Lujo y duende

Los hoteles boutique que han llegado para sofisticar el Casco Antiguo de Marbella

Maison Ardois y Santo Cristo son los dos primeros establecimientos de este estimulante y respetuoso proyecto.

La primera revolución surgió en los años 60, cuando el Conde Rudi, acompañado de sus amigos de la nobleza y burguesía europea, decidió hacer de Marbella el lugar de veraneo más codiciado del Viejo Continente. A la estela de todo este brillo llegaron jeques, cadenas hoteleras internacionales y décadas de lujo y fiestas inolvidables a la luz de la luna de la Costa del Sol. Después, esta oleada de sofisticación se mudó al interior de este litoral, donde proliferaron urbanizaciones exclusivas y resorts que hacían del silencio, la intimidad y la tranquilidad su principal reclamo.

Ahora es el momento del Casco Antiguo, un precioso conjunto monumental en el que se está produciendo una tercera revolución: la apertura de una serie de hoteles boutique bajo el nombre de La Ciudadela Marbella con el que las encaladas casas de este laberíntico barrio se convertirán en una especie de albergo diffuso con mucho duende.

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Una ciudad con alma de pueblo

Para quien no ha estado nunca en Marbella y tiene cierta edad, es fácil caer en el estereotipo de lujo, jeques, yates en Puerto Banús y una jet set que ya ha pasado a la historia. Sin embargo, todo eso se olvida en cuanto se pone el pie en su Casco Antiguo, un enrevesado mapa de preciosas callejuelas y plazas que recorre lo que fue la antigua medina. Lleno de tiendecitas con encanto y un montón de bares y restaurantes, siempre ha sido un enclave ideal para recuperar las fuerzas y rebajar el ritmo cardiaco.     

 

Rhone Ciudadela Rooms HD-17. Proyecto La Ciudadela Marbella

Foto: La Ciudadela Marbella

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Un proyecto de transformación con raíces

Recuperar la esencia y la magia de la Andalucía más auténtica, ese es el firme propósito de La Ciudadela Marbella a través de un concepto hotelero de lujo y confort que trasciende de la convencional categoría por estrellas. Por el momento, Maison Ardois y Santo Cristo son los dos primeros hoteles boutique del grupo, a los que seguirán dos más, ya en obras, a lo largo del 2021. Emplazados en edificios de especial singularidad, la reforma de cada construcción mantiene la identidad original y unos preciosos suelos hidráulicos que enamoran a primera vista. Pero la estética no es lo único que une a estos establecimientos. La idea de su director general, Miguel Cerván, es la de que cada huésped pueda disfrutar de los restaurantes (por ahora, de Thaissence, en Maison Ardois, y La Bouganvilla, en el Santo Cristo) y de las instalaciones de cualquiera de ellos creando de este modo una especie de resort con callejeo. Todo ello con una atención y un mimo con el que se demuestra que el lujo está, sobre todo, en la elegancia y la calidez del equipo humano. 

Maison Ardois sala. Maison Ardois Presentación

Foto: La Ciudadela Marbella

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Hotel Maison Ardois, el pionero

En la céntrica calle Ancha se encuentra Maison Ardois, una antigua casa señorial propiedad de la familia Ardois en el siglo XIX, y que hoy alberga al primero de los hoteles boutique de La Ciudadela Marbella. Reformado con mucho cariño y con la intención de conservar todo lo posible de la estructura original, alojarse en él es vivir en dos tiempos: el pasado y el presente más acogedor. 

Maison Ardois

Foto: La Ciudadela Marbella

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En los brazos de Morfeo... o de Tutu

En el hotel Maison Ardois no se entra sin más. A uno lo reciben en la entrada con una cálida bienvenida que deja bien claro que se ha llegado a un lugar especial. En sus nueve habitaciones, tres de ellas suite, unas camas amplias y muy cómodas anticipan que se va a dormir como un bebé. Un presagio que se cumple cuando el huésped se desliza entre unas sábanas de algodón egipcio de 500 hilos y elige una almohada de su carta. En Maison Ardois el lujo es discreto, pero ahí está. Sin ir más lejos, asoma en los productos de tocador, con amenities de Loewe o Guerlain y artículos para el cabello de la marca GHD. Darse una gran ducha con efecto lluvia es otro de los pequeños placeres que atrapan al viajero en la habitación. Una vez descansados y acicalados, tan solo hay que decidir el plan. Ahí es donde entra en juego La Ciudadela Bespoke, un servicio del departamento Guest Experience que se ocupa de gestionar cualquier petición, excursiones o experiencias.  

Restaurante Thaissence

Foto: La Ciudadela Marbella

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Thaissence, pura fusión

Pero no todos los placeres en Maison Ardois se disfrutan en la habitación. En la cocina del restaurante Thaissence, el chef Pablo Rebollo presenta una carta que es la simbiosis perfecta entre la cocina tailandesa y la peruana. Una fusión exótica que, eso sí, se cimenta en el Km. 0 y el producto fresco. Todo ello aderezado por una presentación original en la que el comensal tiene una participación activa, como si de un juego se tratara. De hecho, el guacamole no viene elaborado de la cocina, sino que los ingredientes se mezclan en la mesa a gusto de cada uno. Un mise en place en toda regla. 

Maison Ardois terraza

Foto: La Ciudadela Marbella

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Atardecer desde las alturas

La terraza del Maison Ardois es sin duda uno de sus puntos fuertes. Tomarse un cóctel en este rooftop, rodeado de pequeños olivos y con un ambiente chill out que relaja hasta al más activo, resulta imprescindible para bajar las revoluciones y disfrutar de unas vistas espectaculares de los pintorescos tejados del casco antiguo. 

 

Santo Cristo presentación

Foto: La Ciudadela Marbella

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Santo Cristo del descanso

El segundo de los hoteles de La Ciudadela Marbella se encuentra en la bella Plaza Santo Cristo, a la verita de un tablao con 70 años de historia. Mientras que la fachada del Santo Cristo respeta la estética de este encantador barrio, el interior se vuelve de los más sugerente. Aquí todo pivota alrededor de un precioso patio central inspirado en un funduq musulmán donde el rumor del agua que mana de su fuente se convierte en un hilo musical hipnótico. Todo ello sin dejar de seguir la filosofía del proyecto, en este caso remodelando una casa señorial de 1920 en la que han respetado y/o restaurado todos sus elementos originales. 

Santo Cristo room

Foto: La Ciudadela Marbella

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Dormir como los ángeles

Son 15 habitaciones grandes y tranquilas, todas ellas decoradas con elementos naturales como la madera, la caña o el mimbre. Detalles como los plaids de algodón, cojines y un montón de toques originales les dan mucha personalidad y las hace distintas entre ellas. Por supuesto, en el baño, amenities de lujo. Como en Maison Ardois, las atenciones de La Ciudadela Bespoke también están a toque de iPad. 

 

Santo Cristo restaurante

Foto: La Ciudadela Marbella

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Comerse Málaga

Antes de ni siquiera empezar a comer, el restaurante La Bouganvilla ya sorprende gracias a su decoración, ecléctica, moderna y llena de encanto. A los mandos, igual que el Maison Ardois, el jefe de cocina Pablo Rebollo, donde presenta una carta basada en la cocina malagueña y el producto natural. Toda una declaración de intenciones que sintetiza con mucho sabor un proyecto en el que lo antiguo y lo moderno no es antitético. 

 

 

Maison Ardois habitación