La exposición de la semana (21-27 de febrero)

Exposiciones para un viaje: «Edvard Munch. In dialogue» en Viena

El museo Albertina de Viena exhibirá hasta verano su tercera gran retrospectiva sobre el pintor noruego, impulsor del expresionismo.

Desde el 18 de Febrero puede verse en el Museo Albertina de Viena la que será una de las muestras estrellas de la capital de Austria hasta el próximo verano. Su título, «Edvard Munch. In dialogue», presenta a su protagonista, y con el «diálogo» que propone se podrán ver trabajos de artistas de la segunda mitad del siglo XX que recibieron directa o indirectamente su influencia. La sombra alargada del pintor noruego no solo se plasma en la réplica de algunos de sus trabajos; también en los matices melancólicos y dramáticos de las obras presentadas y en su faceta experimental tanto con corrientes artísticas como con materiales, técnicas y colores, con los que Munch creó un lenguaje personal para expresar sus emociones, algo avanzado incluso para sus coetáneos. 

Edvard Munch, Calle de Aasgaardstrand, 1901

Foto: Kuntsmuseum Basel, Martim P. Bühler

Edvard Munch, El Beso, 1921

El pintor, que nació en 1863 en la aldea noruega de Adalsbruk y falleció en 1944 en Oslo, destacó a finales del siglo XIX e inicios del XX entre los pintores impulsores del expresionismo, aunque también abrazó otras corrientes como el simbolismo, el impresionismo o el realismo. La exposición que presenta el Albertina incide en el talante rompedor de su trayectoria y viene a sumarse a las retrospectivas sobre el artista que realizó en 2003 y 2015. La muestra cuenta con obras cedidas por el Museo Munch y el Museo Nacional de Arte, Arquitectura y Diseño de Oslo, así como de instituciones internacionales y colecciones privadas. Entre otros cuadros se pueden contemplar Calle de Aasgaardstrand (1901), Madonna (1895), Autorretrato con hueso de brazo (1895), El grito (1884), El beso (1921), Paisaje de invierno (1915), El niño enfermo (1907), Pubertad (1914) o Mujer en el baño (1917).

Munch y sus amigos

Las vías de aproximación a la obra de Munch que proponen en el museo Albertina son tan variadas como los artistas invitados. Del total de 60 obras reunidas, la mayoría son pinturas de Munch, principalmente de su etapa última, que se exhiben vinculadas a trabajos de artistas del siglo XX, casi todos vivos y en activo: Georg Baselitz, Miriam Cahn, Peter Doig, Marlene Dumas, Tracey Emin o Jasper Johns, quienes lo acompañan en ese «diálogo» junto al rey del pop art Andy Warhol, quien realizó réplicas en sus trabajos Madonna y Autorretrato con esqueleto de brazo (1984).

Andy Warhol, Madonna y Autorretraro con hueso de brazo, 1984

Foto: The Andy Warhol Foundation for the Visual Arts, Inc. / Licenced by Bildrecht, Vienna 2022. Michal Tomaszewicz

En la muestra pueden verse trabajos del escocés Peter Doig, tal vez el que mejor plasma en su obra la influencia de Edvard Munch. Los paisajes boscosos del alemán posmoderno Georg Baselitz recuerdan a los pintados por el artista en su Noruega natal. Las temáticas existenciales de la sudafricana Marlene Dumas remiten a las que siempre estuvieron presentes en la obra y vida de Munch. La faceta reivindicativa viene de la mano de la pintora feminista suiza Miriam Cahn. Trabajos del estadounidense abstracto Jasper Johns recogen el espíritu rupturista que movió a Munch. Y los montajes multimedia del británico conceptual Tracey Emin hablando de sus traumas personales se vinculan a trabajos autobiográficos que nos legó el pintor noruego.

Ser o no ser, esa es la cuestión

A principios del siglo XX, el estilo angustiado de los cuadros de Munch revolucionó el expresionismo europeo, pasando a ser considerado uno de sus precursores por la expresividad de los rostros y actitudes de los protagonistas de sus cuadros. Obras como El grito (1893) –que al inicio tituló Desesperación y del que como era habitual en él creó varias versiones hoy repartidas en varios museos del mundo– fue utilizado como emblema del existencialismo, primero una corriente filosófica y luego una vanguardia artística. Temáticas recurrentes en la vida y obra de Munch fueron la soledad (Melancolía, 1891), la angustia (Ansiedad, 1894), la muerte (Muerte en la habitación, 1895) o el erotismo (Madonna, 1895). El pintor afirmó en una ocasión que, igual que Leonardo da Vinci disecaba animales para conocer su anatomía, en sus cuadros él quería disecar almas. En Noruega se le considera el mejor pintor del país de todos los tiempos.

Edvard Munch, El Beso, 1921

Foto: Sarah Cambell Blaffer Foundation, Houston

Albertina, de palacio a museo

La exposición será una de las muestras principales del Albertina, el museo instalado en un palacete que fue construido originariamente en 1776 junto a una sección de la muralla que rodeaba el núcleo histórico de Viena. Ampliado desde entonces por varios de sus moradores, en 1921 el edificio pasó a manos del gobierno que unificó en él varias colecciones repartidas por otros centros vieneses. Desde el año 2020, el Albertina reparte su fondo más actual con el museo Albertina Modern, situado a poca distancia en la Karlsplatz 5.

LA EXPOSICIÓN DE LA SEMANA

Edvard Munch. En diálogo

  1. ¿Dónde?

    Museo Albertina
    Plaza Albertina, 1
    Viena (Austria)

  2. Fechas y horario

    La muestra podrá verse del 18 de Febrero al 19 de Junio del 2022, todos los días de la semana desde las 10 h a las 18 h; miércoles y viernes hasta las 21 h.

  3. Precio

    Entrada al Albertina, 16,90 euros. Combinada con el Albertina Modern, 23.