Refugio millennial

Así es el primer hotel en Lisboa de la excéntrica Mama Shelter

El número 19 de la Rua do Vale de Pereiro nunca será lo mismo. En este nuevo hotel se duerme, se come y se bebe sin remilgos.

Ni sencillo, ni discreto, sino más bien todo lo contrario. La primera incursión de la cadena francesa Mama Shelter en la Península Ibérica, y más específicamente en la ciudad de Lisboa, entre Marquês de Pombal y Rato, ni quiere ni puede pasar desapercibida, aunque el antiguo edificio de oficinas en el que se encuentra se empeñe en disimular lo contrario. Pura fachada.

 

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Mama Shelter

Desayunos Mama Lisboa
Mama Shelter

¿Qué es Mama Shelter?

La hotelera Mama Shelter, desde 2021 integrada como una de las marcas de estilo de vida del grupo Accor, es una empresa familiar que allá por 2008 se empeñó en revolucionar la escena hotelera, primero la francesa, luego la del resto del mundo, gracias a su enfoque excéntrico, atrevido, divertido y accesible de la hospitalidad. Fundada por la familia Trigano (cofundadores de Club Med), Mama Shelter ofrece a sus huéspedes, un mix entre placer y negocios, una combinación de diversión compartida, asequibilidad y servicio excepcional en ciudades y barrios con una historia única. Son jóvenes, pero sobradamente preparados: después de 12 años, hay 15 Mama Shelters, 2161 habitaciones, 16 restaurantes y 1250 empleados en 14 ciudades y 9 países.

Tras la reciente apertura en Lisboa, Bucarest, Rennes, Dijon, Sao Paulo, Niza son las siguientes ciudades fijadas en el mapa de su imparable expansión internacional en la que de momento no contemplan España como mercado.

Las 130 habitaciones del hotel Mama Shelter en Lisboa se dividen en cuatro categorías.

Mama say relax

Repartidas en nueve plantas, las 130 habitaciones (divididas en cuatro tipos según el tamaño: S, M, L y M con terraza) de Mama Shelter Lisboa han sido diseñadas por Mama Design Studio (la cadena cuenta con su propio estudio de diseño integrado tras romper de forma amistosa su relación con Philippe Stark, quien comenzó siendo socio de la cadena) para crear el ambiente perfecto, entre lo acogedor y lo estridente. Y, aunque francesa, en cualquiera de ellas se percibe Portugal: desde la moqueta estampada simulando azulejos portugueses hasta televisores inteligentes enmarcados en corcho (uno de los tesoros del sur de Portugal), pantallas de lámparas hechas de paja portuguesa y obras de arte de Bordallo Pinheiro.

Una buena cama, una buena ducha y una tele gigante.

Todas las habitaciones cuentan con Wi-Fi, unas tal vez demasiado escuetas amenities orgánicas y un televisor que ofrece una selección de películas gratis, incluida la selección de adultos. En ninguna habitación hay plásticos de un solo uso, ni siquiera en las botellas de agua, que son de aluminio rellenables. En los espejos siempre hay mensajes de la ‘Mama’, la persona a través de la cual el grupo comunica sus valores, de forma descarada pero cálida, que invitan a hacerse un selfie que publicar en Instagram. Como cadena millennial, también se encargan de los hashtags con los que animan a compartir todo tipo de contenido.

El restaurante, bar y recepción representan el corazón del hotel.

Un restaurante con habitaciones

Comercializan Mama Shelter como un hotel, pero la importancia de las áreas comunes (restaurante, Rooftop, etc.) se refleja en los números. Una especificidad del grupo es la participación que representa el área de 'Alimentos y Bebidas' en las ganancias anuales. De hecho, la participación promedio de F&B en la industria hotelera ronda el 20%. En Mama, representa alrededor del 56%. ¿Cómo lo consiguen? A través de un esfuerzo consciente por poner el hotel y el restaurante al mismo nivel, sin otorgar prioridad a ninguno. La gastronomía, sobre todo el brunch, de todos los hoteles Mama Shelter se ha ganado a pulso la merecida fama de la que goza, e incluso algunos platos como ‘los macarrones de Mama' se han convertido en fundamentales en cualquier carta de cualquier Mama, sea París o Lisboa.

Lo mejor de Francia y Portugal, cocinado a fuego lento.

Resulta imposible escapar de toda la extravagancia decorativa de la planta baja, algo común en todas las propiedades, donde se sitúa el corazón del hotel: la recepción, el restaurante y el bar, abiertos a huéspedes y locales. El restaurante de Mama Lisboa es una reinterpretación portuguesa de un bistró francés donde se aúnan sendos países a través de clásicos portugueses como el ‘arroz de pato’ o el ‘pulpo a la plancha', especialidades francesas y los clásicos platos de autor de Mama como sus macarrones. Esta brasería portuguesa también sirve deliciosas pizzas que se pueden pedir para llevar en mitad de una decoración disruptiva en la que no se sabe muy bien cómo, pero todo funciona. Una identidad forjada a base de cultura pop y elementos de base portuguesa como la cerámica de Bordallo Pinheiro y los azulejos de Viúva Lamego. Una isla de bar de dimensiones muy generosas, un escenario y una cocina abierta completan este espacio donde poder empaparse el auténtico espíritu del hotel.

Todos los cócteles que se sirven en el hotel llevan un nombre portugués.

Lisboa a vista de pájaro

Cuando cae el sol, la azotea del Mama Shelter Lisboa es, muy posiblemente, el mejor lugar desde donde disfrutar de una impresionante vista sobre la ciudad y el río Tajo. De noche o de día, bajo el cielo de Lisboa, la azotea de Mama Lisboa invita a sus huéspedes a crear recuerdos a base de música de DJ o cócteles de autor preparados con bebidas locales, como su Negroni, que lleva el nombre de Amália Rodrigues y que está preparado con licores portugueses. Francia y Portugal nunca estuvieron tan hermanadas gracias a esta mezcla lúdica de cultura pop, estilo bohemio y herencia marítima portuguesa.