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Más allá de la abadía: la nueva generación de cerveceros belgas

En estas 'brasseries' el sabor no está custodiado por monjes trapistas, está a la vista y cata de todos.

Viajar a Bélgica es adentrarse en un paraíso para los amantes de la cerveza. En Bruselas, Gante, Brujas… el aroma a lúpulo y malta se respira en el ambiente. Por eso, lo más habitual es lanzarse a las calles del centro de Bruselas y pedir una cerveza de abadía tradicional nada más bajarse del avión.

El bloqueo viene cuando el camarero trae una lista con decenas de nombres de cervezas diferentes. Lo más fácil es pedir una cuyo nombre resulte familiar. No obstante, esta decisión supone perderse todo un mundo de aromas y sabores por explorar. 

Es en esa lista de nombres extraños y difíciles de pronunciar donde se esconde el tesoro mejor guardado de la cerveza belga: una nueva generación de cerveceros a los que les encanta experimentar. Productores que comenzaron creando unos pocos litros de cerveza en el garaje y que ahora están revolucionando el mercado local.

Estas son cinco de las ‘brasseries’ (fábricas de cerveza) más de moda del país.

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BBPBrewingProcess-140. Brussels Beer Project (Bruselas)

Foto: D.R.

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Brussels Beer Project (Bruselas)

“Olvídate de la abadía, ven a jugar”. Es el lema de los creadores de Brussels Beer Project, una fábrica que rompe con los cánones típicos de la cerveza belga. Una barra de bar con 17 grifos de cerveza artesanal da la bienvenida al taller, situado en pleno centro de Bruselas.

 

Cervezas con notas de mango o de tarta de merengue, otras que siguen las últimas tendencias inglesas… Los fundadores de Brussels Beer Project dicen que quieren sacar la cerveza belga de la Edad Media, y para ello producen más de 40 creaciones nuevas cada año, casi una por semana. 

 

Una cerveza destacada: Babylone. Es la primera cerveza hecha a partir de pan sin vender. Para producirla, colaboraron con una ONG que les ayudó a reciclar decenas de toneladas de pan. La cosa no acaba ahí: con las migas que sobran fabrican harina, que ofrecen a panaderos locales. “Hacemos cerveza a partir de pan y pan con la cerveza, ¡así cerramos el círculo!”, explica Sébastien, uno de los creadores.

 

Otras cervezas de Brussels Beer Project que se pueden encontrar en la carta de muchos bares belgas (o incluso en los supermercados del país) son: Delta IPA, Grosse Bertha, Red my Lips, o Tough Cookie -hecha con ‘speculoos’, la típica galleta belga para el café-.

 

La dirección de su local es Antoine Dansaert, 188. También han abierto dos locales más en París…y uno en Tokio.

gent noord hal 16-106. Dok Brewing Co. (Gante)

Foto: D.R.

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Dok Brewing Co. (Gante)

Dok Brewing Co. es algo así como un templo de la cerveza y las bebidas artesanales modernas. Su local está equipado con 30 grifos donde no solo están las cervezas que ellos mismos elaboran: también sirven kombucha, sidra y un cocktail elaborado por Dorst, otra pequeña empresa de Gante.

 

Solo fabrican 1.000 litros de cada receta, así que la oferta cambia constantemente. Algunas de sus creaciones tienen toques similares a las cervezas de abadía, pero intentan explorar nuevos estilos y sabores. “Respetamos nuestra tradición belga pero es que no podemos encasillarnos en esa categoría tan minúscula”, cuenta Janos, uno de los creadores del proyecto.

 

Una cerveza destacada: Dude where are my pants? Es una IPA blanca amarga, confeccionada a base de pilsner y malta de trigo, con un aroma muy afrutado e incluso tropical. Perfecta para aplacar la sed en los días de calor.

 

Su local está en Hal 16, Dok Noord 4B, en el canal de Gante. Sus creaciones también se pueden encontrar en pequeños bares de la propia ciudad, y también en Bruselas y Amberes.

