Un peregrinaje curativo

El Camino 'mindfulness' de Santiago

Este estudio demuestra que la ruta jacobea tiene muchísimos beneficios psicológicos.

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El contacto con la naturaleza

Según las estadísticas de la Oficina del Peregrino, más de 300.000 personas recorrieron en 2018 el Camino de Santiago por motivos que van desde el crecimiento personal hasta motivos espirituales sin olvidar a aquellos que lo hacen simplemente por ocio o como desafío deportivo. Pero hay quien va más allá y se pregunta: ¿hacer el Camino de Santiago puede comportar beneficios para el bienestar psicológico y la salud mental? Este es el interrogante que se ha hecho un grupo de investigadores de distintos centros y universidades a través de un estudio al que han llamado Proyecto Ultreya. El objetivo del estudio, el primero que se hace sobre este tema, consiste en evaluar los efectos psicológicos que se producen en los peregrinos que realizan el camino de Santiago.

Muchas personas que han realizado el Camino de Santiago explican que fue una experiencia que les cambió la vida.

Dr. Albert Feliu, investigador de la Fundació Sant Joan de Déu y uno de los impulsores de este estudio, explica en exclusiva a Viajes National Geographic que el proyecto surgió gracias a "la iniciativa e inquietudes de un grupo de investigadores y profesionales de la salud que, conocedores de los innumerables testimonios acerca de los efectos positivos del peregrinaje a Santiago, nos preguntamos si sería posible conocer de forma científica los efectos psicológicos asociados a la peregrinación.” Como recalca Feliu, “muchas de las personas que han realizado el Camino de Santiago, al volver a su hogar, explican que fue una experiencia que les cambió la vida y nosotros queremos averiguar si en realidad se produce un cambio significativo en aspectos psicológicos relevantes para la salud”.

Camino

¿Un desafío deportivo, una vía religiosa o una terapia mental?

Foto: iStock
  1. Pararse para observar
    Una particularidad del proyecto es la relación que hace de los supuestos beneficios psicológicos que provoca en el individuo el peregrinaje con el concepto de mindfulness, es decir, si el Camino se puede considerar una práctica meditativa que consiste en prestar atención de manera intencional al momento presente aprendiendo a convivir con las dificultades y a sentirse conectado con el otro sin juzgar. Según Albert Feliu, “a lo largo del peregrinaje se generan muchas oportunidades para estar en silencio y observar atentamente qué es lo que sucede en el momento presente como el ondear de un campo verde de heno tras alcanzar una pequeña cima o el olor del bosque tras la lluvia. No tienes nada más que hacer que andar, parar y observar.”

  2. Cambios muy significativos
    Con este estudio, los investigadores quieren evaluar los efectos del peregrinaje a Santiago sobre aspectos como la sintomatología depresiva, el estrés o la felicidad, tanto a corto plazo (al finalizar el Camino) como a medio-largo plazo (a los tres meses después de haberlo finalizado). Los resultados provisionales indican que el peregrinaje parece asociarse a cambios muy relevantes, especialmente a corto plazo, en medidas de salud mental evaluadas como el estrés y la sintomatología depresiva con reducciones de entre el 20 y el 50%.

  3. Una cura para la ansiedad
    Otros aspectos que mejoran claramente son la percepción de felicidad, la satisfacción con la vida y la atención plena. Y, aunque los efectos del Camino en la salud mental parecen diluirse con el tiempo, en la evaluación a los tres meses de haber finalizado el peregrinaje, los beneficios psicológicos aún serían significativos. Destaca especialmente la sintomatología ansiosa, que de promedio sería un 20% mejor respecto a antes de empezar el Camino.











Los resultados provisionales indican una reducción de entre el 20 y el 50% en el estrés, la ansiedad y la sintomatología depresiva.

Santiago

Los beneficios no terminan al llegar al Obradoiro. 

Los efectos que producen unas vacaciones "normales"

Como parte del estudio, sus promotores quieren saber también si los efectos beneficiosos para la salud mental que comporta realizar el Camino de Santiago son los mismos que pueden producir en las personas que van de vacaciones que no tengan nada que ver con el peregrinaje a Santiago. A través de otro proyecto asociado llamado Proyecto Vacaciones, los investigadores están recogiendo datos sobre personas que realizan vacaciones ya sean de tipo activo como hacer senderismo o rutas en bici, o de tipo pasivo como quedarse en casa o hacer un viaje al Caribe con un plan vacacional de todo incluido. El objetivo: averiguar si los cambios psicológicos son similares o no a los observados tras realizar el Camino.

Según Albert Feliu, “aunque parece innegable el efecto terapéutico natural que tienen las vacaciones, nosotros sospechamos que la peregrinación puede asociarse con mayores efectos a nivel de salud mental que el hecho de simplemente disponer de unos días libres de trabajo.” En este sentido, los investigadores creen que la combinación de ejercicio físico en un contexto natural, una experiencia próxima al retiro meditativo o formar parte de un colectivo parecerían, a priori, constituir un "paquete" de procesos distintos y potencialmente con un mayor impacto sobre la salud que la mayoría de "paquetes" u opciones turísticas.

“Quién sabe si dentro de unos años los profesionales sanitarios podrían llegar a prescribir hacer el Camino de Santiago para algunos de sus pacientes", afirma Albert Feliu

El contacto con la naturaleza

El contacto con la naturaleza, un elemento clave del camino. 

Foto: iStock


Este estudio sigue en marcha y para participar en él es necesario completar unos formularios online donde los participantes deben contestar a una serie de preguntas antes, después de hacer el Camino y tres meses después de haberlo terminado, para ver si los efectos perduran en el tiempo. El proyecto seguirá en funcionamiento lo que resta de año y, según sus creadores, muy probablemente también durante el 2020 antes de dar por finalizado el periodo de participación en el estudio.

Los viajeros que estén pensando en realizar el Camino de Santiago en los próximos meses tienen la oportunidad de ser partícipes de esta investigación pionera para determinar los posibles efectos beneficiosos que tiene para la salud mental hacer uno de los peregrinajes más famosos del mundo. Como apunta Feliu “los resultados preliminares son prometedores pero aún quedan muchas incógnitas por responder sobre hasta qué punto el Camino es o no una experiencia terapéutica.” Y remata, “quién sabe si dentro de unos años los profesionales sanitarios podrían llegar a prescribir hacer el Camino de Santiago para algunos de sus pacientes.”

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