Roma

51 / 96

51 / 96

Plaza de la Rotonda

En pleno centro de Roma se halla esta plaza donde a todas horas se puede encontrar un ambiente animado, con algún que otro músico que con su guitarra pone el ritmo al trajín de los transeúntes. 

52 / 96

Interior del Panteón

La cúpula de dimensiones colosales que emerge ante nuestros ojos al entrar en el Panteón es una prueba de la sorprendente evolución que llegó a alcanzar la ingeniería romana. 

53 / 96

Plaza de Santa Maria Sopra Minerva

Esta plaza detrás del Panteón posee dos puntos de interés: una iglesia Gótica del siglo XIII, que alberga espléndidas tumbas, pinturas y esculturas. Y el Pulcin (cerdito) della Minerva: la escultura del elefante con un obelisco egipcio sobre el lomo, un diseño de Bernini de 1667. 

Foto: Reidl / Shutterstock

54 / 96

La Roma de los papas

La magnífica cúpula de San Pedro del Vaticano destaca en el cielo nocturno de Roma.

Foto: Zoonar / Age Fotostock

55 / 96

La ruta de la iglesias

El itinerario por la Roma de las iglesias descubre auténticas joyas artísticas, como la basílica de Santa Maria Maggiore, del siglo V.

Foto: Pietro Canali / Fototeca 9x12

56 / 96

El castillo de Sant’Angelo

Erigido como mausoleo del emperador Adriano, se transformó en castillo fortificado y, desde 1925, en un museo que exhibe objetos de distintas épocas.

Foto: Francesco Carovillano / Fototeca 9x12

57 / 96

Foro romano

La mítica avenida es como un libro de historia a cielo abierto en el que aún se reconocen los monumentos y edificios más relevantes del Imperio.

Foto: Iakov Kalinin / Shutterstock

58 / 96

Coliseo

La inauguración de este gigantesco anfiteatro en el año 80 fue uno de los mayores acontecimientos del Imperio. Sus tres graderías tenían capacidad para 50.000 espectadores. 

Foto: Belenos / Shutterstock

59 / 96

Piazza Navona

El antiguo estadio de Domiciano acogió durante siglos el mercado de la ciudad. Bajo estas líneas, la fuente de Neptuno y, detrás, la de los Cuatro Ríos, ambas de Bernini. 

Foto: Luxerendering / Shutterstock

60 / 96

Galería Borghese

La escultura de Paulina Borghese, hermana menor de Napoleón Bonaparte, es una de las obras más famosas de este museo.

Foto: Bridgeman Images / Age Fotostock

61 / 96

Joyas ocultas

El éxtasis de Ludovica Albertoni es una de las obras más expresivas de Bernini. Se halla en la iglesia de San Francesco a Ripa, en el Trastevere. 

Foto: José Antonio Moreno / Age Fotostock

62 / 96

Trastevere

El atractivo del barrio al otro lado del río reside en sus tiendas de artesanos, plazoletas y pequeños restaurantes.

Foto: Giovanni Simeone / Fototeca 9x12

63 / 96

La boca della verità

La legendaria máscara se encuentra en el pórtico de la basílica de Santa María en Cosmedín, a pocos pasos del Circo Massimo.

Foto: Pietro Canali / Fototeca 9x12

64 / 96

Piazza spagna

La fuente de la Barcaza, obra de Bernini, y la iglesia de la Trinitá dei Monti en lo alto de la escalinata. 

Foto: Michele Falzone / Age Fotostock

65 / 96

Santa Maria Maggiore

La capilla Borghese, en un extremo del crucero, fue añadida en el siglo XVII. Su decoración barroca contrasta con los mosaicos bizantinos del resto de la basílica.

Foto: YvonneM

66 / 96

Via Corso, Roma

Con un kilómetro y medio de longitud, El Corso es una de las calles principales de Roma que cruza todo su casco histórico. Además de ser uno de los núcleos comerciales de la ciudad también es un reclamo para cualquier turista por su cercanía a algunos monumentos de interés como el Panteón de Agripa o la Fontana di Trevi.  