Nanobrasserie de l’Ermitage (Bruselas)

Foto: Nanobrasserie de l'Ermitage

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Nanobrasserie de l’Ermitage (Bruselas)

Detrás de la nanobrasserie de l’Ermitage hay tres compañeros de piso que compartían el “amor por las buenas cosas”: ir a cenar a sitios elegantes, probar cervezas nuevas, hacer cursos de enología… Eso les dio pie a experimentar con la fabricación de cerveza, aunque no tenía nada que ver con su estudios.

 

Empezaron con un recipiente de 20 litros en su propio piso. Cuatro años más tarde producen 1.600 hectolitros anuales, que distribuyen a cervecerías especializadas de Bruselas. No se pueden encontrar en supermercados ni fuera de la capital.

 

¿Su último bebé? La Petite Patrie: Su primera ‘pilsner’, el estilo de las cervezas más común del planeta. Una cerveza que han elaborado en colaboración con Isle de Garde, una ‘brasserie’ que conocieron en un viaje a Montreal (Canadá), especializada en la fermentación de malta.

 

“Hemos comprobado que incluso en esta fermentación de malta hay posibilidades enormes. Nos damos cuenta de que la ‘pilsner’ puede ser una cerveza de una complejidad loca”, explica entusiasmado François, uno de sus creadores.

 

Cada dos semanas crean una cerveza nueva que se puede degustar en su local de Rue Lambert Crickx 26 (Anderlecht), abierto los viernes y sábados. Para encontrar sus cervezas por la capital belga, hay que buscar las siguientes marcas: Lanterne, Soleil, Théorème de l’empereur o Temple du ciel.

cliff lucas beer and food-09579. Barsserie de la Senne

Foto: © Belgian Beer & Food

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Brasserie de la Senne (Bruselas)

Creada en 2003, esta fábrica es una de las cervecerías alternativas más veteranas y reconocidas en Bruselas. Sus creaciones son fáciles de encontrar por bares de toda la ciudad.

 

Tratan de imprimir su personalidad en cada cerveza, para lo que usan tres herramientas: pasión, ciencia e intuición. “Nunca seguimos modas. Nuestras cervezas primero tienen que agradar a nuestros propios paladares”, explica Yvan, uno de los fundadores.

 

Una cerveza destacada: Taras Boulba. Simple pero no simplista, quita la sed, es amarga, seca, repleta de notas nobles de lúpulo, y baja en alcohol (4,5 grados). Es lo contrario de la imagen de una cerveza belga ‘clásica’.

 

“Pero es que las cervezas fuertes belgas solo existen desde hace unos cien años, antes de eso, las cervezas de mi país eran mucho más ligeras. De alguna manera, esto supone volver a las raíces”, afirma Yvan.

 

Otras cervezas de la fábrica que se pueden degustar en los bares belgas: Zinnebir, Jambe-de-Bois, Stouterik, Brusseleir, Bruxellensis y Zenne Pils. Tienen un distribuidor en España, así que también se pueden encontrar en algunas cervecerías especializadas de nuestro país.

square our beers. Birra tartaruga (sin local propio)

Foto: D.R.

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Birra tartaruga (sin local propio)

Patrizio Stefanelli, el creador de Birra Tartaruga, fabricó su primera cerveza en 2013. Dos años más tarde, abría su propia empresa.

 

El nombre, que en italiano significa Cerveza Tortuga, viene de cuando solía viajar a su Italia natal con el maletero lleno de cervezas belgas, que compartía con la gente de su ciudad. Con los seguros de alambre de las botellas, Patrizio hacía pequeñas tortugas que causaban sensación entre los niños.

 

Una cerveza destacada: Super Fresca, una de las marcas más de moda de la capital. Los toques cítricos y amargos son la principal característica de esta cerveza, elaborada a base de una mezcla de lúpulo americano y australiano. Como su nombre indica, es sobre todo muy refrescante.

 

Birra Tartaruga no tiene local propio, pero sus cervezas son relativamente sencillas de encontrar en Bruselas. A buscar: Sunny Baia, Farmer’s Boots, Sweet Alma o Caffè Morena.

 

 

square our beers

Más allá de la abadía: la nueva generación de cerveceros belgas

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