Viena

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Viena

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Viena

Según un escrito aparecido por primera vez en el siglo III d.C, los romanos llamaban a la ciudad Vindobona, nombre de origen celta que significa ciudad blanca. La palabra Viena vino derivada del vocablo latín Vienna, nombre de una antigua provincia romana de la Galia al sur de Francia. Su origen podría estar en la palabra germana Wien, el nombre del pequeño río que confluye con el Danubio en la localidad. Este nombre, a su vez, proviene del alto alemán antiguo Wênia, que significa torrente o 'arroyo que fluye en el bosque'. Otra teoría sugiere que proviene de la palabra protogaélica benna, que significa colina o pico.

Foto: Albertina Künstlerhaus

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Albertina Künstlerhaus: un vals de arte

El clásico Museo Albertina de Viena recibió en 2018 una donación espectacular de más de mil obras de arte de Karlheinz Essl y su esposa Agnes, millonarios que estaban pasando por algún que otro apuro económico. La colección rondaba los 100 millones de euros e incluía piezas de Cindy Sherman, Tony Cragg, Karel Appel, Georg Baselitz, Alex Katz y Neo Rauch, entre otros. Con todo eso encima, sólo cabía una posibilidad: ampliar de nuevo el museo. Ahora la totalidad de la Colección Essl se podrá ver en la nueva segunda ubicación del museo, en la Karlsplatz.

 

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Hofburg

El Palacio Imperial es un gran complejo residencial y museístico encajado en medio de la ciudad. Por encima de las glorias militares y políticas del pasado, el arte y la cultura suponen el verdadero patrimonio de esta ciudad. El mismo Hofburg, residencia principal de los Habsburgo, aloja la maravillosa Biblioteca Nacional de Austria, un derroche de belleza barroca cuya Sala de Gala se cuenta entre las más bellas del mundo.

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Leopold Museum

La gran pinacoteca del MuseumsQuartier (MQ) exhibe la mayor colección de Gustav Klimt y Egon Schiele. En la fotografía, Muerte y vida (1916), de Klimt. En el MQ se dan cita las artes plásticas y escénicas, lo último en diseño y videojuegos, así como festivales literarios y musicales. Incluye edificios de los siglos XVIII y XIX y otros de vanguardia

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Karlskirche, siglo XVIII

Desde esta iglesia de 1731 y decorada con frescos deslumbrantes, se puede iniciar un paseo hacia el Belvedere, un conjunto de dos palacios separados por un jardín de estilo francés. Junto al edificio superior, se encuentra el interesante Jardín Botánico de la Universidad de Viena.

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Palacio Belvedere

Este inmenso recinto del siglo XVII se compone de dos palacios unidos por un jardín francés. Uno de los grandes capitales de la Viena contemporánea reside en sus parques. Incluso los palacios que antaño fueron residencias privadas de nobles y emperadores ahora son, además de museos y espacios en su mayoría accesibles, zonas verdes abiertas al público. 

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Biblioteca Nacional

La Sala de Gala está coronada por una cúpula decorada con frescos. Es una de las joyas del palacio Imperial o Hofburg. 

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El Prater

Vista desde la Torre del Danubio, instalada en la orilla norte, al otro lado de la Donauinsel. Los parques vieneses son tantos y tan diversos que se puede trazar un itinerario dedicado por entero a ellos.

Gonzalo Azumendi

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Palacio Schonbrunn

De aires versallescos, la residencia estival de los Habsburgo cuenta con 1441 salas, de las cuales pueden visitarse solo 45. El parque está abierto todo el año.

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Casa Hundertwasser - Viena

El distrito 3 de Viena alberga uno de los edificios más singulares y coloridos de Austria. Se trata de la Casa Hundertwasser (Kegelgasse 37-39), un proyecto del artista Friedensreich Hundertwasser –su nombre real es Friedrich Stowasser (1928-2000)–, construido entre 1983 y 1985 con la colaboración de los arquitectos Josef Krawina y Peter Pelikan. Es un edificio de viviendas, en el que los propietarios pueden decorar la parte de fachada que rodea sus ventanas, así que solo puede admirarse desde el exterior. Enfrente se halla la Hundertwasser Village, un antiguo taller de neumáticos transformado por el artista en centro comercial con una plazoleta rodeada de árboles en el centro. El Museo Hundertwasser alberga la colección de obras de arte del pintor Freidrich Hundertwasser.

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Casa de las Palmeras

El invernadero de los jardines de Schönbrunn se considera uno de los más bellos de Europa. Más de 4.000 especies distintas de plantas de todo el mundo forman parte de la colección histórica de los Jardines Federales Austríacos. 

