Valencia

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Bocairent, Valencia

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Bocairent (Valencia)

Habitado desde el Neolítico, fueron los árabes quienes aportaron a Bocairent su peculiar entramado urbano de callejuelas y casas encaramadas. En lo alto erigieron una fortaleza árabe, sobre la cual en el siglo XVIII se estableció la actual parroquia de Nuestra Señora de la Asunción, que aparece imponente al final de la calle de la Abadía. Un edificio anexo da la bienvenida al Museo Arqueológico municipal con una clase de historia que va desde el Paleolítico superior hasta la Edad Media. Bien cerca, la plaza del Ayuntamiento da inicio a la conocida Ruta Mágica, que recorre todo el perímetro del casco histórico en un juego de a dos con el visitante.

Las callejuelas de Bocairent abrazan sus plazas, se encuentran con las ermitas de San Juan Bautista, de la Virgen de los Desamparados y de Agosto, y se cubren bajo portales y antiguos accesos como el de Agosto, el de San Blai o el de la Calzada Excusada. También conducen hasta casas de origen medieval excavadas en la roca que, tras ser halladas en 2008, se han convertido en la voz narrativa del pasado textil de la zona, que le llevó a ser reconocida con el título de Real Fábrica de Paños en 1587. Y todo ello aderezado con regalos en forma de fuentes y de flores que decoran los balcones.

 

En la piel de María Sabina Suey

Foto: Visit València

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En la piel de María Sabina Suey

Durante varias semanas, en 1937, el Santo Grial desapareció. Ante la amenaza de las milicias republicanas, María Sabina Suey, la encargada de limpiar la reliquia, se llevó la copa bajo ordenes del canónigo de València. A partir de ese momento, el Grial comenzaría una ruta impensable en el que acabaría escondido en los muelles de un sofá viejo, en el fondo de una caja de galletas e incluso emparedado en una cocina. Todo aquello sirvió para que la reliquia sobreviviera a la Guerra Civil y hoy es posible recrear una aventura parecida gracias al juego Tras las pistas del Santo Grial.

Ganador del premio FITUR Activo de este año, el juego utiliza la geolocalización con el objetivo de encontrar pistas y tesoros escondidos por toda la ciudad. La historia, que se conforma como una especie de gymkana digital, avanza a medida que el jugador completa los puntos de controles. Para comenzar la aventura, tan solo es necesario descargar el juego que se encuentra disponible tanto en Android como en iOS. Al finalizar, los participantes recibirán un código que les permitirá obtener el ‘Kit Grial’, formado por artículos oficiales de la experiencia y una entrada gratuita a Aula Grial.

 

Valencia

Foto: iStock

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Valencia

Muchas de las ciudades fundadas por los romanos llevaban en su toponimia nombres relacionados con la fuerza y el vigor. Un ejemplo es el caso de Valencia, que proviene del latín Valentia, es decir, ‘valentía’. La ciudad fue el lugar donde el cónsul Julio Bruto decidió asentar a varios soldados veteranos. Más tarde, los árabes mantuvieron el nombre de Balansia para el reino, mientras que la ciudad pasaría a llamarse Madinat al-Turab, que significa 'ciudad de polvo'. 

Foto: Mikel Ponce

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El triunfo de lo Normcore

O sea de la normalidad. Porque, ¿acaso un barrio resucitado como este no era carne de gentrificación, modernez y gastronomía perezosamente globalizada? Y sin embargo, si por algo ha conseguido resurgir tanto el Cabanyal como el resto de los poblados marítimos es por su fidelidad a sí mismo. Es decir, al mar, al callejeo y a las barracas que, pese a adquirir el estatus y el reconocimiento de monumento, siguen siendo unos edificios maravillosamente improvisados. Y desde hace relativamente poco, unos iconos que funcionan tanto como escenario de Instagram como mesa para todo aquel forastero que, valenciano o no, llega hasta esta nueva meca culinaria.

