Menorca

1 / 52
Peregrinaje costero

Foto: iStock

1 / 52

Peregrinaje costero

Muy cerca de Suites del Lago, los peregrinos caminan por encima de los acantilados en busca de calas perdidas. Cala’n Bosch es uno de los puntos por donde transcurre el famoso Camí de Cavalls, el histórico sendero utilizado en el siglo XIV para defender la costa menorquina y que en la actualidad se ha transformado en una de las rutas senderistas más bellas de España. Cerca de doscientos kilómetros, divididos en veinte etapas, rodean la isla con los bosques de encinas y pinos a un lado y el mar y las calas a otro.

Partir desde Cala’n Bosch tiene, además de la belleza del paisaje un premio añadido, y es que el tramo desde esta playa hasta Binigaus se considera como el que más playas vírgenes concentra de todo el archipiélago Balear. “No existe en ninguna otra isla un lugar en el que pasees y encuentres una cala cada minuto”, concluye Lucas, por si a alguien aún le faltaban argumentos para visitar este hotel recién inaugurado.

Producto menorquín, filosofía japonesa

Foto: Lago Resort Menorca

2 / 52

Producto menorquín, filosofía japonesa

Otro de los lemas más recurrentes de Mármol es el de cocina de fusión sin confusión, que llevado a Godai significa utilizar el producto autóctono de la isla pero utilizando las técnicas y formatos de la cocina japonesa. “Menorca es perfecta para el concepto que intento desarrollar en Godai porque tiene una selección de pescados de roca y mariscos de mucha calidad”. Tanto es así que se le hace difícil elegir, hay están el Cap Roig, el salmonete, el mero, el gallo de San Pedro, el mejillón, la gamba roja o el carabinero, entre otros.

El primer retsaurante japo-menorquín del mundo

Foto: Lago Resort Menorca

3 / 52

El primer retsaurante japo-menorquín del mundo

Quien iba a decirle a Julián Mármol que terminaría siendo la máxima esperanza de la isla en su búsqueda por conseguir la primera estrella Michelin. Hace una década, Julián ni siquiera era chef ni tenía intención de serlo. Por aquel entonces era directivo comercial de una empresa de automóviles, aunque fueron sus contactos en el mundillo del motor los que le permitieron descubrir las maravillas de la gastronomía japonesa. A partir de ese momento comenzó a leer compulsivamente sobre su cultura y su gastronomía -un estudio que le sigue ocupando entre tres y cuatro horas al día- y poco después abriría en Madrid Yugo the Bunker, el único club privado especializado en cocina japonesa en España. Años después, en 2019, conseguiría una estrella Michelin y desde entonces no ha parado de abrir restaurantes y recibir galardones como el premio por la embajada de Japón en España al mejor chef revelación en cocina japonesa, premio al mejor restaurante japonés de España o el premio Fork a los mejores 100 restaurantes del mundo.

Su ascenso meteórico llegó a oídos de Lucas, quién después de visitar el búnker de la Segunda Guerra Mundial que construyó Julián en plena capital, tuvo claro que tenía que ser él quien liderará el camino gastronómico del hotel. Así nació Godai, el restaurante situado en la terraza superior del complejo y que debe su nombre a un concepto del país nipón que aúna los cinco elementos de la naturaleza: tierra, agua, fuego, aire y vacío, este último muy presente en la cocina del chef Mármol, y es que uno de sus mantras es el de crear posibilidad a través de la imposibilidad.

Paisajismo coherente

Foto: Lago Resort Menorca

4 / 52

Paisajismo coherente

Transformar un antiguo parque acuático en un eco hotel cinco estrellas fue cuanto menos un reto que la familia García Montaner, propietarios del grupo Moga, abordaron con los mismos principios que guían el presente y el futuro de este hotel: gusto, elegancia y respeto por el entorno.