Gonzalo Azumendi

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Ayuntamiento

Los edificios que flanquean la Ringstrasse recuerdan que, bajo ese halo imperial y aristocrático, Viena también fue pensada para la ciudadanía. El edificio neogótico del Rathaus se erige en medio de la ciudad, a pocos pasos de la Ópera. En la imagen, el patio interior.

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Barrio de los Museos

El edificio de basalto del MUMOK ocupa uno de los costados de la gran plaza de este sector dedicado a las artes plásticas y escénicas. Este baño de arte culmina en verano con los festivales de música, cine y danza  al aire libre que se organizan en la gran plaza. Un final apoteósico al paseo por la bella Viena.

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Plaza Albertina. Estatua ecuestre del archiduque Albrecht

La capital austriaca recibe al viajero con un derroche de legado imperial: palacios, arte, leyendas, objetos decorados con la cara de Sissí... Pero existen otras Vienas igual de interesantes y que suelen descubrirse en una estancia de algunos días o en una segunda o tercera visita a la ciudad.

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Pasteleria Demel

Confiterías para endulzar el día

Sacher. La tarta que lleva el nombre del establecimiento se elabora a partir de una receta secreta de 1832. Se halla en la Philharmonikerstrasse, 4.

Pastelería Demel. En la elegante calle peatonal Kohlmarkt, era la pastelería de la corte de los Habsburgo. La emperatriz Sissí pedía "violetas confitadas", flores acarameladas o recubiertas de chocolate.

Zuckerlwerkstatt. En la calle Herrengasse se elaboran caramelos y golosinas artesanas siguiendo antiguas recetas. Su producto estrella son los caramelos Seidenzuckerl, rellenos de chocolate.

Pastelería Gerstner. Ocupa tres plantas del palacio Todesco, cerca de la Ópera. En funcionamiento desde 1847. La tarta Sissí es su especialidad.

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Copa Beach - Isla del Danubio

La zona del Alte Donau, la Isla del Danubio y el Canal del Danubio ofrecen una gran gama de actividades, desde circuitos ciclistas a bares de copas.

Playa de Gänsehäufel. De 2 km, tiene una piscina de olas y otra deportiva, además de un área nudista.

Cruceros. El Twin City Liner y los barcos de la DDSG recorren el canal del Danubio. En la Marina Hofbauer (Alte Donau) se pueden alquilar barcas.

Bares. El Copa Beach y el Sunken City, en la isla, son los más famosos.

Festivales. En junio, el de la Isla del Danubio. Del 10 al 27 de agosto, conciertos y mercados en los Días de África.

Foto: AGE Fotostock

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Casa de las Musas

Arquitectura modernista

El clasicismo de los palacios imperiales y las grandes avenidas vienesas provocó, a finales del siglo XIX, una reacción entre los artistas modernistas. El uso de las artes aplicadas (forja, estucos, vidrio, cerámica...) en fachadas e interiores y de materiales nuevos como el aluminio permitió crear una estética muy distinta a la imperial. Otto Wagner lideró esta corriente en Viena. Sus obras se hallan por toda la ciudad e incluyen viviendas (Casas de la Wienzeile), estaciones de metro (líneas U4 y U6), la iglesia Steinhof y la sede de la Caja Postal de Ahorros de Viena. Joseph Maria Olbrich sorprendió en 1898 con la cúpula de hojas doradas del Edificio Secesión, sede del movimiento modernista. Adolf Loos, en cambio, prefería pocos ornamentos y líneas rectas, algo que aplicó en la Casa Loos. Paul Engelmann y Ludwig Wittgenstein aún se mostraron más austeros en la Casa Wittgenstein (1928), más cerca del estilo Bauhaus.

Foto: Asun Luján

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Museo de Globos terrestres

Para no perderse:

Globenmuseum. 240 globos terrestres y celestes, de la Luna y de Marte, antiguos y modernos (Herrengasse 9).

Heuriger. Las tabernas en las que tradicionalmente se presentaba el primer vino de la temporada. Son muy animadas y tienen jardín.

Naschmarkt. Comer en el mayor mercado de Viena es toda una experiencia.

Foto: AGE fotostock

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Museo de Historia Natural, Viena. Austria

Viena es monumentalidad. Y así lo demuestra el imprescindible paseo por la Ringstrasse, una avenida circular que rodea el centro de la ciudad. La Ópera de Viena, el Ayuntamiento, el Parlamento, y dos de los museos más visitados: el Museo de Historia Natural y el Museo de Historia del Arte son algunas de las paradas obligatorias. Tras perderse por las calles del centro histórico, se podrá visitar la impresionante Catedral de San Esteban y, un poco más lejos del centro, el suntuoso Palacio Schonbrun, también conocido como el Versalles vienés.

