Mapamundi olfativo

Diez fragancias para dar la vuelta al mundo

'The Peninsula' presenta una línea de fragancias personalizadas según la localización de sus hoteles en colaboración con perfumistas locales y a partir de ingredientes naturales y envases sostenibles.

Quizás el olor sea la última frontera del viaje. En la era de la imagen y el sonido, la experiencia olfativa ha quedado relegada a un plano marginal; pero las tendencias están para invertirlas. Eso ha debido pensar el grupo hotelero The Peninsula, que ha estrenado una línea de fragancias inspiradas en cada uno de los destinos donde la cadena posee un hotel. De ese modo se busca crear una experiencia más inmersiva, relacionando los olores y fragancias a un territorio específico. Pero no solo los momentos se quedan grabados en la memoria olfativa, también las ciudades. 

Una simple prueba es suficiente para emprender un viaje mentalmente: hay que cerrar bien los ojos. Que los párpados noten su propia presión. Entonces se inspira profundamente. Hay que hacerlo varias veces hasta que las ráfagas de aire comiencen a mutar, a impregnarse del lugar, a empaparse de todos los matices que sobrevuelan el ambiente. De repente, lo etéreo se vuelve tangible: el sabroso olor del ramen en las calles de Japón, el hedor de las curtidurías de Fez, el césped recién cortado de Edimburgo, la frescura del Azahar en Sevilla, la potencia del curry en las calles abarrotadas de Delhi o la suavidad de la manzanilla en Manila. Estas son las diez fragancias que The Península ha diseñado para dar la vuelta al mundo.

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Hong Kong

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Hong Kong, entre madera de agar y jazmín

Antigua colonia británica, Hong Kong es la llave para comprender dos mundos: Oriente y Occidente. Su nombre proviene del cantonés, idioma propio de la isla, y quiere decir “puerto fragante” y es que Hong Kong fue durante muchos años la capital comercial del incienso. Lo fue, entre otros aspectos, por ser uno de los mayores productores de madera de agar, el material con el que se fabrica el incienso más preciado del mundo.

Ahora, todo ese legado cultural y aromático se congrega en la creación de Angel Cheung, la perfumista que ha elaborado esta fragancia fusionando la delicada nota floral del jazmín y la potencia de la madera de agar. Todo ello, acompañado por finas notas de ámbar, una material  cuyo proceso de formación lleva miles de años y que sirve en este caso, como homenaje al hotel más antiguo de la ciudad.

Shangái a base de cítricos

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Shanghái a base de cítricos

Shanghái es una ciudad de contrastes. La ciudad más poblada de China hace de bisagra entre tradición y modernidad y es en ese impás donde las tonalidades cítricas se abren paso. Nacido en Shanghái, Dino Kong conoce mejor que nadie a que huele una de las ciudades más emblemáticas del mundo. Para ello ha utilizado fragancias a partir de la toronja y el pomelo. A esa mezcla le acompañan esencias de geranio, perejil chino, magnolia, lirios y los notas almizcleras del ámbar y el pachulí, la hoja con la que se envolvían las sedas que partían hacia Occidente y que desde entonces, se relaciona con el lujo y la calidad. “Con esta fragancia he intentado evocar no solo el aroma de Shanghái, sino el verde exuberante de los jardines del hotel The Peninsula”, dice Dino Kong.

Pekín, China

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Pekín, exuberante y especiada

Más de 1.300 kilómetros al norte de Shangái se encuentra la capital de China. Con más de 22 millones de habitantes, Pekín se conforma como un enorme rompecabezas. Un lugar indescifrable en el que conviven las grandes avenidas maoístas con los hutongs, laberintos de calles estrechas; el comunismo ideológico con el capitalismo financiero; la seriedad de los edificios gubernamentales con rascacielos espectaculares. En un enclave así, no es fácil encontrar una única esencia capaz de reunir todos sus matices. Sin embargo, la perfumista china Mena Gu ha encontrado la manera. Citando sus propias palabras, el resultado es una fragancia exuberante, especiada y robusta. Una mezcla embriagadora que consigue transportar al público hacia la opulencia y el lujo de los palacios históricos de Beijing, construidos en jade, mármol blanco o palo de rosa. Para ese viaje mental ha empleado notas de limón de bergamota, pimienta rosa y negra, geranio chino, nuez moscada, y como en las otras esencias, también esta contiene ámbar y pachulí.

Pimienta japonesa para alcanzar la serenidad

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Pimienta japonesa para alcanzar la serenidad

Los jardines japoneses, la meditación, la luz templada tras las puertas de papel tradicionales o la calidez de los farolillos bombori. Más allá de los grandes centros urbanos como Tokio o Nara existe toda una cultura donde el sosiego y la serenidad marcan el día a día. Parte de ello se representa en el The Peninsula Tokio, y parte de ello quiere transmitir la fragancia creada por Satori Osawa. “Espero que esta fragancia, que abarca tanto una apreciación universal de la naturaleza como un carácter distintivamente japonés, ayude a crear un ambiente relajado para los huéspedes”.