El lavado de cara tiene nombres propios como el arquitecto de Mahón, Nando Pons o la paisajista de Ciutadella, Eugenia Corcoy. Ella es la responsable de haber dotado de personalidad propia a los espacios comunes con una particularidad, que todo lo que queda a la vista tiene su origen en la isla, o incluso en su anterior inquilino como es el caso de las rocas que visten el fondo de las piscinas (producto de la excavación durante las obras de remodelación) o las maderas que sirven de leña para los restaurantes del hotel (antiguas atracciones del parque). “Desde un principio quisimos que este no fuera un hotel de cadena, sino que el huésped sintiera la esencia de la isla” dice Lucas. Para ello, Eugenia ha utilizado vegetación autóctona de la isla como las chumberas o los acebuches que presiden las proximidades de las piscinas. En uno de sus extremos, además, se encuentra un guiño a uno de los iconos más populares de la isla, una ducha con forma de monumento talayótico, y es que esta cultura que se remonta casi cuatro mil años en la antigüedad está a un paso de convertirse en Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Artículo relacionado

Olivares Jaén

Ser o no ser…

Estos pueden ser los próximos Patrimonio de la Humanidad de España

 

... y de la sostenibilidad

Foto: Lago Resort Menorca

5 / 52

... y de la sostenibilidad

Pero el lujo no está reñido con la sostenibilidad, y es que desde el primer momento, Lucas y el resto de su equipo tenía claro que el proyecto pasaba por pensar en verde. “No hay otra manera de hacerlo, primero porque Menorca es Reserva de la Biosfera y afortunadamente eso restringe mucho cualquier tipo de práctica que no sea respetuosa con el medioambiente y segundo, por principios”, cuenta el propietario.

En este sentido el hotel cuenta con más de cien placas híbridas (solares y fotovoltaicas) que sirven para climatizar la piscina sin contaminar, un sistema de riego que funciona por aguas grises para aprovechar cada gota de agua, baños japoneses que a la postre ayudan a ahorrar hasta 10.000 litros al día, un sistema de refrigeración inteligente que limita el desperdicio de energía en las habitaciones, uniformes creados a partir de productos reciclables o piscinas libres de cloro. La lista de iniciativas es extensa y viene recogida en el decálogo del resort. “Nuestro objetivo es convertirnos en el hotel más sostenible de España y reducir nuestras emisiones al cincuenta por ciento en todos nuestros establecimientos” afirma Lucas.

La última pieza

Foto: Lago Resort Menorca

6 / 52

La última pieza

Suites del Lago es la última pieza de un plan que lleva décadas gestándose en el seno del Grupo Moga, aunque la evolución de este resort que comenzó con poco menos que setenta apartamentos en los alrededores del lago deportivo de Cala’n Bosch ha sido más orgánica que orquestada. Después de Casas del Lago vinieron media decena de villas exclusivas y otros tantos bungalows perfectamente acomodados. Mientras, el número de bares y restaurantes fue creciendo hasta los más de veinte que hoy dominan la escena gastronómica de esta pequeña urbanización situada a tan solo diez minutos al sur de Ciutadella. Y desde finales de junio, el grupo ha unido un nuevo integrante a la familia del lago.

“Poco a poco hemos ido construyendo un proyecto grupal y el hotel de cinco estrellas no es más que el broche a una bella historia” dice Lucas. En la actualidad el resort supera las doscientas estancias que ofrecen desde experiencias familiares y juveniles hasta otras más exclusivas, además de erigirse como un ejemplo en el desarrollo de iniciativas sostenibles en España. Sin ir más lejos, el recién llegado Suites del Lago cuenta con la certificación Biosphere Responsible Tourism, Menorca Reserva de la Biosfera y Cycling Friendly, que promueven un estilo de viajes respetuoso con el medioambiente.

Paraíso del lujo relajado...

Foto: Lago Resort Menorca

7 / 52

Paraíso del lujo relajado...

Calma, sosiego, serenidad, pureza, sinónimos todos de una sensación que es inherente a cualquier persona que ponga un pie en Menorca. La isla más alejada del archipiélago resopla tranquilidad allí por donde se transite, desde sus aguas entintadas en azules acristalados, sus encinares que cubren el territorio de un verde puramente mediterráneo o sus faros, espigas prominentes que son el mejor lugar desde donde observar como el sol da paso a la noche mientras se admira el vaivén incesante del mar.

Esa amalgama de sensaciones casi místicas parecen congregarse en este hotel, y puede que por eso Lucas decidiera bautizarlo como el ‘paraíso del lujo relajado’, o dicho de otro modo, el cenit de la esencia menorquina. Equipado con más de noventa suites construidas con materiales de la isla y siguiendo el patrón estético tradicional, el hotel dispone de más de veinte piscinas individuales, una climatizada y otra tipo thalasso que recibe el agua desde una poza natural a casi cincuenta metros de profundidad, además de contar con un ejército de tumbonas, sillones relajantes y camas balinesas para echarse al sol y desconectar de la realidad durante unos días.

