Un viaje por grandes vinos de lugares poco conocidos de España

Coordenadas desconocidas que se están abriendo paso gracias a grandes viticultores y a vinos sorprendentes.

Hay vida más allá de los Rioja y los Ribera. El grito de guerra durante años de miles de bodegas de diferentes regiones de España cobra más sentido que nunca ahora que prácticamente en cualquier lugar del país se elaboran vinos estupendos. Pese a ello, regiones como Ávila, Lanzarote o el desierto de las Bardenas no suelen ser las primeras en los que se piensa al hablar de buenos vinos de España. Este pequeño viaje enológico por seis zonas -hay muchas más, claro- pretende descubrir, recordar o reivindicar algunos lugares del país donde se hacen cosas muy interesantes.

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68665608 2833343443361450 4626363008304545792 n. Sierra de Salamanca

Foto: D.O.P. Sierra de Salamanca

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Sierra de Salamanca

Rufete es la palabra mágica para abrir las puertas de la Sierra de Salamanca. Una denominación de origen pequeña y poco conocida donde se elaboran vinos realmente muy interesantes usando sobre todo esta uva rufete.

 

Una región con terrenos complicados donde históricamente el viñedo se ha trabajado en bancales, de forma manual y con productividades muy bajas. Algo que refuerza el carácter de unos vinos singulares y con una relación calidad-precio espectacular para los amantes de cosas diferentes.

 

Sólo 10 bodegas conforman esta denominación. Vinos como Rufete 2017 de Viñas del Cámbrico Villanueva o el estupendo La Zorra pueden ser dos excelentes cartas de presentación de la región.

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Foto: iStock

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Lanzarote

La distancia que separa las islas Canarias de la península es siempre relativa. Tres horas de avión que parecen mucho más al descubrir productos que cuesta ver en esta parte del país. Y los vinos son un excelente ejemplo, con un nivel altísimo, una tipicidad muy marcada por clima y territorio y un detalle que supone un problema para los peninsulares: la mayoría se consume allí mismo.

 

Las vides sobre el picón -esa característica piedra volcánica de color oscuro- en pequeños pozos hacen de la viticultura en Lanzarote un auténtico espectáculo. Y de entre todas las bodegas de la isla, El Grifo merece un lugar destacado. No sólo por ser la más antigua de todas las Canarias -se fundó en 1775- sino por el exquisito trabajo que hacen con dos de las uvas fetiches del lugar: la malvasía volcánica y el listán negro.

 

El Malvasía Seco o el Tinto Ariana pueden ser un buen comienzo para un recorrido que incluye espumosos, vinos dulces deliciosos y un tinto dulce (George Glass) que es una auténtica joya.

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Foto: D.O.P. Cebreros

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Cebreros

¿En Ávila se hace vino? Pues sí. De hecho, toda la vida porque las bodegas de la DO Cebreros han sido históricamente las proveedoras del vino de la corte de la capital. Aunque es verdad que ahora la Sierra de Madrid se ha hecho un nombre muy respetado en el mundo del vino gracias a las extraordinarias garnachas que se trabajan aquí, merece la pena tener bien anotado este nombre de Cebreros.

 

Es una de las denominaciones de origen más recientes -se creó en 2017- y su apuesta por vinos de gama media alta y por el mercado internacional hace que sea por ahora una gran desconocida.

 

Garnacha y viñas viejas son la seña de identidad de la región. Y vinos como Pegaso Zeta un excelente ejemplo de lo que puede conseguirse aquí con un presupuesto ajustado.

94258919 3139823316073891 935204054684925952 n. Monterrei (Ourense)

Foto: DO Monterrei

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Monterrei (Ourense)

 

Repartida entre Lugo y Ourense, en los últimos años la Ribeira Sacra se ha convertido en uno de los destinos enológicos más populares e interesantes del país. Pero la provincia de Ourense cuenta con otra zona de vinos más desconocida y singular: la Denominación de Origen Monterrei, situada en la zona sur, con epicentro en Verín y muy próxima a la frontera portuguesa.

 

Más de una veintena de bodegas conforman esta denominación, aunque sin duda Gargalo es la más conocida de todas por su ilustre propietario, el diseñador Roberto Verino.

 

¿Otro famoso probando suerte en el mundo del vino? No es el caso. La tradición familiar está ligada a la viticultura de la zona y, sobre todo, el resultado son vinos muy interesantes, a precios muy comedidos y capaces de extraer todo el potencial y personalidad de las variedades de uva de la zona tanto en sus blancos (godello, treixadura y albariño) y tintos (mencía y arauxa)

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Foto: Bodega Finca Moncloa

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Cádiz más allá del fino

La importancia y reconocimiento de los vinos del Marco de Jerez -muchas veces más fuera de España que en el propio país- no es el único motivo que justifica una parada en Cádiz en este viaje enológico.

 

Porque más allá de los vinos generosos, en la provincia también se elaboran tintos muy interesantes que han aprendido a lidiar con el calor de la zona -más ahora que todo el mundo busca viñedos frescos en altura- y trabajar de forma magistral la tintilla de Rota en combinación con otras variedades menos locales.

 

Un par de ejemplos son los vinos de bodega Finca Moncloa, propiedad de Gonzalez Byass, sin duda el rey de los vinos de Jerez. O los tintos de la bodega Tesalia, situada en Arcos de la Frontera y con tres referencias muy interesantes, desde el joven, asequible y fácil de beber Iceni 2019 hasta el potente y elegante Tesalia 2017.

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Foto: Azul y Garanza

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Bardenas Reales

Hablar de Navarra como una zona desconocida de vinos sería imperdonable. Además de sus populares rosados y de las grandes bodegas, hay pequeños productores que están haciendo cosas realmente interesantes y consiguiendo un éxito comercial notable. Viña Zorzal puede ser un excelente ejemplo para quien busque una buena referencia de la zona.

 

Pero lo que posiblemente es mucho menos conocido es que en el desierto de las Bardenas también hay vino. O muy cerca, en Carcastillo, casi al borde de este espectacular y fotogénico paisaje. Allí la bodega Azul y Garanza elabora sus vinos extremos a base de garnachas de viñedos viejos y casi abandonados que han ido recuperando en los últimos años.

 

Los Naturaleza Salvaje en versión blanco y tinto o su Desierto -la estrella de la casa- son una buena representación de los vinos de parajes singulares.

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