Hoteles con historia

El hotel que posicionó a Marbella como destino turístico internacional

Todo sobre el Marbella Club, el hotel que, forjado a base de historia, anécdotas y viajeros ilustres, está más joven que nunca.

“No hay mal que por bien no venga” es uno de los dichos más populares del refranero español, algo con lo que seguro estará de acuerdo el Conde Rudi (director general del Marbella Club desde 1961 a 1983), quien pasó de huir junto a su familia de la Alemania asediada por Stalin a convertirse en uno de los personajes clave en el desarrollo de la conocida como Milla de Oro marbellí al frente del hotel Marbella Club. Y el resto es historia, una que comienza fruto de un flechazo. ¿Acaso no son las mejores?

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chicas monas. Una lista insuperable

Foto: Marbella Club

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Cronología del lujo en España

“En 1946 todo esto era un enorme campo repleto de higueras y pinos donde, según cuenta la historia, se le estropeó el coche (un flamante Rolls-Royce Phantom) al príncipe Max” cuenta Alejandra García, la responsable de comunicación del hotel Marbella Club, “y se quedó tan prendado de la belleza mediterránea de este lugar que fue su hijo, el príncipe Alfonso, quien regresó al año siguiente para comprar este enclave rural”. Y así, fruto de un amor a primera vista, nació el refugio de la familia Hohenlohe en Marbella y el con él, aunque ellos en ese momento no lo supieran, la creación de un destino único que lleva más de medio siglo encandilando a una apabullante agenda de clientes de la talla de Ava Gardner a Kim Novak o de Henry Ford a James Stewart o Elisabeth Taylor (en topless, por cierto). La lista es larga.

mch-dic-183838-a3-adobe-rgb-low-res-opt-standard. De residencia aristocrática a hotel de lujo

Foto: Marbella Club

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De residencia aristocrática a hotel de lujo

Historia, emblema, celebreties o millonarios son palabras con las que se podría relacionar perfectamente al Marbella Club, un hotel que comenzó como el refugio mediterráneo de la familia Hohenlohe, conocido como finca Santa Margarita, pero que en 1954 pasó a convertirse en un apasionante nuevo capítulo de la historia de Marbella, el hotel Marbella Club. 66 años han pasado desde entonces hasta hoy en un hotel que ha ido evolucionando de forma orgánica y respetuosa hacia un modelo de negocio muy actual, sin perder de vista su esencia y la carga histórica que soporta de buen agrado. Esta antigua residencia familiar aristocrática, famosa por sus elegantes interiores y sus verdes jardines, ha llegado a convertirse en un resort de lujo con una ubicación ideal en la legendaria Milla de Oro de Marbella a la que él mismo le dio vida. El ADN sigue intacto: mimo al huésped, trato VIP y una cartera de asiduos millonarios no ha cambiado ni con una pandemia de por medio, uno más de los retos a los que se ha tenido que enfrentar, y superar, a lo largo de su historia este hotel. Y no han sido pocos.

mch-jun-2020-2171-a2-opt-standard. Un cortijo lleno de detalles

Foto: Marbella Club

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Un cortijo lleno de detalles

Concebido como un clásico cortijo andaluz en apariencia, uno de los aspectos que más llama la atención al llegar a esta majestuosa propiedad es su la arquitectura, similar a la silueta de un típico pueblo español con casas pareadas y encaladas, porque esto, claro, es el sur. Compitiendo en protagonismo, la vista de postal pone foco en sus exuberantes jardines, que combinan a la perfección con los brillantes azulejos y los altos pasillos arqueados, que se pueden recorrer a través de los senderos que serpentean por toda la propiedad. El Marbella Club ocupa un amplio terreno que desemboca en el mar, pero hasta que llega a la orilla, el huésped puede deleitarse con la infinidad de flores y plantas que encuentra a su paso, además de espacios lúdicos como las dos piscinas o los cinco restaurantes de los que dispone este resort de lujo en Marbella. Aquí todo es carne de Instagram.

mch-sep176455-c2-opt-standard. Espacio y elegancia

Foto: Marbella Club

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Espacio y elegancia

Las amplias habitaciones, todas con vistas a los jardines o la piscina, están decoradas en tonos suaves y cálidos, y encierran numerosas obras de arte un tanto eclécticas que parecen no combinar con nada, pero que tampoco molestan. Lo mejor aquí también está en lo que no se ve, como su exquisito servicio 24h, o en lo que se siente, como la suavidad de sus sábanas y albornoces de lujo, como también lo son los amenities de la firma orgánica Votary.

Grill (01). Todo al Grill

Foto: Marbella Club

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Todo al Grill

Aunque su restaurante The Grill, es la joya de la corona del hotel, es el MC Club el que, durante los largos meses de verano, cuelga el cartel de completo gracias a su privilegiada ubicación frente al mar y una carta donde lo difícil es qué no escoger (sus espetos y su arroz negro son dos platos fundamentales). Pero volviendo a The Grill, y a su maravillosa terraza que cada noche se ilumina con decenas de candelabros con velas dotándole de un aire entre glamouroso y decadente, fue concebido con un estilo clásico que ha mantenido a lo largo de los años, algo que también impera en su menú, con platos un tanto burgueses como el canelón de cangrejo real o el filete chateaubriand, así como pescado local (cocinan el rodaballo de forma sublime). A la luz del día, en The Grill se sirve también el desayuno, de estilo buffet con opciones para elegir en carta donde no habría que dejar de probar sus huevos Benedict.

MC Beach (29). Sabor a mar

Foto: Marbella Club

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Sabor a mar

Su Beach Club, al lado de la piscina y más cerca del mar, plantea un concepto más desenfadado pero igualmente apetecible donde se puede encontrar un poco de todo y todo bueno, comenzando por las tortillitas de camarones y terminando por un plato de pasta con frutos del mar. Los fines de semana aquí se organiza un brunch que si bien no luce tanto en tiempos de Covid, es un punto de encuentro para familias y amigos que residen por la zona. Completan las opciones gastronómicas los almuerzos ligeros que se sirven en el MC Café y también en el Garden Pool Bar, más pequeño y bordeado de naranjos. Bajo ningún concepto hay que perderse una visita al colorido salón Champagne Room (este era el punto de encuentro más selecto y más secreto de la jet set en los 60 y 70).

MC Wellness Retreats (5). Microcosmos wellness

Foto: Marbella Club

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Microcosmos wellness

La tipología de público que visita el Marbella Club es muy diversa, pero todos encuentran su camino aquí. Algunos de esos senderos llevan a las familias hasta el kids club, que hoy ocupa la que era la casa de Alfonso de Hohenlohe y que cuenta con numerosas actividades para niños a partir de los 4 años, entre ellas, hasta clase de cocina, música o cerámica.

Los huéspedes que prefieran un enfoque más relajado apreciarán las clases de yoga y aero yoga, el Thalasso Spa (su tratamiento Vichy es un imprescindible) y los programas de bienestar hechos a medida en su Holistic Studio, un cuidado centro de bienestar integral donde los mimos son un estilo de vida.

Y a pesar de que el hotel no pertenece ya a la familia Hohenlohe, ahora los propietarios son iraníes, el Conde Rudi sigue siendo una figura importante dentro del hotel, a donde acude de forma asidua. Eso, y también el guardián de los secretos de uno de los hoteles con más historia de España.

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El hotel que posicionó a Marbella como destino turístico internacional

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