¿El nuevo Nueva York?

La cervecería donde confluye el verdadero Bronx

Hace 9 años los hermanos Anthony y Paul decidieron que ya era hora de ubicar el Bronx en el mapa turístico neoyorkino. Casi una década después, Bronx Beer Hall, es solo el principio.

“Queríamos dotar a nuestro barrio de un sentido de comunidad, además de cambiar la percepción que hay en el exterior del Bronx”, cuenta Anthony Ramirez, de 43 años. Este puertorriqueño nacido en Nueva York es, junto con su hermano Paul, de 40, y un tercer hermano y también socio, Derick, de 36, el creador de la premisa que hay detrás de Bronx Beer Hall, un experimento intercultural en el vecindario donde crecieron, en pleno corazón de Little Italy en el Bronx, creado a base de cerveza artesanal. 

Bronx Beer Hall

Foto: Bronx Beer Hall. Brian Nobili

Bronx Beer Hall

La nada simple tarea de volver a los orígenes del Bronx cambiando la percepción de drogas y delincuencia que se tiene del barrio es hoy un objetivo casi cumplido por parte de Anthony y Paul, las caras visibles de un negocio que comenzó en casa de los Ramirez diseñando y vendiendo sudaderas, gorras, pegatinas, camisetas y todo el merchandising imaginable con la palabra Bronx en letras bien visibles.

Cerveza y cambio en Arthur Avenue

Y de la casa al mercado. Con una gran mesa de madera hecha a mano, suelo pulido y una decoración que les diferencia del resto de puestos (no hay muchos, pero la mayoría son de comida y elaboración de puros), Bronx Beer Hall es, además de una declaración de intenciones hoy cumplidas, el bar de Arthur Avenue, y también la cara más actual y reivindicativa de un perezoso mercado que parece detenido en el tiempo. La llegada aquí del negocio de los hermanos Ramírez no solo causó conmoción, y un poco de desconfianza, a los puestos vecinos, también hizo que hasta el New York Times le dedicara un artículo, y no fue solo por la rica cerveza artesana que sirven, sino por las ganas de cambiar, no tanto el mundo, pero sí el Bronx. De ahí que aunque su llegada al Arthur Avenue no estuvo exenta de recelo, esa emoción no tardó en transformarse en entusiasmo, sobre todo por la vida que están dando al lugar, devolviéndole el alma de mercado, de barrio, de comunidad. Tal cual querían los hermanos Ramírez, a quien hasta la propia congresista Alexandria Ocasio-Cortez, natural de El Bronx, sigue en Instagram.

Bronx Beer Hall
Foto: Bronx Beer Hall. Brian Nobili

Periódicos y políticos a un lado, el camino no ha sido fácil. Al hecho de no tener ni la más remota idea de cómo poner en marcha un bar, se han sumado los prejuicios de un distrito que mira con recelo cualquier cambio.“A pesar de ser nuestro barrio, aquí en el Bronx también hemos superado muchas adversidades”, cuenta Paul, el mediano y más resuelto de los hermanos Ramírez. Y continúa: “nuestra idea de trasladar este sentido de comunidad al mundo tuvo que empezar por el propio barrio”. Ramírez se refiere a Little Italy, “pero no la de Manhattan, cada vez más menguante y comercial, la de aquí, la del Bronx, donde comercios y restaurantes llevan más de 50 años en marcha”.

Una 'vita' no tan 'dolce'

Pero el desafío de los Ramirez no tendría sentido sin hacer converger al todo el barrio. Es por ello que su cervecería es mucho más que un pulmón en el mercado, es un mostrador donde confluyen los pequeños milagros gastronómicos de este rincón a la izquierda del Bronx. Anthony, el mayor y más reflexivo de los hermanos toma el testigo para explicar a Viajes National Geographic cómo tiendas como ‘La casa della Mozzarella’ lleva más de 100 años elaborando la mejor mozzarella del barrio, y lo hace añadiendo, orgulloso, que hay días en los que la cola para entrar a comprar da la vuelta a la manzana. Del éxito del negocio italiano se encarga su hacedor, Horacio, un siciliano nacido en Catania que lleva más de 40 años elaborando este queso fresco que se agota en horas en pleno corazón del Bronx.

Arthur Avenue
Foto: Bronx Beer Hall. Hector Nazario

Todos se conocen y se saludan con un choque de puños (ni la pandemia ha evitado el contacto entre estos vecinos) durante un recorrido por lo mejor de este barrio, que incluye no solo la mozzarella de Horacio, sino también los cannoli de Madonia, la charcutería de Calabria, que elabora todos sus embutidos a partir del cerdo o la pizza de Full Moon, que lleva horneando crujientes 'slides' en la esquina de Arthur Avenue desde hace casi 50 años. “La pizza de Nueva York es mejor que la italiana”, pontifica Jeanette Ramírez, la madre de estos prolíficos hermanos. Y continúa: “el secreto es el agua de la ciudad”. Orgullosa y dicharachera, esta puertorriqueña nacida en Nueva York mezcla el español y el inglés mientras explica frente a un ecléctico menú formado por lo mejor de los comercios del barrio y llevado hasta la mesa de Bronx Beer Hall, el difícil camino de sus hijos para llegar hasta aquí.

Razón no le falta. Tratar de cambiar la percepción de un barrio que durante años estuvo consumido por la delincuencia y hacerlo a golpe de comida, bebida y sentido de comunidad es algo que, en teoría, puede sonar hasta ingenuo pero en la práctica, viendo cómo los comercios reciben a estos dos hermanos que no cesan en contar historias y anécdotas como si fuesen sus directores de Marketing, es muy difícil no sentirse como en casa, aun estando a 5.000 kilómetros de ella. Y en esto es algo en lo que precisamente ya piensan estos hermanos, en expandir su negocio "tal vez a la Costa Oeste o incluso tan vez fuera de EEUU para llevar el Bronx a cualquier rincón del mundo", sentencia Paul. Ganas no les faltan, actitud, tampoco.