Roma

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Tristeza en Roma

Antes de su viaje a Roma, le dio tiempo de pintar La Gioconda, uno de los retratos que más literatura ha generado de la Historia del Arte. Y pareciera que la vida sonreía a Leonardo, pero no. En el Vaticano, Rafael y Miguel Ángel, tenían trabajo sin parar; no así Leonardo, quien no dejaba de sumar desengaños y decepciones. ¿Qué ocurrió? “Los Médici me han creado, los Médici me han destruido”, dejó escrito el genio, antes de viajar a Francia. No volvería ya más a Italia.

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Roma

Poner un pie en la ciudad supone un viaje al pasado para la mayoría de viajeros, que deambulan por una suerte de museo sin techo ni paredes. El Coliseo y el Foro señalan el corazón del antiguo Imperio romano, una de las civilizaciones más influyentes del Mediterráneo. Nunca nos cansaríamos de visitar sus museos, entre ellos los Museos Vaticanos, toda una experiencia vital. Pero además, la capital de Italia es también un destino único por atractivos contemporáneos como el Trastevere, donde la esencia de los romanos se deja sentir en toda su plenitud.

Guiomar Huguet, editora adjunta a la redacción de Viajes National Geographic. 

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El Foro Romano

El Foro era el centro político, religioso y económico de la antigua Roma. En la fotografía, las columnas del templo de Saturno y el arco de Septimio Severo.

 

Elia Locardi

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El Coliseo

El Anfiteatro Flavio, Colosseo o Coliseo empezó a construirse bajo el gobierno de Vespasiano (años 69-79) y fue inaugurado por el emperador Tito el año 80. Se realizan visitas guiadas nocturnas.

 

Massimo Ripani / Fototeca 9x12

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Museos Capitolinos

Exhiben pintura y escultura desde la época de la antigua Roma hasta el siglo XVI. Ocupan el Palacio Nuevo y el de los Conservadores.

 

Giovanni Simeone / Fototeca 9x12

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El Panteón

La única abertura del edificio es el óculo de 9 metros de diámetro de la cúpula. Erigido en el año 126 d.C., el papa Bonifacio IV lo consagró iglesia de Santa Maria ad Martyres en el 609.

 

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El Panteón

De noche, la ajetreada plaza del Panteón recupera la calma. Sobre el pórtico de ocho columnas se aprecia la inscripción dedicada a Agripa, promotor del primer templo.

 

Pietro Canali / Fototeca 9x12

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Plaza Navona

El lugar donde se hallaba el Estadio de Domiciano en el año 86 lo ocupan hoy tres fuentes escultóricas: la de los Cuatro Ríos, la de Neptuno (en primer término) y la del Moro.

 

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Bocca de la Verità

La Bocca de la Verità fue probablemente una tapa de alcantarilla en tiempos de la antigua Roma. Hoy se halla encastrada en la pared de la basílica de Santa María en Cosmedin, a poca distancia del Circo Máximo.

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Barrio del Trastevere

Este barrio cuyo nombre significa "al otro lado del río Tíber" está repleto de tabernas, templos con tesoros artísticos y comercios tradicionales. 

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Isla Tiberina - Roma

El puente Fabricio o de las Cuatro Cabezas comunica el Campo de Marte con la isla Tiberina. Es el puente más antiguo de Roma, del año 62 a.C.

Patrizio Napolitano

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Santa Maria in Trastevere

La basílica de Santa Maria in Trastevere (del siglo III y renovada en el XII) es una de las iglesias más antiguas de Roma. El interior destaca por el techo de madera, las columnas de mármol que separan las tres naves, y los frescos y mosaicos que decoran las capillas. 

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Palacio Borghese

El Sátiro danzante (copia del siglo II de una escultura griega) es una de las obras clásicas del Palacio Borghese, un museo de arte repleto de pinturas de Caravaggio y esculturas de Bernini.

 

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Fontana de Trevi

La fuente, de 1732, se halla en el lugar donde finalizaba el Aqua Virgo, uno de los acueductos que suministraban agua a la ciudad de Roma en tiempos del Imperio.

 

A.F.R.