Sebas Iturralde

8 / 52

Naveta des Tudons Menorca

Una visita a estas construcciones únicas constituye una experiencia telúrica que nos conecta con lo más primitivo de Menorca.

Foto: AGE fotostock

9 / 52

Pipet & Co Café Lab, para almorzar bocadillo de sobrasada con queso

Imposible irse de Mahón sin probar uno de sus embutidos más célebres: la sobrasada. Se ve por todos lados: en puestos de mercado, en tiendas delicatessen, en platos de restaurantes de prestigio y hasta en cafeterías, porque cualquier momento es bueno para comerla. De hecho, incluso a la hora del desayuno o almuerzo. En sitios como Pipet&Co Café Lab lo preparan en bocadillo, untado en sobrasada y acompañado de queso. Puede sonar a desayuno de campeones, pero es que su pan calentito y la sobrasada a medio derretir es demasiada tentación.

10 / 52

Menorca y el otoño balear

Las bellas calas, la naturaleza y el romanticismo de sus faros hacen de este edén mediterráneo un destino ideal para una escapada otoñal. El clima templado y la menor afluencia de turistas, hacen que sea una delicia disfrutar de Menorca, de una puesta de sol en Faro de Cavallería, o de los yacimientos con vestigios de la cultura Talayótica o del patrimonio histórico de Mahón y Ciutadella. Aquí os contamos todas las claves para disfrutar de Menorca.

Foto: Sa Cova

11 / 52

Sa Cova, marchando una caldereta de langosta

La caldereta de langosta es uno de los platos más populares de Menorca. Se dice que las mejores se pueden degustar en Ciutadella o Fornells, pero la vida está para romper tópicos y Mahón y sus alrededores tiene unos cuantos restaurantes en los que saborear este guiso caldoso de marineros como se merece. Uno de ellos es Sa Cova, una cueva de pescadores convertida en el restaurante más carismático y singular del hotel Hamilton Menorca. Apenas cuenta con un puñado de mesas para los privilegiados que quieran disfrutar del sabor más genuino de la isla, con el aliciente de hacerlo a solo un par de metros del agua que baña cala Llonga –una de las zonas más exclusivas a este lado de Menorca–. 
 

Foto: AGE fotostock

12 / 52

Mercado de abastos, perfecto para ir de tapas

Dentro del Mercado del claustro del Carmen, levantado en un edificio del siglo XVIII, están algunas de las mejores tapas de Menorca. Desde las croquetas de sobrasada típica a las croquetas de endibia (no hay que fiarse del nombre, porque en realidad se trata de una especie de buñuelo de escarola rebozada y frita en tamaño XXL) del Refectori, el espacio gastronómico de Es Claustre. Por las noches suelen organizar conciertos y eventos culturales en Sa Terrasa, el espacio central y descubierto del mercado. Hay que estar muy atentos a su programación, porque por aquí han pasado ya desde El Niño de Elche a Ismael Serrano o el carismático Leo Bassi.  

Foto: La Mojigata

13 / 52

La Mojigata, siempre a punto para un ‘oliaigua’

La Mojigata es una de esas tabernas que tampoco pueden faltar en toda visita gourmet a Mahón. La experiencia va de probar uno de los platos de más tradición familiar y popular: la oliaigua, otro guiso típico, mucho más humilde que la caldereta, pero que también ha contribuido a dar prestigio a la gastronomía de la isla. Dicho de otro modo, se trata de un guiso popular, de cocina de aprovechamiento, que consiste en un caldo cocinado a base de aceite y agua -como su propio nombre indica-, además de otros ingredientes como tomates, cebolla, ajos y pimiento verde. 
 

Foto: AgeFotostock

14 / 52

El Mercado del Pescado, una lonja para ir a cenar

El Mercado del Pescado es, junto al mercado del Claustre, otra de esas direcciones a tener en cuenta. A un lado, puestos de mercado de toda la vida para comprar pescado recién traído del puerto; y al otro, puestos para probar raciones, frituras y bocados hechos con esos mismos pescados. Un tapeo informal, en versión fría o caliente, con propuestas para elegir que van desde sepia con salsa verde o calamares, a pinchos de gambas o incluso ostras. Eso sí, suele estar a tope, pero eso también forma parte de la gracia.  
 

