Una suite sobre ruedas

Dormir en una eco-suite o cómo pasar una noche diferente en los viñedos del Penedés

¿Es una tienda campaña? ¿Una caravana? ¿Una suite de un hotel rural? Pinea es eso y mucho más: la mejor manera de conectar naturaleza, vino y turismo.

Está claro: el enoturismo ha llegado para quedarse. De hecho, en 2019, las visitas a bodegas crecieron un 3,9% según los últimos datos facilitados por ACEVIN. Esto ha provocado que en los últimos años hayan surgido diversas propuestas para disfrutar del viñedo de una forma diferente. Una de ellas es Pinea, una eco-suite sobre ruedas, única en su especie. La idea, surgida del estudio ERA Architects, ha echado el freno de mano en  el Penedés, un entorno idílico para dormir rodeado de viñas. De este modo se puede conectar con la naturaleza... las 24 horas del día. 

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La primera Pinea: una casa árbol

Foto: ERA Architects

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La primera Pinea, una casa árbol

No es una caravana, ni un glamping, ni una tienda de campaña, aunque sí bebe de todos ellos. En 2019 se presentó en sociedad Pinea, un alojamiento distinto a los demás en forma de casa árbol. Allí, el huésped puede sentirse literalmente un pájaro. Desde las alturas y a un solo golpe de cremallera es posible observar el mediterráneo en todo su esplendor, y lo mejor de todo es que el impacto en el medioambiente es nulo gracias al uso de materiales sostenibles, como por ejemplo, el corcho, la madera y la tela.

PINEA

Foto: ERA Architects

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La conexión con el entorno, la clave del éxito

En palabras de su creadora, la arquitecta Esther Rovira, “Pinea surge de la ambición por presentar una iniciativa ecológica diferente a todo lo demás”.  Aunque desde el exterior puede llegar a parecer una caravana convencional, una vez dentro, la experiencia delata todo lo contrario. De hecho, Esther explica a National Geographic Viajes que las caravanas replican el interior de una casa al uso, una concepción de la que intenta huir. Para ella, era imprescindible tener algún que otro servicio básico pero el elemento clave debe pasar pro la conexión con el entorno y el respeto por el medioambiente.

 Entre macabeos, xarel·los y parelladas

Foto: ERA Architects

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Entre macabeos, xarel·los y parelladas

La luz de la luna se filtra entre la mosquitera haciendo de lámpara de noche. Entre sombras, el horizonte se llena de cerros y sobre todo, de viñedos. A pocos metros de la cama, miles de uvas macabeo, xarel·lo y parellada copan cada rincón del paisaje. El vino es parte esencial de la experiencia y es que alrededor de la residencia para artistas Mas els Igols -lugar donde se encuentra Pinea- se ubican algunas de las casas de vino y cava más prestigiosas de España. Miguel Torres, Jean-León, Viladellops y otros tantos donde disfrutar de una cata rodeado de los mejores expertos del Penedés. La reserva la gestiona la propia residencia, dispone de baños y piscina, entre otros servicios. 

El futuro del turismo pasa por el verde

Foto: ERA Architects

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El futuro del turismo pasa por el verde

Si por algo destaca Pinea es por su construcción 100% sostenible. De arriba a abajo, la eco-suite cuenta con un cubierta vegetal hecha de fibras de coco, coronada por una placa solar que nutre al alojamiento de energía infinita. Entre las pequeñas plantas y helechos, también se esconden varios depósitos de aguas pluviales que filtran el agua por capilaridad. Un sistema innovador, de hecho, es la primera vez que se instala en la Península. Por otro lado, la estructura está forrada por una tela especial que deja pasar el aire evitando el típico efecto invernadero de las tiendas de campaña. El interior está recubierto de madera y corcho, dos de los mejores aislantes que ofrece la naturaleza.

En cuanto a los servicios, Esther explica a Viajes National Geographic que han mejorado respecto a la primera versión incluyendo más servicios como por ejemplo, la nevera. También dispone de una terraza donde comer acompañado de viñedos.

Proyección Internacional

Foto: ERA Architects

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Proyección Internacional

El proyecto comienza su segundo año de vida en un mar de inseguridad causado por el coronavirus. Esther explica que la crisis sanitaria le ha permitido lanzarse a crear una nueva versión de Pinea. “En este momento, la producción ha bajado, los clientes no se arriesgan a pedir grandes proyectos y aproveché ese vacío para evolucionar el concepto ideado en 2019. Sin embargo, la COVID-19 también supone un obstáculo, el turismo es uno de los sectores más afectados y no sabe cuando comenzará a remontar. Aún así, Esther mantiene la esperanza en el éxito del proyecto. Dice que Pinea ya ha recibido peticiones de varios países como Estados Unidos o Canadá, entre otros.

Proyección Internacional

Dormir en una eco-suite o cómo pasar una noche diferente en los viñedos del Penedés

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