Misión espacial

El arroz marino de Ángel León, el posible alimento de los astronautas del futuro

El chef y su técnica para cocinar arroz con productos del mar, candidatos a la competición Deep Space Food Challenge impulsada por la NASA y la CSA.

Uno de los desafíos a los que se enfrenta la carrera espacial del futuro pasa por alagar los periodos y misiones fuera de la Tierra. No solo en la Luna, si no también en otros planetas como Marte, a los que es absolutamente complejo enviar comida. Ese es el motivo por el que las agencias espaciales de la NASA (Estados Unidos) y la CSA (Canadá) han impulsado una competición de carácter internacional en la que Ángel León, su tripulación y Arroz Molino Roca son candidatos gracias a su nueva técnica para cocinar arroz con productos del mar. El objetivo: buscar nuevos alimentos nutritivos, no perecederos, sabrosos y seguros para las misiones espaciales de larga duración.

1 / 4
Alimento para la próxima frontera

Arroz lunar © Aponiente

1 / 4

Alimento para la próxima frontera

Hasta ahora, los técnicos que trabajan en la Estación Espacial Internacional reciben cada cierto tiempo víveres para abastecerse. Sin embargo, en las misiones lejanas que se plantean de cara al futuro -de un mínimo de tres años, para una tripulación de al menos cuatro astronautas y sin reabastecimiento- esto será inviable, por lo que los astronautas deberán llevar a bordo de sus naves todo lo que necesiten, especialmente alimento. Para dar respuesta a esta necesidad ha nacido el concurso Deep Space Food Challenge. Alimentos que se pueden consumir en el espacio, con el fin de obtener tecnologías o sistemas alimentarios novedosos, revolucionarios, seguros y sabrosos.

Una despensa marina

© Aponiente

2 / 4

Una despensa marina

En esta búsqueda de alternativas, el equipo de Aponiente, a la cabeza con Ángel León, ha propuesto a Deep Space Food Challenge una nueva técnica para cocinar arroz a partir de productos procedentes del mar, concretamente, con el colágeno extraído de escamas de pescado, plancton liofilizado y agua. “La despensa del mar es casi tan inmensa y desconocida como el espacio, todavía nos queda mucho por descubrir. Nosotros con este proyecto, en el que llevamos trabajando muchos meses, queremos demostrar que los productos marinos pueden contribuir de manera muy relevante no sólo al presente, sino al futuro de la alimentación de la humanidad”, explica el cocinero.

Arroz lunar

© Aponiente

3 / 4

Arroz lunar

Para elaborar esta nueva técnica y postularse a esta convocatoria centrada en los alimentos que se pueden consumir en el espacio, Aponiente y Arroz Molino Roca aunaron sus fuerzas para trabajar sobre las posibilidades del mar y los alimentos del futuro presentando este proyecto centrado en el I+D.

arroz

© Aponiente

4 / 4

El sabor de la marisma

Enfocándose como siempre en las posibilidades del mar dentro de la cocina, en la alimentación del futuro y en el aprovechamiento de los recursos, el chef y su tripulación junto a Arroz Molino Roca han trabajado a fondo para buscar una alternativa que se ajustase a las necesidades del proyecto Deep Space Food Challenge.

Su propuesta la han encontrado en los millones de escamas de pescado que se tiran a la basura a diario y en una receta no perecedera, perfecta para poder viajar con ella al espacio. Para su elaboración, ellos comenzaron a reutilizarlas hirviéndolas, con el fin de extraer de ellas todo su colágeno natural. De esta forma, y solo con productos no perecederos – el colágeno de las escamas, agua dulce, plancton marino en polvo y arroz- han logrado crear un plato elaborado con nuevas proteínas marinas y sostenibles que pueda ser preparada a miles de kilómetros de distancia de la Tierra.

Una despensa marina