Cuestionario en modo avión

Eric Masip: "Eché una carrera con Laporta y Xavi Hernández en la muralla china"

Barcelonés afincado en Madrid desde hace casi siete años, ha pasado de ser jugador de balonmano a uno de los actores con más éxito del momento.

Dio el pelotazo como actor con Veneno, debutó como protagonista en la serie Alba, acaba de terminar de rodar para Netflix la adaptación del fenómeno literario internacional A través de mi Ventana y ya está inmerso en dos nuevos rodajes. El actor Eric Masip está feliz, y no es para menos; como lo estuvo en su momento el jugador de balonmano Eric Masip, hasta que una lesión le obligó a dejarlo. Fue entonces cuando decidió dedicarse a esa afición que siempre le había apasionado: la interpretación. Decisión más que acertada la de este viajero empedernido de 25 años que ha recorrido medio mundo con el primer equipo del F.C. Barcelona y realizó uno de los grandes viajes de su vida con tan sólo siete meses.

Enric Masip

FOTO: DANI PIEDRABUENA / MAQUILLAJE: ANA TORRES / ESTILISTA: JAIRO VILLADA / ASIS. CÁMARA: PAUL MERAKI

Enric Masip

¿Cómo es eso de que sobrevolaste las Torres Gemelas siendo un bebé?

Fue con siete meses. Mi padre -el jugador de balonmano Enric Masip- iba a participar en los Juegos Olímpicos de Atlanta pero se lesionó, así que ese viaje que tenía que haber hecho aquel verano de 1996 lo cambiamos por uno a Nueva York, Buffalo, las cataratas del Niágara… Y sí, entre otras cosas que hice sobrevolé las Torres Gemelas. Lástima que no me acuerde de nada.

¿Has repetido ese viaje siendo ya consciente de lo que hacías?

Sí. He vuelto a Nueva York como cuatro o cinco veces. La primera vez en una Semana Santa con 6 ó 7 años y fue muy mágico porque estaba todo medio nevado. Luego regresé un verano en un viaje con el Barça -después de retirarse como jugador, su padre fue directivo del F.C. Barcelona- en el que nos llevaron con todos los honores: nos quedamos en un super hotel, embarcábamos sin pasar por los controles… Fue una experiencia maravillosa. Y después volví a ir a Nueva York un fin de año.

¿Cómo fue esa experiencia?

Pues te diré que un fin de año en Nueva York no es tan chulo porque no hay nada que hacer: o estas en una fiesta o en la calle muriéndote de frío. Pero, claro, tienes que estar desde las 8 de la mañana haciendo cola para ver la bola esa caer. Y no la vimos. Cayó mientras intentábamos llegar pero la policía no nos dejaba pasar. Así que cenamos y a la una estaba en la cama durmiendo. Terrible.

Viví tres meses en un hotel y fue maravilloso: la gracia de lo campechano en un cinco estrellas

Volvamos a esos viajes que hacías con el primer equipo del Barça. Cuéntame más cosas.

Eran viajes increíbles. Por muchas cosas. Lo más heavy era que no te pasaran por el control normal del aeropuerto, que simplemente entraras con el bus a la pista con un personal exclusivo y ya al avión.

Un avión que era prácticamente para ti y de los más grandes del momento, de dos pisos. Eran viajes de 16 horas que se hacían cero pesados. Recuerdo que en la temporada 2007-2008 estuvimos en Hong Kong, Tokio, Florencia, Chicago, Nueva York… Viajaba con los jugadores, nosotros en el compartimento de familia y gente cercana. Fue una experiencia muy chula y, aunque yo ya era un poco consciente, ojalá lo pudiera repetir.

Nueva York

"El fin de año en Nueva York no es tan chulo; a la una de la madrugada ya estaba en la cama”.

