Jaén

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Foto: AgeFotostock

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Baeza, de la reconquista al Renacimiento

Entrar en el casco histórico de Baeza es dar todo un paseo por la Edad Media y el Renacimiento. Alfonso VIII la ocupó en 1212, tras la Batalla de las Navas de Tolosa; pero fue Fernando III quien la conquistó definitivamente en 1222 para usarla como como vanguardia en las conquistas del Al-Andalus. El Conjunto Monumental de Baeza fue reconocido en el año 2003 Patrimonio de la Humanidad por ser ejemplo temprano de la arquitectura civil y urbanismo renacentista español. Sus miradores ofrecen panorámicas de un océano verde, y es que Baeza también es un viaje gastronómico a los aceites de la provincia de Jaén.

Foto: AgeFotostock

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Úbeda, la reina mora

Al ser cruce de caminos entre el centro de la Península y Andalucía, las principales civilizaciones dejaron su huella en la ciudad. Pero, sobre todo, tiene fama de ser uno de los conjuntos renacentistas más fabulosos de Europa, declarado Patrimonio de la Humanidad en julio de 2003. Para admirarlo, basta con acercarse hasta la Plaza Vázquez de Molina, una de las más bellas de España. Allí aguarda un ramillete arquitectónico de lujo: a Sacra Capilla de El Salvador, el Palacio del Deán Ortega, actual Parador de Turismo; el Palacio del Marqués de Mancera; la Iglesia de Santa María de los Reales Alcázares, con fachada renacentista y claustro gótico; la Fuente Renacentista, y el Palacio Juan Vázquez de Molina, también llamado Palacio de la Cadenas actual sede del Ayuntamiento. Todo ello en un marco geográfico bellísimo que se contempla como un lienzo desde el mirador de la calle de San Lorenzo.

Foto: Gtres

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Conjuntos monumentales renacentistas de Úbeda y Baeza 

Las pequeñas ciudades de Úbeda y Baeza, de Jaén, fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad en 2003 gracias a su arquitectura, donde destaca la religiosa, que fue exportada al resto de España e Iberoamérica durante el Renacimiento. 

Foto: AgeFotostock

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Bélmez de la Moraleda y sus caras

Unas extrañas pigmentaciones en el cemento en forma de rostros hicieron al pequeño pueblo de Bélmez de la Moraleda en el pueblo más famoso de Jaén. Fue en 1971 cuando se hizo publico que en la cocina del número 5 de la calle Real habían aparecido unos extraños rostros en el suelo. Entre los aficionados a lo paranormal a estas imágenes se las conoce como “teleplastias” (algo así como un negativo del más allá). Los vecinos comenzaron a explicar que la aparición de los rostros dependía del estado de ánimo de los habitantes… Parece ser que la mujer estaba encantada con las manchas que aparecían en la cocina, y que, incluso, invitaba a sus vecinas a café para contemplarlas. El que no estaba tan contento con el suceso era su hijo, que acabó raspando el suelo para acabar con las multitudinarias reuniones. Pero volvieron a aparecer, o, al menos, eso decían... Y con el anuncio de las apariciones, llegó la controversia: algunos parapsicólogos dijeron que era el suceso paranormal más importante del S. XX, mientras que otros dijeron que se trataba de un fraude. Pero la repercusión mediática no cejó nunca y más allá de que fuera algo real o una impostura, no hay duda de que la historia podría servir para una peli de terror, o ¿cómo te quedarías sino si en la pared del comedor de tu casa aparece el rostro de algún antepasado tuyo?

Fotos: QUEBRANTA -Pq. Nat. Sierras de Cazorla, Segura y las Villas-

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Parque Natural Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas, Jaén

Considerado como el paraíso de las setas del sur, este parque natural ofrece al visitantes gran variedad de especies. Entre los más comunes se encuentran los níscalos, conocidos por los locales como guíscanos. También se pueden recolectar el cardo cuco, la cagarria, la seta de chopo, la barbuda, la negrilla o la seta tocona, entre otras. En Siles es donde se encuentra el Punto de Información Micológica del Centro de Interpretación el Sequero, donde cada otoño se celebran unas jornadas micológicas.

Foto: Laura Fernández

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Fortaleza de la Mota

Ocupada por los musulmanes en el año 713, la Mota fue tomada por Alfonso XI en 1341. Este lugar fue la última frontera del reino cristiano antes de la toma de Granada, por lo que se convirtió en un lugar estratégico. 

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Túneles de acceso a la Mota

La Mota cuenta con un entramado de túneles por donde acceder a la fortaleza. Antiguamente aquí es donde se encontraban algunos de los pozos de agua. Con la conquista cristiana estos se ampliaron y algunos tramos fueron convertidos en casas-cueva. 

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Vistas de Alcalá la Real desde el castillo

Bajo la fortaleza de la Mota está Alcalá la Real, la ciudad que durante años fue la última frontera cristiana. La vida en ella era próspera, había contrabando y trata de esclavos. Por ella pasaron ilustres artistas como Pablo de Rojas, José Ventura y el Arcipreste de Hita, de quién se dice que era oriundo de aquí. 

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Antiguo cementerio

Tras el deterioro de la iglesia Abacial, sus ruinas fueron utilizadas como cementerio. El último enterramiento tuvo lugar en 1950. Hoy, en sus interiores hay un conjunto de maquetas, planos y audiovisuales que recuerdan cómo era la vida en la frontera. 

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La Mota, Alcalá la Real

Los alrededores de Alcalá la Real están rodeados de campos cubiertos de olivares y viñedos. En total, Jaén cuenta con algo más de 60 millones de olivos y es el mayor productor de aceite del mundo.