Biela y Tierra: dos amigas y 3.000 kilómetros en bicicleta para visibilizar la agroecología española

Una iniciativa nacida para tejer una red de proyectos cimentados en la gastronomía rural y sostenible.

La idea de Biela y Tierra nació, por insólito que parezca, en una clase de salsa de octubre de 2018, aunque en realidad ya venía fraguándose un tiempo antes. Aquella tarde, tanto Edurne, que trabajaba en el Centro de Estudios Rurales y de Agricultura Internacional (CERAI), como Ana, que estaba inmersa en acabar su tesis doctoral, pusieron en común sus ganas de hacer un cambio. La vinculación de ambas con proyectos de soberanía alimentaria, su voluntad de visibilizar a productores de las zonas rurales y su pasión por la bicicleta las empujaron a romper con su monotonía.

El equipo al completo de Biela y Tierra

Biela y Tierra

Biela y Tierra

Aunque Edurne y Ana serían las que se lanzarían a los caminos sobre sus bicis, Biela y Tierra tiene su otra mitad en Cristina y Sole, del estudio de comunicación La Dársena, quienes las convencieron para ayudarles a compartir con el mundo aquel proyecto que estaba a punto de comenzar. Durante meses hicieron crecer esa semilla. Establecieron como pilares de su proyecto la soberanía alimentaria, la agroecología, la movilidad sostenible y los ecofeminismos, todo ello sostenido por dos ejes transversales: el consumo consciente y transformador y un mundo rural vivo, y lo explicaron al mundo en un video promocional que se volvió viral.

“La respuesta que tuvo aquel video fue la prueba de que hay algo que es necesario contar, que hay que tender puentes entre la producción de nuestros pueblos, donde está el 100% de la materia prima que nos alimenta, y los mayores focos de consumo, que es donde se acumula más gente, en las ciudades” asegura Ana a Viajes National geographic. Y con esa voluntad idearon una ruta de 3.000 kilómetros en los que visitarían y visibilizarían 160 iniciativas, priorizando aquellas encabezadas por mujeres y que se correspondieran con los pilares de su proyecto y con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030.

Y así fue como, el 1 de junio de 2019, Ana y Edurne llenaron las alforjas y se subieron a sus bicicletas para iniciar un viaje de cuatro meses y medio en el que recorrerían Zaragoza, Navarra, La Rioja, Burgos, Palencia, León, Asturias, Cantabria, Euskadi y Huesca. Y aquel viaje, que compartieron a través de las redes sociales, está a un par de meses de materializarse en un libro financiado mediante Verkami y ecoeditado por Pol·len, que recoge sus cuadernos de campo y que incorpora el exquisito trabajo de seis ilustradoras de los territorios visitados.

Libro Biela y Tierra en ruta
Biela y Tierra

UN VIAJE EN DOS SENTIDOS

"Queríamos contar las historias de los productores, las que hay detrás de lo que están produciendo” continúa Ana. Las amigas citan a la física y filósofa india Vandana Shiva para explicar que, su mantra de “tres veces al día tenemos la oportunidad de decidir qué mundo queremos: en el desayuno, en la comida y en la cena”, es un hecho, y que la soberanía alimentaria depende de los consumidores. “La gente ha de mirar qué es lo que pone en su plato, pues tras este puede haber un relato de protección y de amor al medio ambiente, de justicia y apoyo, pero también de agresión, explotación y contaminación del entorno”.

Esta tónica fue la que movió a pedalear a Ana y Edurne a lo largo del norte de España durante meses. Trasladar al mundo que se ha de ser consciente de que la alimentación puede ser motor de cambio, que es importante cuestionarse los alimentos que se consumen y que el sistema alimentario actual tiene enormes implicaciones ambientales y sociales, además de un gran impacto económico. “La gastronomía es algo que va más allá de una cocina”, opina Ana. “Esta empieza en el alimento, y este, a su vez, tiene en su origen un efecto”.

Para reflejar todo esto, Ana y Edurne visitaron numerosas iniciativas rurales para visibilizar referentes de personas que apuestan por el mundo rural y con valores vinculados a la sostenibilidad. “Creemos que estos referentes son necesarios si queremos avanzar hacia una sociedad que no degrade los recursos y que sea más justa”, explica Edurne. “Los jóvenes no pueden proyectarse a nivel profesional si no les trasladamos modelos y no les damos ejemplos de que las cosas se pueden hacer de manera distinta”.

Biela y Tierra
Biela y Tierra

PROYECTOS RURALES SOSTENIBLES… Y SABROSOS

Después del viaje de 2019, Ana y Edurne se volvieron a lanzar a la aventura en 2021, esta vez más corta y reducida, por la zona de Teruel. Entre un recorrido y otro, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación les otorgó el premio de Excelencia a la Comunicación por su proyecto “Biela y Tierra. Nuevas narrativas para la soberanía alimentaria”. Las cuatro lo tienen claro: la esencia de Biela y Tierra es seguir haciendo ruta, conectando territorios y visibilizando proyectos como estos que explican para Viajes National Geographic.

