Huesca

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Mallos De Riglos

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Monumento Natural de los Mallos de Riglos, Agüero y Peña Rueba (Huesca): geometrías de piedra

El Monumento Natural de los Mallos de Riglos, Agüero y Peña Rueba es un conjunto de enormes formaciones de conglomerados modeladas por la erosión hasta alcanzar formas casi anatómicas. Son paredes de verticalidad mítica que se formaron en el Terciario y que se han convertido en el paraíso de escaladores, pero también de todo aquel que quiera disfrutar de la belleza del entorno. Por ejemplo, es muy preciada la vista de Agüero: destaca la Iglesia de El Salvador cobre el casco urbano, tras el que se levantan las paredes anaranjadas de los mallos. Sin duda, un paisaje de proporciones épicas.

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Peña Telera de Huesca

En la sierra de la Partacua, la Peña Telera (2764 m) ofrece una gran excursión desde Panticosa.

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Destino de esquiadores

De las seis estaciones de esquí aragonesas, Formigal es la puerta de acceso a las más veteranas.

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San Juan de la Peña

El convento rupestre de San Juan de la Peña destaca por su emplazamiento en un abrigo rocoso. Los capiteles del claustro narran escenas bíblicas.

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Tesoros artísticos de Jaca

El claustro de la Catedral de Jaca aloja el Museo Diocesano, pequeño pero considerado uno de los mejores del país en arte románico. Exhibe pinturas murales, frescos, tallas, capiteles esculpidos, rejas, piezas de orfebrería y documentos de los siglos XII y XIII procedentes de toda la comarca. En la imagen, detalle del fresco Huida a Egipto que puede contemplarse en el museo. La obra, del año 1200, decoraba la iglesia de la Asunción en el pueblo de Navasa.

Aci

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Estacion de Canfranc

Funcionó entre los años 1928 y 1970. Disponía de puesto aduanero, comisaría de policía, oficina de correos y un hotel internacional. Está previsto que sea transformada en un museo de la memoria.

 

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Cascada el Saldo

En Pueyo de Jaca se inicia una excursión por el valle del Aragón que pasa por esta cascada del municipio de Escarrilla.

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Panticosa Huesca

Unos 70 lagos glaciares salpican el norte de Huesca. Helados en invierno, son espejos de picos como el Piedrafita, junto al ibón Azul. Desde hace siglos, las propiedades de las aguas termales que brotan de las entrañas de Panticosa son conocidas. Los romanos ya las utilizaban y aparecen referenciadas en 1286 en un escrito de Pedro I de Aragón. Junto al moderno balneario se pueden ver los vestigios de las antiguas termas.

 

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Circo de Soaso - Ordesa

Desde la Pradera de Ordena, una excursión de algo más de 5 horas alcanza la cascada Cola de Caballo.

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Senda de los Cazadores - Ordesa

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Gradas de Soaso

Desde que brota del glaciar del Monte Perdido, el río Arazas se abre camino por El Valle de Ordena superando varios tramos de saltos de agua.

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Zorro - Ordesa

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Rana pirenaica - Ordesa

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Quebrantahuesos - Ordesa

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Torla-Ordesa

La puerta al Parque Nacional de Ordena se asienta bajo el macizo de Mondarruego (2848 m). La población es el inicio de las rutas que se dirigen al valle del Bujaruelo y al de Ordena.

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Puente de Bujaruelo

Su construcción en el siglo XIII fue vital para la ruta comercial y peregrina que comunicaba Ordena con Francia.

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Ruta de las Cascadas

Partiendo de la Pradera de Ordena, una caminata circular y llana de 7,5 km conduce a los saltos de agua de Arripas, la Cueva y el Estrecho.

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Estación de tren de Canfranc (Huesca)

En mitad del Pirineo aragonés encontramos esta estación de aires victorianos abandonada, aún con los trenes de época en sus vías. Fue inaugurada en julio de 1928 tras unas obras de gran complejidad para unir España y Francia a través de túneles. Para visitarla hay que concertar visita previa en la web de Cafranc. No sabemos si será el lugar, a 1.194 metros de altitud, su especial arquitectura o las diversas leyendas que circulan alrededor de esta estación de trenes; pero la verdad es que da miedo sólo verla. Aquí se refugiaron muchos judíos que huían de la persecución en Europa; pero tras el fin de la Guerra Civil Española ya no pudieron hacerlo más. Parece ser que durante la II Guerra Mundial, a pesar de permanecer el paso con Francia cerrado, fue muy transitada por espías y trenes alemanes que los nazis cargaban con wolframio y pirita para su industria armamentística. ¿Imagináis todas las historias que habrán sucedido aquí?

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Dormir entre montañas

Rafael Moneo diseñó el hotel Continental –página izquierda–, uno de los dos alojamientos de 4 estrellas del Balneario de Panticosa. El otro es el Gran Hotel, de estilo montañés.

