"Es Ibiza, pero no lo parece"

El hotel de los cinco placeres contemporáneos está en este rincón de Ibiza

Hedonismo y elegancia se unen en el hotel más ‘instagrameable' de la isla... y también el más magnético.

Que la felicidad está en el placer es la base del discurso de Epicuro que tan bien parece haber entendido Palladium Group, el gigante hotelero español, hoy posicionado cómodamente en el hueco logrado dentro del segmento lujo. Nada aquí ha sido al azar, la creación de la marca Bless Hotels ha logrado, con creces, el cometido para el que fue creada. Tras su primera apertura en Madrid llegó Ibiza. Y esto solo acaba de empezar.

1 / 5
Lllum pool club. Hedonismo a pie de playa

Foto: Bless Hotel

1 / 5

El placer de estar a pie de playa

No parece Ibiza, pero lo es. Tal vez sea por su ubicación, en la bellísima y tranquila Cala Nova, una de las playas más especiales de la geografía ibicenca. O tal vez porque al poner un pie en la recepción del Hotel Bless Ibiza no se respira Mediterráneo. Aquí el azul ha sido sustituido por una paleta limpia y monocromática en negro que, en contraste con el blanco, le da un toque urbano y elegante a estancias como el lobby o las habitaciones. Los matices dorados rematan la jugada de la diferenciación.

La RAE define el hedonismo como una “actitud vital basada en la búsqueda de placer”, una definición que en Bless Ibiza parecen haber entendido a la perfección, de ahí que su nivel de lujo se mida en placeres y no en estrellas. Es lo que ellos mismos denominan como “lujo hedonista”, una forma de estimular los cinco sentidos conquistando los placeres de la vida más deseados en cada momento. Abstenerse puritanos.

El placer de descansar

Foto: Bless Hotel

2 / 5

El placer de descansar

El hotel cuenta 151 habitaciones y suites, pero bien es cierto que en ningún momento parece que sea un hotel grande. No hay colas, no hay música a todo volumen, ni tampoco espacios ruidosos. El edificio, completamente renovado, nació como un hotel puramente vacacional de 3 estrellas todo incluido, un concepto del que sus propietarios, Palladium Group, parece que tratan de escapar con nuevas marcas como Bless u otras rentables incursiones como Ushuaia y del Hard Rock Hotel en Ibiza. Todas las habitaciones cuentan con una cama King o dos camas de tamaño completo vestidas de sábanas de algodón egipcio de 400 hilos sobre un estupendo colchón, personalizado para la marca, además de duchas con vistas donde no existe el decoro. Los amenities, de momento de un solo uso pero es algo en lo que ya se trabaja dentro del plan de sostenibilidad, son de la neoyorkina Le Labo. Muchas de las habitaciones también cuentan con sofá cama, sistema de sonido Bose, bañera, vestidor y minibar, y todas ellas siguen la paleta cromática del hotel en blanco, negro y un leve toque de otro color.

El placer de calmar la sed

Foto: Bless Hotel

3 / 5

El placer de calmar la sed

Ninguno de los huéspedes que se alojen en el Bless Ibiza debería necesitar una excusa para brindar, pero por si acaso se diera la necesidad, el hotel está preparado para buscar la coartada perfecta en cualquiera de los espacios destinados al placer más líquido. Vinos, cócteles de autor, vermuts, cervezas, etc., son servidos sin remilgos en tres de los espacios que el hotel tiene destinados a calmar esa sed: Tris, Llum y Epic. Tris Vermutería & Bar es el rincón donde compartir la hora del vermut y hacerlo a ras de suelo y con vistas al mar, tal cual sucede en Llum, con sus camas balinesas y su sinuosa oferta de cócteles.

La cosa se pone seria en la azotea del hotel, donde se encuentra Epic, el espacio más hedonista del hotel. Destinado a solo adultos, Epic cuenta con camas balinesas, DJ’s y una piscina ‘infinita’ que, con perspectiva, se desdibuja en las cálidas aguas del Mediterráneo. Es el lugar más popular en la puesta de sol y, una vez de noche, el espacio ofrece a los comensales una carta con sabores de Latinoamérica con platos como el ‘tiradito de lubina ají amarillo’, los ‘tacos de cochinita pibil’ o el 'ceviche Nikkei’.

El placer de comer

Foto: Bless Hotel

4 / 5

El placer de comer

Las propuestas gastronómicas del hotel van desde un menú degustación de un chef Estrella Michelin, hasta una paella de arroz negro al más puro estilo chiringuito de playa. Pero comenzando por la joya de la corona, es en Etxeko by Martín Berasategui donde el huésped, también está abierto a clientes no alojados, puede dar rienda suelta a uno de los pecados más capitales, la gula. Berasategui propone en Etxeko todo un viaje gastronómico al norte de España para descubrir la cocina del País Vasco con guiños al producto local de Ibiza. Destacan platos como el ‘milhojas caramelizado de foie, anguila ahumada y manzana verde’ o el ‘tataki de vaca vieja macerado al tomillo y naranja, cebolleta encurtida en cereza y salsa teriyaki cítrica’. Es la primera incursión gastronómica de Berasategui en la isla, un lugar donde el comensal puede optar por carta o menú y donde conviene reservar con bastante anterioridad.

Salao es el restaurante más casual del hotel y el lugar donde se ven representados la sostenibilidad y el producto local. Aquí, además del desayuno -tanto buffet como a la carta- priman las propuestas de esencia mediterránea y toques andaluces con diferentes ensaladas mediterráneas, su selección de arroces, el arroz negro es sublime, pescados o sugerencias como la espectacular ‘patata brava hojaldrada y frita de pulpo’.

El placer de cuidarse

Foto: Bless Hotel

5 / 5

El placer de cuidarse

Que Ibiza puede ser tan agotadora como relajante lo saben bien en Magness Soulful Spa, probablemente el rincón más inesperado del hotel y al que siempre se puede acudir (bajo reserva) en busca de calma cuando el resto de estancias se agitan un poco. Sauna turca, circuito de aguas e hidroterapia, duchas con aromaterapia, jacuzzi y cabinas de tratamientos inspiradas en las hierbas de Ibiza completan la oferta de cuidado y autocuidado del hotel a la que se suma un gimnasio y un salón de belleza de Rossano Ferretti.

El placer de calmar la sed