Guía Michelin

Así es Smoked Room, el primer restaurante que se estrena con dos estrellas Michelin en 85 años

Han pasado más de ocho décadas desde la primera vez en que un restaurante consiguió pasar de golpe de no tener ninguna distinción a tener dos.

En el número 57 del madrileño Paseo de la Castellana llevan horas de celebración: aquí se ubica el restaurante Smoked Room, el local que la pasada noche recibió en la Gala de Estrella Michelin, que tuvo lugar en la Ciudad de las Artes de Valencia, no uno, sino dos astros que ahora brillan en la chaquetilla de su chef, Dani García. Y todo ello de forma directa, sin haber logrado en ninguna edición anterior la primera estrella. 

Smoked Room. Sala2

Smoked Room

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Ya no queda espacio para una reserva más hasta 2022. Así se despierta hoy el restaurante que ayer hizo historia en la trayectoria de la Guía Michelin: Smoked Room pasó de no tener ninguna estrella a lucir por partida doble. El último local gastronómico del cocinera malagueño, que ya capitanea otros de renombre como Lobito de Mar o Bibo, se inauguró el pasado verano en el Hotel Hyatt Regency Hesperia.

Su artífice, Dani García, se estrenó en Michelin con Tragabuches y alcanzó el máximo escalón de este galardón en 2018 en el local al que le daba nombre en Marbella. Meses después decidió echar el cierre y cambiar de rumbo, pero el mayor premio gastronómico en España no quiere dejarle escapar.

Hay que remontarse a 1936 para encontrar un hito como este en la prestigiosa guía. Aquel año, los restaurantes Casa Vasca, Casa Llibre, Gaylord y Bar Club vivieron una escena que ha tardado casi un siglo en repetirse.

Smoked Room

Foto de parte del equipo de cocina de Smoked Room 

Foto: Grupo Dani García

Brasa y humo

Amante de la brasa y el humo, Dani García, junto a su jefe de cocina, Massimiliano delle Veode, aúna en espacios adyacentes su restaurante Leña y Smoked Room, hermanados en el concepto de brasa y humo, la línea que marca el estilo del chef. El local no es solo singular por su aspecto, sino por su propuesta gastronómica y por la experiencia que ofrece al comensal.

Al entrar en el lugar se percibe que el aforo es reducido. El máximo de comensales es catorce y sólo hay dos ambientes a elegir: dos mesas o la barra, con vistas directas a la cocina y la oportunidad de ver el emplatado y participar en el trajín de la cocina. Y nada de cartas extensas, o dudas sobre qué menú elegir: en Smoked Room solo hay un menú degustación, el Fire Omakase, una oferta única cuyos platos van evolucionando al ritmo que marcan las temporadas.

Smoked Room

Palometa rosa reposada, una de las creaciones de Smoked Room

Foto: Grupo Dani García

El concepto japonés de omakase hace referencia a la confianza que los clientes de un restaurante depositan en un chef para que este los guíe en su experiencia culinaria. De este modo, ellos no son los que eligen qué comer, sino que es quien cocina o dirige el local el que decide qué platos degustarán.

Algunos con los que Dani García deleita a sus comensales son albóndigas de pato madurado, tartaleta de cangrejo real, dashi de tomate cítrico, puchero con algas o una mousse con sabor a anguila ahumada. En cuanto a la carta líquida, los que se adentran en esta experiencia se encuentran con una bodega propia dirigida por Rodrigo González y que incluye desde destilados hasta cócteles personalizados para cada cliente. En definitiva, un lugar íntimo, con un menú y una puesta en escena que acerca los comensales al chef y que promete marcarse a fuego en la trayectoria del chef andaluz.