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Roma

El principal mercado navideño de Roma se celebra en un escenario majestuoso, la plaza Navona, donde se situaba el antiguo estadio de Domiciano, y alrededor de las espléndidas fuentes creadas por Bernini, como la Fuente de los Cuatro Ríos, de 1651. El mercadillo está dedicado a la Befana, Mercatino della Befana, una bruja buena, y en sus variopintos tenderetes se pueden encontrar objetos de decoración y figuras para decorar el belén, juguetes, dulces navideños y caramelos. Por ejemplo, las calze della Befana, unas típicas calzas rellenas de golosinas que la Befana regala a los niños el día de Reyes. Aún no se sabe la fecha de apertura, pero se podrá visitar hasta el 6 de enero.

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Roma

A los días que empiezan a ser más cortos hay que contraponer otros muchos argumentos que hacen del otoño una de las mejores estaciones para viajar a Roma: el clima es suave hasta bien entrado noviembre, la luz dorada le pega muy bien a las ruinas, los castaños de la ribera del Tíber se tiñen con matices del amarillo, llegan las alcachofas, que se cocinan como verdaderos pequeños tesoros gastronómicos, y la ciudad está más despejada que en verano. Además, cuando cae el sol, podemos parar en algunas de las muchas cafeterías para rememorar los pasos del día con un expreso. 

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Museos del Vaticano

El Museo del Vaticano está formado por diferentes edificios temáticos, edificios pontificios, galerías, monumentos y jardines. Además de la pinacoteca, de la Capilla sixtina, y de esculturas importantes en la historia del arte como la del Apolo de Belvedere, el conjunto museístico del Vaticano, añade el Museo Gregoriano Egipcio, que se estableció en 1839 con antiguos objetos extraídos de excavaciones, o el Museo Gregoriano Etrusco, con piezas que abarcan desde la edad del hierro hasta las ciudades etruscas. El Museo Misionero Etnológico, permaneció cerrado mucho tiempo para una amplia reforma que lo ha reestructurado en cuatro secciones dedicadas a las religiones de Asia, Oceanía, África y América. Finalmente, las escaleras de Giuseppe Momo dan salida al exterior recordándonos con su belleza que hemos estado en un lugar muy especial.

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Octubre en Roma

La verdad es que cualquier época del año es perfecta para visitar la Ciudad Eterna. Pero si nos tenemos que quedar con solo una, esa sería el otoño de Roma: es cuando los castaños de la ribera del río Tíber se tiñen de colores ocres y marrones. La luz otoñal es perfecta para pasear por Roma y ver al atardecer el Coliseo y la Fontana di Trevi. Además, otoño es época de alcachofas, una de las maravillas gastronómicas romanas. 

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Interior de Coliseo de Roma

A partir del 1 de noviembre de 2017 se abren las zonas superiores del Coliseo de Roma. Será la primera vez en cuarenta años que se puede acceder a las zonas IV y V del anfiteatro, en las que se ha acondicionado un mirador desde el que se tiene una perspectiva diferente de este icono de Roma.

Foto: Gtres

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Parte superior de Coliseo de Roma

La zona V del anfiteatro estaba reservada a los plebeyos. En el Coliseo de Roma, los 50.000 espectadores estaban separados por clase social, siendo la zona más próxima a la arena la dedicada a senadores y visitantes ilustres que llegaban a la ciudad de Roma.

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Vistas sobre Roma

A pesar de que la zona para los plebeyos del Coliseo no era la mejor para ver el espectáculo de la arena, hoy aguarda una sorpresa a los visitantes que reserven su acceso: unas vistas únicas a cuarenta metros de altura de la ciudad de Roma.

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Coliseo de Roma, un icono de la ciudad

El Coliseo es una de las maravillas de Roma que más visitantes recibe. Lo mandó construir Vespesiano y lo terminó su hijo Tito en el año 80 d.C y hoy se ha convertido en uno de los iconos de Roma. Su visita es emocionante. Una suma de arquitectura e historia, de la que ahora, con las zonas más elevadas acondicionadas, tendremos una nueva perspectiva.

