Una noche de película

El hotel cinco estrellas donde durmió Cate Blanchett tras recibir un Goya

Desde un palacete residencial del siglo XIX, hasta la sede del Tribunal Supremo o Casa América. Descubre el interior de este hotel de lujo decorado con piezas de Lladró.

Es imposible no sentirse como Oliver Quick (interpretado por Barry Keoghan) cuando traspasa por primera vez las puertas de Saltburn. Poner un pie en la recepción del Hotel Palacio Vallier (Plaza de Manises, 7) es saber que estás pisando un pedacito de historia en pleno casco antiguo de València. Una joya arquitectónica, cuyo origen se remonta a los tiempos de Jaume I y que bajo su suelo se descubrieron las ruinas de una perfumería romana. Por si fuera poco, también fue sede del Tribunal Supremo durante la Guerra Civil, Casa América, Diputación de Valencia y antes, palacete residencial del siglo XIX. Está claro que su privilegiada localización es una de las razones de sus muchas vidas pasadas. A unos pasos de la plaza de la Virgen y la catedral, aguarda este hotel de lujo de 31 habitaciones, que puede presumir de contar con piezas únicas de la exclusiva casa Lladró e incluso de haber hospedado a la mismísima Cate Blanchett.

Palacio Vallier
Foto: Palacio Vallier

UNA EXPERIENCIA CINCO ESTRELLAS EN UN PALACIO DEL S. XIX

Salvador Monmeneu fue el arquitecto escogido para diseñar este palaciego edificio de carácter modernista y ecléctico en 1883. Su imponente fachada, su puerta de arco de medio punto o sus balcones de hierro forjado y columnas de inspiración griega todavía mantienen vivo el esplendor de la alta burguesía de finales del siglo XIX y principios del XX. En 2019, la cadena valenciana MYR Hoteles abría las puertas de su buque insignia en plena plaza de Manises. Ubicado en pleno corazón de la capital del Turia, el Hotel Palacio Vallier comparte escenario con otros grandes edificios de la ciudad como el Palau de la Generalitat o el Palacio de Baylía, declarado Monumento histórico nacional y Bien de Interés Cultural. De hecho, algunos huéspedes pueden disfrutar de estas vistas privilegiadas con solo asomarse a su ventana —y algunos casi desde la cama—.

 

Una obra de rehabilitación, llevada a cabo por el estudio Janfri Ranchal, cuyo mantra siempre se centró en el respecto a su pasado histórico y arquitectónico, así como a su belleza original. Una auténtica obra de orfebrería que ha mantenido y recuperado elementos originales del palacio, como la imponente escalera de mármol —concretamente el pasamanos de madera— o el exquisito techo de su habitación más especial: la Suite Lladró en el número 201. El resultado: una estética contemporánea con detalles propios del art decó, y el lienzo idóneo para ese perfect match creado con la legendaria casa Lladró.

 

Palacio Vallier
Foto: Palacio Vallier

UNA LÁMPARA CHANDELIER DE 17 METROS DE ALTURA

Al recorrer los diferentes espacios comunes y las habitaciones, se nota que la colaboración con la firma de diseño valenciana va más allá de un mero acuerdo comercial. Solo hay que atravesar el hall y contemplar la espectacular lámpara que cae desde el último piso en forma de cascada. Con diecisiete metros de largo, lo que al principio parecen mariposas, al acercarse se descubre que son hadas, creadas a mano una a una, en porcelana blanca mate y oro para las alas. Un original diseño del creativo alemán Bodo Sperlein que anima a no querer usar el ascensor para poder ver cada detalle. Y aunque es la clara protagonista, no es la única pieza de la marca. Los apliques de porcelana de la colección Nightbloom collection, diseñadas por Marcel Wanders, continúan por la escalera central, lámparas de mesa, panteras de origami o The Guest, la divertida figura creada por el artista valenciano Jaime Hayon y que han intervenido otros grandes nombres del mundo creativo como Paul Smith a Ricardo Cavolo.

Suite Lladró
Foto: Palacio Vallier / Suite Lladró

LA SUITE LLADRÓ, LA JOYA DE LA CORONA

La sensación de vivir en un palacio no se acaba al entrar a la habitación. Un total de 31 espaciosas habitaciones —incluidas tres suites—, cada una con un carácter propio y donde tampoco faltan los detalles. Bañeras de mármol, cabeceros dorados con formas orgánicas, gigantescas camas con dosel, amenities de Guerlain —solo hay 10 hoteles en toda España con productos de la maison—… Todo acompañado de un estilo sobrio, pero luminoso, con motivos propios del Barroco y el Artdecó valenciano. En el segundo piso aguarda la joya de la corona, la Suite Lladró. En su interior, un techo modernista en tonos pastel que acapara la atención nada más entrar y que reproduce las tallas y relieves originales de este palacete. 

 

La máxima expresión de la creatividad y la singularidad de esta casa fundada en 1953 por los hermanos Juan, José y Vicente Lladró Dolz, y que cuenta con otras exquisitas creaciones como la lámpara Chandelier de colección “Belle de nuit” que culmina el artesonado del techo o el elegante caballo que descansa sobre la chimenea original, inspirado en los ejemplares de la Real Escuela Andaluza del Arte Ecuestre y de edición limitada. Y el broche de oro de esta experiencia lo aporta el conjunto de joyería expuesta para que las invitadas de la suite puedan lucirlo durante su visita. La estancia más exclusiva de este hotel cinco estrellas y donde durmió la protagonista de Carol (2015) o Blue Jasmine (2013), tras recibir el Goya internacional en la gran noche del cine español. En febrero de 2022, València se convirtió en la sede de la 36ª edición de los Premios Goya y Cate Blanchett no fue la única en hospedarse tras sus puertas, también lo hicieron Penélope Cruz y Javier Bardem, entre otros. 

 

 

Bovanate en Tuetano
Foto: Palacio Vallier / Bovanate en Tuetano

UN RESTAURANTE QUE FUE UNA PERFUMERÍA ROMANA

La Perfumería es el íntimo y sofisticado restaurante del Hotel Palacio Vallier, llamado así por los restos arqueológicos de una perfumería romana del siglo III, hallados durante su rehabilitación. Su carta presenta los grandes iconos de la alta gastronomía con un twist, como las Ostras Gillardeau con Bloody Mary, el bogavante a la brasa sobre tuétano de ternera o el steak tartar, premiado como 2º mejor steak tartar de toda la Comunidad Valenciana —también disponible con gamba de Huelva y ternera gallega (el steak tartar mar y montaña), con caviar de Rossini o ahumado al sarmiento—. Una cocina de producto que también invita —o al menos así lo hizo en la primavera pasada— a algunos de los mejores cocineros del momento como el estrella Michelin, Xune Andrade del restaurante Monte, Agustín Balbí de Ando (Hong Kong) o Mauricio Giovanini de Messina Restaurante en Marbella.

 

Y para brindar nada como un cóctel de autor en su Lladró Lounge Bar, inspirado en los bares y clubs clandestinos estadounidenses de los años treinta, o ir hasta la última planta y disfrutar de las increíbles vistas de su azotea. Y ya solo queda sentarse y admirar el casco antiguo y sus principales baluartes: la plaza de la Virgen, la catedral, las Torres de Serrano o las cúpulas y tejados que se extienden por el barrio del Carmen.

Palacio Vallier
Foto: Palacio Vallier