Cádiz

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Playa de Bolonia (Tarifa)

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Duna de Bolonia (Cádiz): grano a grano

Con 30 metros de alto y 200 metros de ancho, este vasto conjunto de arena se encuentra dentro del Parque Natural del Estrecho, una de las zonas menos urbanizadas de la costa de Cádiz. Alimentada por el viento de levante, la arena se cuela en el pinar de sus inmediaciones. Es el principal atractivo de la playa de Bolonia, donde en su entrada también se encuentra el conjunto arqueológico de Baelo Claudia, un antiguo enclave romano declarado Monumento Histórico Nacional. 

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Zahara de los Atunes (la joya)

Zahara de los Atunes es la joya gaditana o el paradigma de la Costa de la Luz. De hecho, si solo se tuvieran unas pocas horas para conocer las playas de Cádiz, ésta zona sería imprescindible. Son kilómetros de hermosas playas de arena clara y fina que van desde el mismo pueblo hasta el Cabo de Gracia. Conforme más al sur, dejando Barbate hacia Tarifa, la playa se va haciendo más salvaje. Desde playa del Carmen, accesible y llena de servicios hasta Playa del Cañuelo, la más pequeña y virgen de todas, un universo playero maravilloso.

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Playa del Palmar (o con buen rollo)

Es la más social de las playas de Cádiz, y eso que la provincia está en niveles altos de sociabilidad. Estos últimos años, la arena gustosa, las olas aptas para el surf y los chiringuitos la han convertido en carne de Instagram, además que Vejer de la Frontera es bonito, bonito. No por nada fue declarado ya en 1976 como conjunto histórico-artístico. Para quienes gusten despedir la jornada playera con un buen mojito está La Torre, a pie de arena, con música y vistas directas al atardecer… Así, ¿quién se va a resistir a compartir unas cuantas fotos en su Instagram?

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Playa de Camarón (para camuflarse sobre la arena)

Esta playa de simpático nombre ocupa un bello paisaje de dunas y vegetación declarado como zona protegida, así que el acceso se hace a través de plataformas de madera: protegen a la vez que quedan muy vistosas para los selfies playeros. No hay que salir corriendo si ve a algún que otro camaleón andar lento sobre la ardiente arena; en todo caso, esta es su casa. Y de hecho, hay hasta un centro de interpretación camaleónico cerca de la entrada a la playa. Otra curiosidad: al bajar la marea, quedan al descubierto los corrales de pesca del camarón… de ahí el nombre de la playa.

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La playa de la Barrosa (la familiar)

Sí, está bien eso de ir al chiringuito más cool o sacar a pasear la tabla de surf, pero en ocasiones también apetece algo más relajado, en plan familiar. Para esos momentos playeros, Cádiz tiene playas como la Barrosa, en Chiclana de la Frontera. Este arenal es perfecto si hay peques de por medio dando sus primeras brazadas y los padres pueden evadirse un rato de la chavalería caminando por la kilométrica orilla. Son famosas las puestas de sol con el islote de Sancti Petri recortado en el horizonte.

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Playa de Regla (para cosmopolitas en chanclas)

Se ve tan familiar y concurrida, con sus chiringuitos a pies de paseo y las tumbonas y parasoles que resulta difícil imaginar que esta playa, en realidad, guarda algunos secretos. A finales del S. XIX, la playa de Regla, en Chipiona, fue escogida por sus aguas curativas para fundar el Primer Sanatorio Marítimo de España, el Sanatorio de Santa Clara, en el año de 1897 donde se trataron numerosos tuberculosos. No fue cosa de milagro, si no de yodo, que parece ser que se encuentra en altas dosis en el mar. Pero es que, además, hay cerca un faro histórico que se remonta a eso del año 140 a. C. Eso sin contar con la evidente presencia del  Monasterio de Nuestra Señora de Regla. Vaya toda una lección de historia. La temporada playera alarga hasta la festividad de la Virgen de Regla, el día 8 de septiembre, cuando la playa se llena de ambiente festivo.

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La Fontanilla (para foodies con arena)

El gran atractivo de Conil de la Frontera son sus playas, y es que tiene cerca de 14 kilómetros de arena fina bañada por el Atlántico. La de Fontanilla es la más famosa y concurrida por sus aguas calmas, ideales para familias con peques, y por su entorno natural. Pero resulta que foodies de todo el mundo, sobre todo durante la temporada de la almadraba del atún rojo, le tienen el ojo puesto a este lugar. Sin ir muy lejos de la arena, se encuentran dos clásicos: el Restaurante La Fontanilla y el restaurante Francisco La Fontanilla. En el municipio hay muchos otros restaurantes para disfrutar del atún, los pescados y arroces.