67 / 96

Roma, Italia

La considerada en la Antigüedad como la capital del mundo albergó entre sus muros uno de los imperios más poderosos de la historia: el romano. En ella se produjeron muchos avances en ámbitos tan diversos como la arquitectura, la medicina, la filosofía, la literatura y el arte. Fundada por Rómulo y Remo en 753 a.C., Roma inició su imparable expansión durante los siglos III y II a.C. con su participación en las guerras púnicas, que culminaron con la conquista de Cartago y las guerras macedónicas. A lo largo de los años el Imperio romano logró hacerse con el control de gran parte del Mediterráneo, desde el océano Atlántico hasta el golfo Pérsico.

Roma fue una de las ciudades más prósperas de la antigüedad. Aquellos que la visitaban tenían una oferta muy variada de ocio: pasar la mañana en el foro, la zona más concurrida; ir de compras a los mercados de Trajano, el mayor centro comercial de la urbe; asistir al circo Máximo, o darse un baño en las numerosas termas de la ciudad. En la actualidad, las ruinas de estos antiguos monumentos aún se conservan en el centro. Son el mayor tesoro del país, lo que queda de aquella época y los responsables de que Roma sea conocida como la Ciudad Eterna.

68 / 96

Roma

La Ciudad Eterna es uno de los escenarios más idílicos para pasear el amor. Algunos de sus monumentos son escenarios icónicos de la pasión amorosa, como la fontana Di Trevi, tras La Dolce Vita; o el Coliseo y la plaza de España, por Vacaciones en Roma. Un recorrido por el foro romano, la plaza Navona, el castillo Sant Angelo, el Trastévere o un paseo por las orillas del Tíber son algunos de los mejores planes para celebrar el amor como lo harían Audrey Hepburn o Gregory Peck.  

69 / 96

Todas las historias y un epílogo

Todas las historias de Enric González en una: Londres, Nueva York y Roma. Los lugares favoritos del periodista cuando estuvo de corresponsal en el diario El País. Con él descubriremos que se esconde bajo el asfalto de Londres, cómo vivía la mafia en Nueva York o los entresijos del Vaticano en Roma, entre otras muchas historias.  

Lalupa

70 / 96

Basílica Santa Maria la Mayor

Es una de las iglesias mayores, de las siete en las que se puede alcanzar la indulgencia en el Año Santo. En ella están enterrados algunos papas como Clemente VIII, Paulo V y san Pío V. Es la más grande de Roma dedicada a la Virgen María. 

71 / 96

Basílica de San Pedro del Vaticano

Es uno de los lugares más sagrados del catolicismo y principal centro de peregrinaje durante el Año Santo. Fue construida sobre varias iglesias y en ella participaron artistas como Bramante, Miguel Ángel o Bernini. La Capilla Sixtina es la zona más famosa y visitada de la basílica. 

Berthold Werner

72 / 96

Basílica de San Pablo Extramuros

Es una de las cinco iglesias más antiguas de Roma. Aquí es donde fue enterrado San Pedro, por lo que es la segunda basílica mayor del Vaticano y está dentro de la ruta de peregrinación de las siete iglesias que hay que visitar para conseguir la indulgencia en Año Santo. 

73 / 96

Puerta Santa de la basílica de San Pedro

La Puerta Santa sólo se abre para el Año Santo, el resto del tiempo permanece cerrada. Esta imagen es del pasado 8 de diciembre, cuando el papa Francisco la abrió dando comienzo al Año de la Misericordia. 

Livioandronico2013

74 / 96

Basílica de San Juan de Letrán

Esta basílica está dedicada a San Juan y es donde se encuentra actualmente la sede episcopal del obispo de Roma, el papa. Desde 1980 es Patrimonio de la Humanidad. 

 

 

75 / 96

Mapping en San Pedro del Vaticano

Con la apertura de la Puerta Santa, el Vaticano organizó un espectáculos de luces en la fachada de la basílica de San Pedro. Algunas de las imágenes estaban relacionadas con la fauna y naturaleza del planeta, como la que se aprecia en la fotografía. 

Foto: GTRES

76 / 96

Roma

La Via de la Concelliacione, la calle que une la plaza de San Pedro en el Vaticano con el río Tiber a lo largo de 500 metros, es recorrida por el flamante nuevo Aston Martin del agente Bond a toda velocidad. Las orillas del Tiber, las callejuelas del típico Trastevere también aparecen en Spectre, así como el depurado edificio racionalista del Museo de la Civilización Romana, donde James Bond conoce a la viuda de Sciarra, el asesino, interpretada por Mónica Bellucci.

