Renovarse o morir

Este hotel de Pamplona ha transformado sus balcones en una terraza vertical

La Perla Vertical, una experiencia "clandestina" con vistas a la icónica Plaza del Castillo.

Durante las épocas de crisis -sean del tipo que sean- suena en segundo plano un mantra que se ha convertido en cliché por exceso de uso, pero no por ello deja de tener parte de razón: las crisis fomentan la creatividad, exprimen la imaginación y ayudan a que nuevas ideas surjan, como por ejemplo, la iniciativa que ha impulsado en Pamplona el Gran Hotel La Perla

 

Experiencias gastronómicas La Perla

Experiencias gastronómicas La Perla

Ante la imposibilidad de reanudar la actividad hotelera por culpa del coronavirus, la organización decidió dar un nuevo enfoque al negocio y sacar el máximo provecho a uno de los símbolos de la pandemia: los balcones. Cada uno de ellos se transforma en una terraza en la que vivir una experiencia única. Durante el día, se servirán aperitivos desde los cuales disfrutar de las vistas a la Plaza del Castillo.

Por la noche, en cambio, las terrazas adquieren un cariz totalmente distinto, es momento de las cenas clandestinas. “Se llaman así porque los comensales no entran por la puerta principal, sino por una lateral, entre la oscuridad de la noche, solo guiados por un pequeño camino de velas” afirma Ana Tourón, Responsable de Comunicación del Hotel La Perla para National Geographic Viajes.

Una vez en las habitaciones -especialmente acondicionadas para la ocasión- les espera una copa de champagne Taittinger y una degustación de 5J, a cargo del cortador de jamón Emilio García Ortigosa, un maestro que no solo se ciñe a manejar el cuchillo, también enseña a los comensales sus secretos. La cena continua en el en el interior de la habitación con un menú degustación diseñado por el chef Iñaki Andradas especialmente para La Perla Vertical.

Cena Clandestina

"Se llaman cenas clandestinas porque los comensales no entran por la puerta principal, sino por una lateral, entre la oscuridad de la noche, solo guiados por un pequeño camino de velas"

Experiencia segura

Debido a las exigencias sanitarias actuales, esta iniciativa está restringida a dos personas por terraza, sin la posibilidad de pernoctar. Además, las habitaciones se desinfectan e higienizan después de cada uso.

Se trata de una experiencia innovadora y efímera ya que termina a finales de junio, momento en el que esperan poder reabrir el hotel y volver a la actividad normal. La Perla es uno de los hoteles más antiguos de España (1881) y por sus habitaciones han pasado personajes de la talla de Ernest Hemingway, el cual tiene una suite en su honor.

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