Tenerife

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A vista de pájaro

Foto: Turismo de Tenerife

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Desde las alturas

En ese electrocardiograma que es el ascenso y descenso por paredes, rocas y salientes, la cumbre comienza a vislumbrarse cada vez más cerca. La violeta del Teide es una de las señales que avisa a los senderistas de su proximidad, y es que esta flor endémica de Tenerife que apenas se alza unos centímetros del suelo crece a partir de los 2.700 metros pintando a base de pequeñas motas liláceas los campos de lava hasta el pico.

Ya arriba, el paisaje es insuperable. Los colores ocres se funden entre sí dando lugar a una panorámica propia de otro planeta. En este punto deshacer lo andado sería una posibilidad, pero llegados hasta aquí la opción más divertida es saltar al vacío a bordo de un parapente, dejar que la adrenalina se apodere de cada músculo y disfrutar del paisaje con el volcán como telón de fondo. Descender lentamente al ritmo de los alisios mientras se va oteando en el horizonte algunos de los pueblos costeros es una de las experiencias más formidables que ofrece la isla que por su orografía y clima se ha convertido prácticamente en un estadio deportivo… natural.

La cara extrema del monte

Foto: Turismo de Tenerife

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La cara extrema del monte

La laurisilva no solo encierra vida salvaje, también una cartografía marcada por los saltos, paredes y cuevas que perforan la montaña, como es el caso de la Cueva del Viento. Ubicada en el pueblo de Icod de los Vinos, hogar del conocido como Drago Milenario, la caverna ostenta el honor de ser el tubo volcánico más grande de Europa y el quinto mayor del mundo. Se formó hace aproximadamente 27.000 años cuando el exterior de un enorme brazo de lava se enfrió mucho más rápido que su interior. El resultado fue un enorme túnel de 17 kilómetros de profundidad que se adentran en las entrañas de la montaña de forma totalmente natural. Avanzar por el tramo habilitado a las visitas de poco más de un kilómetro de profundidad es hacerlo enfundado en un casco con linterna integrada mientras se observan con atención las formas caprichosas que la lava dibujó a su paso.

A las cuevas le acompañan uno de los sellos más reconocibles de la isla, los barrancos. Descender por las heridas de la tierra es una de las experiencias más demandas y es que la isla cuenta con infinidad de ellos desde los que lanzarse al vacío y dejar que la adrenalina recorra el cuerpo mientras el agua de una cascada te empuja hacia abajo.

Domando los alisios

Foto: Turismo de Tenerife

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Domando los alisios

La ruta sigue en la superficie, pero sin salir del mar. De nuevo, los vientos alisios son los responsables de crear otra maravilla natural. Son ellos, junto con las bajas presiones atlánticas, los que han convertido los más de 300 kilómetros de costa en un auténtico patio de juego para los amantes del surf y el resto de modalidades como por ejemplo el kitesurf, la vela o el windsurf.

Tenerife cuenta en su haber con hasta doce olas diferentes como la Almáciga, la Machacona o la Derecha del Conquistador. Todas ellas distintas unas de otras, con paisajes tan dispares que van desde el fondo volcánico, el arrecife, las rocas o la arena. Aun así, pueden agruparse en dos grandes tipos: las del norte, que rompen bravas contra los arrecifes volcánicos y las del sur, de arena o roca, que son más accesibles para principiantes debido a la calma y serenidad de su oleaje.  

Zambullirse en Tenerife, literalmente

Turismo de Tenerife

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Zambullirse en Tenerife, literalmente

En realidad, el Teide mide unos siete mil metros solo que aproximadamente la mitad se encuentran sumergidos bajo las aguas del Océano Atlántico. El volcán descansa cerca del límite donde los oceanógrafos marcan el inicio de las fosas abisales, alrededor de los 4.000 metros de profundidad. Resulta fascinante pensar en la cantidad y la diversidad de animales y plantas que viven a su alrededor, pero descubrirlos todos sería una tarea casi inabarcable, pues entre otros aspectos, exigiría embarcarse en un viaje más propio de Jacques Cousteau o James Cameron a bordo de pequeños submarinos.