Foto: GTRES

77 / 96

Roma

El pintor francés Camille Corot (1766-1875) hizo su primer viaje a Italia, entre 1822 y 1825, y descubrió los efectos de la luz del Mediterráneo. Los temas que pintó con más frecuencia eran restos de monumentos de la Antigua Roma, bajo la luz tenue de la tarde. Los plasmó sin concesiones, tal como los veía, como volúmenes que, sin perder el significado histórico, variaban según su estado de ánimo y punto de vista.

Foto: Stephanepointcom.com

78 / 96

Fontana de Trevi

Tras diecisiete meses de trabajos de restauración, la gran fuente romana vuelve a mostrar su aspecto original.

Foto: Stephanepointcom.com

79 / 96

Barroca y cinéfila

La obra iniciada en 1732, tuvo uno de sus momentos culminantes en la escena de la película La Dolce Vita de Ferderico Fellini de 1960. Según la tradición, se cree que quien tira una moneda en la fuente se asegura el regreso a Roma.

Foto: Stephanepointcom.com

80 / 96

Emblema romano

La fuente se halla en la intersección de tres calles, en el lugar donde finalizada el Aqua Virgo, uno de los antiguos acueductos que suministraban agua a Roma.

Foto: GTRES

81 / 96

Piazza di Spagna

En las últimas semanas también ha comenzado la restauración de la escalinata de esta céntrica plaza que conduce a la iglesia de Santa Maria dei Monti.

Foto: GTRES

82 / 96

Roma

Si deseas volver a Roma tienes que lanzar una moneda en la Fontana di Trevi, pero no de cualquier manera, el protocolo exige que la lances de espaldas con la mano derecha y por encima del hombro izquierdo. Aunque nadie puede asegurar que el deseo se cumpla, habrá valido la pena contemplar esta magnífica fuente barroca, construida en el siglo XVIII en el lugar donde terminaba el acueducto Aqua Virgo que abastecía a la antigua Roma de agua. Se tardaron nada menos que treinta años en construirla y su belleza le ha dado protagonismo en filmes como La Dolce Vita (Federico Fellini, 1960), con la inolvidable escena de Anita Ekberg bailando en la fuente.

Gtres

83 / 96

Roma. Italia.

Un viaje por las grandes ciudades históricas del mundo no tendría sentido sin la eterna Roma. Hoy los restos de la antigua capital del Imperio se visitan en una ruta que transita por la ciudad moderna. El magnífico Coliseo (71 d.C), los foros, baños y catacumbas… siguen impresionando, sobre todo si se contemplan en su conjunto desde colinas cercanas como la del Palatino. Con un poco de imaginación, las basílicas vuelven a erguirse, los templos se llenan de ofrendas, el Senado resuena de voces y los soldados desfilan por la empedrada Vía Sacra.

84 / 96

Plaza del Quirinale

La más alta de las siete colinas de Roma está ocupada por esta plaza desde la que se obtienen unas espléndidas vistas de la ciudad. En su centro se erige un obelisco y las estatuas de Cástor y Pólux domando a unos caballos. Su edificio más destacado es el Palazzo del Quirinale, construido en siglo XVI como residencia de verano de los Papas; desde 1947 es la sede del presidente de la República. Todos los días a las 15:00 horas tiene lugar frente al palacio la ceremonia del cambio de guardia. 

85 / 96

Plaza de la Colonna

Esta plaza rectangular, situada sobre la Vía del Corso, debe su nombre a la impresionante columna de mármol que se encuentra en este enclave desde el año 193. En la parte superior se encuentra una estatua de bronce de San Pablo que fue colocada allí en el siglo XVI. A su alrededor se hallan imponente edificos el Palazzo Chigi (sede del gobierno italiano), la iglesia de Santi Bartolomeo, el Palazzo Wedekind y el Palazzo Ferraioli. 

86 / 96

Plaza del Campidoglio

El diseño de esta plaza corrió a cargo de Miguel Ángel Buonarroti, quien la orientó hacia la basílica de San Pedro. En ella se encuentran los Museos Capitolinos.