Foto: Alex Crespo

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Sí, Mahoma va a la Montaña

Pero antes de comenzar esta excursión gastro conviene presentarle los respetos a los clásicos. Es decir, acudir relgiosamente a Casa Montaña, el restaurante que siempre estuvo ahí, bien como tienda de venta a granel en sus inicios o como templo del producto en los últimos lustros. Tiene el puntito folclórico necesario de un sitio como este ya que las grandes barricas de vermú y de vino monopolizan la decoración y siguen siendo fuente de peregrinación vecinal. Aunque en su inconfundible puerta art nouveau se oyen muchos acentos forasteros, su apuesta gastronómica y su servicio se ha orientado a contentar a los valencianos, de ahí que, más allá de haber sido un bastión político contra la especulación urbanística, sea un punto de encuentro de toda la ciudad. ¿Y que hay que tomar? Pues su vermú, sus clóchinas en temporada, sus anchoas, sus sardinas ahumadas, sus bravas… cualquiera de sus tapas y platillos son un acierto y un homenaje a algo tan sencillo como el buen producto.

La última novedad de estos pioneros es Barracart, un conjunto de barracas transformadas en apartamentos turísticos atendidos que permiten sumergirse integralmente en la noche a noche de este distrito.

 

Foto: Abel Gimeno

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Un mercado como referencia

Para comprender mejor el carisma de El Cabanyal conviene acercarse cualquier mañana a su mercado. Levantado tras la riada de 1957, aún mantiene su ajetreo y su estatus de sinécdoque del barrio. Por eso es una parada imprescindible en los diferentes tours que organiza Paseando los Poblados de la Mar, una empresa pionera en reivindicar el valor cultural, turístico y gastronómico de esta parte de Valencia. Curioseando en este ágora de estímulos se descubren cosas como que aquí llegan algunas de las mejores piezas de la lonja de Valencia o que la cocina de proximidad se sublima en el bar Mercado, donde preparan a los parroquianos cualquier cosa que hayan comprado en los diferentes puestos. Más KM. 0, imposible.

Foto: Pablo Casino

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Ayer, hoy y pasado mañana

Y alrededor del mercado, sobreviven algunas de las bodegas de toda la vida que siguen sirviendo comidas de calidad en entornos que, sin llegar a ser kitch, son puro patrimonio de la ciudad. Una de ellas es Bodegas Flor, que presume de una fecha de apertura centenaria (1893) y que destaca por ofrecer solo desayunos y almuerzos estrechamente vinculados a las liturgias de los puestos. A su vera están proliferando otros negocios como Bar Cabanyal o Work in progress que oscilan entre lo mono y lo moderno. Un bailoteo que se acaba cuando se prueban sus tapas y raciones, que acaban conectando de forma inexorable con la esencia marinera del Cabanyal.

Ya más cerca del Grao y del puerto esperan otros clásicos como Bodega LaPeseta, una barra de 1906 que ahora se ha convertido en un referente para el público más joven de la zona por la alegría del lugar, la tapa de paella gratuita de los domingos y lo que cuidan el producto local. No muy lejos Casa Guillermo resiste desde 1957 gracias a sus maravillosas anchoas, el santo y seña de un local incombustible.


Y el último en reabrir y en petarlo es La Aldeana, una maravilla inesperada enclavada entre las barracas más icónicas de la zona. Aquí su chef Alfonso García se ha propuesto dejar la alta cocina a un lado para triunfar a base de patatas bravas y otros platos como su pulpo con ropa vieja o sus arroces.

Foto: Pablo Casino

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Nuevos clásicos

A estas alturas no es una paradoja que la refundación gastronómica del barrio esté basada en los valores de siempre. Quizás la única novedad destacada que se sale del binomio ganador de producto clásico sublimado sea O’Donell, un antiguo pub reconvertido en templo del mar de lo más gourmet, en el que Jesús Barrachina y su equipo se empeñan con éxito en servir los mejores mariscos y pescados.