Bajo el mar se esconden especies de todo tipo, desde grandes cetáceos como los calderones a gigantescas colonias de chicharros, jureles, caballas o sardinas que dejan a su paso un reguero de destellos plateados. A la colección se unen animales como la tortuga boba, que al igual que los turistas, llegan de zonas muy lejanas atraídos por la calidez de sus aguas. Estos animales cruzan el Atlántico desde Estados Unidos, México, Brasil o Cuba hasta el archipiélago canario, lo que se traduce en más de 6.000 kilómetros. Cinco meses después de haber emprendido el trayecto, ya en verano, los ejemplares están completamente asentados y observarlos es una delicia al alcance de cualquiera ya que se encuentran con relativa facilidad. Sorprenden también los angelotes por su forma de contonearse al nadar y su capacidad de mimetización, o las mantarayas que más que nadar parece que vuelen, o las anguilas jardineras, la morena picopato o los pequeños tiburones que añaden la dosis de adrenalina a la experiencia.

Tenerife cuenta con más de sesenta puntos de inmersión, que no solo atraen a advenedizos que quieren iniciarse en el buceo, sino también a algunos de los mejores apneístas del mundo, y es que dejando de lado su riqueza marina, los más de treinta metros de visibilidad y la temperatura media del agua que ronda entre los 19 grados en invierno y 26 grados en verano son otras de las grandes bazas con las que cuenta el litoral tinerfeño. 

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Foto: Turismo de Tenerife

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El sendero con mayor desnivel de España

Como colofón a esta aventura, a finales de 2020 se inauguró la ruta 040, o lo que es lo mismo: el sendero con mayor desnivel de España. Más de 50 kilómetros de subidas y bajadas -de los cuales cerca de 28 son de ascenso- que unen el mar con el techo de Tenerife, como si un hilo trazara una línea una línea desde la orilla de la playa hasta la cumbre del volcán. La senda comienza a rás de mar, en la playa de arena negra del Socorro, en el municipio norteño de Los Realejos. Tras dejar atrás algún que otro poblado, el Teide comienza a hacer acto de presencia casi de manera inmediata y la pirámide volcánica ya no dejará de ser visible hasta coronar la cima. Hacerlo suele conllevar de media unas 12 horas aproximadamente o entre 4 y 6 si se quiere completar corriendo. Sin duda, un reto extenuante que requiere de una gran resistencia tanto física como mental, por lo que en la mochila no puede faltar el avituallarte con agua suficiente y con reserva energética y suplementación.

En continua ascensión

Foto: Turismo de Tenerife

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En continua ascensión

Atrás queda la negritud con la que la lava pintó hace miles de años parte de las playas de la isla. Toca ganar altura y qué mejor manera de hacerlo que a golpe de pedal. La bicicleta puede resultar especialmente dura para los deportistas no experimentados ya que según la ruta que se elija se pueden llegar a batir los casi 4.000 metros de ascenso acumulado. Esta es una de las razones por las que algunos de los mejores ciclistas del momento, como el cuatro veces campeón del Tour de Francia, Chris Froome, lleva eligiendo año tras año Tenerife como el lugar donde poner su cuerpo a punto antes de las grandes citas. Afortunadamente, también existen rutas mucho más placenteras, travesías llanas que bordean los pueblos de casitas blancas a pie de mar, perfectas para familias que simplemente deseen dar un paseo en bicicleta.

Tras esta demostración de grandeza vegetal, llegan los bosques de laurisilva. Esta planta ancestral marca el punto donde termina la escalada en bicicleta y comienza otra aventura, la de dejarse atrapar por todos los estímulos que uno puede encontrar al adentrarse en un paisaje lunar absolutamente arrebatador. En esta franja que varía entre los 600 y 1.200 metros de altura suelen congregarse grandes mantos de nubes ocasionando lo que se conoce como ‘lluvia horizontal’. El penúltimo escalón está formado por los bosques de pinos canarios que cortan su ascensión prácticamente en la cumbre. Entonces, el paisaje cambia de nuevo y los árboles son sustituidos por especies adaptadas a climas muy secos como el tajinaste rojo, las retamas o las violetas del Teide.

Bordeando el litoral

Foto: Turismo de Tenerife

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Bordeando el litoral

Es precisamente gracias al temperamento relajado del sur que uno puede echarse al mar sin temor a grandes riegos. En esta zona, la costa parece haberse tomado un relajante muscular porque las olas mueren en la orilla mansas, perfectas para transitar el litoral a bordo de una tabla de paddle surf o un kayak y descubrir lugares que de otra manera sería imposible encontrar.

Con los remos como único motor, la ruta deja al viajero postales de ensueño, como los acantilados de Los Gigantes, situados entre los municipios de Buenavista del Norte y Santiago del Teide. Las enormes paredes de roca parecen transportar la mente a un mundo primigenio, y de paso, te hacen sentir pequeño, terriblemente indefenso a expensas de los elementos. Pero el mar transcurre sosegado y la ruta prosigue dejando atrás cuevas y calas naturales siendo la Caleta de Adeje, Los Cristianos, Las Galletas o la Playa de las Teresitas algunos de los mejores lugares donde practicar este deporte panorámico.