Foto: Agefotostock

15 / 52

Es Castell, Menorca, Islas Baleares

Foto: Illes Balears Travel

16 / 52

“Oliaigua”, la riquísima sopa de verduras de Menorca

Puede parecerte a un gazpacho; pero para nada. El gazpacho es triturado y este plato es una sopa ligeramente pasada por el fuego, que no es cuestión de ponerse a sudar con la cuchara. En Menorca, llaman “oliaigua” a esta tradicional sopa cuyo nombre hace referencia a la mezcla de aceite (“oli”) y agua (“aigua”) con la que se cocina. Pero vaya, no os preocupéis, que se elabora con alguna cosa más, como tomates, cebolla, ajo, pimiento verde. En verano se suele tomar con brevas, higos o melón, y también con pan (en todas las panaderías de la isla venden preparados de pan duro finito).  

Foto: Fundación Destino Menorca

17 / 52

3. Macarella y Macarelleta (Islas Baleares)

Al sur de Menorca se encuentran dos de las playa más bellas de las Islas Baleares: Macarelleta y su vecina Macarella (están unidas por un pequeño sendero). Sus aguas claras de color turquesa y la vegetación que las rodea las convierte en auténticos paraísos playeros de Europa, y en las mejores playas de Menorca.

Foto: AGE Fotostock

18 / 52

Cala Pilar, Menorca

Es difícil elegir una de entre todas las maravillosas playas de esta isla tan mediterránea. Cala Pilar está situada en el norte de Menorca, entre las localidades de Ciutadella y Ferrerias y su acceso se debe hacer a pie por un relieve escarpado. Tras la excursión, la gran recompensa: una cala resguarda por rocas de arcilla y arena de tono rojizo. Su apartada ubicación la protege de las masas.

Foto: AgeFotostock

19 / 52

Jaleo de Ciutadella

Las fiestas más tradicionales de la isla tienen como protagonista al caballo de raza menorquina. Se organizan en verano en muchas localidades coincidiendo con la festividad del patrón local, aunque sin duda la más emblemática es la de Sant Joan en Ciutadella, cuyo origen se remonta al siglo xiv. El momento culminante llega con el "jaleo", cuando los jinetes exhiben entre el gentío sus habilidades en la doma ecuestre.

20 / 52

Cala Pregonda

A este rincón intacto del norte de Menorca solo se puede acceder en barco o a pie desde la playa de Binimel·là, por un sendero que bordea la costa. 

21 / 52

Faro de Cavallería

Los naufragios motivaron que en 1875 se erigiera sobre el cabo homónimo este precioso faro que, además, se puede visitar por dentro, pues acoge una exposición dedicada a los siete faros que existen en la isla.

22 / 52

La Naveta des Tudons

Este vestigio de la cultura Talayótica próxima a Ciutadella, es el más famoso de los que se conservan y data del siglo XIV a.C., y fue levantado por los primeros habitantes de la isla. 

 

23 / 52

Cala Macarelleta

Situada en el sur de la isla es, junto a su vecina Macarella (están unidas por un pequeño sendero), una de las playas más fotografiadas de Menorca por sus aguas transparentes. 

24 / 52

Barrio histórico de Ciutadella

El Ayuntamiento de Ciutadella se alza sobre el puerto, en el barrio histórico amurallado.

Foto: BalearsNatura

25 / 52

Turismo ornitológico en el archipiélago balear

El turismo ornitológico está de moda. Son muchos los aficionados que viajan alrededor del mundo buscando los mejores lugares para la observación de aves, una actividad que combina el amor por la naturaleza con bellos paisajes. Desde hace unos años, los parques naturales de las Islas Baleares se han convertido en un destino deseado por los amantes de las aves.

Foto: BalearsNatura

26 / 52

Avistamiento de aves en Islas Baleares

Su ubicación y la gran variedad de paisajes, con bosques de acebuches, humedales y playas con dunas, convierten al archipiélago balear en un lugar escogido por aficionados a observar aves. Se pueden observar más de 300 especies diferentes tanto endémicas como otras que nidifican y pasan el invierno.