Photo by Jorge Segovia on Unsplash

Pero no sólo te has alojado en muchos hoteles sino que incluso has llegado a vivir en uno…

Sí, en un momento en el que mi padre estaba mirando alquileres. El gerente del Gran Hotel La Florida era amigo suyo y mientras buscaba nos quedamos allí un verano. Era un hotel muy especial en plena cima del Tibidabo desde el que se veía toda Barcelona.

Siempre me ha encantado lo que se llama la ‘hotel life’ y vivir en ese hotel era maravilloso. Tres meses con spa, comida, cocteles… Lo chulo era bajar y conocer a todo el mundo: al cocinero, al maitre… En plan: “Juanito, hazme unos huevos revueltos”. Era la gracia de lo campechano en un hotel de cinco estrellas.

Siempre has vivido en Barcelona hasta que te mudaste hace casi siete años a Madrid. ¿Eres capaz de elegir una de las dos?

Estructuralmente me parece más bonita Barcelona. Es más versátil; tienes montaña, mar, la Costa Brava… Esa cosa de poder ir a la montaña y a la playa a comer o subir a la montaña y ver la ciudad. En Madrid no hay miradores naturales. Pero Madrid te hace olvidar que no hay mar. Tiene una vida y una gente y unos planes mucho más vivos. En Barcelona la gente es más de estar en casa; no hay esa cosa de ir a tomar unas cervezas con los amigos. Madrid te acoge. En Madrid es fácil conocer gente. Disfrutas más Madrid a pesar de que Barcelona tiene más cosas para ser disfrutada. Es curioso.

Vamos con las preguntas clásicas de este Cuestionario en Modo Avión: Elige un destino al Norte.

París. Porque me encanta. De hecho, he celebrado algún cumpleaños allí. Soy muy cinéfilo y en el cine París es muy importante. El barrio latino es mi favorito. ¡Ay!, y ese comerse una crepe de Nutella en la calle… Sí, el plan seria tomarse un café, comerse una crepe y leerse una obra de teatro bonita.

Y Moscú, aunque no he estado aún. Siempre me han generado mucha curiosidad todos los temas de la Unión Soviética. Es una cultura que me fascina y tan distinta que me encantaría ir.

Paris

"Soy muy cinéfilo y en el cine París es muy importante. El barrio latino es mi favorito".

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Un destino al Sur

Marrakech. Tenía planes de ir antes de la pandemia pero se estropeó todo. Luego no pude por trabajó y después por las restricciones. Lo tengo pendiente.

Y Zanzíbar. Quiero ir para ver qué se cuece por ahí. Especialmente por las playas. Me gusta mucho esa mezcla de playa paradisíaca con una cultura distinta. Me gustan las playas de palmeras pero también las de rocas como Menorca, que creo que es mi isla favorita.

Un destino al Este

He estado en muchos destinos y el que más me llamó la atención cien por cien fue Japón. La cultura es increíble. Son de otro planeta. Gente respetuosa y con unos valores que entiende la vida con una cosa trascendental muy interesante. Gente como muy calmada que muestra poco sus emociones pero a la vez son muy apasionados con lo suyo. Y muy enérgicos.

Luego claro que hay mafias y delincuencia, como como en todos lados, pero en la calle estás tranquilo; hay una paz y un bienestar que cuesta encontrar en otros sitios. Y la comida me encanta. La cocina japonesa es una de mis favoritas.

Un destino al Oeste

La ruta 66 de Estados Unidos. Quiero hacerla. Me siento muy americano aunque no tengo nada de americano. Ni raíces ni ancestros ni nada. Luisiana, Kentucky… soy muy aficionado al Bourbon y me encantaría ir.

Turquía

"Estuve con la familia en un velero por Turquía y Grecia y fue una experiencia inolvidable".

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De todos los viajes que has hecho, ¿podrías quedarte con uno si te lo pido?

Turquía el verano antes del Covid. Estuve con la familia en un velero por Turquía y Grecia y fue una experiencia inolvidable. Sí, probablemente el mejor viaje que he hecho nunca.

