Orgullo camboyano

El ejemplo sostenible de Angkor Wat

La ciudad de Siem Reap lleva años demostrando que turismo masivo y ecología no son imcompatibles.

Los destinos sostenibles están cada vez mejor valorados entre los viajeros. Las vacaciones deseadas pasan también por cuidar el planeta y minimizar el impacto en el destino, ya sea participando en alguna acción local, como una limpieza de playa o acciones de repoblación de corales, o bien apoyando la economía local y reduciendo la generación de residuos.

 

Las opciones empiezan ya a ser muy amplias. Muchas ciudades, costas y pueblos del mundo están apostando por el turismo responsable, gracias al impulso y apoyo de empresas y también de las comunidades locales.

 

España va caminando ya en esta dirección, aunque todavía queda mucho por hacer. Y para ello, hay muchas referencias internacionales que se empiezan también a importar. Pero lo más sorprendente es que no hace falta fijar la mirada en los países vecinos de Europa, la inspiración también viene de lejos. Asia, a pesar de ser considerado el continente del plástico, ofrece buenas referencias en turismo sostenible. Un claro ejemplo es Siem Reap, en Camboya, donde se localizan los famosos templos de Angkor.

 

Esta pequeña localidad, que en los últimos años ha visto crecer exponencialmente la afluencia de turistas, trabaja para convertirse en destino ecológico. Lo tienen claro. El turismo debe ser sostenible y el dinero que genera la actividad tiene que beneficiar a la comunidad local.

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iStock-104279017. Cuenta con un organismo de turismo ecológico (CTB)

Foto: iStock

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Cuenta con un organismo de turismo ecológico (CTB)

Una institución integrada por empresas locales que garantiza las buenas prácticas turísticas y que trabaja para que los beneficios se reviertan en la comunidad.

Anjali. Hoteles ecológicos y 'plastic free'

Foto: Hotel Anjali

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Hoteles ecológicos y 'plastic free'

Establecimientos donde el lujo no está reñido con la sostenibilidad. Sin ir más lejos, el Anjali by Syphon ofrece a sus clientes estación de refill de agua y venta de botellas reutilizables de acero inoxidable.

Estaciones de refill de agua por toda la ciudad

Foto: RefillNotLandfill

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Estaciones de recarga de agua por toda la ciudad

El proyecto RefillNotLandfill, que se está extendiendo por todo el Sudeste Asiático, cuenta con multitud de empresas afiliadas. ¡Bendito invento! Basta con buscar el mapa de la ciudad y localizar el refill más cercano, que puede ser un restaurante, una tienda, un hotel… Llenar la botella de agua potable es fácil, cómodo y además gratis.

iStock-173837550. Mercados de productos locales

Foto: iStock

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Mercados de productos locales

La comunidad local lucha contra las importaciones chinas que inundan muchos de los mercadillos del mundo. Por eso han creado, entre otros, el Made in Cambodia Market, donde artistas y artesanos de Siem Reap venden sus propios productos, y a buen precio.

Mejor a granel

Foto: iStock

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Mejor a granel

La venta de productos a granel es otra de las grandes apuestas ecológicas de Siem Reap. Babel Ecoshop es una de las tiendas en las que los viajeros pueden comprar a granel champú, detergente, repelente de mosquitos y muchos otros productos.

iStock-1063051072. Artesanía desde la basura

Foto: iStock

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Artesanía desde la basura

La limpieza de bolsas de plástico en las calles y la venta de productos reciclados es el latemotiv de Rehas Trash, una organización que beneficia a mujeres de Siem Reap en situación de especial vulnerabilidad. Las agencias turísticas organizan tours para visitar el taller en el que trabajan y en el que venden los productos que elaboran a partir de los residuos plásticos.

A granel

El ejemplo sostenible de Angkor Wat

El cambio de hábitos viajeros, como el que se está viviendo ya en España y en otros lugares del mundo, como Siem Reap, viene a constatar lo que ya se sabe. No se trata de concebir una nueva forma de entender la naturaleza y la actividad económica, sino de volver a conectar con ella y de rescatar el valor de la comunidad, como ya se hacía en el pasado. Es, en definitiva, rescatar el vínculo emocional que conecta a las personas con el entorno.

Visitar Angkor Wat no sólo es recorrer sus ruinas, sino también sentir la selva, ver a los monos corretear libres y respirar aire fresco cargado de historia. La mayor estructura religiosa construida en el mundo demuestra hoy que la senda del turismo sostenible no es una utopía.

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