plasencia, Trujillo y Navalmoral de la Mata y con el río Tajo como eje vertebrador, encontrarás el Parque Nacional de Monfragüe, un espacio natural único, que forma parte de un territorio declarado Reserva de la Biosfera por la UNESCO en 2003. Debe su nombre a los romanos que lo llamaron Mons Fragorum por ser una zona fragosa, llena de maleza y de difícil acceso. Monfragüe posee la más extensa y mejor conservada mancha de monte mediterráneo a nivel mundial; un paisaje típicamente ibérico que hace posible la existencia una gran variedad de fauna y flora. En él se puede disfrutar del vuelo de las cigüeñas negras, alimoches, buitres y águilas imperiales. Pero las aves son sólo una parte de las más de 208 especies de vertebrados que viven en este santuario natural; ciervos, jinetas, tejones, linces, gatos monteses o nutrias,son solo algunas de las especies que pueblan esta área de la Alta Extremadura.

Foto: Turismo Extremadura

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Trujillo, Tierra de descubridores

Levantada sobre un batolito de piedra, Trujillo ya era conocida con el nombre de Turgalium en tiempos romanos. Tras los visigodos, llegaron los árabes que trajeron un periodo de esplendor durante el cuál la ciudad queda amurallada. Su Plaza Mayor, de estilo renacentista, está rodeada de soportales y en ella se ubica la estatua ecuestre de Francisco Pizarro. Allí se reunían comerciantes y artesanos hasta que se levantaron durante el siglo XVI las casas de los linajes más importantes de la nobleza castellano-leonesa, como la Casa de la Cadena, la de los Orellana, o la de los Chaves-Cárdenas. También destaca el Palacio de la Conquista, cuya construcción comienza Hernando Pizarro, hermano del descubridor.

Foto: Turismo Extremadura

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Plasencia, la perla del valle

Ya antes de que Plasencia se fundara en 1186, romanos y árabes habitaron estas tierras por su importancia estratégica. Rodeada por su muralla desde el año en que se fundara la ciudad por Alfonso VIII de Castilla, el casco antiguo de Plasencia está declarado Bien de Interés Cultural y atesora tanto construcciones religiosas como de carácter civil como son sus palacios o su acueducto, a lo que hay que añadir los parajes naturales que ofrecen la ribera del río o la Sierra de Santa Bárbara.

Foto: Turismo Extremadura

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Hervás, legado sefardita

Los materiales autóctonos como la madera de castaño, el adobe y el granito caracterizan su arquitectura típicamente serrana. Su judería, fruto del asentamiento de judíos que acudieron a esta villa en el siglo XV y una de las mejor conservadas del país, fue declarada Conjunto Histórico-Artístico en 1969.

Foto: Turismo Extremadura

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Cáceres, la villa de los mil y un escudos

Cáceres conserva un amplísimo y bien conservado conjunto monumental que te dejará impresionado. Su casco histórico le ha merecido varios premios por la monumentalidad de su patrimonio, de hecho fue declarado por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad en 1986. Entre sus murallas árabes, conserva el segundo mayor aljibe del mundo, un barrio judío, los restos de los primeros asentamientos romanos y un conjunto arquitectónico medieval y renacentista único en el mundo y perfectamente conservado.

Foto: Turismo Extremadura

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Baños de Montemayor

En esta población conviven en armonía la arquitectura popular, con la arquitectura burguesa y las casas solariegas. Su riqueza histórico-cultural la convierten en un lugar singular y diferente. Pero sin duda alguna, el principal reclamo de Baños de Montemayor son las aguas termales de su balneario, que brotan de dos manantiales denominados Columna y Arqueta. El balneario, declarado bien de interés cultural, conserva en sus inmediaciones los restos de unas antiguas termas romanas.

Foto: Turismo de Extremadura

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Puente Romano de Alcántara

El Puente Romano de Alcántara  es uno de los símbolos de la ciudad del mismo nombre. Levantado en el siglo II d.C., entre los años 104 y 106 y magníficamente conservado gracias a las reconstrucciones, facilitó enormente en el pasado la comunicación con el vecino Portugal. Una inscripción en el centro del puente - IMP(erator)·CAESARE · DIVI. NERVAE· AVG(usto)· PONT(ifici)· MAX(imo)· TRIB(unicia)·POTEST(ate)-  indica que fue construido en honor al emperador romano Trajano, nacido en Hispania. Cayo Julio Lacer, su constructor, en un exceso de vanidad dejó escrito: "PONTEM PERPETUI MANSVRVM IN SECULA MVNDI""Puente que durará mientras dure el mundo"

Foto: Parque de Monfragüe

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Monfragüe, Extremadura

Paraíso para los amantes de la ornitología, en el parque habitan más de 300 parejas de buitre negro, unas 12 de águila imperial, 30 de cigüeña negra, 35 de alimoche y mil de buitre leonado. Monfragüe se encuentra en el centro de la provincia de Cáceres, su eje vertebrador es el río Tajo a su paso por suaves montañas rodeadas de extensas dehesas.

