🍏+🍏=🍾🥂

Sidra de hielo, el 'accidente' que se elabora con manzanas congeladas en un lagar asturiano

Esta sidra, que nació de un accidente hace doscientos años, cuenta en Sariego con el único lagar de España dedicado en exclusiva a la elaboración de un producto tan especial.

Dos siglos atrás, fruto de una casualidad, nació en la Alemania francófona un vino creado a partir del prensado de uva congelada. Una bebida extraordinaria, diferente hasta lo conocido en ese momento en el mundo del vino, que un tiempo más tarde comienza a elaborarse y a comercializarse en la región de Rheingau como eiswein, icewine o vino de hielo, el antecedente de la sidra de hielo.

Valverán

Pomarada en Sariego, Asturias © Valverán

Sidra de hielo

Québec, cuna de la sidra de hielo

No fue hasta la década de los 90 cuando en Québec, donde los inviernos son largos, fríos y con mucha nieve, comenzaron a prensarse las manzanas congeladas dando lugar a un mosto concentrado y separado del contenido de agua al que comenzó a conocerse como sidra de hielo.

Lo curioso de esta bebida, y por lo que recibe el nombre, es que la sidra de hielo se elabora a partir de manzanas congeladas por procesos naturales. Es decir que, o bien las manzanas se encuentran congeladas en el árbol, o se congelan a la intemperie una vez han sido recogidas. Esta parte es clave en el proceso de elaboración de la sidra de hielo puesto que, al congelarse, las manzanas comienzan a concentrar azúcares y aromas de una forma intensa haciendo que al mismo tiempo sea posible separar técnicamente en la prensa el jugo de la manzana concentrado y el agua de la misma fruta congelada en su interior antes de que se deshagan los cristales de hielo.

Sidra de hielo
Plantaciones de manzanos © Valverán

La primera sidra Valverán

De un proyecto familiar y pionero, nació en 2007 en Sariego la primera sidra de hielo española: Valverán 20 manzanas. Una sidra que reinventa un producto asturiano tradicional y que hace un especial honor a su nombre puesto que, para elaborar cada una de estas botellas de 37,5 centilitros, hacen falta un mínimo de 20 manzanas.

Todas se producen con 11 tipos de manzanas autóctonas asturianas provenientes de las 35 hectáreas de pomarada cultivadas en ecológico y situadas en los alrededores del lagar de Valverán. Allí cuentan con 20.000 manzanos, ubicados en un enclave mágico y convirtiéndose en el único lagar de España dedicado en exclusiva a la elaboración de un producto tan especial y diferente como es la sidra de hielo.

Sidra de hielo
Cada botella de sidra de hielo de Valverán utiliza como mínimo 20 manzanas © Valverán

Como se elabora

Esta sidra de hielo se elabora a través de un proceso pausado que lleva 2 años desde que las manzanas se cosechan y llegan al llagar hasta que la bebida se comercializa. Cada una de estas manzanas son escogidas manualmente, una a una, lavadas y examinadas en una mesa de selección para después prensarse obteniendo un mosto que se decanta en depósitos de acero inoxidable.

A diferencia de la manera tradicional de hacer la sidra de hielo en Québec, en Valverán, una vez clarificado el mosto se procede a su congelación a -20ºC recreando en el llagar los efectos de las heladas y concentrando, de esta manera, los azúcares de la manzana de forma natural. Una vez congelado, y tras un proceso lento de separación del hielo y el mosto, la esencia obtenida fermenta durante 10 meses a una temperatura de 10ºC y después permanece durante 8 meses en depósitos de acero inoxidable sobre sus lías.

Sidra de hielo
Botella de sidra de hielo © Valverán

Maridando un trago helado

Cada botella de la sidra de hielo de Valverán contiene el mosto concentrado y fermentado de mínimo 20 manzanas, una cantidad que ronda en peso alrededor de los 10 kilos. Esta intensidad de sabores y aromas da lugar a una bebida dorada con reflejos cobrizos que recuerda al sabor de la miel, de ahí que sorprenda que sea una bebida de postre. Y, aunque también se pueda servir de aperitivo, es perfecto para maridar con dulces como tartas, pastas o chocolates, así como con salado, acompañando una tabla de quesos con la que terminar una gran comida.