Nápoles

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BETH PIGLIA

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Positano

Es uno de los pueblos más pintorescos de la Costa Amalfitana. El sendero pedestre que conduce a Bomerano
(11 km) ofrece vistas inolvidables.

SERGIO OTERO SEVILLANO

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Isla de Capri

Los Faraglioni, tres peñones calizos que superan los 100 metros de altura, se alzan en la costa sur de Capri. En segundo plano, el golfo de Salerno. La foto está tomada desde el Parque de la Certosa.

GTRES

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Pompeya

Las aguas, y no solo los carros, circulaban por las calzadas. Pompeya contaba con un centenar de termopolios que servían comidas calientes.

MATYAS REHAK / SHUTTERSTOCOCKK

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Casas romanas

Las mejores casas de Pompeya contaban con peristilos. Estos amplios patios ajardinados, rodeados de columnas, eran el corazón del hogar.

ALEXANDER LUKATSKIY / SHUTTERSYOCK

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Sorrento

Con su abrigado puerto y sus vistas al Vesubio, Sorrento es un enclave clásico de veraneo al sur de la bahía de Nápoles.

DUBRAVKA PEVLICIC

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Vico Equense

La iglesia de la Annunziata corona la cornisa de Vico Equense.

MAURIZIO RELLINI / FOTOTECA 9 X 12

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Amalfi

El Duomo es el edificio más bello de Amalfi. Una regia escalinata precede a su pórtico dorado.

GASPAR JANOS / SHUTTERSTOCK

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Conca dei Marini

Esta aldea de tradición marinera, encajada entre los acantilados y el mar, es una de las más diminutas de Italia.

MICHELE FALZONE / AWL IMAGES

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Ravello

Villa Rufolo, erigida en el siglo xiii en el borde de un acantilado, es famosa por sus edificios y sus jardines con espectaculares vistas al mar. En una de esas terrazas se celebra cada verano un festival de música dedicado en parte a Wagner, que halló inspiración en el lugar.

 

Mapa: BLAUSET

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El mejor viaje

1 Capri. La pequeña isla cautiva a quien la visita.
2 Pompeya. Para conocer cómo se vivía en una ciudad romana en el siglo I a.C.
3 Sorrento. Una plácida ciudad con calas magníficas en el golfo de Nápoles.
4 Positano. Sus casas descienden hasta el mar en una escalera multicolor.
5 Amalfi. La antigua república marinera se halla cerca de la gruta Esmeralda.

 

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Castel dell'Ovo, Nápoles.

Las vistas del entorno desde la pequeña isla de Megaride, donde se ubica el castillo, son excepcionales y dan una idea de cuan estratégico era este enclave. Fue construido en el año 1128 como residencia de los reyes de Nápoles y para albergar el tesoro del reino. Debe su nombre a la leyenda que cuenta que Virgilio habría escondido en el interior del castillo un huevo que soportaría la estructura del edificio, y que de romperse provocaría el hundimiento de la fortaleza causando a la ciudad grandes catástrofes. La visita al recinto permite hacerse una idea de su magnificencia e importancia histórica.

Castel dell'Ovo

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Puerto de Amalfi

Alberga una imponente catedral del siglo X y sus calles bullen de animación con muchísimos restaurantes y tiendas.

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Villa Ruffolo

Construida en el siglo XVIII, ha sido residencia de nobles y reyes. Es visita imprescindible en Ravello. 

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Catedral de Amalfi

En la Piazza del Duomo de Amalfi se halla la imponente catedral del siglo X. 

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Ravello

Es una de las joya de la ruta por la costa Amalfitana por su privilegiada ubicación y por la belleza de su centro y villas colindantes. 

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Positano

Sus casas pintadas de terracota, rosa y melocotón contrastan con el brillo de los azulejos de mayólica de la Catedral.

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Sorrento

El puerto de esta población es un buen lugar para saborear la cocina napolitana y el limoncello que se elabora en la región.

HUBER BILDAGENTUR/PIETRO CANALI / FOTOTECA 9 X 12

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Calas irresistibles

Entre Sorrento y Amalfi hay dos calas idílicas: Bagni della Regina Giovanna y Cala Furore.

RENÉ MATTES / GTRES

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A los pies del Vesubio

La silueta del volcán asoma al fondo del fórum pompeyano. La erupción del 79 d.C. sepultó la ciudad.

ARCANGELO PIAI / FOTOTECA 9 X 12

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La Gruta Esmeralda

El litoral de Amalfi esconde una maravilla geológica descubierta hace menos de un siglo, en 1932. La Grotta dello Smeraldo es un inmenso espacio inundado –en la Antigüedad no lo estaba–, sembrado de estalagtitas y estalagmitas, y bañado por una luz verde esmeralda procedente del reflejo del sol que se filtra a través de una entrada submarina. Se localiza en Conca dei Marini.

FOTOTECA 9 X 12

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Ravello

La Villa Cimbrone tiene una terraza decorada con estatuas de inspiración clásica.

MAURIZIO RELLINI / FOTOTECA 9 X 12

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Villa Rufolo

Los jardines de esta mansión del siglo XIII fueron diseñados en 1853. Fue residencia de varios papas y del rey Roberto de Anjou.

Mapa: BLAUSET

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De Pompeya a la Costa Amalfitana

1 Pompeya. La ciudad romana conserva calles, templos y villas con mosaicos y frescos. Suele completarse con las ruinas de Herculano y Oplontis.
2 P.N. Vesubio. Hay que subir al cráter y visitar el observatorio astronómico.
3 Sorrento. Cerca hay algunas de las calas más bonitas de la península sorrentina. Se llega en barco o en tren con la línea Circumvesuviana.
4 Positano. El sendero de los Dioses lleva hasta el vecino pueblo de Praiano.
5 Amalfi. Antigua república marinera, tiene una catedral bellísima y vistas excepcionales de la costa. Cerca se halla la gruta Esmeralda.
6 Ravello. Su lujosa villa Rufolo acoge un festival de música excepcional.

GIOVANNI SIMEONE / FOTOTECA 9 X 12

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Positano

Las casas de esta localidad de la costa amalfitana descienden escalonadamente hasta la misma playa. Un sendero panorámico la conecta con la vecina Praiano.

HUBER BILDAGENTUR / FOTOTECA 9 X 12

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Pompeya

Los frescos del atrio de la Casa de Venus (siglo I) son una muestra del lujo que envolvía la vida de los pompeyanos nobles.

GIOVANNI SIMEONE / FOTOTECA 9 X 12

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Amalfi

El campanario acabado en cúpula de la catedral de Santa Andrea asoma por encima de las casas. La ciudad está conectada por barco de línea con Sorrento y Nápoles.

HEMIS / GTRES

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Pompeya

Visitar la ciudad romana que quedó sepultada por el volcán Vesubio es una excusa perfecta para viajar este puente a la ciudad italiana de Nápoles. Sin el calor del verano, caminar por las ajetreadas calles napolitanas, su paseo marítimo y su castillo es un ejercicio de lo más agradable. A poca distancia y accesibles en tren, las ruinas de Pompeya acaban de reabrir al público las Termas Estabianas, el edificio termal más antiguo del recinto arqueológico, y por primera vez se podrá visitar la sección femenina de los baños. Aprovechando las temperaturas más frescas, quizá apetezca caminar por los senderos del Parque Nacional del Volcán Vesubio.