Apícolas Cinco Villas

El primer proyecto que visitaron Ana y Edurne fue esta iniciativa en torno a las abejas y la miel en Ejea de los Caballeros, Zaragoza. Ángela García, líder de Apícola Cinco Villas, gestiona 1.500 colmenas que recogen miel de tomillo, encina y mil flores, entre otras. Además de mieles como la de romero, una de las más apreciadas en Aragón, producen también miel cremosa, siendo una de las pocas apícolas que lo hacen en España.

Apícola Cinco Villas
Apícola Cinco Villas

Para trasladar la importancia de la labor de las abejas, Ángela también se dedica a la divulgación y la protección del medio ambiente en el centro de interpretación donde recogen la historia etnográfica de esta profesión. Allí, además de talleres y catas de mieles, se podrá realizar una visita donde se sigue todo el proceso, desde la colmena hasta la extracción y procesado de la miel.

Del Monte de Tabuyo

A los pies del imponente macizo galaico-leonés se encuentra Tabuyo del Monte, una localidad que le da nombre al proyecto de Luci, Encarna, Carmen y Visi, cuatro mujeres que se lanzaron a emprender tras quedar en desempleo. Con la ayuda de una quinta componente, Marisa, crearon una propuesta innovadora que recibió en 2011 el Premio Excelencia Mujer Rural. Del Monte de Tabuyoes un espacio de restauración en el que ofrecen recetas que permiten a los que las catan conocer los productos locales, pero que también sirve de centro de transformación y envasado de estos para su venta.

Mermeladas, preparaciones como puerros escabechados en vinagre de frambuesa al eneldo o galletas de mantequilla con polvo de boletus y mucho más se cocina en sus instalaciones. Los productos son recolectados por ellas mismas o procedentes de explotaciones ecológicas de la zona. Además, para garantizar las setas, parte fundamental de sus platos, en sus comidas durante todo el año, decidieron iniciar la producción de setas en interior, algo que se refleja en los deliciosos platos que sirven cada día a quienes quieran deleitarse con su cocina.

Agroturismo Mari Cruz

En Villanueva de Arce, en las profundidades de los bosques que preceden a la Sierra de Irati, en Navarra, se encuentra Agroturismo Maricruz, un hospedaje regentado por Alicia y Luismi y perteneciente a la red de alojamientos sostenibles Ceres Ecotur. La casa cuenta con una huerta ecológica y una granja que nutre de productos su cocina, que se complementa con ganadería y agricultura de la zona, además de artesanía local. Con el tiempo, el negocio y las ideas crecieron, y este año están construyendo su segunda cabaña en el árbol, un tipo de alojamiento natural, sin luz ni agua.

Agroturismo Maricruz
Agroturismo Maricruz

Una de las particularidades del alojamiento es su voluntad de favorecer la convivencia y colaboración entre aquellos que se alojan en sus habitaciones. Cocina comunitaria, trabajos de granja, recolección de productos, organización de rutas y otras tareas diarias se comparten con los huéspedes para integrarlos en la experiencia de la vida rural, un modo de conectar con la naturaleza y desconectar del día a día de la mano de una pareja que lleva en esto dos décadas.

Borda Cervecería

Felipe y Menchu dieron un cambio en su vida en 2016 para montar Cervezas Borda, la primera marca artesana y ecológica de cerveza de Aragón, en un pueblo sin apenas habitantes, Aineto, en el Pirineo oscense. Utilizando el agua del manantial del pueblo, lúpulo de Girona y malta de León, la pareja produce siete tipos de cerveza que elaboran en una microcervecería instalada en una borda, una construcción donde antiguamente se guardaba el ganado, y en el propio pueblo, para así generar riqueza en el lugar.

Menchu, reconvertida en cocinera, se encarga de elegir cómo maridar los distintos tipos de cerveza con los alimentos y productos más adecuados con tal de respetar las armonías de los productos. A día de hoy, una treintena de establecimientos colaboran con ellos para comercializar su cerveza, además de realizar visitas a la borda y organizar maridajes de tapas y comidas con sus cervezas.

Lurreko aromáticas

Rodeada de las enormes montañas de Peña Isasa y Peñalmonte, en Préjano, La Rioja, se encuentra la finca Lurreko aromáticas, gestionada por Álex y Rosi. En el terreno se producen plantas, hortalizas y recursos silvestres necesarios para llevar a cabo mezclas de plantas premium que se utilizan para infusiones artesanas y aceites condimentados. La tierra es trabajada respetando el medio y generando biodiversidad, apostando por los pequeños policultivos y la recuperación de variedades tradicionales mediante la producción sostenible y la economía circular.

Lurreko Aromáticas
Lurreko Aromáticas

Además de cultivar 25 plantas aromáticas y medicinales de variedades autóctonas, la creación de novedosas infusiones, y la elaboración de aceites, madre e hijo llevan a cabo actividades educativas y divulgativas. La finca está abierta a los visitantes, que podrán descubrir sus plantas, sus propiedades, los métodos de cultivo y procesado, cómo hacer infusiones, tinturas y otros ungüentos y asistir a sus talleres, jornadas y rutas etnobotánicas, sin olvidar sus degustaciones, catas y maridajes.