Etimología viajera

Este es el origen del nombre de las principales capitales europeas

Aguas, terrenos y colores mezclados con mitos y creencias dieron lugar a la denominación de las grandes ciudades del continente.

1 / 22
Ámsterdam

Foto: iStock

1 / 22

Ámsterdam

La capital holandesa nació en el siglo XIII como un pequeño puerto de pescadores. Los habitantes construyeron un dique y un puente sobre el río, lo que dio origen a su nombre actual. El significado proviene de la suma de los vocablos neerlandeses dam, que significa embalse, y Amstel, que es el nombre que recibe el río que pasa por la ciudad. Amstel proviene del antiguo holandés Aemestelle, que quiere decir agua, o Aeme-stelle, que significa lugar cubierto por agua. Dam es un sustantivo que significa barrera o dique y proviene del medio bajo germano dam o del nórdico antiguo dammr, sufijo que llevan otras ciudades del país.

iStock-1302766593. Atenas

Foto: iStock

2 / 22

Atenas

Atenas, Athína en griego, proviene del griego antiguo Ἀθῆναι, una forma del plural. Aunque no se conoce el origen exacto de la palabra, se cree que podría ser el plural mayestático de la diosa Atenea, protectora de la ciudad y diosa de la sabiduría, pero no se sabe si la ciudad adoptó su nombre o ella adoptó el nombre de la ciudad. En todo caso, la forma plural Atenas podría tener su origen en que originalmente la ciudad era un grupo de pequeños pueblos que se fundieron en uno solo.

Belgrado

Foto: iStock

3 / 22

Belgrado

El primer nombre que recibió la ciudad fue dado por los romanos: Singidunum. Se cree que proviene de las palabras galas singi, que significa halcón, y donjon dun, que significa fortaleza. Aun así, algunos creen que el nombre provenía de la tribu tracia de los sings. Los primeros documentos en los que consta el nombre eslavo Beograd, que significa ciudad blanca o fortaleza blanca, son del siglo XIX. Se cree que los topónimos de origen eslavo suelen relacionarse con colores y puntos cardinales, lo que explicaría el cambio de nombre por parte de los búlgaros.

Berlín

Foto: iStock

4 / 22

Berlín

Según la versión más popular, Berlín proviene de la palabra alemana bär, que significa oso. Es por esto que en el escudo de la ciudad aparece un oso, adoptándolo así como símbolo. A partir de esta idea, se le atribuyó a Albrecht den Bären (Alberto el Oso) la fundación de la ciudad. Sin embargo, otra teoría remonta su origen a los antiguos pueblos eslavos de la zona: la raíz berl o birl, procedente del idioma polabo que significa pantano, se suma al sufijo in, que indica lugar, con lo cual Berlín significaría 'tierra pantanosa', tierra no cultivable o deshabilitada, una teoría que gana fuerza frente a la más popular, ya que normalmente se denomina a la ciudad con un artículo delante: Der Berlin

Berna

Foto: iStock

5 / 22

Berna

Aunque no está claro el origen de la palabra, la versión más popular asegura que el duque Bertoldo V de Zähringen, fundador de la capital de Suiza, le puso el nombre del primer animal que abatió durante una cacería: un oso. Este se escribe bär en alemán, y se cree que podría haber derivado en Berna. Aunque los expertos aseguran que esto carece de base lingüística, el oso ya es un emblema de la ciudad y aparece en su escudo de armas. Aun así, la hipótesis más probable es que la palabra deriva de Brennoduron, el nombre con el que se denomina la ciudad según una inscripción en galo en una placa de zinc encontrada el pasado siglo en la ciudad. Esta palabra significa 'ciudad de Brenno', que derivó más tarde en Berna.

Bruselas

Foto: iStock

6 / 22

Bruselas

Bruselas proviene de Brussel, que tiene su origen en dos palabras del neerlandés medieval: broek, que procede del alto alemán antiguo bruoh y significa pantano, y sell, que proviene del alemán saal, que significa sala, casa o ermita, lo que da lugar a 'la ermita del pantano'. En la Alta Edad Media, la zona de Bruselas se ubicaba en un área pantanosa formada por arroyos e islas, la más alta de las cuales fue el lugar donde se ubicó la ermita y a su alrededor, el burgo. Otra teoría sugiere que proviene del celta Brixellum, formado por los términos briga, que quiere decir altura y ella, que significa templo.

Budapest

Foto: iStock

7 / 22

Budapest

La capital húngara se constituyó como ciudad en 1873, cuando se unieron las ciudades del oeste del Danubio, Buda y Obuda, y la de la orilla este, Pest. Obuda significa antigua Buda, y fue fundada por los celtas y nombrada por los romanos como Aquincum, que proviene de la palabra aqua, en honor al gran número de manantiales de aguas termales que hay en la ciudad. A día de hoy, los habitantes de la capital son llamados aquincenses. Se cree que derivó en Buda a través de la traducción de la palabra aqua al eslavo voda. En cuanto a Pest, se cree que procede de la época de los romanos, ya que en el lugar se encontraba una fuente a la que llamaban Pession, que pudo derivar en la palabra Pest. Aun así, otra teoría sugiere que el origen de la palabra proviene del eslavo peshtera, que significa cueva, o pesht, que significa horno, en referencia a las termas romanas de agua caliente del lugar. 

