Crucero aéreo

La vuelta al mundo en 22 días... y en jet privado

Una forma rápida, cómoda y exclusiva de conocer las grandes maravillas del planeta.

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Foto: iStock

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El concepto es tan sencillo como exitoso: ¿Por qué no condensar todos los grandes viajes con los que todo el mundo sueña en un crucero aéreo? Bajo esta premisa, el touroperador Safrans du Monde desarrolló, hace unos años, una ruta que, a diferencia de otras compañías, está pensada en el viajero europeo.

¿Por qué? En primer lugar, porque se centra en aquellos destinos fetiche para los habitantes del Viejo Continente. Lugares como el Taj Mahal, el Machu Picchu o la Gran Barrera de Coral en Australia que, en situaciones normales, exigirían un viaje programado a cada uno de estos destinos para poder conocerlo a fondo.

The Brando

La parada en Tahití permite una visita a The Brando, el hotel con el que soñó Marlon Brando en Tetiaroa. 

Foto: D.R.

En segundo lugar, porque se adapta al concepto del lujo de los viajeros más exigentes. A bordo, cuenta con tres clases diferenciadas pero que, aún así, garantizan total comodidad y servicio. De hecho, en el nuevo avión que estrenarán este otoño incluye un bar donde relajarse durante los vuelos. Y en tierra solo se alojan en hoteles de cinco estrellas céntricos y modernos en escalas que llegan a durar tres días.

Y en tercer lugar porque, pese a que en el avión entran más de 100 personas, durante el crucero apuestan por reducir a grupos pequeños (nunca más de 30) las excursiones, los traslados y las actividades en cada destino.

¿POR QUÉ EN AVIÓN PRIVADO?

Esta respuesta podría parecer obvia: porque es más rápido. No obstante, hay otros elementos claves para comprender las ventajas de este tipo de chárter. Y es que, por ejemplo, al considerarse un vuelo no comercial el embarque y los procesos aeroportuarios son más llevaderos y exclusivos. Esto se suma a otra ventaja: no hace falta facturar ya que la organización se encarga de llevar el equipaje desde el avión hasta el hotel.

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Bagan, una de las paradas de este viaje. 

D.R.

Otro punto a su favor son los servicios que pueden ofrecer a más de mil pies de altura y entre los que destaca la propuesta gastronómica, siempre basada en recetas fusión que hacen mezclando los sabores de los países de origen y de destino.

También cabe destacar el hecho de que la ruta siempre es de este a oeste. Es decir, que se sigue la rotación terrestre para así evitar el jet lag. Y es que, aunque hay trayectos que duran más de once horas, la máxima diferencia horaria entre cada escala es de cuatro horas.

Al diseñar la ruta siguiendo la rotación terrestre, este crucero aéreo evita el jet lag

UNA RUTA INDISPENSABLE

El vuelo parte de París a mediados de otoño (el 6 de octubre), la fecha perfecta era que el clima en todos los lugares que se visita sea el óptimo. La primera parada es Río de Janeiro, desde donde se parte a Perú para conocer Cuzco, Lima y, por supuesto Machu Picchu. Las siguientes escalas llevan hasta las joyas del pacífico: la isla de Pascua y Tahití. En esta última, el crucero programa una parada de tres días para relajarse en el paraíso.

La Gran Barrera de Coral es la siguiente maravilla que se descubre, para ahí partir hasta Hanoi, Mandalay, Bagan y Taj Mahal, descubriendo, de este modo, algunos de los rincones más mágicos del sudeste asiático y del subcontinente indio. Antes de regresar a París, el viaje hace parada en Petra para poder disfrutar, en exclusiva, de la gran joya nabatea.

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¿Bienvenidos a Petra!

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Pero, más allá del recorrido, lo que destaca es la experiencia que tiene este touroperador en cada uno de los destinos, lo que permite disfrutarlos con total comodidad y evitando la masificación.

ECONOMÍA Y ECOLOGÍA

Los precios de este crucero aéreo oscilan desde los 24.500€ (en clase Club Safrans) hasta los 53.000€ des servicio más exclusivo. Una cifra que puede alarmar pero que, si se escruta dividiéndola en el gasto que supondría ver cada uno de estos destinos, el resultado no es tan disparatado. Y más teniendo en cuenta el coste en términos de tiempo que ello conlleva.

Los precios oscilan entre los 24.500€ y los 53.000€.

Por último, Safrans du Monde aporta un dato destacado en materia de sostenibilidad: realizar este viaje supone un ahorro de 2500 toneladas de queroseno por cada viajero. Una cifra estimada y calculada en base a los vuelos de ida y vuelta que tendría que coger cada pasajero desde su lugar de residencia a cada destino.

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