Sin embargo, lo ‘vintage’ es lo que marca, en todos los aspectos, las nuevas direcciones imprescindibles de los poblados. De hecho, con este adjetivo se define La FÁBrica, un espacio ecléctico, loquísimo y caleidoscópico en el Grao donde solo tienen una máxima: la diversión. La Paca, por su parte, cuenta con el salvoconducto de ser pionera en el terracismo en el Canyamelar, además de ser un referente como bar sin complejos ni dress code. Por su parte, L’Anyora se ha erigido como el nuevo gran restaurante, con una propuesta que, aunque aparentemente sea algo rural-chic marinero, aplasta todo prejuicio a base de sabor.

 

El pasado mes de mayo se inauguró Mercabañal. Se trata de un espacio gastronómico definitivo para el barrio con varias barras ubicado en el corazón de todo que promete atraer a un público más amplio que aún sea primerizo en la exploración gustativa de la zona.

 

Foto: Josep Gil

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Bares y cafeterías

Pero no todo van a ser restaurantes. De hecho, sus bares han sido, de algún modo, el caballo de Troya para muchos domingueros descreídos. Y entre todos ellos, La Fábrica de Hielo se lleva el premio como dinamizador del barrio por su programación cultural y su propuesta de ocio para todas las edades. Conciertos, mercadillos,proyecciones, clases… sus áreas y su agenda es tan variada como el Cabanyal, de ahí que sea todo un imprescindible para comprender este resurgir.

 

Foto: Mike Water

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Y otras dulces perversiones...

Pero esto no acaba aquí. Con la acertadísima rehabilitación que el arquitecto Ignacio de Miguel hizo del Teatre El Musical se creó un nuevo espacio, una cafetería que sintetiza la propuesta estéticamente chocante e integradora de este diseñador con el reposo típico de los foyer. Otro de estos nuevos oasis es el patio de la recientemente abierta cafetería-librería L’Arbre, donde las catas de café no son una apoteosis del postureo ni sus estanterías solo son aptas para culturetas de postín.

Foto: D.R.

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Café Madrid (Valencia)

Sí, aquí se inventó en 1959 el cóctel valenciano más famoso. Allí, en un lugar donde se reunía la bohemia local, se creaba por primera vez la singular Agua de Valencia. Muchos años han pasado y este espacio quedó en desuso, pero lo que sin duda es una gran noticia es que a principios de este año volvía a abrir el mítico Café Madrid. Y lo hacía de la mano del barman Iván Tálens y el cocinero Nacho Romero, del restaurante Kaymus.

Foto: D.R.

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Café Madrid (Valencia)

Juntos han creado una propuesta para maridar una cocina de producto con aires internacionales y viajeros y la coctelería creativa del barman valenciano. ¿Qué tal suena un tartar de tomate con gazpacho de aguacate y anchoas, maridado con un Valencian Spritz con vermuth naranja Carmeleta, cava y top de soda? Suena a maridaje perfecto.

Foto: iStock

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Jardín de Monforte, Valencia

Este bello rincón de Valencia es un refugio para aquellos que buscan disfrutar de la tranquilidad. El espacio fue trazado en el siglo XIX en corte neoclásico, y decorado con pérgolas, estaturas de mármol, estanques, surtidores y un pabellón de descanso. Se pueden elegir zonas distintas para pasear, como el Parterre Viejo, con setos recortados y estatuas sobre pedestales, y el Parterre Nuevo, con setos de ciprés y mirto con formas geométrica de cuadrantes en torno a un patio con surtidores. El conjunto lo completan una rosaleda y un rincón de trepadoras.

Foto: AgeFotostock

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Alzira (Valencia)

La Semana Santa de Alzira, declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional en 1988, se remonta a la época medieval. En el marco de la misma, se celebra la Jornada de Exaltación del Tambor y el Bombo Ciudad de Alzira, declarada, a su vez, como declarada Bien de Interés Cultural Inmaterial por la Generalitat Valenciana en Enero del 2012. Hay incluso, una estatua en honor a los miles de tamborileros llegados de toda España. Con ésta ya son dos las fiestas alcireñas que logran el reconocimiento internacional de la Unesco, pues el conjunto de Fallas valencianas ya fueron inscritas como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad en 2016.