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Playa del Faro de Trafalgar (la más salvaje)

Las playas de Barbate son un clásico del verano gaditano. Una de ellas es la playa del faro de Trafalgar, que parece recién salida de un anuncio playero perfecto. Eso sí, conforme se accede por la pasarelas de madera que protegen el entorno, se ve un cartel:  “Zona Peligrosa: prohibido el Baño”. Así es, será una belleza, pero hay que ir con cuidado, donde sus bajíos y arrecifes pueden provocar remolinos y turbulencias. Frente a estas peligrosas costas se libró en 1805 la famosa batalla naval que enfrentó al almirante inglés Nelson contra una coalición de barcos franceses y españoles, en 1805. Basta ir a Londres para recordar quién ganó la batalla.

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Valdevaqueros (de todo menos quedarse tumbado)

Si se quiere experimentar con el ambiente surf de Tarifa, esta es la playa perfecta. De hecho es fácil encontrarla: decenas de cometas ponen color al azul del cielo como si fueran el haz de luz de un faro. La Playa de Valdevaqueros se ha convertido en la Meca del windsurf y el kitesurf de Cádiz y hasta ella llega un ingente ejército de deportistas atraídos por las olas, el viento y el entorno semisalvaje. Por supuesto, le dan un toque de frescura a la playa difícil de encontrar en otras playas de Andalucía. Hay conciertos, barbacoas, mojitos y, por supuesto, muchas velas. Además, como la de Bolonia, también tiene su propia duna en Punta Paloma (Parque Natural Del Estrecho).

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Playa de Bolonia (donde hacer la croqueta)

En la playa de Bolonia, se mire donde se mire, su gran duna domina el paisaje. Y es que el Monumento Natural de La Duna de Bolonia es todo un espectáculo natural de más de 30 metros de altura y 200 de ancho que domina el sistema dunar al que pertenece. La arena remonta hasta impactar con un bosque de pinos, en un contraste mágico de ocre y verdes. A los bañistas que suben en procesión, les tienta bajar haciendo la croqueta cuesta abajo. Aguada un mar turquesa en el que luego quitarse la arena, siempre y cuando no sople el viento de levante.

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Playa de La Caleta (para bohemios en bañador)

Hablar de La Caleta no es hablar de una playa, si no de la intimidad de una ciudad. Se podría decir que esta postal típica de Cádiz funciona a modo de un microcosmos que la representa a pequeña escala. A parte de la fama mediática por ser la playa en la que se bañó Halle Berry en Muere otro día, de la serie James Bond, La Caleta es una playa de carácter familiar que ha atraído desde siempre a artistas y bohemios como Isaac Albéniz, Paco Alba, o Fernando Quiñones, el poeta más querido de Cádiz.

Foto: Getty Images

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Por sus playas

Con cuatro playas que suman en total más de 7 km de costa. La más mítica, sin duda, La Caleta, playa urbana que concentra la vida de Cádiz como ninguna otra. Para abarcar la fachada marítima de Cádiz existe la posibilidad de que el recién llegado realice un paseo en catamarán que conecta la ciudad con la cercana población de El Puerto de Santa María; las vistas, especialmente en días luminosos, son preciosas. Con el punto de embarque en pleno centro, no se trata de un recorrido solo pensado para el turismo, sino de un medio de transporte cotidiano utilizado por los gaditanos, lo cual lo hace aún más atractivo.

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Por sus barrios populares

Otro de los encantos de Cádiz son sus barrios populares como El Pópulo, cuyo origen se remonta al siglo XIII. Para empezar a sentir Cádiz hay que adentrarse en este barrio peatonal, pavimentado con los lastres de los navíos que llegaban a la ciudad, entre el Ayuntamiento y la Catedral, cruzar el Arco del Pópulo, la puerta norte de la muralla de la antigua ciudad y dejarse llevar por sus calles. En el barrio destacan los arcos de entrada, el palacio barroco de la Casa del Almirante y el Teatro Romano. Hay que seguir hasta el muy genuino barrio de La Viña, lugar carnavalesco por excelencia.

Foto: Cádiz Turismo

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Tosantos en Cádiz

En Cádiz tiene una forma muy particular de celebrar el 31 de octubre con los Tosantos (y no, no se trata de ninguna errata). Los gaditanos, prácticos y festivos, encontraron una forma muy suya de referirse a  fiesta de Todos los Santos. También debieron pensar que como en España casi cualquier fiesta comienza en los mercados, pues que por qué no llevar la fiesta a los mercados y así fue como comenzaron a disfrazar a los conejos, pescados, cerdos o gallinas de los mercados de la ciudad. Cómo no aprovechan para hacer alguna que otra referencia a políticos de toda ralea o personajes de las revistas del corazón. Por supuesto, el concurso está regulado en diferentes modalidades ya sean los decorados a base de carnes, pescados, frutas o verduras.

