Madrid en la cesta

Todo lo necesario para un picnic a la madrileña en El Retiro

Esta primavera, el oasis más céntrico de la capital va a ser, también, un imán para las comidas de picoteo.

Sale el sol, comienza el buen tiempo, las comidas al aire libre y las reuniones con amigos. Y el Parque de El Retiro se convierte en el punto central de cualquier plan campestre en el centro de Madrid. Ya tenemos las mantas para echar al suelo, los platos de cartón y la cubertería de bambú, solo falta un listado con productos locales. ¿Nos vamos de picnic?

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Un abreboca

© Bombas, lagartos y cohetes de Vallekas

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Un abreboca

El comienzo de cualquier picnic cañí debe ir de la mano de las banderillas de Bombas, lagartos y cohetes de Vallekas. Estos míticos bocados elaborados al sur de Madrid, que comenzaron a elaborarse en 1965, ya van por la segunda generación de Maestros Banderilleros. Su oferta consta de tres tipos banderillas -bombas, lagartos y gildas- que se puede encontrar con diferentes rellenos de balacao, de butifarra, mediterránea, de la huerta, de ventresca, con anchoa o boquerón.

El trago refrescante

© Zarro

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El trago refrescante

El vermut siempre debe ser uno de los must de la cesta y Zarro, no podía faltar. Es la marca de vermuts madrileña por excelencia, pues lleva desde 1968 sirviéndose en todas las tascas, tabernas y bares de la capital. A día de hoy, después de trabajar duro para lograr la mezcla de aromáticos perfecta, Zarro se ha convertido en una bebida que va con los tiempos, con raíces tradicionales y con alma moderna, hasta el punto de que ha lanzado el primer vermut ecológico del mundo.

Picoteo para compartir

© Sabores Sierra de Madrid

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Picoteo para compartir

En plena Sierra Madrileña, concretamente en Colmenar Viejo, se elaboran algunos de los embutidos tradicionales y artesanales más conocidos de la sierra. Uno de los más demandados son los elaborados con carne de vaca Charolesa, Avileña-Negra Ibérica y Limousine de los que cuentan con I.G.P. Ternera de la Sierra de Guadarrama. Así como los elaborados con cerdo y carne de caza de ciervo, jabalí y corzo, unos bocados altamente recomendables para cualquier día campestre.

Toma pan y moja

© Cientotreintaº

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Toma pan y moja

Un buen embutido casero hay que acompañarlo de un grandísimo pan, y ese es el de Cientotreintaº reconocido con el premio a Mejor Pan de Madrid por Club Matador. En su obrador, los hermanos Miragoli, Guido y Alberto, elaboran panes al estilo tradicional además de seguir innovando, investigado y revisando cada uno de los productos que llevan a cabo.

Una tabla al centro

© Formaje

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Una tabla al centro

Tampoco podría faltar uno de los quesos artesanos de Formaje, una tienda especializada en quesos en donde se promueve la excelencia de lo tradicional y de lo nacional, pudiendo encontrar allí mismo auténticos tesoros lácteos, desde mantequilla a leche fresca pasando por una infinidad de quesos españoles. No olvides acompañar esta tabla de quesos con alguna fruta como uvas, fresas o frambuesas, algún fruto seco y alguna mermelada casera, ¡lo bordas!

La bebida más artesanal

© Mad Brewing

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La bebida más artesanal

Una bebida fresquita y muy madrileña es la cerveza, pero en este caso la artesanal o craft beer de Mad Brewing. Ellos elaboran 8.000 litros mensuales de sus cuatro cervezas permanentes además de hacer determinadas colaboraciones especiales y recetas experimentales solo disponibles en grifo. Rubias, tostadas, con mayor o menor grado, lupuladas o no… todas las de su carta están riquísimas.

El toque final

© 24 Onzas

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El toque final

Dulce y fresquitos son los Capotes o bombones helados que Carmen Capote elabora bajo su marca 24 Onzas. No son otra cosa que polos artesanales hechos con ingredientes naturales y bañados en chocolate coronados con diferentes toppings. Su peculiaridad es que los preparan cada día, de manera manual, seleccionando los mejores ingredientes y combinaciones para cada uno de ellos.

Un abreboca