Los restaurantes de Barcelona a los que ir a comer este octubre

Dos novedades, un clásico y dos propuestas viajeras para comerse otoño en la ciudad condal.

Desde 15€ a lo que la marca del esmoquin permita; de finger food a manteles de seda; de comida callejera mexicana a alta gastronomía francesa. La selección de restaurantes a visitar en octubre en Barcelona es apta para todos los bolsillos, también para todos los gustos y edades. Es lo que tiene Barcelona. Oferta y colores.

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The Yard Gallito

Foto: The Yard Gallito

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The Yard Gallito

No son pollos a l’ast, son gallitos a la brasa. Esta es la idea. The Yard se ha instalado en Barcelona para reivindicar la cocina a la brasa en general y la de los gallitos en particular. Se trata de un tipo de pollo más pequeño que se cría en libertad en los Alpes, con una carne que el carbón vegetal transforma en melosidad y puro foodporn. Porque a The Yard se va a comer con las manos, a disfrutar con el fuego y los dientes, a degustar un gallito por persona mientras también se cinoarte con las manos unos nachos o una berenjena. Reivindican gusto y placer y encima son sostenibles, pues en The Yard Galito no entran plásticos y juega con cartones y envases retornables. Detrás del proyecto está un joven chef italiano amante de la naturaleza y de la brasa que ha querido importar a la ciudad y “gastronomizar” un concepto de comida, los gallitos, más popular en el norte de Italia y de Europa.

Imprescindible: Empezar por el clásico gallito acompañado de polenta frita y salsa de la casa. Acompañarlo para compartir con unos nachos de quesos y nata, guacamole y pico de gallo, una tradicional mazorca al estilo mexicano y una limonada casera.
Precio medio: 20€

The Yard Gallito
Calle del Bruc, 46, 08010 Barcelona

Savia

Foto: Savia

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Savia

Ilustre restaurador barcelonés, Tomás Abellán hace años que no vive del apellido paterno. Carles Abellán fue uno de los lugartenientes de Ferran Adrià en elBulli y revolucionó después Barcelona con un formato de alta cocina casual (Tapas24) que la ciudad no conocía. En esos mimbres se ha criado un Tomás que ya ha dejado huella propia en la ciudad, por ejemplo, con el referente Bar Alegría. Ahora, en un paso más allá, quiere hacer lo propio con Savia. “Savia nace por mi dificultad para digerir los menús de los grandes restaurantes. Siempre me han costado, y quería un sitio gastronómico donde disfrutar con el gusto y el estómago. Algo respetuoso y sostenible con el cliente”, argumenta el propietario. Se trata, pues, de un restaurante aunque no quiera gastronómico pero con una cocina sencilla y actual, de temporada y garantía de trazabilidad. Una cocina eminentemente vegetal (aunque no excluye la proteína animal), ligera y fresca que acompaña una lógica sostenible y plastic free y, por ejemplo, una carta de vinos libres de sulfitos. “Es abrir una puerta y empezar un camino sostenible”. Caminemos, pues.

Imprescindible: Savia nace con una carta de solo 14 salados y 4 dulces que no arrastra ninguno de los clásicos Abellán. Tampoco arrastran el fondo marino los pescadores de Roses que nutren a Savia con la pesca del día. A esta se añaden como must en octubre la cebolla la sal rellena de shitake o el arroz meloso de vegetales.
Precio medio: 40€

Savia
Calle Casanova, 211, 08021 Barcelona

Can Sardi

Foto: Can Sardi

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Can Sardi

Si se sale por la puerta y se mira hacia el este, hacia el mar, hasta es posible imaginarse desembarcando en el puerto de Alghero. En línea recta no son ni 600 km. En perspectiva histórica, casi somos hermanos. La isla de Cerdeña es puro Mediterráneo, es cultura compartida. Vino, queso y brindis. Hermandad. Así que entrar en Can Sardi, departir en “italañol” con chefs y camareros y levantar la copa es todo uno. El local muestra desde hace cinco años la cultura gastronómica de la isla italiana en Barcelona. Lo hace desde su piccolo comedor, también desde un obrador donde elaboran toda la pasta fresca a mano, y que se puede visitar si se llega antes del servicio. Así se entiende su cultura -que es la nuestra- de producto local y ecológico (Can Sardi importa salchichas, quesos o botargas -plato emblema-, pero el producto fresco es local), esa cultura latina y mediterránea del compartir que compartimos. También hay que dejarse aconsejar por lo que respecta al vino, con una presencia notable de vinos sardos. Immersione.

Imprescindible: La Fregola Sarda DOP con almejas y botarga; el raviolo de ricota y shitake, o la Tabla Sarda -entrante clásico de la isla- con verduras encurtidas, Pecorino, queso Ovinfort, salchichas y Pan Carasau.

Precio medio: 35€
Can Sardi
Calle Pepe Rubianes, 25, 08003 Barcelona

Anormal

Foto: Anormal

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Anormal

Colores, sabores y acentos. Diversión en vista y olfato. Anormal nació pre-pandemia pero se ha hecho grande durante. Un concepto de comida callejera latinoamericana con una carta que recoge todo aquello que se encuentra en las calles de México, Perú, Colombia o Venezuela. Son tacos, ceviches, arepas, fritos caribeños…, un completo recorrido en carta que los camareros, igual de vistosos que el decorado -un espacio de 500m2 lleno de colores y guiños- pero más parlanchines, guían con presteza. Dejarse llevar y discutir, por qué no, sobre el origen del ceviche. Para los chefs, un colombiano y un mexicano (Jon Giraldo y Jaime Lieberman) con experiencia en restaurantes estrellados, es patrimonio de toda América Latina. “En todos los lugares de América Latina donde hay agua, hay peces, y donde hay peces, hay ceviche”. Acostumbrados por estas latitudes a tomar la versión peruana, en Anormal le dan un giro y lo presentan tamizado bajo la óptica del Caribe. Así son ellos. 

Imprescindible: Los tacos de cochinita pibil, los de carnitas, los nachos también con cochinita pibil y el patacón montado con ceviche de gambas. Palabras mayores.
Precio medio: 20€

Anormal
Rambla del Poblenou, 117, 08018 Barcelona

La Dama

Foto: La Dama

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La Dama

La Dama es uno de los restaurantes clásicos de la ciudad (data de 1984), uno de esos sitios que aparece en los listados de incunables capitalinos aunque nadie sepa muy bien cómo está ni en qué manos. Ha ido y ha vuelto muchas veces, y parece que ahora se queda. Sin cambios sustanciales en una decoración burguesa que viste una casa (Casa Sayrach) de estilo modernista, La Dama recibe entre salones, espejos relucientes, tapices con motivos florales y mucho terciopelo, y una apuesta gastronómica que no dista de la pretérita pero que parece más atinada. Son platos que exhiben una esencia rústica mediterránea con técnicas modernas y de inspiración francesa, española e italiana, aunque con licencias internacionales. Porque los clásicos no mueren nunca, porque Barcelona es revolucionaria pero también es burguesa y porque esa esquina de Diagonal con Enric Granados no existiría sin ella, demos a La Dama otra oportunidad.

Imprescindible: Para este mes, bogavante al vermut, linguinis de calamar a la carbonara y Wellington de magret de pato con setas y crema de tartufo.
Precio medio: 45€

La Dama
Avenida Diagonal, 423, 08018 Barcelona

Savia