Naturaleza y gastronomía

Sierra de la Estrella: un viaje hedonista por el corazón rural de Portugal

Dónde comer, dormir y relajarse en las Aldeias de Montanha, un conjunto de pequeñas localidades que están para comérselas.

En pleno Parque Natural de la Sierra de la Estrella, a escasos 50 kilómetros de la frontera española, entre Guarda y Coimbra, se encuentra un espacio natural en el que las pequeñas aldeas de montaña maravillan al visitante no solo por la grandiosidad de su naturaleza, si no por los numerosos proyectos turístico-gastronómicos que se desarrollan en su interior. Visitas imperdibles que combinan a la perfección naturaleza, bienestar y gastronomía.

1 /7
Queso con valores

Queso de la Sierra de la Estrella © iStock

1 / 7

Queso con valores

En la Sierra de la Estrella se elabora uno de los quesos más sabrosos de Portugal, el Queijo Serra da Estrela, elaborado a partir de leche de oveja con Denominación de Origen Protegida. Parte de se producción se realiza en el pequeño pueblo de Videmonte, que con sus 300 habitantes forma parte del proyecto Aldeas de Montanha, con el que desde hace un tiempo están trabajando para fomentar el turismo en diferentes ámbitos siendo el queso uno de sus principales atractivos.

Aquí las mujeres y su saber hacer en torno al mundo del queso son las grandes embajadoras del territorio. “Ellas son las que llevan los sabores de la región a otras geografías, esa es la razón por la que decidimos hacer un proyecto único a nivel nacional para homenajear a las queseras de Videmonte. Todo el mundo conoce el famoso queso que se elabora en la región de la Sierra de la Estrella, pero nadie conoce a las mujeres que lo hacen, ese es el objetivo, revalorizar no solo el queso, si no también a las mujeres que lo realizan”, explica Célia Gonçalves, Coordinadora del proyecto Adeias de Montanha. Y es que esta acción no solo se pone en valor su trabajo, si no que con esta forma de enfocar el proyecto también se pone en valor la artesanía, lo local y las personas que se encuentran detrás. Además de servir para inspirar a otras mujeres a seguir con esta labor, a poner en valor un trabajo y un saber hacer que lleva siglos realizándose y que de otra forma podría perderse.

Patrimonio vitivinícola

© Lavinia

2 / 7

Patrimonio vitivinícola

António Madeira es uno de los nombres que vinculan la Sierra de la Estrella con los vinos de la zona y sus referencias, conocidas en algunas de las cavas más peculiares de Europa bajo su mismo nombre.

Francés, de ascendencia portuguesa, en 2010 regresó a sus raíces en esta sierra para investigar la forma en que sus antepasados trabajaban los viñedos en esta región. Allí encontró una serie de cepas viejas que destacan por la autenticidad de sus variedades, por las características y matices de sus suelos graníticos y por su exposición al sol y comenzó a trabajarlas a través de las reglas de la biodinámica. Así, buscando variedades insólitas, cepas olvidadas, hábitos y métodos que -casi- solo existen en la memoria de unos pocos, Antonio ha logrado recuperar el patrimonio genético de la zona a través de diferentes variedades de uva como la tinta nacional, el tempranillo, la mencía y la baga. Vinos que como él explica, “se hacían para beber en casa, porque antiguamente se hacía vino buscando una armonía global, no por variedad”.

Celebrando el producto

© iStock

3 / 7

Celebrando el producto

Dos de los productos más emblemáticos de la zona de las aldeas de montaña son el centeno y la castaña, que cuentan con un día especial dedicado a cada uno de ellos, el Festival del Pan de Centeno y la Fiesta del Castaño.

La Sierra de la Estrella es una zona condiciones especialmente favorables para la producción de centeno, que necesita para su cultivo altiplanos a gran altura, por eso no sorprende que allí se produzcan variedades diferentes a otras regiones geográficas con las que se elabora el Pão de Renteio en Videmonte.

