Dormir entre algodones

Cotton House, el hotel escondido en la antigua sede algodonera de Barcelona

Historia, arquitectura y arte son aspectos que sobresalen en este establecimiento cosmopolita y elegante del corazón de la ciudad.

El edificio que aloja el hotel Cotton House está lleno de historias y curiosidades. Situado en la Gran Via de les Corts Catalanes 670, ocupa la antigua sede de la Fundación Textil Algodonera, un inmueble del siglo XIX de estilo ochocentista neoclásico, que en sus líneas recoge la historia burguesa y artística de la Barcelona de aquellos tiempos. Tras unos años de abandono, en los albores del siglo XXI un grupo de hoteleros de Barcelona decidieron dar una nueva vida al histórico enclave, iniciando un proceso de reforma que culminó en 2015 con la inauguración del exclusivo alojamiento. Para su diseño se eligió al renombrado interiorista Lázaro Rosa-Violán. Su mérito es haber dotado al hotel de un estilo contemporáneo y sofisticado a la vez que funcional, preservando y resaltando los elementos decorativos modernistas de su decoración original. El alojamiento forma parte del sello Autograph Collection, un grupo de hoteles de lujo independientes de alto nivel dentro de la cartera de Marriott International

 

 

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Fachada

Foto: Hotel Cotton House Barcelona.

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Palacete y antigua sede textil

El edificio que aloja el Cotton House Hotel fue originariamente construido en 1879 como residencia del industrial textil Miquel Boada a partir de un proyecto del arquitecto Elies Rogent. Posteriormente, en 1958, lo adquirió el Gremio de Fabricantes de Algodón como sede en Barcelona, con el objetivo de reunir el mayor número de organismos y servicios del sector: la idea era crear una Casa del Algodón. En esa etapa se añadieron, siguiendo entonces las directrices del arquitecto Nicolau Rubio Tudurí, tres plantas superiores y los pilares corintios y el frontón triangular que decora la entrada, con el emblema gremial en el centro: la flor blanca del algodón. Esa historia permite admirar aún más la cuidadosa reforma realizada para reconvertir el edificio en el hotel actual, inaugurado en 2015, un alojamiento de 83 habitaciones –de ellas, cinco suites–, con interiorismo del prestigioso Lázaro Rosa-Violán. Junto a los suelos de parquet, techos con molduras y frescos originales, así como las lámparas de diseño modernista y la escalera colgante de caracol de 1957, el alma del edificio reside en rincones como la Biblioteca o el Atelier de los Sastres –disponibles para eventos–, decorados con piezas de arte, muestrarios de tejidos y documentos de su época gremial, y también en el restaurante Batuar, instalado en el antiguo invernadero, hoy con varios salones y una terraza a cielo abierto en el interior de manzana. 

Vestíbulo

Foto: Hotel Cotton House Barcelona.

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Una entrada brillante

La fachada del edificio,  algo sobria y austera, da paso a una recepción de baldosas brillantes, espejos, esculturas y mobiliario modernista. Ocupa el zaguán donde antiguamente entraban los carruajes y vehículos. Entre los elementos originales que se han conservado en ella se hallan la flor de algodón en el suelo de parquet y las decoraciones en madera que ornamentan los techos. Esculturas y pinturas de artistas actuales añaden el toque contemporáneo.

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Foto: Hotel Cotton House Barcelona.

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Luces de diseño

La recepción principal del Cotton House da paso en la planta baja a un distribuidor octogonal de acceso. En él nos recibe una de las magníficas lámparas que decoran los espacios comunes del alojamiento. Muchas son muestras del diseño que imperaba en la ciudad a inicios del XX. El antiguo acceso de carruajes y vehículos ilumina con una luz tenue dos accesos laterales: en uno lado destaca la escalera de mármol presidida por una lámpara escultórica que da la bienvenida antes de subir a la primera planta, y del otro la excepcional escalera de caracol que se ha conservado. Estos valiosos elementos decorativos del Cotton House han inspirado la colección de joyas Lady Cotton, creada por la prestigiosa joyería Suárez.

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Foto: Hotel Cotton House Barcelona.

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Una escalera única

La famosa escalera de caracol que se ha conservado es uno de sus elementos más singulares del hotel Cotton House. Fue instalada en 1957 y su característica principal es que no se apoya en el suelo inferior, sino que está suspendida desde un entramado metálico que se descuelga desde el piso más alto del edificio, confiriendo a la estructura un aspecto flotante, ligero y aéreo. La escalinata también se ilumina con otra de las exclusivas lámparas del alojamiento.

Recepción

Foto: Hotel Cotton House Barcelona.

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La flor del algodón

Cuando desde la planta baja del alojamiento se sube por las escaleras de mármol hasta la primera planta, allí se encuentra una segunda recepción, el llamado espacio Gossypium, palabra que en latín se traduce como «flor de algodón». Su función es ofrecer a los huéspedes servicios e informaciones que estos puedan solicitar, tanto para temas profesionales como para sus intereses en visitas culturales, consejos sobre restaurantes o gestión de eventos artísticos. 

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Foto: Hotel Cotton House Barcelona.

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La Sala de Lectura

La Biblioteca del Cotton House se ubica en una de las estancias que los antiguos socios del Gremio de Algodoneros usaban como zona de reunión del club social. Bajo techos decorados con frescos y molduras trabajadas y el exquisito parquet en el suelo de su época fundacional, su atmósfera invita hoy como antes a disfrutar de un momento de sosiego o de lectura. Es tradicional ofrecer un té de la tarde a los clientes que eligen esta estancia para desconectar. Este y otros salones históricos del Cotton House pueden ser reservados para reuniones de trabajo, celebraciones y eventos puntuales.