Lago Martiánez

Foto: iStock

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Lago Martiánez: el paraíso diseñado

Ocio familiar en Tenerife elevado a Bien de Interés Cultural por arte y gracia de César Manrique, quien diseñara a mitad de los años sesenta este espectacular complejo acuático en el Puerto de la Cruz, que incluye un lago artificial rodeado por piscinas calmas de color turquesa que contrastan con las vistas al mar, siempre rugiente en esta costa volcánica. Entre chapuzón y chapuzón, se pueden contemplar parte de la obra escultórica de César Manrique o la flora autóctona que decora los espacios.

Foto: AgeFotostock

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Tenerife Espacio de las Artes (TEA)

En el corazón de Santa Cruz de Tenerife, un edificio de hormigón que iluminado parece levitar se ha convertido en un espacio creativo para todos los tinerfeños. Como si fuera una isla dentro de la misma isla, al acceder al TEA se descubre un espacio acogedor, obra de los arquitectos suizos Jacques Herzog & Pierre de Meuron, responsables de la Tate Modern de Londres, y del canario Virgilio Gutiérrez. El edificio funciona como lugar para el arte expandido, con zonas de exposición, de lectura y creación, tanto para adultos como para los más pequeños.

Foto: AgeFotostock

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San Cristóbal de la Laguna

La Laguna fue diseñada para que sus calles no se torcieran nunca. Y no es metáfora, sino que el Adelantado Don Alonso Fernández de Lugo la concibió entre 1496 y 1497 como modelo de urbanismo, que luego se repitió en tierras americanas. Precisamente, el ser modelo de ciudad colonial fue la principal de las razones por las que la UNESCO la declaró Patrimonio de la Humanidad en 1999. Situada estratégicamente en el Atlántico, funcionó como nexo de unión de culturas. Rodeada de fértiles tierras y valles, ha sido el centro político y económico de Tenerife. Posición que evidencia el señorío austero de sus casas señoriales, pintadas de albero o azul. El casco histórico de La Laguna se vertebra en torno a tres calles paralelas: San Agustín, Obispo Rey Redondo y Herradores. El convento de San Agustín es tan imprescindible como lo son los guachinches donde se sirven arvejas, garbanzos, tomates aliñaos, papas o pescado salado.

Foto: Turismo Canarias

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Playa del Benijo, Tenerife (Islas Canarias)

 Es el arenal más fotogénico de las playas de las Islas Canarias. Se encuentra al norte de la isla de Tenerife y es una maravilla de origen volcánico que permite desconectar al contacto con la naturaleza, y disfrutar de uno de los mejores atardeceres de las Islas Canarias.

 

 

Foto: Turismo Canarias

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Playa de Benijo, Taganana (Tenerife)

En el norte de la isla se encuentra uno de los arenales más bellos de Tenerife y una de las playas más bellas de España. Playa de Benijo es de origen volcánico, siendo su arena negra el principal motivo  de sorpresa para el viajero. Se trata de una playa salvaje alejada de núcleos urbanos, por lo que no tiene equipamiento y su acceso se realiza tras caminar unos quince minutos por senderos y escaleras. A cambio se puede disfrutar de atardeceres antológicos como el de la imagen. Pura naturaleza, sin trampa ni cartón que la convierte en una de las playas más espectaculares de España.

Foto: Turismo Canarias

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Playa de El Médano, Granadilla de Abona (Tenerife)

Esta playa de arena fina y dorada es la más extensa de Tenerife. A diferencia de la playa de Benijo, la del Médano es una playa urbana, por lo que cuenta con todo tipo de servicios y accesos adaptados, sobre todo en la zona más cercana al pueblo. Se ubica en el municipio de Granadilla de Abona y es perfecta para pasar un día en familia. En el horizonte, la Montaña Roja, un cono volcánico, acompaña al baño.

Foto: Gtres

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A la playa

El sol ya comienza a calentar… Si eres de los que les gusta tumbarse en la arena y dejarse mecer por el ir y venir de las olas, la Playa de la Tejita, en Tenerife será tu plan perfecto: junto a un cono volcánico, esta playa en El Médano, Granadilla de Abona, es un reserva natural a la que no se puede acceder en coche, por lo que suele ser poco transitada.