Con las castañas se produce harina de castaña y castañas secas, especialmente dentro un proyecto que se llama Secas y Boas -Secas y Buenas-, que compra toda la producción a los pequeños productores de castañas de la zona para hacer un fruto seco que ahora se vende en todo el país.

Quedarse a vivir

© Casas da Lapa

4 / 7

Quedarse a vivir

Alojarse en plena Sierra de la Estrella es una de las mejores formas de conocer la cultura local y su gastronomía, además de su naturaleza. No son pocos los hoteles que están surgiendo con el objetivo de acercar al visitante a las bondades de esta zona y Casas da Lapa Nature & SPA Hotel es uno de ellos.

Este resort de montaña ubicado en Lapa dos Dinheiros, a unos 7 km de Seia y al noroeste del Parque Natural Serra da Estrela, fue el primer hotel cinco estrellas del Parque Natural. Transformado de casa rural de campo a hotel de lujo, sus propietarios buscan trasladar al viajero la tranquilidad y el descanso de la zona al tiempo que les permiten disfrutar de una oferta gastronómica centrada en la cocina regional.

casa lourenco

Casa Sao Lourenco © J. Vicente

5 / 7

Gastronomía de altura

Algo parecido sucede en el Hotel Casa de São Lourenço Burel Panorama, ubicado en un antiguo edificio a 1200 metros de altura diseñado por el arquitecto Rogério de Azevedo en 1948, cuya cocina en manos de Manuel Figueira se inspira en la alta gastronomía elaborada con productos de temporada de la zona. Una de sus curiosidades, además de su cocina, es que todo su interior está decorado con mobiliario de María Kale inspirado en los símbolos que antaño los pastores tallaban en sus bastones: lobos, copos de nieve -cuya forma hace referencia a la Sierra de la Estrella por su parecido- o flores como la del cardo, que representa la importancia que ha tenido dentro de la gastronomía, pues es su interior se utilizaba para cuajar la leche de los animales y poder hacer queso.

burel

© Burel Mountain Originals

6 / 7

Diseño local

Esta región, conformada por diferentes valles, ha sido siempre zona de pastoreo de ovejas y lanificios, especialmente el pueblo de Manteigas, donde desde 1947 ha habido una industria lanera de gran importancia para la zona. Fue en ese momento cuando nació la empresa Lanificio Império, la fábrica de lana más importante de la región de la Sierra da Estrella convertida desde 2010 en la fábrica de Burel Mountain Originals, en manos de João Tomás e Isabel Costa, dos exploradores de montaña con alma portuguesa que apostaron por recuperar un proyecto especial, único y sostenible centrado en la antigua industria lanera de la zona cuya materia prima se transforma en alfombras, mantas, cojines, mochilas o bolsos, entre otras muchas cosas, con hermosos y coloridos diseños.

Energía sostenible

© iStock

7 / 7

Energía sostenible

Cerca de Lapas dos Dinheiro se encuentra la central hidroeléctrica del Desterro, una de las más antiguas del país, construida entre 1907 y 1909 a orillas del río Alva, en cuya antigua ubicación se ubica al mismo tiempo el Museo Natural de la Electricidad.

Esta zona ubicada a gran altitud ha permitido desde hace más de 100 años aprovechar la energía que los saltos de agua tanto en las fábricas textiles como en los molinos de piedra. Y es que el agua del río Alva baja desde los 1600 metros a los 400 metros pasando por diferentes centrales hidroeléctricas que desde entonces siguen en funcionamiento. Solo en un año, en la ciudad de Coimbra se consumen de forma doméstica 90.000 Kwh de energía, mientras que en estas hidroeléctricas se producen 238.700.000 Kwh de energía, es por eso por lo que a día de hoy toda la energía que se produce en las centrales hidroeléctricas de la Sierra de la Estrella se reparte por todo el país.

Seias