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Roma

(9,5 millones de turistas en 2015)

Roma, la ciudad eterna, capital de Italia, sigue atrayendo a los viajeros de todo el mundo. Es una ciudad que ha servido como escenario de películas. Grandes mitos del cine, como Audrey Hepburn en Roman Holiday, se han paseado por sus calles. Sus encantos se remontan al Imperio Romano, pero sigue en su gastronomía, en la moda, en los museos imprescindibles como los del Vaticano, y en plazas y en los rincones que transmiten una atmósfera que es de ciudad, pero que es, también en muchos barrios, casi de pueblo. 

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Roma, Italia

La ciudad eterna es una lección de Historia para cualquier viajero. Además, ¿quién no ha sentido la necesidad de viajar a Roma después de ver alguna película clásica de Fellini? ¿O quién no ha querido recorrer la ciudad en Vespa como en Vacaciones en Roma? Hay tanto que hacer en Roma: ir hasta el centro del Imperio Romano, ver el Coliseo y todas las ruinas arqueológicas, el Panteón, cruzar El puente Sant'Angelo, Plaza España, dejarse maravillar con las obras de arte de los Museos del Vaticano. La Basílica de San Pedro del Vaticano, además, es la atracción turística más popular de todas en Europa.

Foto: Gtres

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Alrededores del Coliseo

El Coliseo romano está situado en el centro de la ciudad de Roma, junto otros monumentos emblemáticos como el Arco de Constantino o el Foro. 

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Coliseo romano

Recientemente el anfiteatro más afamado del mundo a pasado a formar parte del nuevo Parque Arqueológico del Coliseo, el más grande del mundo. Este también comprende otros edificios como el Foro, los históricos edificios del Palatino, el antiguo palacio levantado por Nerón: el Domus Aurea, el parque Colle Oppio y el Circo Máximo. 

Foto: Gtres

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Interiores del Coliseo

El Coliseo romano es visitado anualmente por más de seis millones de turistas cuya imagen del lugar la asocian con la lucha de los gladiadores. La exposición Coliseo. Un icono, trata de mostrar las diferentes épocas por las que ha pasado el anfiteatro y sus diferentes usos.

Foto: Coop Culture

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Piezas de la exposición

Bajo el nombre de Coliseo. Un icono, el anfiteatro Flavio expone algunas de las reliquias que fueron encontradas durante las excavaciones y que corresponden a los diferentes periodos de su historia. 

Foto: Coop Culture

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Subterráneos del Coliseo

En los bajos del Coliseo se encontraron en su día numerosos utensilios, monedas, diferentes materiales y enseres que han hecho que los arqueólogos confirmasen la existencia de viviendas, comercios, centros religiosos y hasta un hospital. 

Foto: Jorge Valenzuela A.

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Vistas del Parque Arqueológico del Coliseo

El nuevo Parque Arqueológico del Coliseo comprende monumentos como el propio Coliseo, el recinto del Foro romano, el Palatino, el Domus Aurea, el parque Colle Opio  y el Circo Máximo. 

Foto: PsyCat

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Circo Máximo

Este antiguo estadio fue utilizado durante la Antigua Roma para celebrar carreras de carros. Está situado entre los montes Aventino y Palatino, y fue el más grande de su tiempo. 

Foto: Xosema

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Palatino

Esta colina es la más céntrica de las siete que se encuentran en la ciudad de Roma. Desde este mismo monte fue donde Rómulo decidió levantar la ciudad. 

Foto: Gtres

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Domus Aurea

Este imponente palacio fue construido bajo el mandato del emperador Nerón. En el año 104 sufrió un gran incendio, su conservación se debe a que en la época de Trajano fue cubierto con escombros. Sus murales y frescos fueron objeto de estudio durante años. 

Foto: Diliff

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Coliseo

Las obras realizadas en 2016 en el Coliseo incluían el lavado de las piedras de la fachada, donde se encontraron bajorrelieves y grabados desconocidos, así como el relleno de grietas. Entre las mejoras del Plan estratégico para el arreglo y desarrollo del área arqueológica central de Roma (AACR) se barajó la idea de volver a cubrir el suelo del Coliseo con arena, lo que ha causado cierta polémica.  