Foto: Diego Delso

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Auditorio de Tenerife Adán Martín

Diseñado por el arquitecto Santiago Calatrava, el auditorio Adán Martín se ubica en la ciudad de Santa Cruz de Tenerife, en las islas Canarias. Está inspirado en la Opera House de Sídney y el edificio es conocido por su gran sobrecubierta que parece suspendida desafiando a las leyes de la gravedad. Se trata del único arco de grandes dimensiones con dos únicos puntos de apoyo, por lo que supuso un adelanto en la arquitectura de la época. Inaugurado en 2003, el auditorio Adán Martín, llamado así por el presidente de Canarias, actualmente es una de las arquitecturas más destacadas de Tenerife.

Foto: AP Images

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Elección de la Reina del carnaval en Tenerife

En esta localidad canaria, donde se celebra con buenas temperaturas, destacan los concursos de mugas, la elección de la reina del carnaval y un coso final apoteósico.

Foto: Auditorio de Tenerife

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Auditorio de Tenerife

Este moderno edificio diseñado por Santiago Calatrava y construido en el año 2003 se ha convertido en uno de los iconos de esta isla canaria. Su original perfil, como si de una aleta de tiburón se tratara, fue incluido en los sellos de Correos y en una serie de monedas conmemorativas en las que se mostraban los edificios más emblemáticos de diferentes ciudades españolas. Convertido en uno de los focos turísticos de Canarias, el monumental auditorio se encuentra al sur del puerto de Santa Cruz de Tenerife, en la avenida de la Constitución.

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Parque Nacional de El Teide (España)

El rojo chillón del tajinaste y el amarillo eléctrico de la retama reclaman la atención de los visitantes que se acercan al volcán del Teide durante los meses de mayo y junio. Los miradores del Tabanal Negro, los Azulejos y del llano de Uanca ofrecen las mejores vistas de este espectáculo cromático.

Marcos Perdomo

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San Cristóbal de La Laguna

Considerada la capital religiosa de Tenerife, La Laguna vive con intensidad la Semana Santa, cuyo momento culminante es la procesión de la Madrugada, el Jueves Santo, así como los llamados Monumentos, que presiden los altares mayores de las distintas iglesias y muestran los tesoros de las mismas.

Gtres

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Santa Cruz de Tenerife, España

Con la elección de la Reina y los concursos de comparsas se inicia el carnaval tinerfeño pletórico de color y de glamour. Cada año se elige un tema central que en esta ocasión es el Futuro con sus miles de interpretaciones. El carnaval de Santa Cruz goza de fama internacional y congrega a miles de visitantes, tantos, que en 1987 consiguió agrupar en un solo desfile a más de 200.000 personas. 

Carnaval de Tenerife

VICENTE R.BOSCH

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El Teide (Tenerife. Islas Canarias)

El volcán canario emerge sobre el mar de nubes que cubre el norte de Tenerife. Rodeado por un paisaje de matorral, rocas y lavas de distinto color según su antigüedad, el Teide (3.718 m) es el protagonista absoluto del parque nacional que lleva su nombre. La ascensión a la cumbre puede realizarse a pie en seis horas o en menos de una hora si se sube en el teleférico hasta los 3.555 m. 

Gtres

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Parque Nacional del Teide. Tenerife

Con 3.718 metros de altitud es el pico más alto de España. Enclavado en el corazón de Tenerife, la visita al parque permite conocer una de los exponentes más espectaculares del vulcanismo a nivel mundial. La subida hasta lo más alto del volcán –se puede realizar en teléferico, excepto los últimos 200 metros, de acceso restringido– es apasionante. Cerca de la cima, en la Rambleta, hay dos miradores de La Fortaleza y de Pico Viejo accesibles por senderos que ofrecen excelentes vistas no sólo del entorno, sino de toda la isla. 

Gtres

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La Gomera

Los bosques de laurisilva del Parque Nacional del Garajonay, Patrimonio de la Humanidad, esconden una bella y triste historia de amor. Gara, princesa gomera, y Jonay de Tenerife, ante la desaprobación de su amor por sus familiares, decidieron clavarse una lanza de madera y tirarse desde el pico más alto de la isla. Garajonay ocupa buena parte de La Gomera y está formado por una tupida selva, envuelta frecuentemente por un mar de nubes que le confiere una aire mágico.

Foto: www.carnavaltenerife.com

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Santa Cruz de Tenerife, Canarias

Disfraces, comparsas y decoraciones competirán este año fieles a su devoción por la purpurina, las lentejuelas y las plumas. Los actos más esperados son la elección de la Reina de los Carnavales y los magníficos desfiles de carrozas que llenan de gente las calles de Santa Cruz.

www.carnavaltenerife.com