Foto: Gtres

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Lonja de la seda de Valencia

La Lonja de la Seda es en realidad un conjunto de edificios levantados entre 1482 y 1533 para el comercio de la seda. De todos llama la Sala de Contratación, una espectacular habitación de estilo gótico flamígero que representa todo el poder que aquí se mostraba durante los siglos XV y XVI. Lonja de la seda de Valencia fue declarada Patrimonio de la Humanidad en 1996.

Foto: Ben White / Unsplash

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Valencia

El Mercado de Navidad de Valencia se sitúa alrededor de la Lonja, concretamente entre esta, la Iglesia de los Santos Juanes y el Mercado Central. Así se estableció en 2017, cuando cambió su ubicación de la Avenida del Oeste a esta. Guirnaldas, pesebres, juguetes y una gran cantidad de objetos decorativos navideños es lo que ofrecen los puestos que se instalan en este mercado navideño. Aún no se saben las fechas exactas, pero suele abrir la primera semana de diciembre y cerrar el Día de Reyes (6 de enero).

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Mercado Colon - Valencia

Foto: AgeFotostock

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Oktoberfest en Valencia

En el Centro Comercial Gran Turia, Valencia vive una de las celebraciones del Oktoberfest más tempranas de toda España. En concreto, desde el jueves 13 al domingo 23 de septiembre, cuando se podrá saborear auténtica cerveza alemana y gastronomía bávara acompañados de la orquesta Oktober Music Band y DJ Miguel Dejota.

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Tierra de templarios entre Castellón y Teruel

Cerros recortados por un viento y un paisaje que se va transformando en pliegues, así es la comarca del Maestrazgo, un territorio recogido que discurre por el Levante entre las provincias de Castellón y Teruel, cuyo nombre procede de los grandes maestres de las órdenes medievales. Este fue espacio de aventuras de los Templarios alcanza una belleza sin igual durante la temporada otoñal. Aquí te contamos qué hacer en una ruta por el Maestrazgo.

Foto: AgeFotostock

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La tomatina de Buñol (Valencia)

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La tomatina: más de 145.000 kilos de tomates maduros

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A la tomatina acuden miles de viajeros de todo el mundo

Foto: AgeFotostock

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El secreto de la tomatina es que los tomates estén muy maduros

Foto: Gtres

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Valencia

La capital de la Comunidad Valenciana es la tercera y última ciudad española en aparecer en el ranking de "World’s Best Cities". A bien seguro, su carácter mediterráneo junto con una apuesta por el diseño y la gastronomía la han colocado entre las cien mejores ciudades del mundo. La Ciudad de las Artes y las Ciencias, que está entre los auditorios más bellos del mundo, es el último icono que ha sumado una ciudad famosa en el mundo por sus populares Fallas como Patrimonio de la Humanidad.

Foto: Turismo de Xàtiva

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Belén Monumental de Xàtiva

El de Xàtiva, en Valencia, es el belén monumental más grande de toda España. Está construido por figuras de tamaño real que ocupan, con la ampliación de esta nueva edición, 1.600 m2. Esta representación artística, que es responsabilidad de la brigada municipal de Parques y Jardines, cuenta incluso con un lago de 250 m2. La iniciativa nació en 1993 y desde entonces es un plan imprescindible en la celebración de la Navidad en la Comunidad Valenciana.

Foto: Vicent Bosch | Arxiu València Turisme

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Playa Racó de Mar, Canet de Berenguer (Valencia)

El faro del municipio de Canet de Berenguer parece recordarnos que estamos en un lugar de arraigo marinero. Su playa es extensa, algo más de un kilómetro de largo arena fina y dorada dunas con importante flora y fauna. Es una de las playas más bellas de la provincia de Valencia. Está dotada con todo tipo de infraestructura y servicios, incluso un punto accesible para facilitar el baño para el público con necesidades especiales.

Foto: Arxiu Tourist Info Oliva

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Playa de Terranova, Oliva (Valencia)

Al norte del municipio de Oliva, en la provincia de Valencia y encajada entre dos barrancos, se encuentra esta pequeña playa de no más de 200 metros de longitud. Es una cala de arena fina y un agua cristalina rodeada de dunas de gran importancia ecológica.

