La Casa del Presidente

El hotel de Ávila donde repasar la historia de la democracia española

La que fuera la residencia de verano de Adolfo Suárez es, también, un oasis junto a la famosa muralla de la ciudad.

La muralla de Ávila, declarada Patrimonio de la Humanidad, es uno de los límites de la que en su momento fuera la residencia de verano del primer presidente de la democracia española, Adolfo Suárez. Un pequeño hotel boutique con diez habitaciones que permite conocer un poco más de cerca sobre su historia desde el interior del casco histórico de la ciudad de Ávila.

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Un edifico protegido

© La Casa del Presidente

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Un edifico protegido

Su nombre, La Casa del Presidente, es el guiño a los veinte años que Adolfo Suárez González pasó entre estos muros de piedra, desde la década de los 70 hasta los años 90.

Una casa mandada construir por él mismo, sobre una edificación anterior, que a día de hoy es considerado edificio protegido y mantiene ese encanto de saber que por sus estancias paseó y vivió el primer presidente de la democracia española. Por supuesto, área de la casa y el jardín son los originales, además de la planta baja, de la que se conservan las vigas y contraventanas de madera propias de las casas palaciegas castellanas, el zaguán de piedra que hace de entrada y el despacho.

Un despacho con historia

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Donde se fraguó la Constitución

No podría ser otro el lugar de recepción de los huéspedes que el despacho de Adolfo Suárez. El espacio de la casa en el que el presidente pasó la mayor parte de su tiempo y en el que posiblemente, se sentaran las bases de la actual Constitución Española.

Pintada del mismo verde que en su momento, y con la misma librería de la época, el despacho mantiene la misma estructura que antaño. Como curiosidad, esa estantería hecha a medida, ubicada tras su mesa, cuenta con una puerta secreta que da lugar a otra de las salidas de la casa, diseñada para facilitar su huida en caso de emergencia, así como para garantizar una entrada y salida cautelosa de sus invitados.

Con nombre propio

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Con nombre propio

Las diez habitaciones, dos Delux, cinco Junior Suites y tres Suites, se encuentran en el piso superior, cada una bautizada con un nombre que hace referencia a los valores sobre los que se sustentó la figura del primer presidente de la democracia española. Vida, Amor, Alegría, Libertad, Paz, Coraje, Diálogo y Felicidad son algunos de ellos.  

salon

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El espacio social

La planta baja, en la que se ubica también el despacho, es el lugar social del hotel. Los tres salones, divididos en tres espacios -desayunador, y salón con dos alturas-, mantienen su ubicación original junto con sus chimeneas, que en invierno aportan ese toque hogareño. Además, en ellos se pueden ver algunas piezas de arte especiales como muebles franceses de principios del siglo XIX o un biombo oriental del año 1.600. Además de tener acceso directo a la terraza cubierta y al jardín, la joya de la casa.

Alma gastronómica

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Alma gastronómica

En el cenador, ubicado al fondo de la casa y en la que fuera la antigua cocina -recubierta de azulejos de cerámica de Talavera y enseres de cobre-, La Casa del Presidente sirve una propuesta sencilla, de platos ligeros, enfocada a la materia prima de la zona y al recetario local. De ahí que no sorprendan platos en la carta como las patatas revolconas con torreznos o el lomo de olla con pimientos de cristal. Sus desayunos caseros también son otro de sus must, a base de zumos naturales, mermeladas acompañadas de panes artesanos de masa madre elaborados en Tahona del Sotillo -un obrador con más de 100 años de antigüedad-, embutidos caseros y quesos de la sierra de Gredos y el valle del Tiétar y yogures naturales de vacas abulenses.

El secreto mejor guardado

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El secreto mejor guardado

En la planta baja es el lugar en el que se completa la propuesta culinaria de La Casa del Presidente, porque bajando unas escaleras se llega directamente a su bodega. Una pequeña estancia recubierta de piedra donde se estudia el maridaje de cada plato. Allí abajo se encuentran referencias de la zona, etiquetas de sobra conocidas y algunas internacionales provenientes de Francia, Alemania, Italia y California. Además, también se organizan catas con algunos vinos de la zona como Alta Pavina.

pisci

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Con vistas a la muralla

Uno de sus grandes atractivos, especialmente con la llegada del buen tiempo, es su imponente jardín delimitado por la propia muralla de Ávila. Un remanso de paz plagado de vegetación en pleno conjunto histórico, que mantiene la misma piscina que en tiempos de Adolfo Suárez, siendo el único hotel dentro de las murallas con piscina exterior.

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