Era increíble porque casi no tocamos ninguna playa. Todo lo hicimos con el barco fondeado y buceando veías cosas increíbles. Vimos ruinas, parábamos en pueblos a dormir a veces… Y veías la diferencia entre Grecia y Turquía no sólo en lo cultural sino incluso a nivel de recursos; cómo en Grecia estaba todo super bien pavimentado y en Turquía la calle estaba fatal.

¿Tiene ese viaje algo que ver con lo que te mueve a la hora de elegir un destino u otro?

Sí. Me encanta conocer la historia de una ciudad. Estar en Estambul sabiendo toda la trascendencia histórica que ha tenido, por ejemplo. Me gusta estar en sitios donde sé que han pasado cosas. Incluso sentarme en un sofá y saber que ahí se sentó antes Cary Grant. Me fascinan esas cosas porque te conectan con lo que te apasiona y a mi la historia me apasiona. Imaginar cómo ha sido la vida allí, estar ahí pisando ese mismo suelo…

Otro año nos hicimos un crucero por el Nilo que empezamos en Luxor y luego fuimos en avión hasta El Cairo y entramos en las pirámides y no te lo crees ¿Cómo pueden haber construido eso? Son piedras casi más altas que tú y con laberintos por dentro. Es increíble. Me pasó lo mismo con la muralla china. Fui con el Barça y con Laporta y Xavi Hernandez nos echamos una carrera a ver quién pasaba por más torres de las que hay entre un tramo y otro. Llegamos sudadísimos.

Mi próximo gran viaje será Cuba. Me imagino ir por La Habana fumando un puro como si fuera James Bond.

¿Tienes alguna manía a la hora de viajar?

No dormir. Quiero aprovechar todo el tiempo. Cuando fui a República Dominicana me levantaba cada día a las cinco de la madrugada y me daba un paseo hasta que amanecía. Cuando viajo me siento inútil durmiendo. Pienso que ya dormiré cuando vuelva a casa.

Abordemos el tema de las maletas. ¿Cómo se te da hacerlas?

Se me da mal. Cojo demasiado o demasiado poco. Soy muy peliculero y siempre me imagino situaciones idílicas en las que me voy a poner cosas que luego no me pongo porque no se da el caso.

¿Y qué hay de lo de traerse recuerdos?

No suelo hacerlo. Y cuando me traigo algo no son souvenirs para exhibir sino cosas que realmente valgan la pena. De Alemania, por ejemplo, me traje una moneda soviética del 67.

La Habana

"También me apasiona la cultura, esa decadencia… Y su música. Cuando pienso en Cuba no pienso en la playa sino en La Habana".

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Danos una exclusiva: ¿Cuál será tu próximo gran viaje?

Cuba. Sin duda. Soy muy aficionado a los habanos y, aunque intento no hacerlo mucho, de vez en cuando cae alguno. También me apasiona la cultura, esa decadencia… Y su música. Cuando pienso en Cuba no pienso en la playa sino en La Habana. Me imagino ir por ahí paseando con un puro como si fuera James Bond.

Antes has hablado de viajes en familia ¿Con quién te gusta viajar?

Pues mira, nunca he viajado solo. Me pasa igual que con la comida, por ejemplo: puedo comer solo y disfrutar de algo mucho pero lo disfruto más si estoy acompañado. Y sí, me gusta especialmente viajar con mi familia. Viajar con mi hermano pequeño y ver las cosas a través de sus ojos es como volver a vivirlo, que es lo que me pasó cuando fuimos a Disneyland. Y también me encantaría hacer un viaje en pareja, que no lo he hecho. Un viaje romántico.

¿Qué es un viaje romántico para ti?

La paya tiene mucho que ver pero también destinos como Roma, París, Praga… Principalmente destinos europeos.

Para terminar, y relacionándolo con la última película que has rodado, permíteme el juego: ¿Con qué te quedarías si pudieras elegir lo que puedes ver a través de tu ventana?

Con el mar Mediterráneo. Sin duda. Elijo una casa al borde de un acantilado en la Costa Brava con una terraza donde poder sentarme.