Foto: Gtres

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Viena en recuerdo del modernismo europeo

La capital de Austria, a orillas del Danubio y al pie de los Alpes, fue el escenario perfecto para el desarrollo artístico que se dio con la Secesión vienesa. Gustav Klimt, Koloman Moser y Otto Wagner, tres protagonistas del movimiento que se relaciona con el modernismo de la época, murieron en 1918. Para recordar el centenario de sus muertes, los más importantes museos de Viena preparan diferentes exposiciones que seguro se convertirán en un buen plan para alguna escapada urbana durante el año. Por si faltaran alicientes culturales, el nuevo Weltmuseum de Viena,  el mayor museo etnográfico del país, acaba de abrir sus puertas.

Foto: Wiener Staatsoper / Michael Poehn

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Ópera Estatal, Viena (Austria)

Su apertura tuvo lugar en mayo de 1869 con la ópera Don Giovanni de Mozart. Desde entonces, este edificio de estilo neorrenacentista ha sido el centro de la escena musical vienesa, con más de 50 espectáculos anuales.

Foto: Gtres

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Viena y la ópera

Viena tiene el título de capital mundial de la música. Y es que la capital de Austria está íntimamente relacionada con nombres como Ludwig van Beethoven, Wolfgang Amadeus Mozart o Richard Wagner. Viena posee, junto a la Scala de Milán y la Ópera de París, una de las óperas más importantes del bel canto. Pero no solo cuenta con la Staatsoper, la Ópera Estatal; también la Musikwerein, una de las tres mejores salas del mundo en cuanto a acústica. La Catedral de San Esteban y los palacios imperiales ponen el decorado perfecto para que suene la ópera.

Foto: Joadl

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Isla del Danubio

La Donau Insel es la gran zona de ocio vienesa, con discotecas, restaurantes, zonas deportivas e incluso playas fluviales. Se trata de una isla artificial de más de 20 kilómetros de longitud y apenas 200 metros de ancho que se construyó en la década de 1970.

Foto: Gtres

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Belvedere

 En realidad son dos palacios, el Superior y el Inferior, entre los que se extienden una suerte de jardines bellísimos cuajados de estatuas y fuentes. Los palacios contienen reputados museos como el de Arte Medieval, el de Arte Barroco y la Galería Nacional, dedicada a pintores austriacos de los siglos XIX y XX como Gustav Klimt, Egon Schiele y Oskar Kokoschka.

Foto: Gtres

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Nashmarkt

Está situado cerca del centro de la ciudad, y a lo largo de dos kilómetros se alinean más de 120 puestos en los que se puede adquirir aceite de oliva tunecino y chucrut y degustar desde schnitzels (el popular escalope austriaco) hasta sopa de albóndigas al estilo de Shanghai. Su origen se remonta al siglo XVIII, cuando en este mismo lugar se comerciaba con leche. Abre todos los días y el sábado además se organiza un mercadillo.

Foto: Gtres

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Schönbrunn

Residencia de verano de los Habsburgo, esta maravilla barroca está situada a unos veinte minutos del centro, rodeado de esplendidos jardines. En el siglo XVIII, la emperatriz Maria Teresa lo remodeló y amplió hasta edificar 1500 estancias en estilo rococó. La Gran Galería, con 43 m de largo y 10 m de ancho, era el mayor salón de Schönbrunn, escenario de ceremonias, bailes y banquetes. En su interior se visitan varios museos. No perderse la vista del conjunto del palacio y los jardines de estilo francés desde la glorieta encaramada en la colina.

Foto: Gtres

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Palacio de Hofburg

Corazón del Imperio Austrohúngaro, alberga 2.600 estancias y su construcción se inició en el siglo XIII, por lo que presenta zonas realizadas en épocas muy diversas. Aquí se hallan las dependencias de los monarcas que más han influido en la difusión de la ciudad en el mundo, Francisco José y su esposa Sissí emperatriz, el recorrido por sus aposentos, comedores, salones de gala y salas de audiencia permite revivir cómo era el día a día en la corte vienesa. En un ala lateral, en un museo aparte, se visitan las estancias de Sissí: el dormitorio de la emperatriz, su baño privado y la sala de gimnasia donde cultivaba silueta.

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Escuela Española de Equitación

Lleva practicando y cultivando la doma clásica desde hace más de cuatro siglos y es uno de los símbolos de la antigua ciudad imperial. La escuela fue fundada en 1571 y se halla en un edificio anexo del Hofburg, situado en el centro de la ciudad. La gran sala barroca que acoge la exhibición de los caballos lipizzanos fue construida entre los años 1721 y 1735. La Escuela Española de Equitación en Viena es la única institución del mundo que mantiene sin cambios y cuida desde el Renacimiento hasta hoy el arte ecuestre clásico. También es posible contemplar los entrenamientos que tienen lugar cada mañana.

