La bebida de los samuráis

Kombucha, la bebida milenaria y saludable ‘made in Spain’

Un trago basado en la fermentación de té verde los guerreros samuráis del antiguo Japón se posiciona como la alternativa saludable a los refrescos y al alcohol.

Hace más de 2000 años que la kombucha -una bebida probiótica a base de té verde fermentado- se consume en el mundo y es ahora, en el siglo XXI, cuando está dejando de ser una auténtica desconocida, al menos en España y para el grueso de la población.

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De los samuráis a Badajoz

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Una bebida milenaria

La receta de esta bebida surgió entre los guerreros samuráis del antiguo Japón, con el único fin de darles energía antes de la batalla. Y fue esta característica, junto con el resto de sus beneficios que tiene para el organismo, la que hizo que su fórmula llegase a recorrer el mundo hasta aterrizar hace tres años en Fregenal de la Sierra, un pequeño pueblo de Badajoz en el que se elabora una de las mejores kombuchas del globo bajo el nombre de Komvida.

Esta refrescante bebida, basada en un té especial preparado y extraído de una especie de hongo, comenzó a hacerse popular entre la población nipona de a pie cuando, según cuenta la leyenda, en el año 414 a.C. el doctor Kombu la utilizó para curar los problemas estomacales del emperador Inyoko. Más tarde se extendió por Ucrania y Rusia, donde gozó de gran éxito hasta que, debido a la II Guerra Mundial, el azúcar y el té fueron racionados. Pasado este periodo, la kombucha resurgió entre la élite italiana y volvió recuperar su popularidad extendiéndose de nuevo por el mundo.

kombucha

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De los samuráis a Badajoz

Logró especial acogida en California y resto de Estados Unidos, donde Beatriz Magro, una de las fundadoras de Komvida, la descubrió mientras daba la vuelta al mundo: “Cuando la probé me flipó el sabor y quise llevármela a España porque no había nada igual en aquel momento. Sabía un poco ácido, pero con un toque muy bien equilibrado. Me empecé a obsesionar y a probar todas las marcas que había en las tiendas y hasta conseguí entrar en una fábrica”.

A su vez, Nuria Morales -la otra socia de Komvida- investigaba en España qué marcas había en las tiendas y dónde se vendían. “Todo lo que había era importado, se vendía en plástico y sabía a rayos. No tenía nada que ver con lo que yo encontraba en Estados Unidos: marcas bonitas, en vidrio y con sabores ricos. Además, se notaba que no era una moda, porque este producto llevaba ya consolidado 15 años en su mercado”, dice Beatriz. Así nació Komvida, de la búsqueda incansable de dos amigas, Beatriz y Nuria -traductora e ingeniera química experta en fermentados respectivamente-, por lograr traer a España una bebida saludable que pudiera sustituir a los refrescos y bebidas alcohólicas, pero que al mismo tiempo fuera divertida y no tuviera nada que envidiarles.

kombucha

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Bebiendo con consciencia

De un tiempo a esta parte, los movimientos como el Real Fooding y la cada vez más importancia que se le está dando al intestino como segundo cerebro están haciendo que los consumidores sean más conscientes de los productos que ingieren. “Estamos en una época en la que los consumidores demandan mucha más información. Quieren saber qué es lo que se llevan a la boca y cómo afecta a su cuerpo, ya no sólo prestando atención a lo que te metes sino también analizando por qué eso que ingieres o bebes te sienta mejor o peor”, explica Beatriz.

Bacterias saludables para el intestino

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Bacterias saludables para el intestino

“Nuestra kombucha se prepara únicamente con té verde ecológico, agua y azúcar ecológico para activar la fermentación del Scoby (la simbiosis de bacterias y levaduras). Todo esto se deja fermentar durante un tiempo a una temperatura y unas condiciones de humedad específicas. Es como la fermentación de un vino o champán con la diferencia de que la fermentación no es alcohólica sino que es simbiótica, dando como resultado la kombucha. En el caso de que queramos añadir algún sabor, lo que hacemos es volverlo a fermentar con las frutas, verduras o especias de las que queremos que coja sabor -ellas la elaboran de té verde natural, frutos rojos, jengibre y limón, manzana, canela y vainilla, zanahoria y cúrcuma y mojito, o lo que es lo mismo, lima, limón y hierbabuena-. Y el resultado se embotella directamente y se guarda en frío”, explica Beatriz aclarando que la burbuja que tiene su kombucha no es añadida, de ahí que no esté pasteurizada y que en su interior guarde todas las bacterias vivas.

Y es que son esas bacterias, lo que le da la categoría de probiótico natural, las que hacen bien al intestino. Entre sus beneficios hay que destacar el plus de energía que aporta, los antioxidantes, el apoyo al sistema inmune y las pocas calorías que tiene (menos que una manzana por cada 100ml), entre muchos otros.

Kombucha en casa

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Kombucha en casa

“La kombucha se puede hacer en casa, de hecho, nosotras hemos hecho un curso presencial y otro virtual sobre cómo elaborar nuestra Komvida. No es algo difícil de hacer, pero cada uno tiene su receta o su manera de hacerlo. Es muy sencillo porque teniendo el scoby, que es el ingrediente mágico, solo tienes que hacer una disolución de té, no es otra cosa que preparar un té verde al que después se le añade azúcar para activar la fermentación. Nosotras recomendamos el verde porque es el mayor antioxidante que existe en la naturaleza. La segunda fermentación es cuando se quieren añadir sabores, eso es lo divertido y lo guay de hacer kombucha. Además, para nosotras es importante que ese resultado no tenga ningún otro tipo de endulzante más, porque hay marcas que le añaden miel o estevia, por eso la nuestra no es tan dulce”, dice Beatriz.

De los samuráis a Badajoz

Kombucha, la bebida milenaria y saludable ‘made in Spain’

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