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Gastropueblos: dónde comer, beber y procrastinar en El Burgo de Osma

La monumentalidad de sus calles combina con las sorprendentes propuestas gastronómicas que surgen a su alrededor.

El pasado de El Burgo de Osma, como antigua ciudad episcopal, ha convertido a este pueblo en uno de los más bonitos de Soria, pero también en uno de los más sabrosos por la cantidad de alternativas gastronómicas con las que cuenta a su alrededor.

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Un pueblo majestuoso

El Burgo de Omsa © iStock

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Un pueblo majestuoso

Fue San Pedro de Osma el que eligió como sede catedralicia un monasterio ubicado junto al río Ucero. Un pueblo con uno de los recintos medievales mejor conservados de toda la provincia de Soria que, sumada a esta decisión, convirtió El Burgo de Osma en una villa con una belleza monumental inmensa que se mantiene hasta el día de hoy.

Su plaza mayor, de estilo barroco del siglo XVIII, es uno de sus grandes atractivos. Allí se encuentra el antiguo Hospital de San Agustín y numerosas casas de estilo castellano cubiertas con soportales. Su inmensa catedral sorprende al visitante por su increíble monumentalidad y por su estilo gótico clásico entremezclado con detalles barrocos. Igual que el Convento del Carmen, obra del siglo XVII que responde a los cánones arquitectónicos de la Orden del Carmelo.

Tradición de antaño

© Restaurante Virrey Palafox

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Tradición de antaño

La frase “del cerdo hasta los andares” se conoce a la perfección en Castilla, donde este producto ha sido desde hace años uno de los alimentos esenciales de la dieta. La matanza ha sido una forma de vida en la gran mayoría de los pueblos de la zona y, como no podía ser de otra forma, también en El Burgo de Osma. Allí llevan desde el año 1974 celebrando las fiestas de la matanza en el Restaurante Virrey Palafox.

Todos los fines de semana, desde enero hasta abril, se celebra este ritual enfocado al conocimiento de esta tradición que se realizaba cada año -de hecho, todavía hay quienes compran la carne del cerdo y, en su propia casa, elaboran todo tipo de embutidos y elaboraciones entorno al cerdo- para disfrutar de un menú de veintidós platos en donde la cocina tradicional y el cerdo son los protagonistas.

Bocado de dioses

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Bocado de dioses

El torrezno, la barrita energética soriana -así es cómo la llaman-, es uno de los bocados más deliciosos de la gastronomía española. Un manjar crujiente, sedoso y jugoso que tiene en este pueblo uno de los mejores torreznos del mundo. Se encuentra en el Mesón Círculo, uno de los templos por antonomasia de este producto, en donde despachan cada semana más de 200 kilos de esta deliciosa panceta. El bocado perfecto para cualquier aperitivo en El Burgo de Osma.

Brindis a la soriana

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Brindis a la soriana

En los alrededores de El Burgo de Osma, concretamente en el pequeño pueblo de Vildé, se localiza una pequeña bodega familiar que, en su búsqueda del aprovechamiento de la uva blanca de la zona -albillo, chardonnay y macabeo-, terminó por hacer un vino espumante similar al champán. Se trata de Bodega Vildé, una bodega que, aunque no tiene Denominación de Origen, están dentro de Ribera del Duero, y además de este espumante elaboran vino tinto, rosado, vermut y un tinto de nueces.

Alta cocina en un pueblo

© La Lobita

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Alta cocina en un pueblo

A 11 kilómetros de El Burgo de Osma se encuentra Navaleno, donde se ubica uno de los dos restaurantes con estrella Michelin de la provincia, La Lobita. Allí Elena Lucas cocina literalmente el entorno y la gastronomía Soria a partir de los productos que encuentran en los montes de sus alrededores. Los pinares y los insumos que salen de él son especialmente la base de su imaginario culinario, pero también todo lo que le rodea, como la madera de sus árboles, la trufa negra o la caza mayor y menor.

Una excursión

El Cañón del Río Lobos © iStock

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Una excursión

La visita al Parque Natural Cañón del Río Lobos es uno de los recorridos indispensables dentro de una ruta por El Burgo de Osma y sus alrededores. Este enclave natural, histórico y cultural con más de 10.000 hectáreas es particularmente conocido, además de por sus rutas de senderismo y sus colonias de buitres leonados, por la esotérica ermita templaria de San Bartolomé.

Entre templarios y brasas

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Entre templarios y brasas

Pero esa excursión al Cañón del Río Lobos no se convierte en una mera visita natural y cultural, si no que también cuenta con su lado gastronómico. Antes de llegar al parque, el visitante pasa por Ucero, el pueblo que está a la entrada y donde el asador La Parrilla de San Bartolo se convierten en el punto perfecto para parar a reponer fuerzas entre carnes y verduras a la brasa acompañados con setas de temporada.

Descansar en una universidad

© Castilla Termal Burgo de Osma

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Descansar en una universidad

La antigua Universidad de Santa Catalina, un emblemático edificio del siglo XVI ubicado a la entrada de este pueblo, acoge hoy día un bellísimo alojamiento por dentro y por fuera cuyo spa y tratamientos de bienestar son uno de sus grandes atractivos: el hotel Castilla Termal Burgo de Osma.

El edificio en su conjunto mantiene la majestuosidad que tuvo en el pasado, pero lo que más llama la atención es su fachada plateresca y su patio renacentista que en la actualidad ha sido cerrado por una gran cúpula acristalada convirtiéndolo en el punto de encuentro del hotel y en parte de su restaurante y cafetería.

El Burgo de Osma