Foto: Turismo de la Comunidad Valenciana

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Playa La Devesa (Valencia)

A sólo 15 minutos de la ciudad de Valencia se encuentran importantes ecosistemas como la playa de la Devesa del Saler. Ésta última, también conocida como playa de la Malladeta, pertenece a la franja de arena que separa la Albufera del Mediterráneo. Su principal atractivo es ese: el encontrarse dentro del Parque Natural de la Albufera. Son casi cinco kilómetros de arena fina y dunas donde se permite el nudismo.

Foto: Gtres

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Valencia

Una de las ciudades más atractivas del Mediterráneo vive en verano su punto más álgido. ¿Quién no aprecia una buena paella con vistas al mar? ¿Por un paseo por su casco antiguo repleto de la mejor arquitectura medieval y modernista? ¿O por una incursión en el mundo de la ciencia en el Oceanográfico o en las sesiones especiales del Planetarium para observar el Universo acompañados de buena música? Es recomendable subir al Micalet por su escalera de caracol hasta salvar los 207 escalones y una vez arribar deleitarse con la mejor visión panorámica de la ciudad.

Turismo de Valencia

Foto: Айрат Хайруллин

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Palacio de las Artes Reina Sofía, Valencia

Diseñado por el arquitecto valencia Santiago Calatrava, este majestuoso edificio de más de 75 metros de alto forma parte del complejo de la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia. Su gran estructura metálica y de hormigón de colo blanco con forma lenticular, visible desde uno de sus laterales, contiene diferentes mosaicos, paseos, terrazas y vegetación. Sus interiores, por su parte, albergan cuatro espacios escénicos dedicados a la ópera, la música, el ballet y el teatro.

Foto: Covesdesantjosep.es

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Grutas de San José (Castellón): un mundo secreto

Ubicadas en el Parque Natural de la Sierra de Espadán, en Castellón, las grutas de San José están formadas a lo largo del río subterráneo navegable más largo de Europa, más de 2.750 metros. En su interior se pueden observar dolomías, margas y calizas dolomíticas de hace más de 200 millones de años. Algunas de las galerías que se pueden visitar en los 800 metros de recorrido son la Sala de los murciélagos, la Boca del forn, el lago de Diana, del Diablo y el Azul, la Moreneta y la galería de los sifones. Entre las curiosas formaciones, además, se puede contemplar el portal de Belém o la Medusa.

Foto: Globally

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Fallas

Una de las fallas participantes en anteriores ediciones de las fiestas. Algunas figuras llegan a alcanzar los 20 metros de alto y 60 de diámetro.

Foto: Globally

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Cremà

Las fallas se queman con la cremà el 19 de marzo, día de San José. 

Foto: Globally

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Correfoc

Durante las fiestas de las Fallas es frecuente ver correfocs, grupos de personas en ocasiones disfrazadas de diablillos que corren y saltan por las calles entre bengalas y fuegos artificiales.

Foto: Globally

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Cremà

Imagen de la típica cremà que se organiza el 19 de marzo, por el día de San José. 

Foto: Globally

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Actuaciones

Los días previos a la cremà Valencia se llena de eventos y actuaciones para todos los públicos. También se escoge a las falleras mayores que serán las reinas de las fiestas. 

Foto: Globally

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Mascletà

Se trata de una composición pirotécnica muy ruidosa que se organiza en la plaza del Ayuntamiento todos los días del 1 al 19 de marzo y que logran captar la atención de un gran público. Su nombre viene de un tipo de petardo, el masclet.  

Foto: Globally

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Vistas de una de las fallas

Colocación de la falla de Neptuno frente al Ayuntamiento de Valencia. 

Foto: Globally

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La virgen de los Desesamparados

Es la patrona de la ciudad, por lo que su figura siempre está presente en las fiestas para que las diferentes comisiones falleras le lleven ofrendas de flores. 

Foto: Globally

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Desfile de falleras

Ataviadas con el traje de fallera tradicional, varias mujeres desfilan por las calles de Valencia. 