Michael De Vos 

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Museo Vostell, Cáceres

El arte más vanguardista único en su género cobra vida en Extremadura, más concretamente en Los Barruecos, Cáceres. Fundado en 1976 por el artista Wolf Vostell, su homónimo museo está especializado en el arte contemporáneo de la posguerra. Muchas de las piezas de arte que encontramos en sus salas están elaboradas con artículos cotidianos como coches, televisiones o algunos realizados con materiales como el hormigón. Los ambientes están divididos en temas como Fiebre del automóvil, Desayuno de Leonardo da Vinci en Berlín o Fluxus Buick Piano. Las esculturas están repartidas por el interior del edificio y por el exterior del mismo.

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Valle del Jerte (España)

El cerezo en flor es el gran acontecimiento del año en este rincón de Cáceres. Las copas blancas de un millón y medio de árboles cubren los campos durante unos 15 días, entre finales de marzo y mediados de abril. Dos rutas en coche recorren la comarca y ofrecen las panorámicas más bonitas. 

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Trujillo, Cáceres

La localidad donde nació Francisco Pizarro, cuya escultura se encuentra en la plaza Mayor del pueblo, se haya en uno de los entornos naturales más bellos de Extremadura. Su casco urbano se encuentra sobre un batolito granítico, el cerro Cabeza de zorro. 

Foto: GTRES

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Caceres

Antes que 2015 llegue a su fin, merece la pena aprovechar que este año Cáceres ha sido la Capital Española de la Gastronomía para viajar hasta la capital extremeña y disfrutar de sus propuestas culinarias. Jamón ibérico, quesos curados, cerezas, aceite de oliva, vino… nada menos que 8 Denominaciones de Origen avalan las virtudes de los productos de esta tierra. 

Gtres

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Alcazaba de Trujillo. Cáceres

La alcazaba de esta bella población extremeña es un monumento andalusí del período Omeya que data de los siglos IX y X. Su patio de armas abarca un espacio de más de 40 metros perímetro jalonado de robustas torres defensivas. La fortaleza es visible desde lo lejos y alienta la imaginación. No perderse el paseo por las murallas ni la vistas.

Turismo de Trujillo

JUAN PEDRO RODRIGUEZ DURÁN / DIVA

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El Cáceres más rural

Vista desde el castañar de la aldea de La Garganta. Al fondo, el embalse de Baños.

ANGEL ELICES DÍAZ / DIVA

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La Chorrera

Cascada La Chorrera, cerca de la fuente del río Ambroz

FOTOTECA 9 X 12

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Montemayor

Termas romanas en Baños de Montemayor

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Hervás

En la zona más alta del pueblo se erige la iglesia-castillo que los caballeros de la orden del Temple construyeron en el siglo XIII.

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El Barrio Judío de Hervás

Además de ser un buen ejemplo de la arquitectura de montaña cacereña, Hervás posee uno de las juderías mejor preservadas del país. Pasear hoy por sus calles sinuosas y estrechas, entre casas encaladas con balcones voladizos y recias puertas de castaño, permite imaginar cómo era vivir allí en el siglo XV.

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Abadía

Un paisaje de dehesas rodea el pueblo de Abadía, en el sur de la comarca del Ambroz.

Mapa: BLAUSET

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Cuatro visitas imprescindibles

1 Hervás. Sobresale por su antigua judería, el entorno natural y la oferta gastronómica y artesana que ofrece.
2 Aldeanueva del Camino. Se sitúa en plena Vía de la Plata. Conserva varios puentes romanos sobre el río Ambroz.
3 Abadía. Su nombre evoca un convento del siglo XIII que dio origen al pueblo. Destaca el palacio de Sotofermoso.
4 Baños de Montemayor. En el norte de la comarca, está considerada una villa termal desde tiempos de los romanos.

Turismo de Extremadura

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La flor del cerezo

La floración suele entre quince y veinte y se produce de forma escalonada, primero florecen los árboles de las zonas bajas del valle para finalizar en lo más alto.

Turismo de Extremadura

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Las rutas del cerezo

Lo ideal para contemplar la floración es hacer un recorrido por todos los pueblos que componen el valle del Jerte, así se puede disfrutar de diferentes perspectivas. 

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El valle se viste de blanco

La floración del cerezo esta considerada fiesta de Interés Turístico Nacional, se celebra con diferentes actividades en todos los pueblos del valle del Jerte.

Gtres

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Parque Nacional de Monfragüe

El Parque Nacional de Monfragüe en el norte de Cáceres, ofrece grandes extensiones consideradas Zonas de Especial Protección para las Aves y es el hábitat de la cigüeña negra, el buitre leonado y el águila culebrera, entre otras especies. Por todo ello se ha consolidado como uno de los más importantes destinos de turismo ornitológico de España. En la imagen podemos contemplar a 3 cigüeñas negras, habituales visitantes del parque.