Un viaje sensorial a través del té

Geografía del té chai, la infusión más icónica y global de India

Chai, el té con especias que a sus aromáticos sabor y fragancia suma múltiples beneficios para la salud y el bienestar general.

En un mundo de celeridad y prisas, la tradición y ritual de tomar el té se asocia en nuestra sociedad a un momento placentero, tanto durante una reunión familiar o con amigos, como para un descanso tranquilo en soledad. Esta milenaria bebida va ligada, además, a un deleite sensitivo, así como a diversos beneficios para la salud. En el caso del chai, originario de la India, se dice que contribuye al equilibrio vital en el que también se basa el Ayurveda, medicina y casi filosofía de vida, cuyo origen se sitúa en el subcontinente indio. Disfrutar de este tipo de té potenciado con especias, y que puede incorporar moliendas de hierbas aromáticas o frutos secos, hace que los encuentros y momentos de sosiego se disfruten con sensuales fragancias a cúrcuma, jengibre, vainilla, clavo o canela flotando en el ambiente.

 

Chai Tea

Chai Tea

De dónde viene el «té chai»

El masala chai o té con especias es una bebida originaria del sur de la India, que consiste en mezclar las hojas de la planta del té (Camellia sinensis), combinadas con especias y/o hierbas aromáticas. Quienes hayan viajado a la India habrán visto por sus calles caóticas multitud de carritos de venta ambulante de chai, los llamados chai wallahs, que lo preparan y venden al momento, si se desea acompañado de leche de búfala.

Una curiosidad de la traducción de su nombre es que, en lenguas hindi y bengalí, masala chai significa mezcla de especias y té (chai). Así que cuando aquí se habla de «té chai», en realidad estamos repitiendo «té té».

Todo comenzó...

El té en sus múltiples presentaciones es la tercera bebida más popular del mundo, después del agua y el café. La costumbre de servir las hojas de su planta (Camellia sinensis) para conferir buen sabor al agua hervida se empezó a utilizar por primera vez en China hacia el año 250 a.C., aunque algunos documentos dan pistas de que en el 420 a.C., los monjes budistas de aquel territorio ya usaban una especie de infusión de aquella y otras plantas para calmar su mente antes de las meditaciones. La cuestión es que esa lejana costumbre se expandió desde Asia a otras regiones del mundo, impulsada al inicio por la apertura de la Ruta del Té, en la que los comerciantes chinos canjeaban el té por los poderosos caballos de Mongolia y Tibet.

En Europa, el té llegó de manos de los colonizadores portugueses del siglo XVI. Cuando en 1662 la princesa lusa Catalina de Braganza se casó con el rey inglés Carlos III, su dote incluía arcones llenos de hojas de té. Estos monarcas fueron los que lo pusieron de moda en el Imperio Británico, y desde ahí a otras cortes reales. Sin embargo, los que más partido supieron sacar fueron los holandeses, quienes se convirtieron en los principales importadores de esta planta que provenía de las húmedas florestas asiáticas y que, a través de sus rutas comerciales, extendieron a toda Europa.

En el caso concreto del té chai, su origen se remonta a la época de la colonización extranjera de la India en el siglo XIX. Los británicos, fieles a su morning tea o al tea time de las tardes, no conseguían entender por qué su bebida favorita no gustaba a los indios. Así que para difundir el consumo local, los colonos empezaron a organizar en sus fábricas y plantaciones unos descansos para tomar té. Su consumo efectivamente se extendió, pero solo se consolidó cuando a la bebida se le incorporaron especias como el clavo, la canela o el jengibre, ingredientes también presentes en la gastronomía y en la tradición ayurveda del país.

Geografía del té Chai

Beneficios saludables

Igual que sucede con el Ayurveda, la medicina tradicional nacida en el subcontinente indio, a los beneficios del té, la variedad chai suma las propiedades preventivas de las especias naturales. Destacan los efectos antioxidantes, el aumento de la vitalidad, ayuda a prevenir y aliviar los resfriados, cuida el sistema inmunitario, estimula el metabolismo, favorece la digestión o reduce la hinchazón abdominal. Además, la bebida da un calor interno que, según la filosofía ayurveda, ayuda a la paz mental y a conectar con el presente.

En cuanto al sabor, el chai resulta de combinar el té con gran variedad de especias y a veces plantas aromáticas, otorgando a la bebida toques menos neutros, que pueden ser dulces o picantes. Entre los primeros se pueden identificar aromas a canela, anís o hinojo, mientras que en los segundos se perciben jengibre, clavo o pimienta negra, especias que poseen un sabor más perfumado, picante y penetrante.

De Inglaterra al día a día

En la actualidad, para la elaboración del chai, marcas especializadas como Tea Shop utilizan de base principalmente el té negro, aunque se pueden usar también verde, rojo, amarillo y hasta azul, combinándolos con especias como cúrcuma, jengibre, clavo, canela, cardamomo o vainilla, incorporando en algunas variedades frutos secos como las pasas, cacao o regaliz, así como aromas afrutados a naranja o piña. Los hay que se comercializan con esencia láctea, aunque el té marida bien con leches vegetales como la de almendras. El chai es muy versátil, y puede enriquecerse con canela en polvo o miel de jengibre, como la que vende Tea Shop en su línea de Honey Chai. La variedad de chai a granel o en bolsitas que pueden encontrarse en los comercios ofrecen un amplio espectro gustativo y sensorial, desde los más potentes como el Taj Mahal hasta los Rooibos Chai, la elección que fusiona todos los matices del chai con los beneficios del rooibos, la planta de origen africano cuyo nombre significa arbusto rojo.