Copenhague

8 / 22

Copenhague

La capital danesa se escribe Køpmannæhafn, una palabra compuesta que está relacionada con su actividad comercial. Køp significa comprar, mann significa hombre y ambas derivan en Køpmannæ, que significa comerciante. A esto se le suma la palabra hafn, que significa puerto, lo que se traduce como 'puerto de comerciantes'. Este lugar se convirtió en un punto comercial importante y centro neurálgico del país, donde actualmente vive alrededor del 20% de su población.

Spire, Dublín

Foto: iStock

9 / 22

Dublín

Dubh Linn son dos palabras del irlandés antiguo que significan 'laguna negra' y que derivaron años después en la denominación que conocemos ahora: Dublín. Este significado hace referencia a una laguna que se formaba antiguamente por el estancamiento del río Poddle antes de desembocar en el río Liffey. Los vikingos solían amarrar sus barcos en esta laguna, con lo cual edificaron a su alrededor. Con el tiempo, el río Poddle se hizo insuficiente para aportar el agua necesaria a la ciudad y en el 1700 se drenó la laguna y el río se canalizó y soterró para poder seguir con la expansión de la ciudad.

Estocolmo

Foto: iStock

10 / 22

Estocolmo

La palabra en sueco que denomina la capital, Stockholm, deriva de la rama germánica de las lenguas indoeuropeas y proviene del nórdico antiguo Stokholmr, que se compone de las palabras stock, que significa tronco, y holm, que significa isla pequeña. Esto se traduce como 'islote de leño o tronco', y se cree que este nombre se adoptó porque en aquella época, para defenderse, los asentamientos construían barreras con árboles a su alrededor.

Helsinki

Foto: iStock

11 / 22

Helsinki

Aunque la conocemos como Helsinki, los suecos llaman a la capital finlandesa Helsingfors, nombre oficial en su país. Helsingfors proviene del nombre de la parroquia circundante, Helsinge, de donde también proviene el nombre Helsinki, y de los rápidos, fors en sueco, que fluían al norte de la ciudad. Se cree que Helsinge es una palabra que acuñaron los primeros colonos suecos que procedían de la provincia de Hälsingland

Lisboa

Foto: iStock

12 / 22

Lisboa

La capital portuguesa ha visto como su nombre cambiaba desde el primer asentamiento en el lugar. Cuando se fundó, en 1200 a.C, los fenicios la denominaron Allis Ubbo, que significa puerto seguro. Con el tiempo el nombre fue variando: cartagineses y griegos la llamaron Olisipo. Hay quien dice que esta palabra proviene del griego Ulises, ya que el mito dice que la ciudad fue fundada por él al volver de Troya. Tras los helenos, los romanos la bautizaron como Felicitas Julia Olisipo, y después los visigodos la llamaron Olisibona. Al entrar los musulmanes cambió su nombre a Al Usbuna, pronunciado como 'lisabona', que derivó más tarde en la palabra Lisboa. 

Londres

Foto: iStock

13 / 22

Londres

La etimología no está clara, pero en el 121 d.C los romanos la citaban ya como Londinium, conocido vulgarmente como Lundun, que derivó en London ya en el medievo. En 1998, el lingüista Richard Coates propuso la posibilidad de que la palabra London provenga del vocablo celta Lowonidonjon, procedente de la palabra Lowonida, cuyo significado es 'río muy ancho', haciendo referencia al tramo del río Támesis que pasa por la ciudad.

Madrid

Foto: iStock

14 / 22

Madrid

Los habitantes de al-Ándalus llamaban a la capital española Maǧrīţ, nombre que derivó en el castellano antiguo Magerit. Algunos arabistas relacionan este nombre con una red de corrientes subterráneas construido por los primeros árabes que vivieron en la zona, cuando la ciudad tan sólo era una fortaleza con una pequeña población a su alrededor que usaban como puesto de defensa. Por su pequeño tamaño, cabe la posibilidad de que los árabes la conocieran coloquialmente como punto, que es como la palabra magerit suena en árabe. También existe la idea de que Maǧrīţ proviene de la palabra Nayarit, que significa abundancia de mayras, unos pozos comunicados típico de los pueblos árabes. La versión más extendida sobre el origen del nombre es que procede del mozárabe matrice, que significa fuente. La denominación se explicaría porque la zona tiene abundancia de agua, ya que no sólo el Manzanares discurría por el lugar, sino también multitud de arroyos y lagunas. 

