¡Está como un queso!

Gruyères antes de que se funda

Si este encantador pueblo fuera como una 'fondue', estos serían sus ingredientes principales.

Situada en una colina desde donde gobierna los verdes Prealpes friburgueses se encuentra una pequeña ciudad medieval tan fotogénica que parece de cuento. Se trata de Gruyères, una localidad de la región de Friburgo que muchos describen como, posiblemente, la más bonita de toda Suiza.

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 Charles Ellena. Un 15% de naturaleza

Foto: © Editions Berra/ Charles Ellena

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Un 15% de naturaleza

Esta región, al igual que todo el país, es naturaleza pura. Y los suizos lo saben. Haga frío o calor, consiguen sacarle partido. Y es que, lo que con nieve es una pista de esquí (como el Molesón), en verano se convierte en una vía ferrata de ascensión a la cumbre. Lo mismo ocurre con el recorrido de los senderos del lago de la Gruyère, hay siete diferentes y te puedes ir guiando a través de la app Schweizmobil, y las rutas de barranquismo por los meandros del río Sarine. Así, tanto en invierno como en verano, Gruyères se convierte en un lugar de ocio, de naturaleza y de vida. De ahí, que también sea uno de los destinos imperdibles a nivel gastronómico y cultural.

iStock-483808144. Todo empezó con una grulla

Foto: iStock

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Un 10% de ornitofilia medieval

El nombre de esta ciudad proviene de los condes de Gruyère, instalados en el cantón de Friburgo a principios del siglo IX. El escudo de esta familia contenía el símbolo de la grulla heráldica, un animal del que se decía en la Edad Media que, cuando aparecía, la zona obtendría abundancia y riqueza. Y así, entre mitos, leyendas y una familia con poder que lo tenía por emblema, Gruyères ha terminado invadida por un ave que ahora se plasma en fachadas, banderas y escudos locales.

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Foto: Christof Sonderegger. Suiza Turismo

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Un 15% de historia helvética

Este emblema incluso ha llegado hasta el punto más alto de esta pequeña ciudad del medievo: el castillo de Gruyères, uno de los más imponentes del país. Localizado a 830 metros de altura y presidiendo majestuosamente desde la colina de la ciudad que le ha dado su nombre, sus orígenes siguen sin ser conocidos con precisión. Lo que sí se sabe es que, cuando el último de los condes que vivió en él se declaró en bancarrota allá por 1554, el Estado de Friburgo lo adquirió para más tarde crear el museo que existe a día de hoy y que permite, a través de un recorrido por sus instalaciones, descubrir ocho siglos de arquitectura, historia y cultura suiza.

Bar HR Giger . Un 15% alienígena

Foto: Suiza Turismo

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Un 15% alienígena

Unos metros más abajo por la calle principal, se encuentran dos fachadas gores, surrealistas y un tanto tétricas que sólo son el aperitivo de lo que se encuentra en su interior. Se trata del bar y el Museo HR Giger, del creador de la película Alien.

Hans Ruedi Giger, más conocido como Giger, se enamoró tanto de esta pequeña ciudad de su país natal que decidió adquirir el castillo St. Germain para vivir y fundar su propio museo. A través de sus salas se descubre la evolución del autor en sus diferentes obras. Pintura, escultura, cine y música quedan plasmados en cada uno de sus rincones, además del papel empoderante que le otorga a la figura de la mujer en cada una de sus obras. Porque para él, el hombre no existe sino es deforme, repelente y horroroso. Sus obras son viscerales y apelan constantemente a la vida, a la muerte y a lo mecánico. Pero, para sorprendente, la última obra de arte de Giger: su bar. Un espacio, que se asemeja a una catedral de huesos inspirada en el gótico, donde el espectador forma parte integrante de ese ambiente inaudito y único en su género, el de la biomecánica.

sts0041117. Un 40% de queso, claro

Foto: Andre Meier. Suiza Turismo

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Un 40% de queso, claro

Bajo la cumbre del Molèson, que en invierno se convierte en la mayor estación de esquí de la zona, se encuentran las queserías donde se hacen los quesos Gruyère AOP. Están localizadas en la ladera de la montaña y, una tras otra, se pueden ir viendo y visitando dentro de lo que se llama el sendero de las queserías alpinas.

La Fromagerie d’Alpage, concretamente, se ubica en una casita de madera de tejas grises que data del siglo XVII. Allí, los queseros se levantan cada mañana a las 04:00h para ordeñar a sus vacas con el objetivo de recoger leche fresca para hacer los quesos del día. En su interior, bajo la mirada de los visitantes, los maestros queseros ofrecen demostraciones sobre el proceso de fabricación, desde que obtienen la leche hasta que terminan el queso.

cAILLER Maison. ...y un 5% de ¡chocolate!

Foto: Suiza Turismo

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...y un 5% de ¡chocolate!

Y del salado, al dulce. Al norte de Gruyère, en Broc, se encuentra una de las fábricas de chocolate suizo más conocidas de la región: Maison Cailler. Su creador, François-Louis Cailler fundó la compañía en 1818 dando lugar a la que es actualmente la marca de chocolate más antigua del mundo. Su interior permite hacer una visita interactiva -en la que disfrutan niños y adultos- por toda la historia del chocolate, desde su origen azteca hasta nuestros días. Este recorrido permite descubrir el proceso de fabricación de cada uno de sus productos además de ver, oler y probar los diferentes tipos de habas de cacao y cada uno de los chocolates que fabrican.

© Andre Meier

Gruyères antes de que se funda

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