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Ringstrasse

El emperador Francisco José (1830-1916) inauguró este anillo viario que circunda el casco antiguo y se abre a la Viena contemporánea en 1865. En esta vía de 5,3 kilómetros de largo y 56 metros de ancho, zona de paseo de la alta sociedad durante años, se alzan los edificios insignia del esplendor vienés como la Ópera, el Parlamento, el Ayuntamiento y la Universidad, además de salones de la nobleza y el palacio imperial Hofburg.

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Museum Quartier

Este complejo de edificios, que fueron los antiguos establos de la Corte, hoy se ha convertido en uno de los lugares más vitales de la ciudad, de visita obligada no solo por sus instituciones museísticas si no por la animación que reina en el recinto a todas horas. Los principales museos del MQ son el Leopold Museum con sus numerosas obras de Egon Schiele (1890–1918), el Museo de Arte Moderno (Mumok), el pabellón Kunsthalle, dedicado al arte experimental, y el Centro de Arquitectura de Viena (Architekturzentrum Wien), además de otros espacios de exhibición temporal de arte contemporáneo como el Kunsthalle Wien y un centro de danza, el Tanzquartier.

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Edificio Secesión

El Art Nouveau es uno de los hitos a destacar en Viena. Arquitectos de gran relevancia como Otto Wagner, Josef Hofmann, Adolf Loos o Joseph Maria Olbrich construyeron, en el cambio de siglo entre el XIX y XX, edificios de gran proyección mundial como el Secesión o la Looshaus.

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Museo Albertina

Alberga una de las más extensas colecciones gráficas del mundo con aproximadamente 65.000 dibujos y cerca de un millón de grabados, tanto antiguos como modernos. Destacan sus riquísimos fondos de Alberto Durero y obras de los últimos 130 años desde el impresionismo francés hasta nuestros días, pasando por el expresionismo alemán o la vanguardia rusa. Está situado en el centro de la ciudad.

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Prater

Antiguo coto de caza , alberga el parque de atracciones más antiguo del mundo, con la icónica noria famosa por ser uno de los escenarios de la película de Orson Welles, El Tercer Hombre (1949). Merece la pena alquilar una bicicleta para recorrer sus alrededores.

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Cafés de Viena

Forman parte de la vida de la ciudad. Lujosos y acogedores, hay que disfrutar de una taza de café y una porción de tarta en cualquiera de ellos. Te aconsejamos algunos de los más populares e históricos. El Café Landtmann (Dr. Karl Lueger Ring, 4), inaugurado en 1873, fue considerado como el café más elegante de la ciudad; el Mozart (Plaza Albertina, 2), fundado en 1794 y totalmente renovado en los años 80 del siglo pasado; Café Sacher (Philharmoniker-strasse, 4), situado en el hotel homónimo, es famoso por ser donde se creó la legendaria tarta Sacher.

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Jardines del Schönbrunn, Viena

Considerado el Versalles vienés, es una de las principales atracciones turísticas de la capital austríaca. Su construcción comenzó en 1696, y aunque originariamente estaba destinado a Carlos VI, terminó siendo su hija María Teresa quien acabó de darle forma. Ésta lo convirtió en la residencia veraniega de los Habsburgo hasta el final de la época monárquica en Austria. Los jardines imperiales que rodean el palacio de Schönbrunn con sus anexos y sus amplios jardines constituyen una de las expresiones artísticas y culturales más importantes del barroco en Europa.

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El palacio Hofburg alberga la Biblioteca Nacional, la Presidencia del Gobierno y las habitaciones de la emperatriz Sissí.

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Museos vieneses

Los palacios imperiales de la capital austriaca exponen en la actualidad valiosas colecciones de arte e historia. En la fotografía, exterior del Museo de Historia Natural.

GONZALO AZUMENDI

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Palacio Shönbrunn de Viena

El palacio de verano de los Habsburgo, en las afueras de la ciudad, es una magnífica obra barroca. En la imagen la Gran Galería.

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Belvedere de Viena

Está compuesto por dos palacios del siglo XVII. El Superior muestra la mayor colección del pintor Gustav Klimt.

GTRES

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Un paseo en carruaje (fiaker) puede ser el inicio de una escapada romántica a la capital austriaca. Tras visitar el palacio de Hofburg, repleto de recuerdos de la mítica princesa Sissi, recalar en el Schönbrunn para dar un largo paseo por sus jardines y bosques emulando la vida de la corte imperial del siglo XIX, solo queda asistir a un romántico concierto de música de vals. El paseo por el casco antiguo con sus calles medievales y la imponente catedral son el colofón de este fin de semana de San Valentín.