Sastres

Foto: Hotel Cotton House Barcelona.

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El Atelier de los sastres

Junto a la Biblioteca se abre L'Atelier, ambos espacios comunicados con unas puertas correderas. Este rincón encantador era el antiguo gabinete donde los socios del gremio, miembros de la burguesía de la época y viajeros ilustres, acudían para que los sastres les tomases medidas para sus trajes y camisas. Junto a las obras de arte que lo decoran, las estanterías exhiben antiguos catálogos, documentos y muestras de tejidos conservados. El Cotton House mantiene la esencia de esa estancia ofreciendo a sus huéspedes un servicio artesanal de sastrería a medida, de la mano de los profesionales de Santa Eulalia, la histórica sastrería barcelonesa inaugurada en 1843.

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Foto: Hotel Cotton House Barcelona.

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Los cócteles del Cotton House

El Cotton House dispone de varios espacios donde es posible disfrutar de un espacio de ocio y restauración. Incluye un Cocktail Bar de atmósfera cosmopolita, antesala de su restaurante Batuar. Ese espacio previo muestra cierto sabor colonial, sofisticado, relajado, acogedor por su decoración y una bella chimenea central. El lugar es idóneo para tomar algo o tener una tranquila reunión de trabajo. Entre sus propuestas destaca la carta de cócteles preparados de manera innovadora por maestros bartenders, ganadores de prestigiosos premios internacionales. Entre su gama de exquisitas creaciones destaca el Gossypium Cocktail, creado especialmente para el Cotton House Hotel, que combina pisco, blue curaçao, ginebra, lima y especias inspiradas en el azul del Mediterráneo. Y en armonía con su estilo colonial, ofrece más de 30 tipos de ron, así como una selección de las ginebras, whiskies, vodkas, brandies, coñacs, tequilas...
 

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Foto: Hotel Cotton House Barcelona.

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El restaurante Batuar

El restaurante Batuar del hotel ofrece un servicio ininterrumpido desde las 7 de la mañana hasta la medianoche. Situado en el antiguo invernadero de la casa, que se extiende a una terraza al aire libre, su nombre recuerda a la máquina que se encargaba de prensar el algodón para eliminar sus impurezas. El ambiente es un reflejo del espíritu del hotel: sabor colonial, sofisticado, discreto, elegante y al mismo tiempo fresco. La carta ofrece un amplio abanico de sugerencias locales, desde tapas a propuestas gourmet elaboradas con ingredientes de mercado propios de la cocina mediterránea.

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Foto: Hotel Cotton House Barcelona / Asun Luján

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Salones laterales

El Batuar cuenta con varios salones complementarios que pueden reservarse para alojar grupos más pequeños. Su decoración exquisita sigue recordando el origen del edificio, con estanterías decoradas con antiguas tablas de textiles y facturas del gremio, o exhibiendo valiosas colecciones de vajillas. 

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Foto: Hotel Cotton House Barcelona.

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Un oasis en la ciudad

La terraza del hotel ocupa uno de los tradicionales patios de manzana tan característicos del Eixample barcelonés, barrio proyectado a finales del siglo XIX y en él se instalaron principalmente familias de la burguesía catalana, edificando en él sus residencias de líneas neoclásicas y modernistas, estilos de moda en aquellos años. La terraza del Cotton House, accesible desde el restaurante Batuar, ocupa un espacio de 300 metros cuadrados con frondosa vegetación. Con el buen tiempo, ofrece servicio de restauración. Y también se utiliza para celebrar eventos, como celebraciones, presentaciones y hasta un mercadillo navideño tradicional.

 

Terraza

Foto: Hotel Cotton House Barcelona.

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Terraza con vistas

Si la terraza del restaurante Batuar se abre en la planta primera del Cotton House Hotel, el alojamiento cuenta con otro espacio a cielo abierto en la azotea, este exclusiva para sus huéspedes. Incluye tumbonas donde reposar y una pequeña piscina, todas con vistas a la Sagrada Familia. Y para el bienestar, el hotel también dispone de un gimnasio y espacios de relajación para masajes y otros tratamientos corporales y de belleza.

Habitación

Foto: Hotel Cotton House Barcelona.

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Dormir entre algodones

Este hotel de cinco estrellas cuenta con 83 habitaciones refinadas y confortables, de entre las cuales siete de ellas son suites más espaciosas. Sus camas están cubiertas por sábanas de algodón de 500 hilos. Todas las estancias disfrutan de un amplio baño de mármol con bañera y ducha. Destaca la Suite Damasco, en la primera planta del hotel, en la que se han restaurado los coloridos frescos de los techos, las molduras ornamentadas y el magnífico parquet de marquetería, todos elementos originales del siglo XIX. Ocupa la antigua sala de juntas del Gremio de Algodoneros.

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Foto: Hotel Cotton House Barcelona.

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Cotton House viaja por el mundo

Con la idea de compensar las limitaciones viajeras de los últimos años, el Cotton House Hotel ha creado el evento anual «Extraordinary Voyages», un programa especial para el 2022 que, aprovechando la efeméride del 150 aniversario de la novela La vuelta al mundo en 80 días de Julio Verne, se centra en aspectos viajeros. Incluye charlas temáticas, como la dedicada a las expediciones del cacao, a navegantes o catas de té, y jornadas de lectura de esta obra clásica de la literatura de viajes.

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