87 / 96

Plaza della Rotonda

El espléndido Panteón de Agripa es el gran protagonista de esta plaza encantadora, llena de restaurantes a la que uno vuelve una y otra vez en su visita a Roma. Este templo construido a comienzos del Imperio romano y dedicado a todos los dioses, de forma circular y con un gran óvulo central, se halla en un extremo de la plaza; en el centro, una fuente renacentista coronada por un obelisco de Ramés II. La plaza fue utilizada hasta finales del siglo XIX como el mercado de pescado y su nombre procede del apodo dado por los romanos al Panteón: la Ritonna.

88 / 96

Plaza di Trevi

La más grande y espectacular de las fuentes de Roma, preside la plaza homónima cuyo espacio aparece minúsculo frente a la grandiosidad de la fuente. La Fontana di Trevi, con 25,9 metros de alto y 19,8 de ancho, está situada en el cruce de tres calles, en el punto final del Acqua Vergine, uno de los antiguos acueductos que suministraban agua a Roma.

89 / 96

Plaza del Popolo

Una de las más grandes en Roma, está presidida por dos obeliscos egipcios que los romanos trajeron con ellos para demostrar su inmenso poder. Además, en la plaza se concentran dos iglesias gemelas, la subida al mirador del Pincio y la puerta Flaminia.

90 / 96

Plaza Navona

Tres grandes fuentes barrocas ocupan la plaza más conocida de Roma, y cada una de ellas presenta bellísimos conjuntos escultóricos, obra de Gian Lorenzo Bernini. Una mirada alrededor descubre edificios tan contundentes como el Palazzo Pamphilj, ahora ocupado por la embajada de Brasil, y deliciosas terrazas de cafés y restaurantes donde pasar un rato contemplando el animado deambular de la gente.

91 / 96

Campo di Fiori

Animada a cualquier hora del día, el Campo dei Fiori alberga un mercadillo diurno y un montón de restaurantes famosos por su deliciosa gastronomía. Fue construida en el año 1456 por encargo del Papa Calixto III y era el lugar donde se realizaban las ejecuciones públicas, en el centro de la plaza, la estatua del filósofo Giordano Bruno, quemado por hereje, lo recuerda.

92 / 96

Plaza di Spagna

¿Qué escalinata hay más famosa en el mundo que la que sube desde la Piazza hasta la iglesia de la Trinitá de Monti?. Su nombre se debe en que en este mismo espacio se halla la embajada de España ante la Santa Sede. La vista desde lo alto de los 135 escalones (siempre repletos de gente) es espectacular. En la plaza se halla el edificio en el que vivió el poeta romántico inglés, John Keats.

93 / 96

Plaza Barberini

Construida en 1625 bajo las órdenes del cardenal Francesco Barberini, se halla al final de la Via Venetto, y resulta especialmente llamativa gracias a las dos fuentes realizadas por Bernini.

Foto: Gtres

94 / 96

Villa Borghese, Roma

La influyente y acaudalada familia Borghese tuvo en esta villa una de sus residencias y la rodeó de maravillosos jardines cuajados de obras de arte. El parque se abrió al público a principios del siglo XIX y con 80 hectáreas de superficie es el tercero en extensión. En su interior se halla el Museo Nacional Etrusco de Roma, albergado en la antigua Villa Giulia, que fue la residencia de verano del Papa Julio III. El paseo entre esculturas hasta lo alto del monte Pincio es una auténtica delicia.

Gtres

95 / 96

Coliseo de Roma, Italia.

No hay momento más mágico para visitar el gran Coliseo romano que bajo la luz de la luna y con todos sus recodos iluminados. Desde el pasado día 23 de abril y hasta el 10 de octubre (La luna sul Colosseo) se puede recorrer el monumento de los flavios (siglo I) en una atmosfera que permite imaginar los grandes espectáculos que vieron sus enormes graderías.

 

Gtres

96 / 96

Roma

Desde el día de la Inmaculada los «zampognari» invaden las calles de Roma. Según la tradición, desde hace siglos los antiguos pastores del Abruzzo llegaban a la ciudad con sus melodías para recordar a los pastores que fueron a Belén. No hay que perderse los mercadillos de las principales plazas y los artísticos belenes (presepi), auténticas obras de arte que pueden contemplarse en muchas de las iglesias y entre los que destaca el que se monta en la plaza del Popolo. También hay que destacar el gran nacimiento que se arma en la plaza de San Pedro en el Vaticano, formado por estatuas a tamaño real de madera talladas a mano por grandes maestros pesebristas del sur de Italia.