Foto: BalearsNatura

27 / 52

Parque Natural S'Albufera des Grau, Menorca

Este parque suma, desde Mahón hasta Es Mercadal, más de 5.000 hectáreas, lo que lo convierten en el más extenso de Menorca, y en uno de los más espectaculares de Islas Baleares. Dependiendo de la estación, se pueden observar distintas especies de aves, y durante todo el año puede contemplarse el milano real, el águila pescadora, la garcilla bueyera, el somormujo lavanco y la curruca cabecinegra.

Foto: Javier Álvaro

28 / 52

Playa de Cavalleria (Menorca)

Una de las playas más bellas y tranquilas del norte de Menorca. Con algo más de medio kilómetro de longitud se trata de un arenal virgen típico de esta zona de la isla, con arena gruesa y rojiza y entre acantilados. Destaca su extenso sistema de duna. Los lugareños advierten: Playa de Cavallería está muy expuesta a la tramontana por lo que recomiendan escoger otras playas en caso de que sople el viento.

Foto: Fundación Destino Menorca

29 / 52

Macarella y Macarelleta (Menorca)

Cala Macarella es una de las calas más famosas de Menorca. Tal vez, junto a Cala Turqueta, sea la más fotografiada. También es la más masificada durante los meses de verano; pero es que, ¿quién se puede resistir a esta belleza? Colindante, a menos de 10 minutos caminando, encontramos Cala Macarelleta de igual belleza aunque más pequeña. Ambas son dos paraísos vírgenes que sin duda están en todas las listas de las mejores playas de España

Foto: Fundación Destino Menorca

30 / 52

Cala Presili (Menorca)

Cala Presilli, o también conocida como Capifort, es una playa virgen poco frecuentada que se encuentra al norte de Menorca, en los límites de la zona protegida de la Albufera des Grau. Es la primera de las playas que se alcanzan desde el Faro de Favàritx, siguiendo el Camí de Cavalls, el camino que bordea la costa de Menorca. Sus aguas, protegidas por espigones naturales, son muy calmas. A diferencia de otras playas de la zona, ésta disfruta de arena fina y blanca.

Foto: Fundación Destino Menorca

31 / 52

Cala Pregonda (Menorca)

Es una de las playas más características de Menorca. Su singularidad está en los islotes que la salpican y que la protegen de las olas y de los vientos del norte. Su arena rojiza contrasta con el color turquesa del mar. La zona está protegida dentro de las Áreas Naturales de Especial Interés de la isla. El entorno se mantiene casi salvaje y no hay servicios de ningún tipo. 

Foto: GTRES

32 / 52

Cap de Favaritx

En el territorio de S'Albufera des Grau se halla este emblemático faro que guía la navegación por la abrupta costa norte.

Foto: GTRES

33 / 52

Maó

Maó se extiende junto a uno de los mejores y más extensos puertos naturales del Mar Mediterráneo. La capital de Menorca conserva en sus calles, de profundo sabor mediterráneo, un conjunto de iglesias, nobles edificios y palacios.

Foto: GTRES

34 / 52

Molí de Sant Lluís

Este viejo molino harinero construido en 1762, durante el breve periodo de dominación francesa de la isla, es hoy un centro social y oficina de turismo de la población de Sant Lluís.

Foto: GTRES

35 / 52

Torre de'n Penjat

Desde el siglo XVIII, esta torre defensiva custodia la costa del sur de Menorca. Se halla junto a la cala de Sant Esteve, una de las localizaciones de la película "La isla bonita".

Foto: GTRES

36 / 52

Naveta des Tudons

El camino que conduce hasta sepulcro megalítico muestra todas la características del interior menorquín, con sus muros de piedra, sus "tanques" y su ambiente rural. La Naveta des Tudons es el monumento más antiguo y mejor conservado del Mediterráneo Occidental. La cultura talayótica de Menorca opta a ser Patrimonio de la Humanidad.

Foto: GTRES

37 / 52

Ciutadella

Con su puerto resguardado de los vientos, sus callejuelas y la fortaleza que todo lo vigila, Ciutadella es una ciudad que atrapa. Antigua capital de la isla, a su alrededor se hallan los más importantes monumentos prehistóricos y un collar de playas y calas bellísimas. Y si se visita la ciudad por las fiestas de San Juan, la estancia es del todo inolvidable. 