En este caso, la fragancia está compuesta por Aomoji, un tipo de pimienta japonesa, limón y ciprés, y acompañamientos de esencias florales como el iris, el jazmín, lirios de los valles japoneses y violeta, además de suaves toques de cedro y sándalo que le proporcionan frescura y elegancia.

 Bangkok: “El dorado” en un frasco

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Bangkok: “El dorado” en un frasco

Si hubiera que definir un color que caracterizara a Bangkok ese sería el dorado. Se encuentra en el río Chao Phraya, cuando la luz del atardecer cae con toda su fuerza y lo tiñe durante unos minutos con una dureza sin igual. Se encuentra también en las fachadas de los cientos de templos y palacios que  habitan en la ciudad. Incluso se encuentra en el nombre original del país, Siam, que en sánscrito quiere decir “Tierra de oro”. Como capital, Bangkok abandera ese color que Prin Lomros ha querido llevar al terreno de los aromas.

Su creación es la única que tiene un color más o menos corpóreo. Con esta presentación, la fragancia asume la categoría que se le presupone mediante una imposición protagonizada por el mango y la piña y realzada por las esencias naturales del loto, la orquídea, la menta y el sándalo.

La Manila más hogareña, a partir de manzanilla y lavanda

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La Manila más hogareña, a partir de manzanilla y lavanda

A poca distancia del hotel The Peninsula Manila se encuentra un oasis verde en mitad de una megalópolis que alberga más de 16 millones de personas. Se trata del distrito central de negocios de Makati, uno de los puntos verdes de la capital que rompen de lleno con el gris de las construcciones. Justamente ese lugar ha servido de inspiración para Wii Lacsamana, el perfumista encargado de diseñar la fragancia que represente a su ciudad. La naturaleza, junto con el concepto de hogar como santuario han sido las notas predominantes en la creación de Lacsamana. El resultado no es otro que una fragancia suave y relajante a partir de notas de salida proporcionadas por la manzanilla y la lavanda, mezcladas con las esencias exóticas del ylang ylang y la sampaguita, más conocido como el jazmín de Filipinas, y aderezada con notas cálidas de madera de cedro y vainilla.

Aromas vibrantes para “la ciudad que nunca duerme”

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Aromas vibrantes para “la ciudad que nunca duerme”

Nueva York es posiblemente una de las capitales mundiales de Occidente, si no la principal. La gran manzana funciona como un enorme centro multicultural, desde el barrio chino hasta las comunidades italoamericanas, latinas o afroamericanas. Y es que según Mackenzie Reilly, Nueva York celebra cada día la inclusión. Es por ese motivo que ha creado una fragancia sin género, capaz de captar la atención de cualquiera, sin distinción de etnias ni sexos. Un reto mayúsculo que Reilly ha abordado desde las esencias afrutadas del membrillo, los suaves romas de la amarreta y el cedro y los toques florales a partir de peonía, jazmín y narcisos.

Chicago, inspiración asiática

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Chicago, inspiración asiática

Cada habitación de The Peninsula Chicago está decorada con preciosas flores de crisantemo tejidas a mano. Esto, unido con el gusto por los arreglos florales de la comunidad asiática de Chicago han sido la principal motivación a la hora de crear esta fragancia. Así lo expresa Russell Weiss, nativo de Chicago, artista y perfumista, que ha escogido una mezcla de flores (naranjo, jazmín, rosa e ylang ylang) como la base a partir de la cuál, agregarle notas de bayas especiadas, lichi y manzana roja, la fruta por excelencia del medio oeste de Estados Unidos.

Beverly Hills, sol y limonada

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Beverly Hills, sol y limonada

Beverly Hills es California, y California rezuma alegría, frescura, sol, playa, movimiento. La costa es imprescindible en el imaginario californiano y así lo ha querido reflejar Alía Raza en su fragancia para The Peninsula Beverly Hills. "Este aroma está diseñado para rememorar el efecto de una limonada fresca en un día de sol frente el mar”. Sin ir más lejos, la esencia está compuesta por limón, pero también de la flor del manzano, cédro, sándalo y notas botánicas procedentes de la hoja de pala, el brote de plumería y el jazmín.

La rosa, símbolo y olor de “la ciudad del amor”

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La rosa, símbolo y olor de “la ciudad del amor”

El rojo es el color del amor y la pasión. Pocas ciudades generan tantos sentimientos como París, y entre ellas ninguna tan romántica. La rosa es el símbolo que pone el broche a la ciudad del amor y es con ese ingrediente con el que Céline Barel ha creado su fragancia para el último hotel de The Peninsula. Más específicamente se trata de la rosa de Damasco, que ha acompañado de esencias de láudano, hojas de laurel, geranio y suaves notas de ébano y madera de cédro. Una mezcla que en palabras de Céline rinde homenaje no solo a esa pasión romántica, sino a su gloriosa arquitectura, los cafés glamurosos, las boutiques, el arte y las pintorescas avenidas que tejen la capital francesa.

La rosa, símbolo y olor de “la ciudad del amor”