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El hotel en Maldivas donde alojarse sin estar de Luna de Miel

"Si no estás descalzo, vas demasiado vestido" es el mantra de esta propiedad en el paraíso.

Los creadores de Finolhu descartaron completamente las reglas de estilo de Maldivas cuando, durante la pandemia, sometieron a este resort a una buena reforma firmada por el galardonado estudio de diseño Muza Lab. El resultado es una propiedad fresca, original y necesariamente diferenciada del resto de porfolio de hoteles del archipiélago. 

Que Maldivas se ha convertido en un destino salvador para los viajeros deseosos de aguas cristalinas, arenas blancas y aire libre es un hecho que la pandemia no ha hecho más que enfatizar. También, aunque esta vez de forma coyuntural, ha logrado desposicionarlo, pasando de ser un destino típicamente de Luna de Miel a uno de sol, playa, relax o diversión a donde viajar sin necesidad de estar enamorado. Hoteles como  Finolhu Bar Atoll así lo demuestran. 

 

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La reforma del hotel ha sido llevada a cabo por el galardonado estudio de diseño Muza Lab.

El atolón Baa, un paraíso protegido por la UNESCO a media hora de vuelo desde Male.

Finolhu

Protegido por la UNESCO

Ubicado en el bellísimo atolón Baa, la mejor forma de llegar hasta Finolhu es a bordo de un hidroavión que, en tan solo media hora de vuelo, dibuja la más bella postal de aproximación al paraíso. Y es que de entre todos los resorts de las Maldivas, muy pocos se encuentran en la biosfera del Atolón Baa, protegida por la UNESCO, que constituye una idílica base desde la que explorar la abundante y diversa vida marina de esta reserva, con especies que no se encuentran en ningún otro punto del planeta. Aquí los arrecifes de coral, sus numerosos salientes y las thilas -pequeñas islas submarinas- sirven como hábitat para unas 1.200 especies y son el mejor punto de encuentro para toparse, por ejemplo, con las imponentes mantas raya. El compromiso del hotel, que cuenta además con su propio biólogo marino, para proteger los arrecifes y la vida marina del atolón, en línea con las directrices de la UNESCO, asegura que estos biomas estén a salvo. Y aunque sobra decirlo, nunca está de más: el complejo es extremadamente consciente de su huella ambiental, además de prácticamente autosuficiente en recursos.

Dormir al borde del mar… o sobre él

Lujosas pero sin apabullar, decoradas con un estilo retro y colores a los que el destino no tiene acostumbrado al huésped, este nirvana de arena que supone Finolhu cuenta con 125 villas, y cada una está a corta distancia del océano Índico… o prácticamente encima. Mientras que algunas villas bordean la playa, otras se elevan sobre pilotes directamente sobre la laguna dando nombre al tradicional bungalow ‘overwater’ que el destino inventó. Más de la mitad (76), tienen piscina privada y todas ofrecen una amplia zona de estar y todas las comodidades modernas que se puedan necesitar para los huéspedes que se alojen en el banco de arena más largo de las Maldivas.

Una de las 'beach pool villa' de Seaside Finolhu.

FINOLHU

Los baños de todas las villas son enormes, así como sus duchas -interiores y exteriores- y bañeras exentas. Cada habitación cuenta además con su propio sistema de sonido Marshall y una paleta de colores inusual pero divertida (morados, verdes, azules y hasta dorados) a juego con el turquesa del océano, así como una estricta política de cero plásticos de un solo uso por villa. Aquí también se incluyen sus fabulosas Rockstar Villas de dos dormitorios (nombradas así por la cantidad de celebridades que se alojan en Finolhu), y la exclusiva Beach Bubble, que permite al huésped dormir bajo las estrellas con una comodidad sin precedentes en un rincón apartado de la playa. Es, muy posiblemente, el alojamiento más romántico de Maldivas.

'Beach Bubble', posiblemente el alojamiento más romántico de todo Maldivas

Finolhu

Relajarse, pero también divertirse

Fuera de las villas, el complejo personifica el lujo retro, con toques de diseño divertidos y audaces en todas partes, demostrando que es posible crear un entorno sofisticado pero relajado, de diseño, pero también cálido. Que el tema subyacente de la transformación de Finolhu es la diversión queda patente en prácticamente cada rincón del resort, incluidas sus instalaciones, donde se muestra que, además de no hacer nada, en Maldivas se pueden hacer muchas cosas: pista de tenis, simulador de golf, conciertos de música, acrobacias, cuatro restaurantes y un delicioso spa garantizan que así sea.

Fehi Spa, que significa ‘verde’ en maldivo, ofrece una amplia selección de tratamientos holísticos diseñados para el bienestar físico, mental y espiritual del huésped. Por eso, situado en medio de los frondosos jardines para potenciar el ambiente de tranquilidad, las coquetas instalaciones del spa incluyen 10 salas de tratamiento en forma de pequeñas casitas de colores, sauna, una sala de vapor y una piscina de inmersión. Continuando con la filosofía Finolhu, aquí no hay nada impostado, aquí todo es de verdad, cálido y relajado.

Pocos hoteles tan coloridos como Seaside Finolhu.

Finolhu

Paraíso (también) gastronómico

Finolhu cuenta con cuatro restaurantes y un bar que ofrecen desde refrigerios relajados junto a la playa hasta cenas más formales. El corazón gastronómico del hotel es su restaurante Beach Kitchen que, abierto todo el día, sirve comida internacional durante el día y experiencias temáticas cada noche donde se apuesta por la gastronomía de un país (México, Italia, etc.). The Arabian Grill es lo más parecido a disfrutar de los mejores platos de Oriente Medio y África sin moverse de Maldivas donde, incluida la decoración, todo supone un auténtico viaje por el mundo árabe.

Y accesible únicamente a través de una pasarela de madera, Kanusan es el premiado restaurante gastronómico del resort. Un servicio impecable, un escenario tan perfecto que podría parecer irreal y el contraste exquisito de la cocina japonesa con un toque contemporáneo son los puntos fuertes de este restaurante de lujo en las Maldivas perfecto para dejar claro que aquí, lo del efecto wow, lo tienen dominadísimo. Para los huéspedes que deseen tomar una bebida, Milk Lab sirve una selección de batidosy bebidas además de rico café recién hecho a medio camino entre las villas y las instalaciones.

Crab Shack, ganador del premio 'Mejor restaurante junto al mar'.

Finolhu

Mejor restaurante junto al mar

En el tramo más apartado de la playa está el que posiblemente sea el restaurante más espectacular de todos: Crab Shack. Premiado como ‘Mejor restaurante de lujo junto a la playa’, este chiringuito con un marcado acento 'cool' está especializado en la preparación de mariscos de la zona a través de propuestas que homenajean la tradición culinaria de Maldivas donde el delicioso 'Sri Lankan mud crab curry' es la receta estrella. Pero en carta también destacan otras deliciosas elaboraciones como los 'soft shell crab tacos', tacos de cangrejo de cáscara blanda con chipotle; o las 'maldivian tuna croquette', croquetas de atún al estilo maldivo con mayonesa de chili. En esta parrilla rústica de mariscos y pescados da la impresión de formar parte de otro espacio-tiempo, uno que permite vivir con un pie en la arena y otro en el agua y, además, hacerlo acompañados por la música de un DJ que pincha para los comensales cada mediodía y hasta bien entrada la tarde.