Moscú

Foto: iStock

15 / 22

Moscú

Procedente del ruso Moskva, el nombre de la capital de Rusia se compone de las palabras mosk, que significa húmedo o pantanoso en eslavo antiguo, y del sufijo va, que significa en, sobre o dentro de, dependiendo del contexto. Moskva también corresponde a la denominación del río que cruza la ciudad. En caso de que el topónimo de este fuera anterior a la población, el vocablo sería de origen ugrofinés, idioma que hablaban las tribus del lugar, pero el significado sería parecido, siendo la traducción 'sobre el pantano' o 'un lugar húmedo', haciendo referencia al entorno del sitio donde se ubicó la urbe.

iStock-458733923. Oslo

Foto: iStock

16 / 22

Oslo

La palabra Oslo deriva del nórdico antiguo Ásló, y según documentos de la edad media, se cree que esta denominación proviene del nombre que se le dio a una granja que se ubicaba en los primeros asentamientos de Bjorvika, que más tarde se convirtió en un barrio de la ciudad. Ásló proviene de las palabras ás, que significa deidad, y lo, que significa prado, lo que se traduce como 'el prado de los dioses'. Con los años, la palabra derivó en Óslo, cuyo significado es 'la colina de los dioses'.

París

Photo by JOHN TOWNER on Unsplash

17 / 22

París

Fundada por los romanos en el 52 a.C se la nombró por aquel entonces Lutetia Parisiorum. La primera palabra hacía referencia al César, y la segunda al pueblo galo parisii o parisio que vivió durante la época romana a lo largo de las orillas del río Sena. Con el tiempo, la denominación Civitas Parisiorium, que significa 'la ciudad de los Parisii', predominó sobre la anterior, y no fue hasta la edad media que se la empezó a conocer popularmente como París.

Praga

Foto: Gtres

18 / 22

Praga

Los expertos no se ponen de acuerdo en el origen del nombre de la capital de la República Checa. La versión más extendida es la de la Crónica de Kosmas, un erudito del siglo XI. En esta se explica que la princesa Libuše sugirió a sus súbditos que el mejor lugar para asentar su pueblo era allá donde vieran a un hombre establecer un umbral, significado del vocablo checo práh. Otros creen que el nombre de la capital proviene de la palabra eslava Prga, que significa harina tostada, un nombre que se debe a la aridez del lugar rocoso elegido para construir el castillo de la ciudad. Como opción menos compartida está la de que el origen del nombre es la palabra checa prahy, que significa rápidos, concretamente los del río Moldava a su paso por la ciudad. 

Reikiavik

Foto: iStock

19 / 22

Reykjavik

Se cree que el nombre de la capital islandesa proviene de las palabras reykur, que significa humo, y vik, que significa bahía; es decir, 'bahía de humo' o 'bahía humeante', refiriéndose a la alta actividad geotérmica de sus tierras. Según los historiadores, lo primero que los colonos europeos vieron al llegar a su costa fue una entrada al mar con numerosas fuentes de vapor saliendo de la tierra debido al agua caliente que corre bajo ellas, lo que dio origen a la palabra Reykjavik.

Roma

Foto: iStock

20 / 22

Roma

Varias son las versiones sobre la procedencia de la palabra Roma. Una sugiere que viene del griego rhèo, que significa fluir, y que es la raíz etimológica de rumon, nombre arcaico del Tíber. Algunos estudios recientes le dan preferencia a la raíz de origen indoeuropeo que significa río, lo que derivaría en el significado de 'Pueblo sobre el río'. Otra idea es que se remonta al griego rhòme, que significa fuerza. Por último, se cree que también podría venir del etrusco ruma, que significa ubre y que haría referencia a la loba del mito de la fundación de la ciudad de Rómulo y Remo.

iStock-1182393376. Sofia (Bulgaria)

Foto: iStock

21 / 22

Sofia

La capital de Bulgaria era conocida antiguamente con el nombre de Serdica o Sardina, relacionado con la tribu celta de los serdi. Tras la invasión de los hunos, fue reconstruida por el emperador Bizantino Justiniano I y pasó a llamarse Sredets, que significa centro. Esta palabra se utilizó hasta finales del siglo XVIII, cuando Sofia comenzó a ganar peso sobre el nombre eslavo en popularidad. Sofia proviene del griego sofia, que significa sabiduría y que es también la diosa que la representa. Se cree que fue nombrada así por la iglesia de Hagia Sofia, una de las más antiguas de la ciudad y que homenajea a mártires del imperio romano.

Viena

Foto: iStock

22 / 22

Viena

Según un escrito aparecido por primera vez en el siglo III d.C, los romanos llamaban a la ciudad Vindobona, nombre de origen celta que significa ciudad blanca. La palabra Viena vino derivada del vocablo latín Vienna, nombre de una antigua provincia romana de la Galia al sur de Francia. Su origen podría estar en la palabra germana Wien, el nombre del pequeño río que confluye con el Danubio en la localidad. Este nombre, a su vez, proviene del alto alemán antiguo Wênia, que significa torrente o 'arroyo que fluye en el bosque'. Otra teoría sugiere que proviene de la palabra protogaélica benna, que significa colina o pico.

iStock-1182393376