Micro-guía gastro

Ocho restaurantes esenciales para comer(se) Andorra

La cocina de la tierra y de montaña con productos de proximidad, esa es base de las raíces de su gastronomía.

Entre la frontera que separa España de Francia, y viceversa, se encuentra un país con una superficie de 468 kilómetros2 y una población de algo más de 77 mil personas, cuya gastronomía merece ser descubierta. Se trata del Principado de Andorra, un micro-Estado cuya cocina se basa en el crisol de influencias de los lugares con los que colinda y de una naturaleza salvaje que determina cada una de sus recetas de cocina de montaña.

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© Andorra Taste/ Carlos Gil Andreu

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Borda Raubert

En la que fuera una antigua borda, esas construcciones de piedra que utilizaban antaño para guardar el ganado durante el invierno y almacenar el grano, se encuentra un restaurante que lleva por nombre Borda Raubert. Este espacio, que lleva abierto desde 1972 realizando la función de restaurante, sirve cocina típica andorrana, esa de platos caseros y productos de la tierra al calor de la lumbre. La crema de ortigas es uno de sus platos estrella junto con la escudella (un plato de cuchara a base de verduras de temporada y carne de cerdo que se sirve en invierto y actos populares), el trinxat de montaña a la andorrana con guindilla, los quesos y los embutidos artesanos de Cal Semi y Cal Jordi.

Foto: L'Ovella Negra

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L'Ovella Negra

Su ubicación, allá donde se asilvestra la Vall d'Incles, un lugar al que solo se puede llegar con raquetas o esquíes de travesía durante la mayor parte del invierno, no ha hecho más que agigantar la leyenda de esta cabaña remota que, además, acoge un precioso hotel. Alrededor de su chimenea se congregan parejas y grupos que encuentran aquí un despliegue en condiciones de gastronomía de montaña -con las carnes como protagonistas-, sin por ello renunciar a algunos platos 100% pirenaicos y algún guiño a la cocina internacional. 

L’Era d’en Jaume

© L’Era d’en Jaume

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L’Era d’en Jaume

Localizado en el pueblo de Llorts, a 35 minutos de su capital, se encuentra el restaurante L’Era d’en Jaume. Ubicado en una casa tradicional de montaña de la zona construida en piedra, este restaurante ofrece a sus comensales la verdadera cocina típica andorrana. Su gastronomía es puramente de montaña y sus platos, tradicionales a más no poder, demuestran las fuertes influencias que tienen sus elaboraciones con las de Cataluña y Francia. La coca de mató, la escudella, el caldo de la olla con albóndigas y vino de Jerez, revuelto de huevo con bacalao y guisantes o la carrillera de ternera de Andorra con panceta y setas de Llorts, demuestran que la cocina de la tierra, en este restaurante, está más viva que nunca.

Diamant Espai Gastronòmic

© Diamant Espai Gastronòmic

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Diamant Espai Gastronòmic

Conocido como el espacio gastronómico en Andorra La Vella del chef Nandu Jubany, Diamant Espai Gastronòmic es un lugar al que acudir para disfrutar del mejor producto. Los quesos catalanes y franceses, los embutidos y jamones, los pescados y mariscos traídos directamente de la lonja, las ensaladas de la huerta y las mejores carnes de los Pirineos demuestran que los productores son la esencia de este local. Platos como la coca de tomate sobrasada y miel, la ostra La Belle Huitre Speciale nº2 con leche de tigre, su famosa cabeza de atún Arrom con encurtidos, el tuétano a la brasa con tartar de ternera de los Pirineos y patatas sufflé o su imponente postre Oblea Diamant, compuesta de galleta con helado de queso y Nocilla, son solo algunos de los platos que se pueden -y deben- probar en su interior.

Ambassade de Llívia

Paté en croûte con pato, hígad de pato y pistachos © Ambassade de Llívia

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Ambassade de Llívia

En esta casa Albert y Mélina unen la tradición, la evolución y la calidad a través de la gastronomía. Han creado un espacio en donde se vive con gran intensidad el recetario clásico de la cocina francesa, a la que le aportan sus toques contemporáneos. En este lugar en el que se hace una oda a la cocina de su vecino francés sin perder de vista los guiños de la gastronomía catalana y los productos de la región, se crean platos como el Paté en croûte -ganador del Campeonato del Mundo 2018-, el filete de ciervo con salsa Poivrade, el hígado de pato confitado en vino perfumado de sangría y cerezas o su liebre a la Royale estilo Perigourdine.

La Pérgola

Foto: Andorra Park Hotel

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La Pérgola

El jardín más hedonista de todo el Principado es el del Andorra Park Hotel. Y no solo porque aquí se instalara en su día la primera piscina social del país o porque sea un oasis para sus huéspedes en plena Andorra La Vella. Lo es porque aquí irrumpe la elegante galería de La Pérgola, un restaurante en el que este establecimiento recuerda a todo el mundo por qué siempre ha sido una sucursal del lujo bien entendido. En su carta convergen desde los platos más sofisticados de la gastronomía francesa hasta sorpresas mediterráneas como sus inesperadas paellas. Y todo ello en un espacio acristalado en el que las veladas se maridan con un paisaje arrebatador. 

Les Pardines 1819

© Les Pardines 1819

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Les Pardines 1819

Rodeado de cadenas montañosas, bosques y lagos, en plena naturaleza andorrana, se encuentra el restaurante del hotel boutique Les Pardines 1819 montain suites & SPA. Un pequeño y cuidado alojamiento con restaurante abierto al público cuyo centro de actuación se dirige a mimar a su clientela. Para llegar hasta él hay que subir a través de unas hermosas y empinadas carreteras que demuestran la belleza del municipio de Encamp. Un viaje no especialmente apto para las personas con miedo a las alturas y a las curvas, pero que, una vez en sentados en la mesa, demuestra que el recorrido para llegar merece la pena. Además, se encuentra a cinco minutos de la estación de esquí de Grandvalira y del valle de El Madriu.

Su gastronomía, de la mano del chef Orio Rovira, ofrece una cocina de mercado con estilo mediterráneo e influencia de ambos lados del Pirineo. Todo se elabora a base de productos propios procedentes de su huerta y de productores de proximidad, con lo que consiguen hacer una cocina especialmente vinculada a la temporada y a las estaciones del año. Cuentan con un menú degustación o con la posibilidad de pedir platos de su carta como la sobrasada tibia con panal de miel de Andorra y pan con tomate, surtido de quesos y embutidos, arroces como el de mar y montaña o pollo payés al horno de leña.

Sport Hotel Hermitage & Spa 5*

© Sport Hotel Hermitage & Spa 5*

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Sport Hotel Hermitage & Spa 5*

En el interior del Sport Hotel Hermitage & Spa 5*, localizado a 1.850 metros de altitud y a pie de pistas de Grandvalira, se puede comer en ocho restaurantes diferentes de la mano de dos chefs con estrellas Michelin. En Ibaya y en Hermitage Tradición, cuya carta está elaborada por Francis Paniego, se puede degustar la cocina tradicional de La Rioja, mientras en Koy Hermitage, la alta cocina japonesa viene junto al cocinero Hideki Matsuhisa. Glassbar 1.850 y Sol i Neu Club Hermitage presentan cocina tradicional de montaña; The Villager Tapas & Wine, un maridaje de tapas y vinos; y, La Tofana, cocina italiana.

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