El otro Algarve

El "edificio más feo de Faro" se convierte en un alojamiento que reivindica la Modernidad del Algarve

The Modernist es mucho más que un establecimiento, es una canto que reivindica el Movimiento Moderno en el Algarve.

Se decía que era el “edificio más feo de Faro”, un apelativo que ha resultado suficiente para hacer que renaciera el interés por el Movimiento Moderno del Algarve, una corriente desconocida o que a menudo quedaba camuflada por los variados atractivos de la región, posicionada como un destino de sol y playa. Para ello, el conocido como el “edificio más feo de Faro” ha sido recuperado y transformado en una unidad turística, inspirado en esta corriente, cuando se cumplen cien años del nacimiento de Manuel Gomes da Costa, uno de sus impulsores.

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THEMODERNIST- fachada edifício. Un proyecto revitalizador

Foto: The Modernist

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Un proyecto revitalizador

A diez minutos de taxi desde el Aeropuerto Internacional de Faro y cerca de la estación de trenes y autobuses, que se sitúan a diez minutos a pie, se encuentra el número 27 de la Calle Dom Francisco Gomes. Aquí, el que fuera considerado como el “edificio más feo de Faro” acaba de presentar su segunda vida: un edificio que conserva a sus “antiguos vecinos” en el bajo – la librería Bertrand y la tienda de lotería Campião – y que ha ocupado tres pisos con una unidad de turismo local, dividida en seis apartamentos, dos en cada piso.

THEMODERNIST- interior.exterior. Modernismo y arquitectura de proximidad

Foto: The Modernist

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Modernidad y arquitectura de proximidad

The Modernist cuenta con seis apartamentos pensados para para dos personas pero con posibilidad de recibir dos adultos y dos niños más. Completamente equipados y con un tamaño de entre 40 y 45 metros cuadrados, todos disponen de balcón o terraza privada, cómodas camas dobles, cocina y supuesto wifi, aunque lo verdaderamente atractivo aquí es su proyecto de decoración. Inspirada en los años 70 del siglo pasado, minimalista y acogedora, destacan los materiales naturales. Los muebles, iluminación y los tiradores mantienen la estética moderna. Todo se ha producido en el Algarve, a menos de cien kilómetros de distancia, para reducir al máximo la huella ecológica y para promover la economía local y a sus artesanos.

THEMODERNIST- chill out. Con vistas a la ría

Foto: The Modernist

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Con vistas a la ría

Todos los apartamentos de The Modernist tienen acceso a un patio para uso común y a una azotea con vistas de la Ría Formosa, que se extiende a lo largo de cinco municipios y cerca de 60 kilómetros. Con sus islas-barrera, es un hábitat de aves acuáticas migratorias, de comunidades de especies marinas y pueblos de pescadores, que han establecido aquí viveros, y se dedican a recoger marisco y a la producción de sal. Desde aquí se puede ir a descubrir otro Algarve, en el que la naturaleza es pródiga y la cultura está disponible para quien sienta curiosidad por conocerla. A fin de cuentas, Faro es el corazón de la región más al sur de Portugal.

THEMODERNIST-open space. El Modernismo algarvío era esto

Foto: The Modernist

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Algarve en clave moderna

Christophe y Angelique de Oliveira son franceses y amantes del diseño. Desde hace más de 15 años se dedican a comprar edificios, sobre todo en París, que hayan sido escenario de artes o de oficios, y que ellos recuperan para que sus huéspedes puedan conocer la historia que se esconde en ellos. En 2016 completaron un viaje al Algarve en el que visitaron Faro, un lugar donde no tardaron en reconocer el patrimonio que a ellos les gusta revalorar. Cuatro años más tarde, The Modernist es una realidad que invita no solo a alojarse en un peculiar edificio de Faro, sino también en acudir al encuentro de los Edificios de Arquitectura Modernista de esta zona de Portugal en un tour diseñado por los propietarios.

THEMODERNIST- details. Materiales locales, respeto a la herencia

Foto: The Modernist

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Materiales locales, respeto a la herencia

El proyecto, desarrollado por la plataforma de arquitectura PAr (premiada con Architizer Awards Jury Winner y Green Practices & Sustainnability Condé Nast Johansens Awards), que utiliza como lenguaje el conocimiento, los materiales y los locales, ha respetado el legado modernista que le dio nombre y ha recuperado el movimiento que estaba olvidado.

Eclipsado por un turismo de sol y playa, no muchos saben que el Algarve cuenta con una de las mayores colecciones de edificios con inspiración modernista – cerca de 500 – firmados por muchos de los que integraban la “Escuela de Oporto”, como Manuel Gomes da Costa (1921-2016), Manuel Laginha (1919-1985) y Antonio Vicente Castro (1920-2002).

THEMODERNIST- tiles. El legado de Gomes da Costa

Foto: The Modernist

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El legado de Gomes da Costa

Manuel Gomes da Costa nació hace cien años, en Villa Real de San Antonio. Considerado como uno de los grandes impulsores del Movimiento Moderno, el arquitecto dejó obra por todo el Algarve, sobre todo, el Sotavento. Formado en la Escuela Superior de Bellas Artes de Oporto, con fuerte influencia de Oscar Niemeyer, Le Corbusier y Frank Lloyd Wright, creó un lenguaje singular, que adaptó las características del modernismo a la construcción local. Entre 1953 y 2002 firmó más de 400 proyectos, desde equipamientos públicos a viviendas, como la Casa de Retiros o el Colegio de la Señora del Alto, en Faro, o la Iglesia de Santa Lucía, en Tavira. Los propietarios de The Modernist conocieron a Gonçalo Vargas, comisario de la exposición “MCG Moderno al Sur”, una retrospectiva de su obra, y eso los entusiasmó todavía más a servir para ayudar a reconstruir la historia, a través del edificio construido en 1977 por Joel Santana, que ha pasado de ser el “edificio más feo de Faro” a uno de los más interesantes.

THEMODERNIST- interior.exterior