Foto: Globally

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Ofrenda a la virgen de los Desamparados

Durante las noches del 17 y 18 de marzo las falleras llevan ramos de flores a la virgen de los Desamparados con las que se confeccionan el tapiz del manto. 

Foto: Weekendesk.es

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Valencia

Valencia fue de las primeras ciudades españolas en encender sus luces navideñas que daban la bienvenida a la Navidad. Fue la semana pasada y, aprovechando el tirón del reencuentro de OT1, el encargado de hacerlo fue Manu Tenorio, concursante de esa primera edición. Esta ciudad, que se caracteriza por su color y su pasión por las luces, es una de las mejores opciones para disfrutar del ambiente navideño en el Puente de Diciembre. Entre sus actividades se ha montado la tradicional noria gigante y una pista de hielo.  

Foto: Gtres

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Paella valenciana, Comunidad Valenciana

Máximo exponente de la cocina mediterránea, la gastronomía de la Comunidad Valenciana se caracteriza por sus guisos y ollas en el interior, y los productos del mar de su litoral. También por sus arroces, que le han llevado a adquirir fama internacional, Este es el caso de la paella, llamada así por el recipiente con el que se elabora. Aunque su forma de cocinarla y los ingredientes utilizados siempre han sido motivo de controversia, en sus orígenes, este plato se preparaba con los alimentos que los valencianos recogían de sus cosechas. Estos son la alubia blanca grande (garrofón), tomate, judía verde plana, pollo, conejo, aceite, sal y azafrán. Actualmente existen numerosas variedades, entre las que se encuentran el arroz a banda, el arroz negro o la paella de marisco. Otros productos de la tierra y de renombre son las naranjas, las alcachofas de Benicarló y los nísperos de Callosa.  

Foto: Gtres

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Ciudad de las Artes y las Ciencias, Valencia

Situada sobre el antiguo cauce del río Turia, la Ciudad de las Artes y las Ciencias es una de las mayores obras del arquitecto valenciano. Este complejo de ocio científico y cultural consta de varios edificios que se han convertido auténticos iconos de la ciudad. El más grande de ellos, el Museo de las Ciencias Príncipe Felipe, está compuesto por un enorme pabellón de planta rectangular que ofrece varias exposiciones interactivas sobre la ciencia y la tecnología. Su lema “Prohibido no tocar” permite a los visitantes aprender de una manera diferente. En uno de sus laterales, rodeado de agua excepto por la zona de la entrada, se halla el Hemisferic, un cine digital 3D cuya principal característica es la pantalla cóncava invertida de 900 metros. El Palacio de las Artes Reina Sofía es, posiblemente, el más polémico por su errores de construcción. Por su parte, el Oceanográfic, con siete ambientes marinos distintos, se ha convertido en el acuario más grande de Europa. El Umbracle es de acceso libre y en él se puede pasear por asombrosos jardines con plantas típicas del clima mediterráneo. Finalmente, el último en haber sido construido, el Ágora, se utiliza únicamente para eventos.

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Falla del Ayuntamiento de Valencia

Esta enorme escultura realizada por el artista Manolo García está dedicada a la fiesta valenciana por excelencia, apoyando así su candidatura de Patrimonio Inmaterial. 

Gtres

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Playa de Gandía

El litoral levantino tiene una gran colección de buenas playas urbanas, y las de Gandía se cuentan entre las mejor preservadas. De todas ellas destaca la del Nord, con tres kilómetros de longitud de arena fina y dorada que desde hace más de veinte años está distinguida con la bandera azul, la máxima cualificación.

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Las Fallas de Valencia

Las fallas son monumentos de cartón piedra en los que no falta la ironía, la sátira y el sarcasmo.

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Una gran fiesta

Cada año se realizan más de 350 fallas grandes y 350 de infantiles que congregan buena parte de la población valenciana, ya que se cifra el número de falleros en más de 120.000.

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Mascletàs

Cada día, hasta el 19 de marzo, las mascletàs, los castillos y otros fuegos artificiales se oyen e iluminan el cielo valenciano.

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Ciudad iluminada

Durante la semana de fiestas Valencia cambia la faz de sus calles y plazas con hermosos montajes de iluminación.