Pesca fantasma

Ghost Diving o cómo bucear en Tossa de Mar limpiando el fondo marino

El centro de buceo KrakenDive organiza salidas para retirar redes y otros materiales de pesca de la Roca Muladera.

Son las 7 de la mañana y el equipo de Ghost Diving Spain ya está preparado. Neopreno puesto, botellas de buceo cargadas y coordenadas controladas. El destino es la Roca Muladera o del Moro, a unos 10 minutos en barco de Tossa de Mar, una de las zonas de inmersión más frecuentadas de la Costa Brava. Desde la orilla, las barcas que reposan amarradas en el mar indican la tradición pesquera de Tossa de Mar, que adquirió su fortificación entre los siglos XII y XVI para proteger la aldea de pescadores de los ataques de los piratas. La embarcación las deja atrás una vez el equipo de Ghost Diving Spain, dirigido por Raúl Álvarez, pone rumbo a su destino.

Krakendive

Foto: Healthy Seas

Healthy Seas

"Los buceadores llevamos años viendo cómo las redes y otros materiales de pesca contaminan este popular lugar de buceo", comenta Álvarez a Viajes National Geographic durante el trayecto, a lo que añade: "Ahora estamos ayudando a limpiar la zona para que la biodiversidad vuelva a prosperar".

La pesca fantasma

A esto es a lo que se dedican con las salidas de Ghost Diving Spain, que tiene su sede en el centro de buceo KrakenDive: a extraer redes abandonadas en el mar que parecen casi invisibles, pero donde se continúan enredando animales como peces, tortugas y delfines, causándoles heridas, infecciones e incluso la muerte. Lo hacen de la mano de Healthy Seas, una iniciativa nacida en 2013 para retirar los residuos de los mares y reciclarlos en materiales textiles, que hace un año se asoció con Hyundai Motor Europe para la financiación de actividades de limpieza y educación.

Healthy Seas
Foto: Jota Moya Martin / Ghost Diving Spain

Se calcula que cada año se pierden o abandonan 640.000 toneladas de material de pesca en los mares y océanos del mundo. En tan solo una hora, los buceadores voluntarios de KrakenDive se lanzaron al agua y consiguieron retirar del fondo del mar 450 kg de red de pesca que cubrían unos 100 m2. De ella salieron arpones, trozos de plástico y vida marina.

Uno de los integrantes del equipo en esta expedición es Pascal van Erp, gerente de Healthy Seas, quien junto a media docena de profesionales más -después de asegurarse del trabajo que asume cada uno-, inicia el proceso del inmersión donde previamente han rastreado el terreno. Una vez se alcanza el lecho marino donde se encuentra la red y se inicia el proceso de retirada, varias boyas hinchables emergen a la superficie para empezar a subir la red. Su peso no lo hace fácil, pero con mucho esfuerzo, consiguen subirla a la barca. De regreso, se planifica cómo sacarla y transportarla a tierra.

Healthy Seas
Foto: Jota Moya Martin / Ghost Diving Spain

Con el cansancio y la emoción todavía impregnados en el cuerpo, se llega a la playa de Tossa de Mar, donde un coche todoterreno espera en la playa. Ante la expectación de bañistas, locales y visitantes, se saca la immensa red, se une al coche y se arrastra hasta el centre de buceo de KrakenDive. "Hemos venido hasta aquí porque sabemos que es un lugar excepcional de buceo con tradición pesquera", cuenta van Erp, "y podemos aplicar nuestro conocimiento adquirido con Healty Seas a lo largo de una década". En esta expedición le acompaña la directora de Healthy Seas, Veronika Mikos.

Devolver, reciclar, colectar

La parte más importante y laboriosa ya está hecha, pero a la organización todavía le queda un largo trabajo por delante. "Desde que empezamos, trabajamos con varios socios para seguir creciendo y encontrando nuevas oportunidades a nuestro trabajo", explica Mikos. Si la red es aprovechable, esta se devuelve a los pescadores, quienes juegan un papel relevante en la labor que dirige Álvarez desde KrakenDive: cuando pierden este material en el agua y no pueden recuperarlo, avisan al centro, que se encargan de retirarlas.

Healthy Seas
Foto: Healthy Seas

El resto de materiales que no pueden devolverse se reciclan y convierten en trajes de baño, ropa deportiva, calcetines, pulseras o alfombras. La organización Healthy Seas trabaja con Aquafil para regenerar el nylon en un nuevo hilo ECONYL® para las industrias de la moda y el interiorismo.

Sin embargo, existe un tipo de nylon que no tiene salida comercial por su composición. Este se trata y se devuelve al mar para ser convertido en colectores de larvas de nacra, una especie de molusco endémico del Mediterráneo en peligro de extinción. Las redes de nylon se convierten en el entorno ideal para el desarrollo de esta especie.

Aparte de retirar redes y materiales de pesca, los voluntarios también se encargan de instalar estos colectores en el lecho marino y de realizar otras actividades para la concienciación de la importancia del ecosistema marino. Desde que Raúl Álvarez adquirió la dirección de KrakenDive en 2016 -la fundación lleva trabajando desde 1956-, su principal filosofía es la de crear proyectos educativos que tienen como campo base la Roca Muladera.

Hyundai
Foto: Healthy Seas

En 2021, Ghost Divin Spain se unió a Healthy Seas como parte de su trabajo en el Mediterráneo, donde trabajan en Grecia, Italia, Chipre y el Líbano, que a su vez forma parte del proyecto '6 Regions = 1 goal' con el que desde su fundación ya ha recogido 773 toneladas de deshechos. En 2021, retiró 188.500 kg de redes de pesca y otros materuales marinos en sus seis puntos de trabajo: el Mediterráneo, el Adriático, el Báltico, el mar del Norte, el mar Rojo y el Pacífico que rodea Nueva Zelanda.

Un total de 250 buceadores profesionales descendieron en las aguas de alrededor del mundo como voluntarios durante 2021. Para ello hay que estar preparado, pero también se puede ayudar a través de donaciones, la compra de sus productos o acompañando en las inmersiones. Los artistas también pueden ponerse en contacto con la organización para crear arte a través de las piezas sobrantes.