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Una ruta circular

En los ibones de Bachimaña nace un itinerario que asciende a los tres Picos del Infierno, el techo de Panticosa. El entorno de Panticosa reúne hasta 9 cumbres de más de 3.000 metros de altitud, de gran atractivo para los escaladores expertos. Esta zona pirenaica ha sido valorada desde hace siglos por las propiedades saludables de sus fuentes termales. Se sabe que ya las utilizaban los romanos, aunque la primera referencia documentada data de 1286, cuando se mencionan en un escrito de Pedro I de Aragón. El Balneario de Panticosa ha celebrado en 2016 su 730 aniversario oficial, a la vez que los 50 años desde su declaración como Conjunto de Interés Turístico Nacional.

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Rutas blancas

El entorno de Panticosa permite disfrutar de múltiples actividades, desde esquí alpino, de travesía y de fondo, a paseos con raquetas o en trineo.

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Balneario de Panticosa, Termas de Tiberio

Luz y agua se funden en las nuevas Termas de Tiberio, cuya privilegiada ubicación convierte este balneario en un lugar único en el corazón del Valle del Tena, a 1.630 metros de altitud. 

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Balneario de Panticosa, Termas de Tiberio

Se sabe que ya los romanos conocían este enclave y las propiedades de sus aguas termales, y es por eso que en la actualidad, 2.000 años después, todavía sigue siendo un destino de referencia para tomarse un respiro del ajetreo de la vida diaria.  

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El barroco de Panticosa

La iglesia de Nuestra Señora de la Asunción es uno de los mejores ejemplos de este estilo artístico que se conserva en el valle del Tena. Construida en el siglo XVII, su interior es amplio y diáfano, acabado en una cabecera poligonal decorada con retablos barrocos.

 

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Ibón de los Baños

El idílico paraje del lago de los Baños, cuya superficie se hiela en invierno.

Foto: Valle de Hecho

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Valle de Hecho, Huesca

Los frondosos bosques de pinos y hayedos de este valle permiten a los amantes de la micología la recolección de setas prácticamente durante todo el año. En primavera los hongos más abundantes son los usones y las setas de prado, en verano son frecuentes las seps, mientras que en otoño las especies que se pueden recoger son los rebichuelos, las setas de pino y los fongos. En el valle de Hecho es necesario obtener un permiso que se puede obtener en el Ayuntamiento.

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Ansó, Huesca

Este pueblo limítrofe con Francia es uno de los que mejor conservan su casco antiguo de todo el Pirineo aragonés. Uno de sus mayores reclamos turísticos es la fiesta de la Exaltación, declarada bien de interés turístico nacional. 

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Alquézar, Huesca

Situado en uno de los márgenes del río Vero, este pueblo destaca por tener uno de los cascos urbanos más bonitos de la región. Fue declarado conjunto histórico-artístico en 1982. 

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Aínsa, Huesca

Situado en el pirineo de Huesca, su casco antiguo medieval está declarado conjunto histórico-artístico desde el año 1965. Una de las características reseñables de esta localidad es la curiosa disposición escalonada de sus casas de piedra. 

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Panticosa, Huesca

Este año, la estación aragonesa de Panticosa estrena un nuevo snowpark y se ha creado una ruta para que los niños puedan conocer la fauna del entorno. 

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Valle de Gigantes

El río Arazas baja desde el glaciar del Monte Perdido por el valle de Ordesa, el más popular del parque nacional. Las paredes que lo flanquean están recorridas por senderos de vértigo.

ORIOL ALAMANY

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Paraíso para excursionistas

Los itinerarios por el parque alcanzan picos de 3.000 metros y saltan a valles vecinos como el de Bujaruelo, en la imagen.

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Vida montañesa

El pueblo de Tella en el sector de Escuaín, Torla en el de Ordesa, y Nerín en Añisclo son testimonios del pasado ganadero del Pirineo oscense.

ANTONIO LIEBANA NAVARRO

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Una fauna excepcional

El quebrantahuesos, el alimoche (en la fotografía) y el águila real son las grandes aves del parque nacional.
El sarrio y el zorro son los mamíferos de mayor tamaño.

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Cañón de Añisclo

Este desfiladero mide 12 kilómetros de largo y casi 1.000 metros de profundidad. Desde la carretera de Vió se consiguen panorámicas aéreas espectaculares.

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Puente de San Úrbez

Construido en el siglo XVIII, sobrevuela el río Bellós desde 30 metros de altura. Aparece al principio de
una de las rutas más populares por el cañón de Añisclo.

DORIN MONDOC

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En el Cañón de Añisclo, un bosque cerrado y fresco acompaña el río bellós a lo largo de 12 kilómetros

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Cañón de Escuaín

La caminata más interesante asciende desde el pueblo de Escuaín hasta Valles Altos, una antigua zona de pastoreo.

Mapa: BLAUSET

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Todos los ángulos del parque

1 Torla. En este pueblo se halla el centro de visitantes.
2 Ordesa. Es el valle más accesible.
3 Añisclo. Este cañón de 12 km se avista desde la carretera.
4 Escuaín. Lo mejor de este valle son sus aldeas tradicionales.
5 Tella. Magnífica base para recorrer el valle de Escuaín.
6 Pineta. Este valle se asoma al Monte Perdido desde el este.

Gtres

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Bosques húmedos y cálidos

Los bosques de la Península reúnen las mejores condiciones para la aparición de las setas, sobre todo en otoño con la llegada de las lluvias y las temperaturas templadas.