Foto: Bert Kaufmann

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Foro romano

El Foro fue durante la época del Imperio romano el corazón de la ciudad. En él aún se conservan los vestigios de algunos de los edificios más emblemáticos de la Antigua Roma. Entre ellos el templo de Rómulo, varias columnas del templo de Cástor y Pólux y del de Saturno, los restos de la basílica Emilia y el arco de Setimio Severo. 

Foto: Gtres

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Puente Vittorio Emanuele

Con la cúpula de San Pedro al fondo, el puente Vittorio Emanuele se levanta sobre el río Tíber desde que fue inaugurado en el año 1911. Conecta el centro de Roma con la Ciudad del Vaticano y el barrio del Trastevere.

Foto: Gtres

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¿Cómo reducir el peso de la cúpula?

El peso de la cúpula se reduce gracias a los arcos de la pared y el artesonado. El agujero en la parte superior, el óculo tiene 9 metros de diámetro y es la única abertura del edificio.

Foto: Pietro Canali / Fototeca 9x12

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Piazza Spagna

La fuente de la Barcaza, obra de Bernini, y la iglesia de la Trinità dei Monti en lo alto de la escalinata. 

Foto: Gtres

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Piazza Navona

El antiguo estadio de Domiciano acogió durante siglos el mercado de la ciudad. Bajo estas líneas, la fuente de Neptuno y, detrás, la de los Cuatro Ríos, ambas de Bernini. 

Foto: Gtres

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Piazza Trevi

Quizá la más popular de la ciudad debido que esta plaza alberga la Fontana di Trevi, de estilo Barroco. La tradición dice que si se arrojan unas monedas a la fuente trae suerte y el visitante se asegura su regreso a Roma.

Foto: Giovanni Simeone / Fototeca 9x12

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La Bocca della Verità

La legendaria máscara se encuentra en el pórtico de la basílica de Santa María en Cosmedín, a pocos pasos del Circo Massimo.

Foto: Pietro Canali / Fototeca 9x12

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Castillo de Sant'Angelo

Erigido como mausoleo del emperador Adriano, se transformó en castillo fortificado y, desde 1925, en un museo que exhibe objetos de distintas épocas.

Foto: Iakov Kalinin / Shutterstock

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Coliseo o Anfiteatro Flavio

La inauguración de este gigantesco anfiteatro en el año 80 fue uno de los mayores acontecimientos del Imperio. Sus tres graderías tenían capacidad para 50.000 espectadores. 

Foto: Michele Falzone / Age Fotostock

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Santa Maria Maggiore

La capilla Borghese, en un extremo del crucero, fue añadida en el siglo XVII. Su decoración barroca contrasta con los mosaicos bizantinos del resto de la basílica.

Foto: Francesco Carovillano / Fototeca 9x12

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Foro romano

La mítica avenida es como un libro de historia a cielo abierto en el que aún se reconocen los monumentos y edificios más relevantes del Imperio.

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Jardines de la Villa Borghese

Muy cercanos al centro de la ciudad, los Jardines Borghese muestran todo su esplendor invitando al visitante a pasear y relajarse entre el privilegiado verdor de su vegetación en pleno corazón de Roma. 

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Piazza del Popolo

Antiguamente era la puerta de entrada a Roma y hoy en día es una de las plazas más célebres de la ciudad. Está conectada con los jardines que albergan la Galleria Borghese.

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Paolina Bonaparte

La escultura de Paulina Borghese, hermana menor de Napoleón Bonaparte, es una de las obras más famosas del museo obra del escultor Antonio Canova.

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Jardines de la Villa Borghese

Es uno de los mayores parques de Roma con 80 hectáreas en cuyo interior se pueden apreciar distintos tipos de jardín de estilo inglés salpicados con fuentes y estanques.

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Estatua de Lord Byron

Dentro de la gran extensión del parque, además de varias fuentes, estanques y puentes, se pueden encontrar esculturas dedicadas a Goethe, Victor Hugo o, en el caso de la imagen, al poeta romántico Lord Byron.