Foto: GTRES

38 / 52

Un mundo de pequeños detalles

La esencia rural de Menorca y el dominio británico, que duró casi todo el siglo XVIII, se mezclaron para crear algunas de las señas de identidad de la isla. Las ventanas de guillotina, las sillas de tela con brazos y los herrajes de las puertas son muestra de ello. 

Foto: GTRES

39 / 52

Casa típica de Menorca

Las paredes encaladas, los muros bajos, un agradable porche con techo de cañizo resumen el placer de escapar a Menorca. A ello hay que sumar la riquísima gastronomía de la isla con deliciosas verduras, pescado, quesos y mariscos y una amplia variedad de recetas tradicionales. 

Gtres

40 / 52

Cala Pilar.

El norte de Menorca se caracteriza por su relieve abrupto, con rocas arcillosas y aguas azul profundo. Aunque menos idílicas que las del sur, las del norte son de más difícil acceso y por ello menos concurridas. Cala Pilar es una playa situada entre Ferreries i Ciutadella. Su arena, como en la mayor parte del norte, es de color dorado y rojizo y sus aguas transparentes y cristalinas siempre que las condiciones del viento sean favorables.

Foto: Sant Joan. Ciutadella

41 / 52

Los «jaleos» de Ciutadella, Menorca

Desde hace siglos se celebra en la localidad menorquina esta fiesta espectacular que atrae a miles de visitantes y que se rige por un estricto protocolo. La celebración se inicia el domingo anterior al día de Sant Joan con el llamado Dia des Be, cuando la comitiva formada por la Junta dels Caixers, acompañando al Homo des Be, recorre las calles de la ciudad invitando a los vecinos a la fiesta. Todos los participantes van vestidos con la indumentaria tradicional y los personajes corresponden a estamentos de la antigua sociedad de Ciutadella: nobleza (caixer senyor), clerecía (caixer capellà), artesanos (caixers menestrals casat i fadrí) y payeses (caixers pagesos). Todos ellos desfilan a lomos de vistosos caballos y esperan el sonido del tambor y el flaviol que a las dos de la tarde del día 23 suenan para anunciar la tirada de avellanas, el jaleo y los juegos. Las fiestas culminan el día 25 con el castillo de fuegos artificiales sobre el mar.

WERNER FORMAN ARCHIVE / N.J. SAUNDERS

42 / 52

Camí de Cavalls

Vista general de la Torre d'en Gaumés, uno de los yacimientos arqueológicos más grandes de las Islas Baleares, en el tramo final del Camí de Cavalls.

FUNDACIÓ DESTÍ MENORCA / CONSELL INSULAR DE MENORCA

43 / 52

Camí de Cavalls

El castillo de Sant Nicolau, situado en la boca del puerto de Ciutadella, es una torre de defensa de finales del siglo XVII.

FUNDACIÓ DESTÍ MENORCA / CONSELL INSULAR DE MENORCA

44 / 52

Camí de Cavalls

El puerto de Ciutadella y sus amarres para embarcaciones de recreo.

A.F.R.

45 / 52

Camí de Cavalls

La Cala Pregonda y, al fondo, el cabo de Cavalleria.

A.F.R.

46 / 52

Camí de Cavalls

Antigua barca de pescadores junto a las playas de Cavalleria.

FUNDACIÓ DESTÍ MENORCA / CONSELL INSULAR DE MENORCA

47 / 52

Camí de Cavalls

El Molí d'es Racó, en Es Mercadal, en el centro de la isla, un antiguo molino de harina que hoy acoge un restaurante.

FUNDACIÓ DESTÍ MENORCA / CONSELL INSULAR DE MENORCA

48 / 52

Camí de Cavalls

El Camí de Cavalls está señalizado con hitos de madera.

FUNDACIÓ DESTÍ MENORCA / CONSELL INSULAR DE MENORCA

49 / 52

Camí de Cavalls

La Albufera des Grau, la zona húmeda más importante de Menorca, en el núcleo de la Reserva de la Biosfera.

A.F.R.

50 / 52

Camí de Cavalls

La Cala Mesquida, situada en el primer tramo del Camí de Cavalls.