Lujo, carácter y personalidad

Los hoteles que están redefiniendo Madrid

A veces, cuanto más cambian las cosas, más permanecen igual. Pero esto no ha pasado en Madrid.

Hablar de tendencias hoteleras se ha convertido en una tendencia en sí misma, en un tema candente en el que los caminos hacia el éxito son muchos, aunque curiosamente en España todos parecen estar concentrados en una misma ciudad, Madrid. Pero, ¿qué es lo que está pasando aquí para que su panorama hotelero lleve años sorprendiendo al mundo? 

 

Para empezar, el hecho de que en España existía, y aún existe, un gran déficit de hoteles de 5 estrellas y ahora es Madrid la ciudad que está cubriendo ese vacío (hace algo más de una década fue Barcelona quien apostó por dicho nicho). Aún así, y por muchas aperturas de hoteles de lujo que parezcan, la realidad es que España sigue muy corta en oferta de lujo si se compara con el estándar de las principales cadenas europeas.

 

Y para continuar, los valores fundamentales de la hospitalidad no han cambiado, y, para colmo, Madrid ha sabido mejorarlos. De ahí que la planta hotelera madrileña sea hoy una de las de mayor personalidad, cumpliendo una de las máximas en hospitalidad: que los hoteles sean capaces de conectar tanto con los huéspedes actuales como con los potenciales. Una buena ducha, una buena cama y una buena ubicación está muy bien, pero hoy por hoy, esto ya es insuficiente.

 

¿Y cuáles son esos hoteles que manejan a la perfección ese ingrediente secreto ofreciendo a los viajeros una experiencia de viaje única? Aquellos donde cada habitación, interacción humana u oferta complementaria refleja lo que representa la marca. Y el resto son florituras.

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Four Seasons Madrid

Foto: Four Seasons Madrid

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Four Seasons Madrid

Hay que remontarse a 2020 cuando, en plena pandemia, la cadena hotelera Four Seasons abrió su primera, y de momento única, propiedad en España. Eligió Madrid (aunque primeramente había sido Barcelona), donde hacía más de medio siglo que no se inauguraba un hotel de lujo de estas dimensiones en la capital. Four Seasons llegó a Madrid con las ideas muy claras y un objetivo bajo el brazo, redefinir por completo la industria del lujo madrileño para poder seguir siendo relevante. Dicho y hecho. Por su parte Madrid disponía de una oferta escasa destinada al segmento lujo, que abrió la veda con la llegada de Four Seasons y aún no ha parado. “La principal ventaja que aportan este tipo de hoteles a una ciudad, e incluso a un país, es una nueva oferta para un determinado segmento que puede ni siquiera tuviera en cuenta el destino” cuenta Josep Huguet, director de la unidad de Turismo de Mintsait Business Consulting. No es de extrañar que Madrid extendiera una kilométrica alfombra roja no solo a la cadena canadiense, sino a todos los que han venido detrás. Y es que la clave aquí no está en valorar si esta tipología de hotel es positiva o no para una ciudad, sino que se trata de una oferta complementaria a la ya existente porque “hay un segmento de viajero que solo viaja a este tipo de hoteles, es el cliente Four Seasons”, añade.

Canopy by Hilton

Foto: MANOLO YLLERA

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Canopy by Hilton

Puede que no sea un cinco estrellas, pero es que tampoco le hace falta. En la cultura del lujo, la personalidad es la reina, y de eso el hotel Canopy, va sobrado. Con tanto derroche experiencial no es de extrañar que la cadena americana también eligiera Madrid para abrir en España su primer boutique hotel con la cultura local como inspiración. En una ubicación nada convencional como es el distrito financiero, la marca más lifestyle de Hilton llegó a la capital hace menos de un año y lo hizo dispuesta a sentar cátedra, comenzando por sacudirse los complejos, y la cosa funciona. El hotel es cómodo, es bonito (se nota la mano de Jaime Beriestain) y conecta no solo con el huésped sino también con el público local. ¿Y cómo lo han hecho? Sirviéndole en bandeja todo lo que más le gusta a un madrileño, una terraza cool con unas vistas de infarto donde se come y se bebe de maravilla. ¿Qué más? Espacios amplios -el lobby es la prueba-, luz, color y un marcado carácter urbano con el que es difícil no conectar. Canopy by Hilton ha conseguido lo que muchos desean pero fracasan en el intento: convertirse en un hotel madrileño.

Mandarin Oriental Ritz

Foto: Mandarin Oriental Ritz

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Mandarin Oriental Ritz

Un emplazamiento que es ya un edificio histórico, tener un socio económico potente y una excepcional ubicación es una máxima de la hotelería de lujo que Mandarin Oriental Ritz Madrid cumple a la perfección. El que fuera el primer hotel de lujo de España volvió a la vida el año pasado tras más de dos años de reformas y 100 millones de euros de inversión para asegurar su posición como uno de los mejores hoteles del mundo. Qué suerte tiene Madrid desde que este hotel de estilo afrancesado, creado a imagen y semejanza que su homólogo en París. La Belle Époque desplegara sus alas en la capital asentando un nuevo canon cosmopolita que 100 años después comienza una nueva y lujosa vida. Una vida que acaba de empezar bajo el paraguas de la cadena de lujo asiática Mandarin Oriental y que garantiza una larga vida al hotel Ritz en particular, y a la hotelería de lujo de la capital en general. Un binomio que si bien sorprende, funciona a la perfección.

Cool Rooms Atocha

Foto: Cool Rooms Atocha

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Cool Rooms Atocha

Es imposible hablar de conexión, experiencias e imagen de marca y no mencionar Cool Rooms Atocha. Sobre cómo consiguió este hotel convertirse en el establecimiento de moda de la capital habría mucho que decir, pero seguro que su carácter, autenticidad y tener algunas de las mayores -y mejores- habitaciones de Madrid, ha ayudado. Todo en este antiguo palacio es una conquista, de espacio, de sabor y sobre todo de buen gusto. Si hubiera que ejemplificar en una propiedad las tendencias hoteleras de este 2022, Cool Rooms sería el nombre y Atocha el apellido. En los casi 200 años de historia, este edificio ha alojado una ermita y un convento, y hoy sus 35 habitaciones recogen la carga histórica con una fusión perfecta de esa energía palaciega y el diseño contemporáneo. Y, a pesar de tratarse de un hotel de lujo, sus precios son francamente razonables comparados con otros colegas de listado en su categoría. Es realmente difícil pedirle más a un hotel.

Mandarin Oriental Ritz

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