Más allá de la ciudad de las tres culturas

Cinco excursiones sorprendentes por la provincia de Toledo

Naturaleza, cultura e historia, la combinación ganadora de la provincia toledana.

Si bien es cierto que la capital de provincia tiene una visita obligada, los alrededores de Toledo ofrecen al visitante la posibilidad de conocer en profundidad la magnífica zona de interior de La Mancha y todos sus maravillosos pueblitos.

Su historia y su naturaleza se entrelazan inundando cada uno de los rincones de una provincia que no se cansa de ofrecer al visitante nuevas opciones. Aquí cinco excusas para conocer de cerca los alrededores de la capital toledana y experimentar su entorno con todos los sentidos.

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GettyImages-1289275469. Consuegra y sus míticos molinos

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Consuegra y sus míticos molinos

No cabe duda de que Consuegra es especialmente conocido por los molinos de viento que culminan su cerro, un bello paseo que se recorre a pie y que permite conocer el interior de algunos de ellos e, incluso, disfrutar de una velada y de la gastronomía manchega en uno de los restaurantes ubicados en su interior. Toda imagen de la villa destaca por esos gigantes que el ingenioso hidalgo Don Quijote de La Mancha imagina a su paso por estas tierras además de por su castillo que, de origen musulmán, es considerado uno de los mejores conservados de la Comunidad. Sin embargo, Consuegra es mucho más que molinos.

El pueblo, en sí mismo, merece un paseo y recorrer su casco antiguo permite al visitante trasladarse durante algunos minutos al pasado medieval de la villa. Entre sus edificios más destacables, de arquitectura renacentista, se encuentra el Arco, la Torre del Reloj y su Ayuntamiento. Además del colegio de San Gumersindo, una visita indispensable para los amantes de la arquitectura mudéjar.

Naturaleza pura en el Parque Nacional de Cabañeros

Parque Nacional de Cabañeros © iStock

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Naturaleza pura en el Parque Nacional de Cabañeros

Los amantes de la naturaleza y del aire puro tienen una visita en Cabañeros. Este Parque Nacional, ubicado entre Ciudad Real y Toledo, permite su recorrido tanto en ruta senderista como en vehículos 4x4. A pie, es posible realizarlo por libre, pero en 4x4 se precisa de un guía-conductor y una reserva previa para poder asegurarse de la realización guiada.

Su interés radica en la gran diversidad de especies faunísticas y botánicas que se pueden encontrar en su recorrido, además de por su peculiar geología. Entre sus especies más representativas se encuentran el ciervo, el corzo y el jabalí, así como grandes rapaces como el águila imperial ibérica, la cigüeña negra y el buitre negro, convirtiendo este espacio en uno de los mejores de Castilla La Mancha para amantes de la ornitología.

shutterstock 1376982644. Illescas y El Greco

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Illescas y El Greco

Illescas es un pueblo con historia y sus raíces se pueden descubrir en sus alrededores, concretamente, en el yacimiento celtíbero de El Cerrón y algunos de los restos que quedan esparcidos por la villa, como la Puerta de Ugena de Alfonso VI de la época de la Reconquista -fechada del siglo XII-, una de las cinco puertas con las que el recinto amurallado contaba para protegerse de los peligros y siendo la única que queda en pie.

En un paseo por el centro, Illescas se percibe como la ciudad del pasado que fue: una villa medieval cuyo casco histórico está plagado de calles estrechas e irregulares. Entre todo ese entramado, una de las paradas indispensables en Illescas, y por la que muchos se desplazan hasta allí, es el Hospital-Santuario de Nuestra Señora de la Caridad. Un monumento en cuyo interior está decorado con cinco magníficas obras de El Greco, de hecho, estos cuadros, los realizó como parte del proyecto de decoración del santuario en 1603. Un lugar sorprendente, que no son muchos los que lo conocen, y que los amantes del arte disfrutan en toda regla. Además, ya que se está allí, se debe realizar una parada en la Iglesia de la Asunción, un monumento del siglo XIII catalogado como Bien de Interés Cultural, con una bellísima torre mudéjar de seis cuerpos de altura.

Tembleque: la perfecta villa manchega

Plaza Mayor de Tembleque © iStock

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Tembleque: la perfecta villa manchega

Las plazas mayores siempre han sido los espacios más representativos de las villas, esos en los que siempre suceden cosas y se convierten la mayor parte del día en el centro social y cultural de locales y visitantes. En su tiempo, la de Tembleque -que es del siglo XVII y emblema del barroco popular- fue como muchas otras el lugar en el que se celebraban los espectáculos taurinos, las comedias y los mercados. Un espacio, marcado a día de hoy por esas reminiscencias de antaño, que se ha convertido en un gran atractivo de su visita.

En conjunto, el pueblo de Tembleque, es el ejemplo perfecto de villa manchega. El banco de la cal inunda cada una de sus calles con el mismo fin con el que se utilizaba en el pasado: guarecerse del calor. Su iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, cuyo estilo es de transición entre el gótico y el renacimiento, es de visita obligatoria, igual que la ermita de la Veracruz, construida en 1762, que en la actualidad acoge la biblioteca municipal. Además, en las afueras del pueblo, Tembleque cuenta también con sus propios molinos de viento.

shutterstock 1340719715. El 'Grand Canyon' de Burujon

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El 'Grand Canyon' de Burujon

Con solo 1000 habitantes, este municipio alberga un desconocido tesoro natural que recuerda por completo al Cañón del Colorado, son las Barrancas de Calaña y Castrejón. Un espectacular paisaje natural, ubicado entre Albarreal de Tajo, Burujón y La Puebla de Montalbán, conformado por espectaculares cortados arcillosos formados a causa de la erosión del viento y de las aguas del río Tajo sobre sedimentos de hace 25 millones de años. Por supuesto, es un espacio declarado Monumento Natural.

Pero, además de su naturaleza, el pueblo de Burujón también merece un recorrido, especialmente su ermita San Pantaleón, de estilo mudéjar, así como el Palacio de los Condes de Cifuentes y su Iglesia de San Pedro Apóstol, dos construcciones llamativas por su estilo vanguardista.

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