Turismo de Andalucía

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Playa de La Caleta (Cádiz)

Esta playa de arena fina y dorada es todo un símbolo en la ciudad de Cádiz y, sin duda, una de las mejores playas de Andalucía. Mide 650 metros de longitud y está ubicada entre los Castillos de Santa Catalina y San Sebastián. Es de esas playas urbanas que no tienen nada que envidiar a los arenales vírgenes de otras zonas. Y es que aquí la belleza la pone el bello entorno urbano, en el que destaca tanto el balneario de Nuestra Señora de la Palma y del Real y las fortificaciones defensivas, como los atardeceres. Los atardeceres de Cádiz deberían considerarse Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por su gran belleza.

Turismo de Andalucía

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Playa de Bolonia, Tarifa (Cádiz)

El camino de acceso a este arenal nos da una perspectiva de la belleza virgen del lugar: dunas y arena fina y un mar cristalino. A muy pocos kilómetros de Tarifa, en la provincia de Cádiz, es una de las pocas playas vírgenes que se conservan en el sur de España. Se trata de una playa extensa que mide cerca de 4 kilómetros que presenta algunas singularidades a destacar como la Duna de Bolonia, monumento natural y clave en la riqueza ecológica de la zona y la antigua ciudad romana de Baelo Claudia. 

Foto: AP Images

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Una chirigota en Cádiz

Teatros y calles se llenan de grupos que cantan tanguillos llenos de ironía llamados coplas de chirigotas. Una auténtica fiesta donde el jolgorio y el ritmo son los protagonistas. 

Foto: David Brooks

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Grazalema, Cádiz

Situado en el  Parque Natural Sierra de Grazalema, del que adquiere el nombre, este pequeño pueblo gaditano se encuentra dentro de la Ruta de los pueblos blancos de Andalucía. Entre sus lugares de interés se encuentra la ermita El Santo, la iglesia de San Juan, el museo textil de la manta de Grazalema, así como su ayuntamiento. 

Foto: Turismo de Cádiz

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Los Juanillos de Cádiz, Andalucía

Esta región andaluza destaca por los “Juanillos”, unos muñecos que se rellenan con deseos y que arderán la misma madrugada del 24 de junio. Una tradición muy común en las playas de Algeciras, la Línea de la Concepción o en Conil de la Frontera, entre otras localidades. En esta última, además, hay un concurso en el que se premia a la mejor hoguera. También es frecuente que algunos opten por darse un baño en el mar, ya que igual que en otras culturas como la celta, se cree que el agua esa noche está purificada.

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Vejer de la Frontera, Cádiz

Situado en lo alto de una colina a 190 metros sobre el nivel del mar, este pueblo gaditano se caracteriza por el blanco de sus casas. En él todavía se conserva su antigua muralla, el castillo y antiguas iglesias que le han hecho ser declarado conjunto históricos artístico en 1976. 

Foto: Turismo de Cádiz

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Tosantos. Cádiz

Todos los Santos en gaditano es Tosantos, una fiesta en la que la gastronomía y la algarabía propia de la ciudad andaluza son las protagonistas absolutas. Buñuelos de cidra, crema de bonito y otras exquisiteces se pueden comprar y degustar en la tradicional Fiesta de los Mercados, en la que distintas paradas realizan con sus mercancías montajes irónicos sobre la actualidad.

Gtres

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Playa de Valdevaqueros

Tarifa es destino de surfistas y esta playa es una de sus favoritas. Ofrece un impresionante arenal de casi cuatro kilómetros de longitud por el que pasear en los días tranquilos y, cuando el viento azota lo mejor es ir en busca de la tabla.

Gtres

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Cádiz, España

La música, la ironía, el buen humor llenan las calles de esta ciudad andaluza que en estas fechas acoge cerca de medio millón de visitantes. Las fiestas empiezan con el famoso concurso de «chirigotas», que tiene lugar dos semanas antes del viernes de Carnaval y en el que las distintas agrupaciones compiten en genialidad, originalidad y arte. Todo ello se traslada después a la calle y durante los días de carnaval es una gozada presenciar las numerosas actuaciones que tienen lugar en cualquier rincón del centro de la ciudad.

Carnaval de Cádiz

Foto: www.carnavaldecadiz.com

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Cádiz, Andalucía

Chirigotas, comparsas, coros... la música, la ironía, el buen humor llenan las calles de esta ciudad andaluza que con apenas 140.000 habitantes recibe en estas fechas cerca de medio millón de visitantes. Las fiestas empiezan con el famoso concurso del Gran Teatro Falla, que tiene lugar dos semanas antes del viernes de carnaval y en el que las distintas agrupaciones compiten en genialidad, originalidad y arte. Todo ello se traslada después a la calle y durante los días de carnaval es una gozada presenciar las numerosas actuaciones que tienen lugar en cualquier rincón del centro de la ciudad.

www.carnavaldecadiz.com